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Leer Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela) Capítulo 85 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“Hermano, ya casi es la hora...”. “En solo un momento...”. “Mo Li podrá volver contigo”. Los suaves susurros transmitían un anhelo infinito. Una figura fría, que trascendía al Emperador Inmortal y entraba en el reino de lo absoluto, se erigía en medio del caos. Su presencia exudaba un encanto etéreo, encarnando la base perfecta del Dao. Con ojos serenos, contemplaba el río del tiempo, observando sus corrientes infinitas. Levantando su pálida mano, parecida al jade, hizo un sencillo gesto. Los mundos fragmentados, separados por su mano, comenzaron a alinearse y fusionarse en un planeta azul que evolucionaba gradualmente. Durante el proceso, algunos fragmentos resistieron, aferrándose a sus instintos. Pero Xu Moli los suprimió sin esfuerzo. “Un mundo sin mi hermano no tiene sentido”, declaró. Con su voluntad, cortó toda causa y efecto, fusionando los fragmentos en la Tierra. ¿Cuántas veces había hecho esto? Xu Moli ya había perdido la cuenta. Para ella, los pequeños mundos eran como guijarros esparcidos por el borde de la carretera: comunes, insignificantes y solo útiles como alimento para el mundo de su hermano. El único momento que permanecía en su memoria era cuando separó el mundo de las hadas. Su inmenso tamaño le había exigido un poco más de fuerza. El resultado había sido satisfactorio. Selló el Dao Celestial y las leyes primigenias del mundo de las hadas, alimentándolos con la Tierra para fomentar la voluntad del planeta y elevar su estatus. Xu Moli pretendía transformar la Tierra en un segundo país de las hadas, un lugar donde pudiera llevar su verdadera forma. ¡Boom! ¡Boom! El caos tembló y el tiempo se detuvo. Su mano de jade, que sostenía una espada de madera oscurecida y manchada de sangre, trazó el largo río del tiempo. Sin esfuerzo, arrancó un vasto mundo de sus gotas y lo destrozó. Una y otra vez, Xu Moli repitió esta acción, aparentemente incansable. Mundos enteros fueron destruidos y, junto con sus habitantes, se integraron en la Tierra para formar nuevas ruinas mundiales. La mayoría de los seres lograron escapar, encontrando refugio en otras gotas a lo largo del río del tiempo. Xu Moli no les prestó atención. Su atención se centraba únicamente en los fragmentos del mundo, lo único que le importaba en su implacable búsqueda para reunirse con su hermano. ... Los cielos temblaron y los mundos se estremecieron. Xu Moli avanzó río arriba contra la corriente del tiempo, atravesando el caos infinito. De repente, sus pasos vacilaron. Frunció el ceño y su mirada profunda y penetrante se llenó de sorpresa. Ante ella, en el extremo opuesto de la corriente temporal, surgió una figura tan magnífica como ella misma. Desde la perspectiva de un mortal, era una niña con largo cabello gris plateado. Desde la perspectiva de Xu Moli, era la encarnación de la ley suprema. Simbolizaba el génesis de todas las cosas y el inevitable retorno al vacío. “¿Qué es esto...?” murmuró Xu Moli, atónita. Nunca se había considerado el único ser supremo dentro del vasto caos. Sin embargo, no había previsto encontrarse con alguien de su calibre, especialmente aquí y ahora. Tap. La bruja de cabello gris plateado avanzó con calma, con expresión indiferente. Sosteniendo una varita ordinaria, navegó por la turbulencia del caos, desmantelando mundos mágicos con una precisión serena. Sus métodos eran extraordinariamente refinados, o tal vez era la nobleza de su poder. Cada movimiento. Cada golpe. No era tanto que la bruja destruyera los mundos, sino que estos se rendían ante ella, rompiéndose voluntariamente. Algunos de los seres que había dentro fueron absorbidos por las dimensiones de su varita, mientras que otros se alejaron flotando, fusionándose finalmente con la Tierra a través de misteriosas transferencias de tiempo y espacio. Su trabajo parecía mucho más delicado y meticuloso que el de Xu Moli. Por un momento, Xu Moli se sintió... inadecuada. La hada vestida de blanco permaneció serena. Su preocupación no era la comparación, sino comprender las intenciones de la otra. “¿Quién eres?”