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Leer Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 1012 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La condición de Yuri no era mejor que la de Sein. Solo en esta batalla, cinco de sus mechas de modelo estándar fueron destruidos, y varios otros resultaron gravemente dañados. Incluso el mecha pilotado por la propia Yuri había sufrido tantos daños como Sein. Su Unidad de Llama Ardiente había absorbido la mayor parte de muchos ataques en su lugar. Ni siquiera la aleación mágica creada en Ciudad Celeste pudo resistir por completo el ataque final y frenético del Dios de la Fuerza Bruta. Afortunadamente, la suerte estuvo de su lado: las ondas de choque de los ataques del dios desatado no alcanzaron los componentes críticos ni los sistemas de armas del mecha de Yuri. Si esos objetivos hubieran sido alcanzados, no era seguro si Sein y Yuri habrían sobrevivido. Esta batalla le había dado a Sein un duro baño de realidad: la enorme brecha que lo separaba de las deidades de Rango Cuatro o superior era abrumadora. La diferencia entre el Rango Tres y el Rango Cuatro era mucho más profunda que el simple paso entre el Rango Dos y el Rango Tres. El ascenso de mortal a dios fue más que un simple ascenso de rango. Esta dolorosa experiencia hizo que Sein jurara no volver a desafiar jamás a un ser de rango superior de forma tan imprudente. La vida era preciosa. Solo sobreviviendo podría continuar buscando la verdad. * * * Dejando a un lado sus reflexiones posteriores y su asombro ante el poderío de su oponente, las ganancias de Sein en esta batalla iban mucho más allá de lo que podía resumirse con simples palabras. Participar en una batalla entre seres de rango superior y observarlos en acción de cerca había elevado la comprensión de Sein sobre el control de la energía elemental a un nivel completamente nuevo. El poder de las leyes era algo que solo los magos de nivel semidiós podían empezar a comprender. Aunque las reservas de maná y la concentración mental de Sein aún estaban lejos de alcanzar el umbral de un mago de nivel semidiós, sus nuevas percepciones y su comprensión más profunda significaban que ahora podía sentar las bases para un estudio a largo plazo de sus misterios. En cuanto a recompensas tangibles, aparte de la esencia de sangre que la Reina Araña le había prometido como compensación, también había accedido a prestarle al dios cautivo envuelto en su telaraña para futuras investigaciones. Con un espécimen de Rango Cuatro como ese a su disposición, Sein no carecería de valiosos materiales de investigación” incluyendo sangre divina, huesos divinos y reliquias divinas” en el futuro previsible. En cuanto a lo que había mencionado la Reina Araña” despojar al oponente de sus habilidades divinas y su divinidad” Sein no estaba del todo seguro de lo que eso implicaba. Aun así, pensó que si permanecía a su lado el tiempo suficiente, seguramente tendría la oportunidad de observar y aprender. ¡Ese era precisamente el tipo de conocimiento que le fascinaba...! Las recompensas siempre fueron proporcionales al riesgo. Mientras Sein estaba extasiado por sus próximas oportunidades de investigación, la Reina Araña se encontraba frente al dios retorcido y envuelto en su capullo, con los ojos brillando con un hambre diabólica. Sin duda alguna, ella había sido la que más se había beneficiado de esta batalla. El hacha gigante, aún incrustada en su cuello, era un artefacto divino de menor calidad. Dado que estaba imbuida de la ley de la fuerza, sería una valiosa adición a su colección. De no haber sido por este artefacto divino, el desesperado contraataque del Dios de la Fuerza Bruta nunca la habría dejado en un estado tan lamentable. Además del hacha, los pantalones cortos de cuero que llevaba puestos el Dios de la Fuerza Bruta también eran un tesoro. Aunque no se trataba de un artefacto divino, la Reina Araña pudo deducir de un vistazo que el cuero provenía de una criatura de Rango Cuatro. Evidentemente, el Dios de la Fuerza Bruta no había sido presa fácil. Al menos dentro de Faeloria, este dios había matado a otros de su mismo rango, y esa piel de cuero era sin duda un trofeo de una muerte anterior. El Dios de la Fuerza Bruta carecía de la artesanía necesaria para mejorar sus pantalones cortos de cuero al mismo nivel. Sin embargo, ya tenía la fortuna de empuñar un hacha gigante, un artefacto divino. Si hubiera llevado una armadura de nivel de artefacto divino, la batalla habría sido mucho más agotadora y