Leer Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 198 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En el corazón del campo de batalla...
Sein, un iniciado sigiloso y despiadado que acumulaba puntos sin descanso, no era la única figura prominente en el campo de batalla.
En el centro predominaba Gade, el “Corazón de la Tierra”, la presencia más prominente de la Academia de la Torre Divina de la Tierra, bañado en una luz dorada cegadora.
Ataviado con una armadura elemental geo, Gade irradiaba luz bajo el brillo de su insignia de la Torre Divina, destacando como una fuerza formidable.
Para Sein, que se había encontrado con muchos en el espacio de pruebas, Gade representaba la mayor amenaza hasta el momento y tenía el puntaje más alto después de él.
En la mano de Gade había una vara mágica de color gris claro, que se asemejaba a un enorme martillo de piedra.
Cada vez que blandía su caña, un meteorito se desplomaba del cielo.
Corrientes de partículas de energía geo elemental convergieron en Gade desde todas las direcciones, alimentando su poder.
Su aparentemente simple hechizo mágico avanzado de geo ofensiva, "Meteorito que Cae", causó numerosas bajas entre los iniciados de la Torre Divina del Trueno Radiante bajo sus implacables lanzamientos.
En términos de frecuencia y velocidad de lanzamiento de hechizos, Gade igualaba la destreza de tres Quasi Magos.
Sorprendentemente, su maná y concentración parecían inagotables. Incluso Sein tenía dificultades para comprender cómo podía lanzar hechizos mágicos avanzados a tal velocidad.
Aún más desconcertante era la aparente falta de dependencia de Gade en las pociones, manejando su maná como un pozo inagotable de energía elemental en el campo de batalla.
Sein había considerado inicialmente enfrentarse a este adversario bañado en luz dorada, pero finalmente decidió no hacerlo.
Gade estaba situado en el corazón de las fuerzas de la Academia de la Torre Divina de la Tierra, protegido por un formidable grupo de doscientos a trescientos iniciados de alto rango.
El reto de penetrar ese anillo defensivo era desalentador, incluso para alguien del calibre de Sein.
Además, el ritmo implacable de casting de Gade sugería que podría tener más sorpresas reservadas.
Numerosos hechizos ofensivos de la Torre Divina del Trueno Radiante se habían acercado a la posición de Gade, pero la mayoría fueron interceptados por los iniciados que lo rodeaban.
En las pocas ocasiones en que los hechizos se acercaron a Gade, fueron neutralizados rápidamente con un simple gesto y el repentino surgimiento de un enorme muro geo.
Al observar la técnica y el desempeño de Gade en el campo de batalla, Sein recordó repentinamente el duelo que había presenciado entre su difunto mentor, el Maestro Morsidor, y Katherson en la Academia de Magia Negra.
Gade, el “Corazón de la Tierra”, parecía capaz de realizar algunos movimientos similares a los de un mago hecho y derecho.
A partir de su investigación en la biblioteca de la Torre Divina de la Fuente Verde, Sein comprendió que una diferencia clave entre los magos consumados y los iniciados en la magia ordinaria radicaba en su fuente de poder.
Mientras que los iniciados extraían maná de su interior, los magos plenamente realizados podían aprovechar las energías elementales de su entorno, superando con creces a los iniciados tanto en potencia mágica como en resistencia.
¡La actuación de Gade al lanzar hechizos se asemejaba mucho a estas características de los magos consumados!
Además, el repertorio de Gade no se limitaba únicamente al hechizo del “Meteorito que Cae”.
Quizás fue el único hechizo que utilizó porque era el más adecuado para un campo de batalla de tal magnitud, especialmente dada su maestría exclusiva en hechizos de magia geológica.
Sein había decidido mantenerse alejado de Gade, pero, como suele suceder, los planes no siempre salen como se esperaba.
La intención de Sein de evitar la confrontación no garantizaba que no lo buscara.
Los iniciados de élite como él, a pesar de su meticulosidad, no eran inmunes a los accidentes, en particular aquellos que involucraban factores imprevisibles.
