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Leer Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 968 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“Resulta que el Infierno, el plano natal de los demonios, fue destruido hace mucho tiempo junto con muchas de sus criaturas nativas, algunas de las cuales emigraron posteriormente al Mundo de los Magos. Los Dragones Abisales que habitan en las profundidades del norte del Continente de los Magos eran originalmente habitantes del Plano Infernal...” murmuró Sein mientras hojeaba una genealogía exhaustiva de las criaturas del Infierno.[1] En realidad, Sein ya sabía bastante sobre los demonios. Con Natalya como esposa y Sia como suegra, sumado a la extensa investigación que había realizado en bibliotecas de Torres Divinas durante sus primeros años, había acumulado un gran conocimiento sobre el tema. Durante la Guerra Mundial de los Gorilas Salvajes, Sein fue testigo de cómo una orden de caballería desplegaba una legión entera de Caballeros Drake. Esos dragones eran una subespecie del Dragón Abisal. A diferencia de los dragones que se criaban habitualmente en el Imperio Byrne, los Dragones Abisales eran más grandes, más poderosos, indómitos y difíciles de domesticar. Sin embargo, a pesar de su naturaleza rebelde, se habían visto obligados a adaptarse y a actuar con cautela en el Mundo de los Magos tras someterse a la Civilización de los Magos. Aunque no existían ejércitos de Dragones Abisales, legiones de dragones portadores de linajes de Dragones Abisales estaban surgiendo constantemente entre las órdenes de caballería. Los Dragones Abisales también estaban obligados a responder al llamado de la Civilización Magos siempre que fueran necesarios en la guerra. Además, los invocadores de alto rango, en particular aquellos que se habían hecho amigos de los dragones, podían invocarlos fácilmente también en otros planos. Por supuesto, los dragones fueron presionados para entablar amistad con estos invocadores. ¡Después de todo, ningún dragón era tan tonto como para enemistarse con alguien de la Civilización Magos! A diferencia de los Dragones Abisales, los demonios nunca habían sido bienvenidos en el Mundo de los Magos. A pesar del carácter inclusivo de la Civilización Magos, la naturaleza destructiva y sanguinaria de esta raza, otrora dominante del Plano Infernal, había hecho imposible su plena integración. Ya fueran demonios o diablos, su presencia en cualquier mundo inevitablemente traía consigo caos y derramamiento de sangre. Incluso dentro de la Alianza de los Magos, eran frecuentes los incidentes de aviones aliados saqueados por piratas estelares. Entre estas facciones rebeldes, los diablos y demonios se habían ganado una reputación particularmente infame. Mientras estudiaba la historia de los demonios, Sein esperaba encontrar formas de fortalecerse a sí mismo descifrando los secretos de la genealogía demoníaca. Al fin y al cabo, fortalecer el poder del linaje era también una forma de templar el cuerpo. Tras obtener sangre de Demonio de Fuego, Sein notó claramente una diferencia: su proceso de templado corporal había mejorado significativamente en comparación con el pasado. Los demonios tenían una reputación infame, pero su talento para la evolución pasiva era innegable, quizás incluso absurdo. Se decía que todos los demonios, independientemente de su potencial, comenzaban su existencia como simples gusanos demoníacos débiles e insignificantes. Sin embargo, a través de la evolución constante y la supervivencia del más apto, algunos lograron ascender en las filas, alcanzando alturas formidables y convirtiéndose en seres despiadados como el Monarca de la Guerra de Sangre Infernal. El potencial de los demonios era realmente algo digno de admirar. En retrospectiva, la decisión de Sein de absorber un linaje demoníaco en su propio cuerpo parecía acertada. Durante sus estudios en Ciudad Celeste, Sein también se topó con registros de otra especie prehistórica: los ángeles. Según los archivos de Ciudad Celeste, los ángeles” maestros de la energía elemental lumen” eran incluso más poderosos que los demonios. De hecho, fueron los ángeles quienes destruyeron el Infierno, aniquilando el plano natal de los demonios. Pero, por desgracia, esos seres celestiales eran ahora meras reliquias de la historia. Sein dudaba que alguna vez tuviera la oportunidad de ver uno. Los registros indicaban que no se había avistado ni un solo ángel en ningún lugar de los dominios estelares circundantes. Quería investigar más a fondo, averiguar adónde habían ido, pero al final se topó con un callejón sin salida porque su rango no era lo suficientemente alto. La Civilización Magos no permitía que los seres de rango inferior accedieran prematuramente a ciertos conocimientos clasificados, ya que tal exposición contribuiría poco a su desarrollo. Por ejemplo, Ciudad Celeste contenía sin duda grandes cantidades de información sobre el poder de las leyes, incluso sobre aquellas ejercidas por los señores supremos y los supermagos. Sin embargo, Sein no estaba cualificado para acceder a ese conocimiento. Incluso siendo