Leer Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 319 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Después de cenar, Sein se dirigió directamente al piso superior de la Torre Divina para continuar clasificando su botín del Mundo de la Llama del Veneno Viridiano y también para elaborar un plan de estudios para Selina.
Aunque Sein y Selina eran primos, Sein asumía con frecuencia el papel de mentor de Selina.
Consideremos, por ejemplo, el plan de estudios. Normalmente, nadie ofrecería un apoyo tan completo a un iniciado en la magia.
Sein también permitió que Selina le ayudara en su experimento, del mismo modo que él mismo había ayudado en los proyectos de alquimia de su primer mentor, el Maestro Morsidor.
Poco después de que Sein comenzara a clasificar sus pertenencias en el almacén, Selina regresó tras haber limpiado rápidamente después de la cena.
Su aspecto era diferente al de antes esa misma noche, marcado por un cambio de ropa y un ligero maquillaje.
El vestido transparente acentuaba su figura, algo particularmente notable cuando se agachó para ayudar a Sein con su botín.
Selina se consideraba en la plenitud de su vida en ese momento.
No lograr ascender al Rango Uno significaría el ocaso de su belleza, así como la década de los treinta a los cuarenta anunciaría el comienzo del envejecimiento gradual.
pesar de cualquier mejora mágica o alquímica, el proceso de envejecimiento continuaría inexorablemente.
El ascenso a Rango Uno podría detener e incluso revertir este proceso, revitalizando la esencia vital y la vitalidad física del mago.
Cuanto antes se alcanzara este rango, más pronunciado sería el rejuvenecimiento.
Por el contrario, para aquellos que alcanzan el Rango Uno más tarde en la vida, después de siglos y dependiendo en gran medida de pociones y ayudas externas, la restauración de la juventud es mínima.
Esto se debe principalmente a que su esencia vital habría sufrido un deterioro significativo con el tiempo.
Este fenómeno explicaba por qué algunos magos de Rango Uno relativamente jóvenes, de doscientos a trescientos años de edad, en el Mundo de los Magos, parecían envejecidos con canas.
Mientras Sein observaba a Selina agachada frente a él, organizando los objetos, sintió inesperadamente una oleada de calor que le subía desde debajo del abdomen.
Sein era un mago disciplinado, conocido por su autocontrol, pero se vio sorprendido por la intensidad de sus deseos, que parecían aún más potentes debido a su habitual moderación.
A pesar de la reacción física, la mente de Sein permaneció clara.
Dedujo que Selina probablemente había elegido su atuendo deliberadamente, y que sus acciones parecían calculadas para provocar una reacción...
Sein también conjeturó que su reacción física, inusualmente honesta, podría deberse a una relajación subconsciente al regresar al Mundo de los Magos.
Su vínculo con Eileen durante la guerra mundial de la Llama del Veneno Viridiano, por ejemplo, fue en gran medida consecuencia del estrés de la guerra.
Ambos buscaban un alivio mutuo a los rigores de la batalla.
En circunstancias normales en el Mundo de los Magos, su relación podría no haber superado nunca la amistad.
Sin embargo, su reacción actual hacia Selina se debió a una relajación de sus defensas, lo que permitió que sus deseos salieran a la luz.
Después de más de una década de batalla continua y dedicación a su investigación mágica y a sus deberes de combate, Sein se preguntó: ¿qué daño podía haber en permitirse un respiro a su regreso al Mundo de los Magos?
Este razonamiento era un reflejo natural de la psique de un ser sensible de carne y hueso.
A pesar de su gran autocontrol, Sein sintió una oleada abrumadora de deseo hacia Selina, especialmente porque ella lo estaba seduciendo deliberadamente.
Incapaz de resistir, Sein acortó la distancia que los separaba.
Su acercamiento por detrás la afectó notablemente. Sus mejillas se enrojecieron al sentir el calor de su cuerpo.
Sein había deducido correctamente que Selina se le había acercado por su propia voluntad.
Este momento fue la culminación de años de contemplación para Selina, sola en la soledad de la Torre Divina, especialmente después de haber pasado su trigésimo cumpleaños en soledad.
Había decidido ofrecerse a Sein sin más demora.
“No tienes que hacer esto” murmuró Sein con voz contenida. A pesar de la tentación que tenía delante, se esforzó por controlar sus deseos.
Las lágrimas recorrían las mejillas de Selina mientras le confesaba sus miedos a Sein.
“Me temo que nunca tendré otra oportunidad de ofrecerte esto, y me preocupa que, a medida que envejezca, solo te decepcionaré, Sein”, admitió, con los hombros temblando ligeramente por el peso de sus emociones.
Sein, aunque menos familiarizado con las complejidades del corazón femenino, respondió con un reconfortante abrazo, ofreciéndole a Selina la calidez y la seguridad que buscaba.
En sus brazos, Selina encontró el valor para enfrentarlo. Había imaginado este escenario durante más de una década.
Las lágrimas que derramó no eran solo de tristeza, sino que también estaban teñidas de alivio y cierta alegría.
Los temores de Selina eran comprensibles. Temía no poder ascender al Rango Uno, especialmente después de haber experimentado un estancamiento en su crecimiento en los últimos años.
Los signos visibles del envejecimiento eran una preocupación especialmente marcada entre las magas del Mundo de los Magos.
A diferencia de sus homólogos masculinos, las magas solían prestar especial atención a su apariencia, y Sein había notado que ninguna de las magas con las que se había encontrado a lo largo de los años podía considerarse poco atractiva.
Incluso aquellos cuyo aspecto no coincidía con las preferencias de Sein mantenían una apariencia juvenil y agradable.
También existían magas que tenían la apariencia de ancianas. Probablemente habían vivido muchos años y no le daban tanta importancia a su aspecto físico.
Las lágrimas de Selina dejaron al descubierto sus vulnerabilidades, en contraste con la compostura que Sein solía observar en sí mismo y en las otras mujeres de su vida, como Eileen o Selphy, quienes exhibían una fortaleza mental de la que Selina parecía carecer.
Sin embargo, Selina no era una persona cualquiera para Sein; era su prima, una presencia constante a lo largo de su vida, y su historia compartida había cultivado una profunda conexión emocional.
Fue ese vínculo, forjado a lo largo de los años y teñido por la tristeza de la despedida, lo que conmovió el corazón generalmente estoico de Sein.
Selina alzó la cabeza y miró tímidamente a los ojos de Sein.
“Sein, ¿me aceptarás, por favor?” suplicó.
Reveló su más profundo deseo de mostrarle a Sein su mejor versión mientras aún pudiera, con la esperanza de no dejar lugar a arrepentimientos en el futuro.
Ante la mirada sincera de Selina, llena de temor al rechazo, Sein suspiró y asintió.
En ese instante, la sonrisa de Selina se iluminó, dejando ver dos hoyuelos en sus mejillas. Su radiante expresión le recordó a Sein las flores que se abren en primavera.

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Estás leyendo el capítulo 319 de Soberano de las Cenizas (Novela), un novela. Sein era sólo un niño cuando fue secuestrado del mundo de la superficie y obligado a ingresar en la Academia de Magia Negra. En el Inframundo, la fuerza reina y los débiles luchan por sobrevivir. Mientras el número de… Este capítulo tiene publicado el 16 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Soberano de las Cenizas (Novela) tiene 1109 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.