Sein, oculto en un sombrío paso de montaña en el extremo oriental del campo de batalla central, acababa de eliminar a un iniciado de alto rango de la Academia de la Torre Divina de la Tierra, obteniendo casi ochocientos puntos.
Entonces, inesperadamente, ocurrió un incidente.
La insignia de la Torre Divina, previamente atenuada por el uso de oro cromado como material inerte por parte de Sein, no logró contener la deslumbrante luz dorada que ahora emanaba de su cuerpo.
La puntuación individual de Sein acababa de superar los 100.000 puntos.
Comparada con el aura dorada que rodeaba a Gade, la luz que irradiaba Sein era aún más resplandeciente, ¡como la diferencia entre un sol radiante y una luna pálida!
Tras la repentina aparición de Sein, la atención de decenas de miles de iniciados de la Torre Divina se centró en este nuevo faro de luz, ¡robándole el protagonismo a Gade como la figura más destacada del campo de batalla!
Un instante de quietud y silencio inundó el campo de batalla, ¡antes rebosante de un caos mágico!
En el cielo, solo unos pocos vestigios de magia seguían brillando débilmente.
Gade, al presenciar esto, miró a Sein con una mezcla de sorpresa, indignación y resentimiento en los ojos.
No estaba claro si su ira provenía de que Sein hubiera usurpado el primer puesto de la tabla de puntuaciones o del iniciado caído de la Academia de la Torre Divina de la Tierra que yacía a los pies de Sein.
“¡MIERDA!”, maldijo Sein, generalmente sereno, en voz baja después de que la luz dorada incontrolable revelara su ubicación.
Sin tiempo para recoger el botín de su reciente víctima, Sein ascendió rápidamente en su disco metálico, dirigiéndose hacia una zona menos poblada del campo de batalla.
“¡Acábalo!”, gritó alguien, desatando una ola de júbilo en todo el campo de batalla.
Tanto los iniciados de la Torre Divina del Trueno Radiante como los de la Academia de la Torre Divina de la Tierra dirigieron sus miradas hostiles hacia Sein.
Unidos en su animosidad, decenas de miles de iniciados lo atacaron, ¡marcando un nuevo capítulo en la historia de las guerras regionales de academias!
Entre ellos, Gade observaba atentamente a Sein.
Gruñendo fríamente, persiguió a Sein con su vara mágica en la mano.
¡La posibilidad de superar la puntuación de Sein, que superaba los 100.000 puntos, acaparaba los pensamientos de Gade!
Al reflexionar sobre su propia puntuación, que apenas superaba los 40.000 puntos, Gade sintió una inusual punzada de humillación.
Gade se preguntó de dónde había surgido aquel formidable iniciado, pues no parecía provenir de la Torre Divina del Trueno Radiante.
De hecho, la temprana decisión de Gade de declarar la guerra contra la Torre Divina del Trueno Radiante estuvo parcialmente influenciada por la presencia de Sein.
Creía que solo una organización bien establecida como la Torre Divina del Trueno Radiante podía producir un iniciado capaz de desafiar su posición de liderazgo, al igual que Martínez en la anterior guerra de academias.
“¿Quién demonios es este tipo?”, murmuró Gade entre dientes.
Debido a su proximidad, Gade fue uno de los primeros en acercarse a Sein.
A diferencia de muchos iniciados que preferían los hechizos de largo alcance, Gade no era ajeno al combate cuerpo a cuerpo.
Su cuerpo, envuelto en una gruesa capa de armadura elemental geo, le proporcionaba una defensa formidable.
Antes de que Gade pudiera discernir más detalles sobre Sein, ¡se vio repentinamente bajo un aluvión de rayos del Ojo Solar dirigidos directamente hacia él!

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Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 198
Estás leyendo el capítulo 198 de Soberano de las Cenizas (Novela), un novela. Sein era sólo un niño cuando fue secuestrado del mundo de la superficie y obligado a ingresar en la Academia de Magia Negra. En el Inframundo, la fuerza reina y los débiles luchan por sobrevivir. Mientras el número de… Este capítulo tiene publicado el 13 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Soberano de las Cenizas (Novela) tiene 1089 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.