Leer Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 1034 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En el corazón del territorio de Sein, en el Purgatorio, se alzaba un castillo de piedra, cuya arquitectura reflejaba la de los castillos del Mundo de los Magos.
Su construcción le había llevado a Sein medio mes de trabajo.
Además de reclutar a los demonios de su territorio como mano de obra, Sein también había convocado criaturas elementales geo para que le ayudaran en el proceso.
El hechizo de Invocación de Elementos Geo era algo que había dominado durante sus estudios en Ciudad Celeste.
Cuando se encontraba en la cima del Rango Dos, su mentor le había instado a expandir su dominio más allá de un único espectro de magia.
Ahora, no solo había perfeccionado su control sobre la magia elemental geo, sino que también había desarrollado dominio de varias otras magias elementales, manejándolas sin esfuerzo con ambas manos.
Este castillo de nueva construcción serviría como residencia y laboratorio de investigación de Sein en el futuro previsible.
La Crisis del Avatar de Faeloria podría durar desde varias décadas hasta unos cientos de años.
Según la Reina Araña, solo podría regresar al Mundo de los Magos una vez que la crisis hubiera terminado.
Eso significaba que Sein podría quedar atrapado en este mundo durante algunos siglos...
Para cuando regresara, podría tener más de mil años.
Ese pensamiento le hizo añorar a Selina y Eileen en la Torre Divina de la Primavera Verde, así como a los miembros de la Casa Grantt.
Si ambos no lograban ascender al Rango Dos antes de su regreso, estarían muertos para cuando él volviera.
Con un suave suspiro, Sein volvió a su experimento.
Sobre la mesa del laboratorio, dentro de su castillo recién construido, yacía inmóvil un Demonio Murciélago; su imponente figura medía casi cinco metros.
Era una raza de demonio desconocida, una con la que Sein nunca se había topado antes, y todo lo desconocido despertaba su profunda e insaciable curiosidad.
desafortunado Demonio Murciélago, inmovilizado en la mesa de experimentación, era una criatura de Rango Dos capturada por Sein .
Este Demonio Murciélago era un híbrido, descendiente de un demonio del Purgatorio y algún tipo de criatura parecida a un murciélago de Faeloria.
La autoridad de un señor demonio superior era absoluta; un bastardo débil como él no tenía más remedio que someterse.
Además, había experimentado una forma de evolución adaptativa bajo la influencia del entorno y las leyes de Faeloria.
Lo que más intrigó a Sein fueron sus especiales habilidades sonoras.
En términos de poder de combate bruto, esta criatura era sin duda débil, situándose en el último lugar de los seres de Rango Dos.
A pesar de su mediocre fuerza física, este Demonio Murciélago de Rango Dos prosperó mucho más que la mayoría de los demonios del mismo rango gracias a sus habilidades únicas.
La magia del Sonido era una rama minoritaria en el Mundo de los Magos, pero su desarrollo a lo largo de los años había sido constante.
A lo largo de su vida, Sein se había encontrado con varios magos que habían manejado este tipo de magia.
Como mínimo, la magia sonora tenía un abanico de aplicaciones más amplio que la magia de sangre, con la que se había topado en Ciudad Celeste.
Sus conocimientos sobre la magia del sonido aún eran superficiales, pero eso solo alimentó su entusiasmo.
Precisamente porque entendía tan poco al respecto, estaba tan ansioso por estudiarlo en profundidad.
* * *
El tiempo dedicado a la investigación experimental siempre parecía fugaz pero gratificante, lo que hacía fácil perder la noción del paso de las horas.
Aquel día en particular, mientras Sein estaba absorto en su investigación, fue interrumpido repentinamente por un visitante inesperado.
Se trataba de Anastasia Karerina, la hija del Monarca de la Guerra de Sangre.
Este demonio de rango cinco, portador del linaje de una súcubo, parecía haber mostrado interés en él.
De vuelta en el Salón de la Guerra de Sangre, Anastasia lo había estado observando atentamente.
Era probable que Sein fuera la primera criatura extraterrestre con la que se había encontrado, lo que explicaba su curiosidad.
El principal motivo de su visita de hoy era sonsacarle historias sobre el Reino Astral.
Los magos como Sein no eran los únicos fascinados por lo desconocido.
Ni siquiera una demonio de rango cinco como Anastasia, que había pasado su vida en las profundidades del Purgatorio, fue una excepción.
De hecho, nunca había salido del Purgatorio, y mucho menos de Faeloria.
Criada bajo la protección de su padre, Anastasia había crecido escuchando historias sobre el Reino Astral y la antigua gloria del Infierno.