. Para Xu Moli, la familia Xu era su límite. Por eso, la Tierra se había convertido en su frontera sagrada. No podía aceptar la idea de que otro ser de igual fuerza atacara el mundo de su hermano. “¿Yo...? En medio del caos, la voz de la bruja resonó débilmente. Una simple palabra se propagó por el vacío infinito. Al darse cuenta de la presencia de Xu Moli por primera vez, la bruja levantó la cabeza. Su rostro era delicado, pero inexpresivo, y irradiaba una divinidad indescriptible. La tierra, el viento, el agua y el fuego parecían crearse y destruirse perpetuamente a su alrededor. Xu Moli agarró con fuerza la empuñadura de su espada, preparada para la confrontación. Pero la tranquila respuesta de la bruja apagó su hostilidad y la sustituyó por desconcierto. “Estoy... buscando a alguien...”. “Solo... quiero... estar con ellos...”. La voz era firme, pero transmitía una profunda emoción, un intenso anhelo oculto bajo capas de contención. “¿Tú también?”, preguntó Xu Moli, asombrada. Krisha ladeó ligeramente la cabeza. “¿Sí?”. En ese instante, el hada y la bruja se comprendieron. Aunque sus métodos y propósitos eran diferentes, ambas buscaban lo mismo. Ambas buscaban a alguien querido. “¿A quién esperas?”, preguntó Xu Moli con cautela. Como iguales, no podía rastrear la causalidad ni la línea temporal de la bruja, solo intuía que la otra era la soberana eterna de sus diversos mundos. “A mi maestro, mi salvación, mi sol... la luz que me enseñó lo que significa ser humano”, respondió la bruja. Xu Moli se dio cuenta inmediatamente de que sus búsquedas no eran por la misma persona. Su hermano era un cultivador que había fallecido ante sus ojos. La bruja, por otro lado, esperaba a un mago de otro reino, alguien profundamente conectado con ella. Era mera coincidencia que ambos individuos residieran en la Tierra. Al comprender esto, Xu Moli bajó la guardia. Volviendo a su habitual actitud indiferente, reanudó su viaje a través del tiempo, buscando mundos adecuados para el cultivo. Quizás por una empatía compartida con la bruja, Xu Moli le ofreció una sugerencia antes de desaparecer en la distancia. “Si tu verdadera forma aún no puede manifestarse, puedes proyectar tu conciencia para acompañarlos”, dijo. Los ojos tranquilos de la bruja revelaron confusión. “¿Por qué no lo haces tú?”. Xu Moli dudó antes de responder, con voz débil. “Yo...”. Se calló, sin dar ninguna explicación, y se marchó. Su culpa pesaba mucho, como un nudo apretado en su corazón. Creía que había hecho daño a su hermano, y esa creencia le impedía aceptar plenamente sus propios deseos. La bruja la observó en silencio mientras se marchaba, sintiendo el dolor indescriptible que había en su interior. Pero los secretos de la hada no tenían nada que ver con la bruja. Centrando su atención en su interior, Krisha decidió proyectar su conciencia, decidida a volver al lado de su maestro.
Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela)

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Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela) Capítulo 85

Estás leyendo el capítulo 85 de Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela), un novela. 【Primera Simulación: Eres transportado a un mundo de cultivo】. 【Te conviertes en un refugiado que huye de la hambruna. Durante tu viaje, salvas a una niña abandonada y te conviertes en su hermano mayor】 【Confían el uno… Este capítulo tiene publicado el 24 de mayo de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela) tiene 482 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.