arrow_back

Leer Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 98 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Sein recogió meticulosamente las cenizas de su mentor en un frasco. Sein llevaba el frasco en su espalda, manteniéndolo cerca en lugar de guardarlo en su anillo espacial. Mientras tanto, Seven se acurrucó dentro del flautín fabricado por Morsidor. Desafortunadamente, este instrumento era de acceso exclusivo para Seven, lo que dejó a Sein con curiosidad por su interior. Sein solo tenía una idea aproximada de la inmensidad del espacio dentro del flautín gracias a Seven. El búho solía adormilarse al entrar en ese espacio. En el período que siguió, Sein hizo inventario de la herencia del maestro Morsidor. Aparte de la nota de alquimia y los objetos mágicos que Morsidor le había dado antes, Sein estaba asombrado por la diversa variedad de objetos en el brazalete espacial. Entre ellos había cientos de tomos mágicos, centrados predominantemente en la alquimia y la magia elemental piro. También había libros sobre otra magia elemental, junto con diarios diversos. Además de los materiales de lectura, Sein descubrió más de doscientos cristales de energía de diversos atributos. Aunque la mayoría eran cristales de energía ordinarios de grado inferior a uno, diecisiete de ellos eran de grado uno y tres eran de grado dos. La riqueza de Morsidor era asombrosa. No era de extrañar que Daelis se arriesgara a tenderle una emboscada. Después de arrojarle un cristal de energía de atributo aerodinámico de Grado Uno a Siete, Sein reanudó la inspección de la herencia dejada por Morsidor. Sein estimó que el espacio interno del brazalete excedía los mil metros cúbicos, superando el espacio del anillo que Sein llevaba actualmente en su dedo. Más allá de la gran cantidad de libros de magia, también vio mesas de alquimia grandes y medianas, así como una variedad de instrumentos experimentales en el almacenamiento. Sein ahora entendió que la residencia de Morsidor estaba vacía cuando la visitó la última vez porque había guardado todas sus pertenencias en el brazalete espacial. Entre las mesas de alquimia y los instrumentos experimentales, la atención de Sein se vio atraída por una marioneta de metal familiar que descansaba tranquilamente en un rincón del brazalete espacial. Era la misma marioneta de alquimia que solía ordenar la residencia del Maestro Morsidor en el pasado. Morsidor había dejado previamente caer pistas que sugerían que esta marioneta de metal no sólo era capaz de realizar las tareas del hogar, sino que también poseía capacidades de combate equivalentes a las de un iniciado superior. La atención de Sein pasó de la marioneta de metal a los artefactos mágicos que dejó su mentor. Como se esperaba de un alquimista buscado personalmente por el vicedecano Martin, no había ningún mago negro en la ciudad de Mystralora que pudiera rivalizar con Morsidor en la creación de artefactos mágicos. Tras el intenso encuentro con los magos de la Torre Divina y el ataque sorpresa de Daelis, Morsidor debería haber agotado considerablemente su colección de artefactos mágicos. Sin embargo, Sein encontró varios artefactos mágicos clasificados en su posesión. Entre ellos, dos varitas mágicas llamaron la atención de Sein. Una de ellas era la vara que su mentor solía tener en la mano, la cual contenía el hechizo “Regeneración de la carne”. La otra era una vara de metal que utilizó durante la batalla contra Katherson. Sin embargo, la varilla presentaba daños importantes, con una punta de color negro que parecía estar corroída por algún tipo de ácido, lo que dejaba a Sein inseguro sobre su potencia restante. Aparte de las varitas mágicas, Sein encontró un montón de discos de metal dañados. Sein los había visto en acción durante la batalla de Morsidor con Katherson. Estos discos demostraron capacidades tanto ofensivas como defensivas, incluida la capacidad de transportar al usuario en vuelo. Lamentablemente, la mayoría de ellos habían quedado reducidos a fragmentos. Entre los restos, Sein rescató un disco apenas intacto y otros dos con menos grietas y menos severas. El resto eran restos irreparables, más allá del alcance restaurador de las habilidades de Sein en alquimia. Al notar que los fragmentos del disco estaban manchados con sangre de dos tonos diferentes, Sein murmuró para sí mismo: "Parece que detonar estos discos de metal durante ese tiempo le permitió al Maestro Morsidor frustrar el ataque furtivo de Daelis e infligirle heridas graves". Con esto, Sein concluyó su inspección de la herencia dejada por Morsidor. Si bien había algunos artefactos mágicos más con propósitos que Sein no había descubierto del todo, su atractivo palidecía en comparación con el de los discos de metal y las dos varas mágicas. Sein decidió posponer la exploración hasta alcanzar un nivel superior o cuando el tiempo lo permitiera. A pesar de ser sólo un iniciado superior, la riqueza de Sein superaba a la de la mayoría de los magos de pleno derecho, e incluso a la de algunos magos de rango dos. Sin embargo, su riqueza consistía simplemente en posesiones mundanas. Sein comprendió que solo serían verdaderamente suyos una vez que fuera capaz de convertir esa riqueza en su verdadera fuerza. Con las cenizas de su mentor, Sein reanudó su viaje de regreso a la superficie. * * * “ Siete, ¿cuánto falta para que lleguemos a la superficie?” preguntó Sein mientras seguía el camino que su difunto mentor le había indicado. Seven, a pesar de estar cómodamente acomodado dentro del flautín que colgaba del cuello de Sein, pudo comunicarse con él sin ningún problema. “ Alrededor de medio mes, quizá incluso antes, a juzgar por la distancia que falta”, respondió. Medio mes después... Un destello de luz brillante penetró las profundidades del pasaje subterráneo. La visión de la luz que hacía tiempo que se echaba de menos despertó emoción en Sein. ¿Finalmente estoy regresando a la superficie? ¿Cómo se ve la superficie del Mundo Mago? Con emoción y anticipación creciendo en su corazón, Sein aceleró el paso. Cuando la luz estaba a punto de bañar su rostro, una voz familiar resonó en los oídos de Sein antes de que pudiera ver el paisaje más allá de la salida. ¡ Jaja! Sentí una presencia viviente cerca con mi magia de detección. Al principio, pensé que podría ser uno de los magos negros que huían. No esperaba encontrarte aquí, muchacho. La voz contenía un matiz de alivio, pero Sein sintió un escalofrío inquietante que intensificó la presión sobre él. La figura de un mago vestido de blanco apareció a la salida del túnel que conducía al mundo de la superficie. No era otro que Medich, el mago de rango dos de la Torre Divina del Amanecer, con quien Sein se había cruzado en la ciudad de Mystralora. Sein no podía estar seguro de si fue una coincidencia o su mala suerte lo que llevó al mago hasta allí.
Soberano de las Cenizas (Novela)

Continúa leyendo

Soberano de las Cenizas (Novela)

Capítulo 99

Siguiente Capítulo ›

Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 98

Estás leyendo el capítulo 98 de Soberano de las Cenizas (Novela), un novela. Sein era sólo un niño cuando fue secuestrado del mundo de la superficie y obligado a ingresar en la Academia de Magia Negra. En el Inframundo, la fuerza reina y los débiles luchan por sobrevivir. Mientras el número de… Este capítulo tiene publicado el 17 de agosto de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Soberano de las Cenizas (Novela) tiene 1077 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.