Desde que tenía uso de razón, había anhelado explorar más allá de su mundo.
Anastasia era considerada la demonio más bella del Purgatorio. No era de extrañar, ya que las súcubos eran conocidas desde hacía mucho tiempo por su atractivo en el Infierno.
No solo era adorada por los de su especie, sino que incluso Sein descubrió que su apariencia se ajustaba notablemente bien a los estándares de belleza humanos del Mundo de los Magos.
Como única hija del Monarca de la Guerra de Sangre y reina demonio cuya fuerza rivalizaba con la de una deidad intermedia, Anastasia estaba en una liga completamente diferente a la del Demonio Murciélago que Sein había contenido en su laboratorio.
Sein podía salirse con la suya atando a un Demonio Murciélago, pero la Reina Súcubo que tenía delante era un asunto completamente diferente.
Después de responder pacientemente algunas de sus ingenuas preguntas sobre el Reino Astral, Sein sintió que le dolía la cabeza al darse cuenta de que Anastasia no tenía intención de marcharse pronto.
Ella sentía una curiosidad infinita, especialmente por el castillo al estilo del Mundo de los Magos que Sein se había construido.
Sin siquiera pedir permiso a Sein, comenzó a deambular por su castillo.
Con su fuerza, había poco en la residencia de Sein que pudiera ocultarse de su vista.
Incluso su laboratorio privado, cuidadosamente oculto con protecciones mágicas, quedó completamente expuesto bajo su divina detección.
Al ver al Demonio Murciélago atado a la mesa de experimentación, la Reina Súcubo se quedó paralizada un breve instante antes de desviar la mirada con naturalidad, como si no hubiera visto nada.
Le interesaban especialmente los objetos que Sein había traído del Mundo de los Magos.
Ya fueran las marionetas alquímicas colocadas por todo el castillo, la doncella zorro o incluso Yuri, que había asumido temporalmente el papel de sirvienta de Sein, la Reina Súcubo las escrutaba a todas con aguda y persistente curiosidad.
“Si Su Alteza está interesada, puedo obsequiarle dos marionetas de alquimia” ofreció Sein, dirigiéndose directamente a Anastasia.
Sein había aprendido de su primer mentor, Morsidor, el arte de crear marionetas alquímicas.
Si bien aún no era capaz de crear marionetas de combate, la automatización funcional del hogar estaba dentro de sus capacidades.
El castillo era inmenso, y esperar que la doncella zorro se encargara ella sola de toda la limpieza era poco práctico.
Y lo que es más importante, necesitaba tiempo para entrenar; su talento como sacerdotisa chamánica era mucho mayor de lo que Sein había previsto inicialmente.
Las marionetas alquímicas de Sein, aunque altamente funcionales, distaban mucho de ser estéticamente agradables.
Eran aparatosos, con cables expuestos y diagramas de matrices mágicas visibles; sus diseños toscos eran casi idénticos a los que había visto por primera vez en el laboratorio de Morsidor cuando le rindió homenaje a su mentor.
Al final, a Sein no le importaba su aspecto, siempre y cuando cumplieran su propósito.
Sin embargo, a pesar de su apariencia extraña y tosca, la Reina Súcubo parecía extrañamente cautivada.
Sin dudarlo, asintió y aceptó el regalo de Sein.
Justo cuando Sein suspiró aliviada, pensando que finalmente podría marcharse, la joven y hechicera Reina Súcubo chasqueó los dedos.
Dos súcubos, vestidas con túnicas llameantes, aparecieron dentro del castillo de Sein, aunque él no tenía ni idea de cuándo habían entrado.
“Entonces te devolveré el favor. Estas dos súcubos legendarias serán tus doncellas” dijo Anastasia, con sus ojos escarlata brillando con picardía.
“Ser atendida por súcubos de sangre pura... ni siquiera los señores demoníacos de nivel semidiós disfrutan de tales lujos”, añadió guiñando un ojo.
Sein se quedó paralizado un instante, alternando la mirada entre la Reina Súcubo y las dos Súcubos de Rango Dos que le mostraban deferencia ante él.
Al final, no le quedó más remedio que aceptar en silencio los suntuosos regalos.

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Estás leyendo el capítulo 1034 de Soberano de las Cenizas (Novela), un novela. Sein era sólo un niño cuando fue secuestrado del mundo de la superficie y obligado a ingresar en la Academia de Magia Negra. En el Inframundo, la fuerza reina y los débiles luchan por sobrevivir. Mientras el número de… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Soberano de las Cenizas (Novela) tiene 1060 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.