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Leer Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 823 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Tras un día de descanso, Sein llegó puntualmente al punto de encuentro designado para el cuerpo de asalto de la Torre Divina de la Fuente Verde. Como era de esperar, Natalya, Reina, Leena y su fiel asistente Yuri lo acompañaron. Sánchez, el dragón esquelético, también se reunió con ellos a petición de Leena, trayendo consigo miles de criaturas no muertas. En esta ocasión, el Martín Pescador, de nivel semidiós, no acompañó a Sein; su fuerza seguía siendo crucial para la defensa del lado occidental de la fortaleza, junto con las legiones de plantas. Antes de partir, Sein confió la mitad de su reserva de Semillas Viridescentes a Selina, Faye y los demás. El implacable entorno natural del Mundo de la Tormenta de Arena hacía que la vida vegetal fuera escasa, con la única excepción del gran oasis donde se ubicaba la base de la fortaleza del maestro de la Torre Divina. Sein no estaba seguro de si las semillas que traía consigo podrían convertirse en plantas gigantes en momentos críticos de su misión, así que decidió dejar la mitad como medida de seguridad para Selina y las demás mujeres. “La fortaleza espacial del Clan de Brujos Serpiente Kermoine no está lejos de nuestra base principal. Si todo sale bien, regresaremos en un día. Con casi veinte mil bestias mágicas de alto nivel como escolta, no deberíamos tener problemas” aseguró Sein a Selina y a los demás antes de partir. Una vez más, Selina y los demás se sintieron frustrados por su poder limitado y su incapacidad para ofrecer ayuda directa a Sein. Incluso Faye, la compañera de Sein, cuyo comportamiento había ido adquiriendo cada vez más los rasgos de una maga negra, agarró con determinación su vara mágica de calavera negra. Se había propuesto lograr un ascenso al segundo rango en Refugió Sombrio una vez concluida la guerra. El avance en el nivel de vida no era algo que pudiera lograrse de la noche a la mañana. El propio Sein había estado estancado en el segundo puesto durante casi un siglo. A veces, la impaciencia puede llevar a tomar malas decisiones. Aunque uno lograra alcanzar el nivel de concentración requerido y cumplir el umbral mínimo para el ascenso, Sein creía que sin una base sólida, la promoción carecía de sentido; era como construir una torre sobre terreno inestable, un paso en falso y podría derrumbarse por completo. Con la guerra aún en curso, Sein no podía dedicar tiempo a compartir todas estas reflexiones con Faye y los demás. Esas conversaciones tendrían que esperar hasta que terminara el conflicto. Irónicamente, aunque Faye era mayor que él, la dinámica entre ellos había cambiado en las últimas décadas. Ahora era Sein quien se erigía como el guía más experimentado y conocedor. Este cambio le hizo sentir como si hubiera asumido el rol de un veterano. Las tendencias cada vez más evidentes de Faye hacia la magia negra también resultaban inquietantes para Sein, que se había acostumbrado a la atmósfera más serena de la Torre Divina. Sein también tenía un gran interés en la disección o vivisección de criaturas extranjeras y valoraba el conocimiento único que podía obtener de especímenes raros. Sin embargo, a pesar de su intensa curiosidad, Sein abordó su trabajo con un profesionalismo distante. Nunca profanó un cadáver ni se complació con el sufrimiento de sus sujetos de prueba. Observar las reacciones de miedo de estos sujetos de prueba de bajo nivel en su mesa experimental no le resultaba atractivo; para Sein, eran simplemente “herramientas”, instrumentos para avanzar en su búsqueda de comprensión y desentrañamiento de los misterios de la verdad. Sin embargo, este no fue el caso de Faye y otros magos negros. Sus sangrientos y brutales experimentos les sirvieron de válvula de escape para liberar emociones reprimidas y satisfacer deseos retorcidos; las verdades que descubrieron en el proceso pasaron a un segundo plano. Sein no podía evitar fruncir el ceño cada vez que observaba este comportamiento. Por suerte, Leena no compartía esas tendencias; siguió siendo una maga pura, centrada exclusivamente en su trabajo. Faye, por su parte, no había llegado tan lejos como para no poder cambiar. Aunque al principio le irritaba el constante regaño de su compañera, empezó a mostrar cierta moderación y llegó a reconocer sus errores. Desafortunadamente, controlar sus impulsos era otro