Leer Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 1056 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Mientras la Reina Súcubo observaba partir a Sein, la Diosa de la Perdición, Morvanya, permanecía en silencio detrás de ella.
Fue gracias al poder divino único de Morvanya que lograron enterarse tan rápidamente del éxito de Sein e incluso vislumbraron vagamente el momento en que mataba a un dios.
Morvanya parecía a punto de decir algo sobre Sein, pero antes de que pudiera hacerlo, una risa escalofriante escapó de sus labios.
“Mmm... ¿por qué está mi pretenciosa hermana en el Purgatorio? Su aura parece muy débil... Debe haber recibido un golpe tremendo. Jejeje, por fin me toca contraatacar” comentó Morvanya con una sonrisa burlona.
Con un silbido, se convirtió en una sombra negra y desapareció.
La Reina Súcubo se volvió hacia las afueras del Purgatorio.
Desapareció poco después, probablemente para ayudar a Morvanya.
* * *
En el laboratorio del castillo...
Sein hizo una mueca mientras vertía una poción carmesí y hirviendo, con olor a lava fundida, directamente sobre su herida.
En el momento en que el líquido tocó su piel, un agudo siseo llenó el aire y vapores blancos se elevaron de su carne.
Incluso después de siglos de experimentos para templar el cuerpo, el dolor abrasador seguía siendo suficiente para hacer temblar los párpados de Sein.
Las lesiones que había sufrido eran graves y tardarían mucho tiempo en sanar.
En la batalla contra el Dios de la Primera Luz, Sein parecía haber agotado todas sus cartas de triunfo, incluso desatando su técnica secreta de consumo de maná para asestar el golpe final.
Él ignoraba que la Reina Súcubo había estado observando su pelea en secreto.
Por eso, incluso en las etapas finales de su batalla con el Dios de la Primera Luz, Sein mantuvo la Semilla Verde Esmeralda de color blanco lechoso firmemente apretada en su mano.
Como mago erudito, Sein nunca dudó en guardarse un as bajo la manga.
Sus múltiples experiencias cercanas a la muerte en guerras interplanares no hicieron más que profundizar su obsesión por la supervivencia.
Por el momento, esa semilla de Lorianne seguía siendo una de sus cartas de triunfo ocultas.
Su otra carta de triunfo era Yuri.
La potencia de su mecha, combinada con la unidad de energía añadida durante la última actualización, podría proporcionar energía suficiente para alimentar tanto una fortaleza espacial como un fuerte prismático.
Si alguna vez se le ordenara a Yuri detonar remotamente la Unidad de la Llama Ardiente, la explosión resultante rivalizaría o incluso superaría la de un semidiós autodestruyéndose.
Por supuesto, fue una medida desesperada, reservada como último recurso.
El coste de mantener únicamente la Unidad de la Llama Ardiente superaba el límite de lo que un gran mago de rango tres, o incluso un mago de nivel semidiós, podía permitirse.
Al igual que Yuri, el mecha había acompañado a Sein durante muchos años. Más allá de la tecnología de Ciudad Celeste, también llevaba la impronta de la propia maestría alquímica de Sein.
Si un supermecha como ese se autodestruyera, Sein no podría repararlo, ahora que estaban atrapados en Faeloria.
Aunque algún día regresara al Mundo de los Magos, no era seguro que otro maestro de alquimia como el Maestro Peyton estuviera allí para ayudarlo de nuevo.
Las heridas que sufrió Sein fueron sin duda dolorosas, pero las ganancias que obtuvo en esta batalla fueron significativas.
¡Había matado a un ser de Rango Cuatro, uno conocido como “dios” por las criaturas inferiores e ignorantes del Reino Astral!
Aunque el Dios de la Primera Luz fuera simplemente una deidad menor, que solo ostentaba un débil poder divino...
Aunque su poder hubiera sido suprimido debido a la Crisis del Avatar...
Incluso si, por una imprudencia, hubiera subestimado a Sein y no hubiera logrado movilizar a sus creyentes a tiempo...
El hecho era que el Dios de la Primera Luz había caído.
El valor del cadáver del dios por sí solo justificaba los esfuerzos de Sein en la batalla. Pero eso no era todo: había obtenido aún más.
El clarinete dorado que empuñaba el Dios de la Primera Luz era un artefacto divino, de calidad muy superior a la tosca hacha gigante que una vez usó el Dios de la Fuerza Bruta.
