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Leer Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 67 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Tras escuchar la respuesta de Marlon, Sein se sumió en un silencio contemplativo. En realidad, su intención inicial había sido compartir una porción de su poción con Marlon y entablar un amistoso intercambio de información. Sin embargo, la repentina agresividad de Stenson dejó claro que ya no era factible un intercambio amistoso. En Ciudad Mystralora, los débiles no eran considerados iguales. La disposición inicial de Sein a entablar un intercambio amistoso no se debió únicamente a que Stenson y Marlon fueran sus vecinos. Más bien se mostró receloso ante la fortaleza de Stenson como iniciado veterano, lo que le disuadió de asumir riesgos innecesarios. Ahora, Sein se veía capaz de extraer la información deseada sin pagar un precio por ello. No, en realidad pagó un precio: el agotamiento de sus puntos de concentración y maná, que ascendían a casi la mitad de sus reservas, así como el periodo de enfriamiento de su capa de invisibilidad. No obstante, donde había un coste, también había una recompensa. Además de la información crucial que necesitaba, Sein también adquirió la varita que Marlon había desechado antes voluntariamente. Era un objeto mágico superior a la Varita Corrosiva que Sein había fabricado antes, y presentaba la inscripción de un hechizo mágico intermedio: "Púas de Terra". En términos de poder, el hechizo Púas de Tierra era sólo ligeramente inferior al hechizo Mano Ardiente de Sein, lo que hacía de esta varita un objeto excepcional entre los objetos mágicos intermedios. Con la información recién obtenida, Sein abandonó a la pareja a su suerte. Dadas sus hostiles intenciones iniciales, no tenía intención de compartir sus preciadas pociones con ellos. Después de todo, no era un santo. Tras guardar el nuevo objeto mágico adquirido en su anillo espacial, Sein reanudó su viaje. A Sein no le preocupaba el posible destino de los otros dos, si perecerían de sed o de hambre en el desierto amarillo. Lo que sí sorprendió a Sein fue que, mientras continuaba su camino, Marlon se las había arreglado de algún modo para arrastrar el enorme cuerpo de Stenson y le seguía a la zaga. Sein no pudo evitar preguntarse de dónde había sacado fuerzas Marlon para desplazar a Stenson. Parecía que la decisión de Marlon de seguir de cerca a Sein era un acto de aferrarse a la esperanza y la supervivencia. Después de todo, la única certeza para ellos si se quedaban atrás era la muerte, mientras que reunir su última onza de fuerza para seguir a Sein ofrecía un resquicio de esperanza para regresar al campamento. Aunque los iniciados en magia negra solían ser distantes e indiferentes entre sí, el campamento necesitaba desesperadamente individuos como ellos en su situación actual. Si Marlon y Stenson consiguieron volver con vida al campamento, los Cuasi Magos y los iniciados mayores no deberían permanecer apáticos ante su difícil situación. * * * El sofocante día en el Mundo de Arena estaba agotando la energía y deshidratando a los iniciados en magia negra mientras atravesaban el desierto amarillo. Tras casi un día de marcha, bajo el implacable resplandor de los tres soles que abrasaban su piel, Sein decidió que era hora de descansar. Buscó refugio de los soles despiadados a la sombra de una duna de arena. Tomarse descansos regulares era la norma para los iniciados en la magia negra que intentaban sobrevivir en este hostil Mundo de Arena. Incluso los más poderosos iniciados en la magia luchaban por adaptarse a este entorno brutal. Sein sacó con cuidado una valiosa poción nutritiva de su anillo espacial. Aún quedaba un tercio de la poción. Bebió un pequeño sorbo, consumiendo aproximadamente una quinta parte de la poción restante, antes de devolverla a su anillo. Los anillos espaciales parecían poseer una misteriosa propiedad que preservaba los objetos de su interior, aunque Sein carecía de un conocimiento profundo de la ciencia espacial subyacente. Sin embargo, sabía que esta función de conservación era crucial