un Arcanista de Rango Tres, apenas podría rascar la superficie de las leyes. En cuanto a los secretos de alto nivel, esos estaban por ahora muy fuera de su alcance. Las restricciones de la Civilización de los Magos sobre el conocimiento no tenían que ver con el control, sino que eran una medida de seguridad diseñada para el correcto desarrollo de los propios magos. A veces, saber demasiado demasiado pronto puede ser perjudicial en lugar de beneficioso. “Me pregunto si algún día podré tener entre mis manos un espécimen angelical en mi vida. Un ser elemental de lumen perfecto, ¿eh...?”, murmuró Sein para sí mismo, frotándose la barbilla pensativo. Más allá de su fascinación por los seres antiguos y los registros prehistóricos, Sein tenía otro problema apremiante. Sus puntos Arcanos estaban peligrosamente bajos, y su rango de Arcanista estaba lejos de ser lo suficientemente alto. La exploración de la verdad mágica nunca fue algo que pudiera lograrse de la noche a la mañana. Sein, que solo había acumulado conocimiento durante unos pocos cientos de años, necesitaría un período aún más largo para afinar su comprensión y seguir creciendo. Sin embargo, a pesar de ello, su tiempo en Sky City ya había demostrado ser invaluable. Aunque la Reina Araña no le había presionado para que se marchara en los últimos años, el agotamiento de sus puntos Arcanos no le dejó otra opción que partir. “¡La próxima vez que venga a Ciudad del Cielo, me aseguraré de quedarme cien años completos!” murmuró Sein entre dientes. La declaración fue a la vez una promesa y una forma de motivarse a sí mismo. Para ganar más puntos Arcanos, ascender en el rango de Arcanista y desentrañar verdades aún más profundas, no tuvo más remedio que perseverar y seguir adelante en su búsqueda de la verdad mágica. * * * Tras abandonar la enorme red de teletransportación de Ciudad Celeste, el siguiente destino de Sein se encontraba en el territorio del Consejo de Brujas del Norte. Como centro del Mundo de los Magos, Ciudad Celeste tenía enlaces de teletransportación directos con todas las facciones de alto nivel. Podría haber utilizado la matriz de teletransportación para viajar directamente al territorio de la Sociedad Secreta Pyro o incluso al Archipiélago Occidental. Dado que la Reina Araña estaba ausente, Sein optó por visitar primero el Consejo de Brujas del Norte, en lugar de dirigirse directamente al Archipiélago Occidental como ella le había ordenado. Siempre le había intrigado profundamente el Consejo de Brujas del Norte. El mundo se llamaba Mundo de los Magos” no Mundo de los Hechiceros ni Mundo de los Caballeros” porque tanto los magos como los caballeros tenían su origen en la antigua profesión de mago. Con el tiempo, los magos evolucionaron hacia una senda más avanzada y especializada: los hechiceros, que estaban mejor adaptados a la estructura y el desarrollo de la Civilización Mágica. La profesión tradicional de mago había caído hacía mucho tiempo en el olvido, conservada únicamente por un puñado de brujas, y los magos varones se habían vuelto increíblemente raros. La profesión de caballero no fue una trayectoria que se desarrolló de forma natural; fue creación del ingenio de antiguos magos. Originalmente, los caballeros no eran más que sirvientes de los antiguos magos. En sus inicios, no cultivaban el qi de batalla por sí mismos. Su fuerza provenía enteramente de experimentos de modificación de linaje realizados por los magos. Sin embargo, a medida que los magos evolucionaron hasta convertirse en hechiceros, los caballeros también se liberaron de su condición de sirvientes y se convirtieron en una fuerza dominante en el Mundo de los Magos. Esta fue la evolución inevitable que acompañó el implacable paso del tiempo. Aun así, Sein no pudo evitar preguntarse: ¿cómo sería la civilización de los magos dentro de miles o incluso millones de años? Se decía que los mecánicos de Ciudad del Acero habían surgido solo en los últimos doscientos mil años. Antes de eso, la profesión de mecánico ni siquiera existía. Sein había acudido al Consejo de Brujas del Norte por dos razones. En primer lugar, quería explorar las raíces más antiguas de la civilización de los magos y su hechicería mística. En segundo lugar, había venido a buscar a la bruja Marylou, de segundo rango. La profecía que ella hizo siglos atrás le había causado muchísimos problemas. 1. Tenga en cuenta que ha habido un cambio de terminología entre "demonio" y "diablo". Para obtener más información, consulte la nota al pie del capítulo 910. ☜
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Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 968

Estás leyendo el capítulo 968 de Soberano de las Cenizas (Novela), un novela. Sein era sólo un niño cuando fue secuestrado del mundo de la superficie y obligado a ingresar en la Academia de Magia Negra. En el Inframundo, la fuerza reina y los débiles luchan por sobrevivir. Mientras el número de… Este capítulo tiene publicado el 20 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Soberano de las Cenizas (Novela) tiene 1060 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.