Emitía una energía lumínica especial que podía potenciar la magia elemental lumen de Sein.
Sein ya había logrado avances iniciales en su investigación sobre las leyes piroelementales.
Ahora, con la reliquia divina y el clarinete del Dios de la Primera Luz, podría tener material prometedor para ampliar también su investigación sobre las leyes elementales del lumen.
Incluso la túnica blanca que vestía el dios era, en realidad, un artefacto divino de menor calidad, aunque pareciera un saco de patatas.
Si la Llama Cenicienta de Sein no hubiera poseído un poder destructivo y penetrante tan abrumador, y si la túnica no hubiera sido vulnerable a los ataques físicos, habría pagado un precio mucho mayor para derrotar al Dios de la Primera Luz.
La adquisición del cadáver, la reliquia divina y el clarinete se ajustaban a las expectativas de Sein, pero la riqueza del dios había sido una grata sorpresa.
En Faeloria, la alquimia podría haber estado subdesarrollada entre los seres inferiores, pero para aquellos de Rango Cuatro y superior, poseer una o dos piezas de equipo de almacenamiento era bastante común.
Finalmente, Sein descubrió una brújula de platino con un brillante diamante incrustado en su centro, escondida entre los pliegues de la túnica del dios.
Sus singulares atributos espaciales confirmaron las sospechas de Sein: se trataba del equipo de almacenamiento personal del Dios de la Primera Luz.
Aunque estaba muerto, el poder divino que sellaba la brújula aún no se había disipado.
Aparte de esperar pacientemente a que el poder divino que sellaba la brújula se disipara por sí solo, el enfoque más directo era tomar el asunto en sus propias manos y estudiarlo él mismo.
Con el esfuerzo suficiente, tal vez se podría romper el sello con antelación.
Pero, por ahora, estos trofeos y planes de investigación tendrían que posponerse.
La máxima prioridad de Sein era curar su cuerpo maltrecho y recuperar su concentración mental, que se había visto gravemente afectada. Exigirse más suponía el riesgo de sufrir daños permanentes.
Desde el momento en que mató al Dios de la Primera Luz, no se detuvo ni un instante para recuperar el aliento.
Después de llevar a Yuri, Flynn y los demás de vuelta al Purgatorio a toda velocidad, Sein finalmente llegó a su límite.
* * *
Cuando volvió a salir del laboratorio, habían transcurrido dos meses.
Aunque seguía pálido y visiblemente fatigado, era evidente que se encontraba en mucho mejor estado que antes.
La batalla contra el Dios de la Primera Luz fue algo que Sein jamás olvidaría en el resto de su vida.
Si volviera a encontrarse con un enemigo tan poderoso sin suficientes ases bajo la manga ni aliados, optaría por retirarse sin pensarlo dos veces.
Por supuesto, un mago busca constantemente el crecimiento.
Si asimilara por completo las recompensas de derrotar al Dios de la Primera Luz, su fuerza superaría con creces la que tenía ahora cuando volviera a atacar.
Poco después de salir de su laboratorio, Sein recibió dos visitas inesperadas.
La Reina Súcubo y la Diosa de la Perdición habían regresado.
Detrás de ellos, en silencio, se encontraba otra diosa.
Tenía un gran parecido con Morvanya, pero mientras que Morvanya tenía el pelo negro hasta los hombros, el largo cabello de esta diosa brillaba en blanco y oro.
A diferencia del rostro de Morvanya, que estaba marcado con extraños y crípticos diseños, esta diosa solo lucía tenues y sencillos motivos dorados en sus mejillas.
Como su piel era pálida, los estampados se fundían casi a la perfección con su tez.
En belleza y presencia, superaba a Morvanya en casi todos los aspectos.
Sin embargo, en el momento en que Sein la vio, frunció el ceño involuntariamente.

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Estás leyendo el capítulo 1056 de Soberano de las Cenizas (Novela), un novela. Sein era sólo un niño cuando fue secuestrado del mundo de la superficie y obligado a ingresar en la Academia de Magia Negra. En el Inframundo, la fuerza reina y los débiles luchan por sobrevivir. Mientras el número de… Este capítulo tiene publicado el 13 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Soberano de las Cenizas (Novela) tiene 1060 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.