para su supervivencia. Sin ella, no habría podido durar tanto. Las pociones tenían un periodo de caducidad y, una vez desprecintadas, podían deteriorarse con el tiempo, convirtiéndose potencialmente en venenos mortales. Sein había prolongado su supervivencia bebiendo su poción con moderación. Si Marlon no le había engañado, Sein calculaba que aún le quedarían algunas pociones cuando llegara al campamento, teniendo en cuenta la distancia que había recorrido. Tras tomar un trago de poción nutritiva para reponer fuerzas, Sein se apoyó en la duna y descansó la vista. En un entorno tan duro, dormir era un lujo escaso. Sein sólo tenía la oportunidad de descansar más cómodamente cada quince días, durante las noches más frescas. Durante la mayor parte del tiempo, recurrió a la meditación para conservar su resistencia física y su concentración. Poco después de que Sein se sumergiera en la meditación, oyó crujidos en los alrededores. Alguien se acercaba. Sein agarró rápidamente su Varita de Ácido preparándose para cualquier amenaza. Cuando el intruso apareció a la vista, era Marlon, de pie ante él, con la piel agrietada y los labios agrietados. Marlon se tambaleaba y parecía a punto de desmayarse. Esto aseguró a Sein que no suponía ninguna amenaza. En su condición actual, Sein dudaba que Marlon pudiera siquiera lanzar un hechizo de Bola de Fuego Menor o un hechizo de Brillo más débil. "Sein, ¿podría intercambiar algo de comida contigo?" La débil voz de Marlon era apenas audible mientras sus ojos se fijaban en el bolsillo vacío de la túnica de Sein. Antes de que Sein pudiera responder o negarse, Marlon añadió apresuradamente: "Puedo ofrecerte algo que sin duda te resultará interesante". Fue en ese momento cuando Sein Marlon sostenía algo detrás de él. Era una bolsa de lo que parecía ser la ropa de Stenson. Echando un vistazo hacia otra duna cercana, Sein vio a Stenson inmóvil a la sombra de la duna de arena amarilla, con la parte superior del cuerpo al descubierto y en un estado incierto. "¿Por qué iba a comerciar? Cuando Stenson y tú perezcáis, todos estos objetos pasarán a ser míos", respondió fríamente Sein. La gélida respuesta de Sein silenció momentáneamente a Marlon, que se quedó sin palabras. Con los labios resecos y manchados de sangre, Marlon intentó hablar. Sin embargo, se hizo evidente que poco podía decir para cambiar sus terribles circunstancias. Las lágrimas se agolparon en sus ojos. Sein no podía creer que estuviera viendo llorar a otro hombre delante de él. * * * Al final, Marlon se dio la vuelta sin suplicar nada a Sein. Su lugar estaba al lado de Stenson mientras sus vidas se acercaban al final. Una de las decisiones más sabias de Marlon antes de partir fue dejar atrás la túnica hecha jirones. No se sabe si lo hizo porque no deseaba encontrar la muerte con esas "riquezas" o si aún se aferraba a alguna esperanza en lo más profundo de su ser. Tal vez le moviera la mera curiosidad. Tras la marcha de Marlon, Sein decidió inspeccionar los objetos envueltos en la túnica hecha jirones. Para su sorpresa, descubrió un total de dieciséis cuentas elementales. Después de pasar tantos días aquí, Sein sólo poseía dos cuentas elementales. Aparte de las cuentas elementales, Sein también encontró varios núcleos de bestias mágicas, dos libros de magia y un alijo de autrum aparentemente inútil en la túnica hecha jirones. Marlon y Stenson no parecían especialmente acomodados y, aparte de la varita que Sein había conseguido antes, no tenían ningún otro equipo mágico.
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Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 67

Estás leyendo el capítulo 67 de Soberano de las Cenizas (Novela), un novela. Sein era sólo un niño cuando fue secuestrado del mundo de la superficie y obligado a ingresar en la Academia de Magia Negra. En el Inframundo, la fuerza reina y los débiles luchan por sobrevivir. Mientras el número de… Este capítulo tiene publicado el 16 de junio de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Soberano de las Cenizas (Novela) tiene 1060 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.