asunto. En realidad, ya fueran magos negros como Faye o magos divinos de la torre estándar como Sein, ¡todos eran considerados "lunáticos" por las demás criaturas del Reino Astral! Después de todo, ¿quién en su sano juicio trataría a los seres vivos como meras “herramientas” para descifrar los misterios de la verdad? Sein pensaba que el comportamiento de Faye era algo retorcido cuando atormentaba y se burlaba de sus sujetos durante los experimentos. Lo que no comprendió fue que, cuando diseccionaba meticulosamente especímenes de gorilas salvajes con fervoroso entusiasmo y descubría intrincadas verdades sobre su linaje, su energía vital y su composición muscular, los aterrorizados espectadores en el laboratorio lo veían a través de la misma lente. Para esos cautivos temblorosos, ¡Sein era igual de retorcido! En realidad, todos los seres del Mundo de los Magos” ya fueran caballeros o magos” eran percibidos como excéntricos. Estaban tan acostumbrados a su propia naturaleza que no se percataron de ello. Ahora, este grupo de supuestos “excéntricos” estaba a punto de emprender una misión excepcionalmente peligrosa fuera de la base de la fortaleza. * * * A diferencia de la base principal de la fortaleza, que contaba con espacios verdes y lagos, el paisaje exterior no era más que interminable arena amarilla y feroces tormentas. La guerra en torno a la fortaleza continuaba, mientras el cielo se agitaba con espesas nubes multicolores. Estas nubes señalaban la posible presencia de seres de Rango Cuatro o superior enfrascados en combate. La intensidad de las tormentas de arena amarilla cerca de la fortaleza era ahora decenas de veces mayor que cuando Sein llegó por primera vez a esta llanura. Sein y su grupo planearon su incursión desde la esquina sureste de la fortaleza. Aprovechando los quince relojes de arena durante los cuales el escudo mágico protector estuvo desactivado, más de veinte mil bestias mágicas, acompañadas por cientos de magos y diversas unidades de carne de cañón, avanzaron al unísono. El Comando de Combate había dado a Sein y a los demás órdenes estrictas: debían mantener su posición y abrirse paso a través del ejército de gorilas salvajes que se aproximaba dentro de esos quince relojes de arena. Afortunadamente, la zona del campo de batalla donde el grupo de Sein pretendía abrirse paso aún no estaba demasiado concurrida por las fuerzas enemigas. La carga repentina del Ejército de la Civilización Magos, en particular con dos enormes bestias mágicas de nivel semidiós de trescientos metros de largo a la cabeza, dificultó que el Ejército de Gorilas Salvajes reuniera suficientes tropas para resistir rápidamente. Incluso si llegaran refuerzos de otros frentes, para cuando los soldados del Gorila Salvaje reunieran la fuerza suficiente para rodear y diezmar la legión de veinte mil hombres del Mundo de los Magos, Sein y su grupo ya habrían logrado penetrar las líneas enemigas. Después de todo, esta legión estaba compuesta enteramente por élites, y el centro de mando nunca habría autorizado esta acción sin al menos un cincuenta por ciento de probabilidades de éxito. Mientras cargaban, Sein observó con sorpresa un número significativo de centauros que ayudaban en la defensa de la base principal de la fortaleza. Fue solo en ese momento cuando recordó que Hefas, el dios centauro, y su legión de dos millones de centauros también estaban estacionados en el Mundo de la Tormenta de Arena. Sin embargo, él había asumido que el dios centauro estaría ubicado en una de las otras dos bases en lugar de en la base principal. Desconociendo la situación actual de Hephaes, Sein solo pudo desearle suerte. Hacía bastante tiempo que no veía a la Tribu Maya ni a Luna, el centauro de rango dos. Desconocía su paradero actual, pero en medio del caótico campo de batalla, Sein tenía poca capacidad para preocuparse por los demás.
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Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 823

Estás leyendo el capítulo 823 de Soberano de las Cenizas (Novela), un novela. Sein era sólo un niño cuando fue secuestrado del mundo de la superficie y obligado a ingresar en la Academia de Magia Negra. En el Inframundo, la fuerza reina y los débiles luchan por sobrevivir. Mientras el número de… Este capítulo tiene publicado el 6 de septiembre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Soberano de las Cenizas (Novela) tiene 1085 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.