costosa para la Reina Araña. Más allá de estos dos equipos, el verdadero premio era el mismísimo Dios de la Fuerza Bruta. Su valor trascendía su forma física: albergaba conocimientos y secretos de este mundo, enterrados en lo profundo de su mente. La Reina Araña quería algo más que un dios caído; ¡quería los despojos de este mundo mismo! Contuvo el aliento al menor movimiento de cabeza, mientras un dolor escalofriante le irradiaba desde el cuello. Su mirada se dirigió hacia Sein, que seguía merodeando al borde del campo de batalla, aparentemente aturdido. “¿Qué haces ahí parado? ¡Ven aquí y sácalo!”, ladró. Aun ahora, Sein era incapaz de desafiar su orden. Rápidamente le ordenó a Yuri que reuniera ejemplares muertos de simios de cabeza gris antes de volar al lado de la Reina Araña. La batalla contra el Dios de la Fuerza Bruta la había dejado físicamente agotada. Además de eso, seguía gastando gran parte de su energía en mantener al dios retorciéndose reprimido dentro del capullo de araña. En su estado actual, incluso algo tan simple como extraer el artefacto divino incrustado en su carne requería la ayuda de Sein. "Sujeta el mango del hacha y tira con fuerza. Con tu constitución, deberías poder soportar el retroceso. Ese tipo ya no es capaz de controlarla." La voz de la Reina Araña era imponente, sus patas de araña presionaban con firmeza contra el capullo divino bajo ella. Sein respiró hondo antes de aferrarse con fuerza al mango del hacha con sus garras demoníacas. Con esfuerzo deliberado, levantó lentamente el hacha gigante, y su formidable constitución le permitió soportar su inmenso peso. En el momento en que la hoja fue extraída del cuello de la Reina Araña, un agudo estruendo metálico resonó en el aire. Sin embargo, no hubo ningún violento chorro de sangre divina. Solo una fina capa de líquido plateado brillante manchaba la superficie de la hoja. Era del mismo tono que los largos y ondulados mechones de cabello de la Reina Araña. Tras lograr quitarse el hacha gigante, Sein dejó caer el arma pesada al suelo a su lado, jadeando por el esfuerzo. Aunque su fuerza no estaba a la par con la de un Caballero Celestial del mismo rango, aún se le consideraba fuerte entre las criaturas de Rango Tres. Sin embargo, incluso con esa fuerza, levantar esa hacha gigante había sido increíblemente difícil. ¿Cómo podría alguien siquiera blandir esto en una batalla? Mientras Sein contemplaba el arma, recordó a Reina. No pudo evitar preguntarse: con su físico y fuerza descomunales, ¿sería capaz de blandir esa hacha? La Reina Araña había mencionado que el hacha contenía un rastro de la ley de la fuerza. Aunque Reina empuñaba qi de batalla geo-elemental, la naturaleza del arma aún podría ser compatible con sus atributos. Mientras Sein permanecía allí, absorto en sus pensamientos, mirando fijamente el arma descomunal, la Reina Araña le ladró de nuevo. No es que Sein fuera lento; simplemente se vio abrumado por la enorme cantidad de ganancias y oportunidades que le había brindado esta batalla. ¿Por dónde debería siquiera comenzar su investigación? Suspiró con una dichosa frustración. Bajo el mando de la Reina Araña y las rápidas acciones de Sein, todos los rastros de la batalla en el Cañón Feymous fueron borrados rápidamente. Las criaturas menores que una vez habitaron el cañón habían perecido hacía mucho tiempo durante los dos meses de conflicto divino. Incluso un Gran Mago de Rango Tres como Sein, que se había mantenido al borde del campo de batalla, había luchado por sobrevivir; ¿cómo iban a tener alguna posibilidad las criaturas más débiles de Rango Inferior a Tres? En cuanto a las ruinas del cañón en sí, se convirtieron en la cobertura natural perfecta. Nadie sospecharía nada inusual bajo el montón de rocas destrozadas. La principal prioridad de Sein era eliminar las matrices mágicas que había instalado previamente; al fin y al cabo, eran claramente diferentes de las nativas de Faeloria.
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Soberano de las Cenizas (Novela) Capítulo 1012

Estás leyendo el capítulo 1012 de Soberano de las Cenizas (Novela), un novela. Sein era sólo un niño cuando fue secuestrado del mundo de la superficie y obligado a ingresar en la Academia de Magia Negra. En el Inframundo, la fuerza reina y los débiles luchan por sobrevivir. Mientras el número de… Este capítulo tiene publicado el 2 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Soberano de las Cenizas (Novela) tiene 1060 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.