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Leer Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela) Capítulo 40 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“¡Bang!”. Una fuerte explosión resonó en el exterior. Magia de fuego de alto nivel creó fuegos artificiales que se dispararon hacia el cielo, concentrándose en un solo punto antes de estallar en llamas brillantes. La luz deslumbrante iluminó la noche oscura. En la ciudad de Allenson, los magos de las tres iglesias principales, dedicadas al Dios del Fuego, al Dios de los Herreros y a la Diosa de la Cosecha, lanzaban poderosos hechizos para demostrar el poder de sus dioses. En esta época del año, las iglesias participaban en competiciones secretas, compitiendo por conseguir más fieles para el año siguiente. “¡Boom! ¡Boom! El ruido ensordecedor de las explosiones mágicas en el cielo lejano interrumpió el hilo de pensamientos de Xu Xi. Miró a un lado y vio a la joven bruja sentada en silencio. Aferraba con fuerza el collar y las monedas de oro en sus manos, con la expresión tan vacía y tranquila como siempre. Krisha parecía ansiosa por ponerse el collar, pero no sabía cómo. En su doloroso y tortuoso pasado, los collares eran objetos que solo había visto, nunca había llevado. Sus delgados dedos blancos dudaron al tocar el anillo del collar. Lo manejaba con torpeza y cautela, temerosa de dañarlo. Sus movimientos eran torpes, sus dedos temblaban, y esa imagen despertó la compasión de Xu Xi. “Krisha, déjame ayudarte. “... Hmm. Xu Xi tomó el collar azul marino de sus manos y se colocó detrás de ella. Con cuidado, sujetó las cadenas de mithril por ambos extremos y las enrolló suavemente alrededor de su cuello. Mientras lo hacía, sus dedos rozaron ligeramente su cuello. Era una sensación nueva para Krisha: cosquilleante, cálida y extrañamente agradable. Se frotó el cuello inconscientemente, y las cadenas tintinearon suavemente contra su piel. Al darse cuenta de que esto podría complicarle las cosas a Xu Xi, dejó de moverse rápidamente y se quedó quieta. Sintiendo el calor de sus manos mientras le levantaba el pelo, contuvo la respiración. Finalmente, con un suave clic, la hebilla plateada se abrochó y el collar azul marino descansó contra su cuello. Afuera, la nieve seguía cayendo con fuerza y el aire estaba lleno de ruido. Sin embargo, en ese momento, Krisha solo podía concentrarse en el calor de las manos que acababan de ayudarla. Sentía el cuello cálido, extrañamente cálido. La bruja estaba confundida. Era una sensación que nunca había experimentado antes. “No está mal, no está mal”, dijo Xu Xi, dando un paso atrás para admirar su trabajo. Mirando a Krisha, una expresión de satisfacción se extendió por su rostro. “Tal y como pensaba, este collar te queda perfecto”, dijo Xu Xi, con voz llena de admiración sincera. El invierno era frío e implacable, incluso en la festiva Nochevieja. Pero en ese momento, Xu Xi sintió como si hubiera sido testigo de algo tan hermoso que podía derretir el hielo. Su cabello gris plateado caía suavemente sobre sus hombros, cubriendo parcialmente su pálido cuello. Las cicatrices del pasado habían desaparecido, sustituidas por una presencia delicada y elegante. Krisha permanecía de pie con la cabeza gacha, sosteniendo el collar con ambas manos. Las perlas de color aguamarina reflejaban un brillo azul de ensueño, y su luz resplandecía en sus ojos. Por un instante, su mirada apagada pareció recuperar un atisbo de vida. Aunque se desvaneció rápidamente, Xu Xi atesoró ese breve momento de brillantez. Sintió una oleada de orgullo. Mi bruja es tan hermosa. “¿Cómo te sientes, Krisha? ¿Te gusta? “preguntó Xu Xi con delicadeza. La chica asintió ligeramente. “Me gusta. Luego, con voz suave, añadió: “Gracias. ... Era tarde, ya había terminado la Nochevieja. Después de darle el collar y el dinero de la suerte, Xu Xi salió de la cocina y se dirigió al estudio para meditar. Tenía pensado superar su poder espiritual antes de dormir. Krisha se quedó sola, sentada en estado de aturdimiento durante un largo rato, con la mente nublada e inquieta. Cuando volvió en sí, se encontró en su habitación, con los platos ya lavados y guardados. Sentada en la cama, se abrazó las rodillas y permaneció inmóvil durante un largo rato. “Regalo...”. “Yo también tengo mi propio... regalo...”. Su suave voz resonó débilmente en la habitación silenciosa, desprovista de emoción. Incluso ahora, Krisha seguía sintiéndose indigna de recibir regalos o afecto. Se veía a sí misma como un objeto, desechable, sin valor, que no merecía amabilidad. Los objetos deben conocer su lugar. No deben esperar cosas que no les pertenecen. Pero Xu Xi le había dicho que aceptara el regalo, así que no podía rechazarlo. Krisha se apretó el collar azul oscuro contra el pecho. Sus ojos estaban nublados por la confusión, pero titilaban ligeramente, como si albergaran un frágil destello de esperanza. Le gustaba... le gustaba mucho. Esos pensamientos la agobiaban, haciéndola sentir cada vez más oprimida e inquieta. Pero no podía entenderlos. Para una bruja que había perdido sus emociones, comprender esos sentimientos era una tarea imposible. Pero no importaba. Krisha tenía su propia forma de lidiar con ello. No necesitaba comprender ni liberar esos sentimientos. Lo único que necesitaba era permanecer al lado de Xu Xi, siguiendo sus palabras y sus acciones. ... La luz del sol que entraba por la ventana llamó su atención. Solo entonces se dio cuenta de que había pasado toda la noche sentada en su habitación sin darse cuenta del paso del tiempo. Era el primer día del año nuevo. La luz del sol era más brillante que nunca. Su calor radiante atravesaba las cortinas y caía sobre la chica demonio sentada en silencio, igual que había hecho Xu Xi al llegar dos meses atrás. “Alabado sea el gran Dios Sol”. “Que el Dios Sol nos proteja a ti y a mí para siempre”. Afuera, los ciudadanos de Ciudad Allenson salían de sus casas para rezar al sol en el primer día del nuevo año. Esperaban la protección del Dios Sol en los días venideros. El sol... Krisha bajó la cabeza y escondió el rostro entre las rodillas. En un susurro apenas audible, murmuró: “Gracias al sol...”. Pero su gratitud no iba dirigida al Dios Sol. Era para el “sol” que había entrado en su mundo, la había sacado de la desesperación y le había traído luz y esperanza. Su sol. El que había escuchado sus silenciosos gritos de ayuda. El que se había acercado a ella con calidez y amabilidad. Esa calidez... Ese amor... Estaba profundamente grabado en el corazón de la bruja, imposible de borrar. Por esa razón, la bruja viviría por su “sol”. Si alguna vez perdía esa luz gentil, esa mirada que la veía, perdería la razón misma de su existencia... Y caería en un abismo que incluso ella temía.
Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela)

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Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela) Capítulo 40

Estás leyendo el capítulo 40 de Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela), un novela. 【Primera Simulación: Eres transportado a un mundo de cultivo】. 【Te conviertes en un refugiado que huye de la hambruna. Durante tu viaje, salvas a una niña abandonada y te conviertes en su hermano mayor】 【Confían el uno… Este capítulo tiene publicado el 4 de mayo de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela) tiene 482 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.