Leer Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela) Capítulo 319 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“Te necesito, Sylvia.”
El mundo del hechicero estaba envuelto en nubes oscuras, carente de brillo. El sol negro colgaba alto en el cielo, retorcido y amenazante, proyectando una desesperación abrumadora sobre todo.
Tras despertar de un sueño milenario, Sylvia se había acostumbrado a semejante espectáculo. Pero ahora, una nueva calidez la instaba a salir de la oscuridad.
Un héroe falso. Un héroe imperfecto. Un héroe inseguro. Esas etiquetas se desmoronaron, dejando solo el puro reconocimiento.
“…Hechicero, ¿en serio lo dices?”
El héroe impostor preguntó vacilante, sin confianza en sí mismo.
Sí, Sylvia, tu condición es muy particular. Mi investigación futura no puede continuar sin ti. Si no vienes conmigo, tendré problemas.
El joven hechicero expresó sus preocupaciones con sinceridad. Se dedicaba al estudio de la vida y la muerte, y el cuerpo singular de Sylvia era el sujeto perfecto para su investigación. Así que la invitó a irse con él. Necesitaba su ayuda. Sí, alguien necesitaba la ayuda del héroe impostor.
“Yo… yo…”
Sus ojos esmeralda temblaron violentamente, brillando con una luz casi cristalina, a veces atenuándose, a veces brillando intensamente. En ese instante, innumerables pensamientos invadieron su mente.
Las expectativas de sus padres. El honor de su familia. Los vítores de su gente.
Al final, todos esos hermosos recuerdos del pasado se transformaron en una fuerza invisible. Un suave empujón en la espalda de Sylvia, impulsándola hacia adelante, guiándola hacia el futuro, en lugar de encadenarla a un pasado doloroso.
“Estoy dispuesto…”
“Estoy dispuesto a ayudarte…”
La heroína llamada Sylvia Crowfield era necesaria una vez más. Había sido una cobarde que huía de la realidad, una debilucha temerosa de afrontar la verdad. Pero esta vez, Sylvia quería intentarlo: salir de aquella tierra llena de recuerdos. Porque alguien había dicho que creía que Sylvia era una verdadera heroína. Sylvia no quería defraudar esa confianza.
Se desató una escena ridícula. La heroína se revolvió torpemente, cacheándose, y luego, torpemente, sacó una vieja moneda de plata y, nerviosa, intentó entregársela a Xu Xi.
“Hechicero… Gracias…”
Aunque fue Xu Xi quien le pidió ayuda al héroe, intentó ofrecerle dinero. Como si fuera ella quien debía pagarle. Sus acciones eran cautelosas y vacilantes, una mezcla de ansiedad y nerviosismo. Xu Xi observó en silencio por un momento.
“No tienes que hacer esto, Sylvia”.
Apartó suavemente la moneda de plata, con voz cálida. Quien realmente debía algo era él, no la chica que ya había dado tanto.
“Ven conmigo, Sylvia.”
El hechicero extendió nuevamente su invitación.
"Sí…"
Esta vez, la heroína no se negó. Colocó suavemente su mano en la de Xu Xi, permitiéndole ayudarla a ponerse de pie.
El prólogo del relato del héroe había terminado. Ahora, un nuevo viaje estaba a punto de comenzar, uno que emprendería con el hechicero.
La corrupción del inframundo en el mundo de los hechiceros se profundizó. Xu Xi había resistido una oleada de diez mil no muertos. Obtuvo grandes ganancias y salvó a Sylvia Crowfield a tiempo.
La solitaria y lastimosa muchacha lo había perdido todo. Ya no quedaba gente en su tierra a quien proteger. De ahora en adelante, se enfrentaría a la soledad eterna. Xu Xi la invitó, diciendo que era esencial para su futura investigación. No mintió.
Todo era cierto. Aunque ya había reunido suficiente información, miró el sol negro como la pólvora y pensó que este mundo era demasiado trágico. No le gustaba esa historia. La heroína Sylvia decidió unirse a su grupo.
La heroína Sylvia aceptó su petición. Se disponía a partir.
En la cima de la colina donde estaban enterrados sus padres, Sylvia depositó un ramo de pequeñas flores ante sus lápidas. Debido a la corrupción del mundo, las flores tenían un color ligeramente apagado, pero aún desprendían una suave fragancia.
"Padre."
"Madre."
“Me voy ahora…”
Su suave voz se la llevó el viento, cada vez más débil. Sylvia contempló las lápidas, con la mirada triste fija en ellas un largo rato.
Como en una respuesta silenciosa, una brisa sopló sobre la tumba, haciendo temblar el ramo. Una flor se desprendió del resto, flotando en el aire, girando suavemente con el viento. Instintivamente, Sylvia extendió la mano y la atrapó.
El viento susurraba. Impulsada por esa fuerza invisible, Sylvia avanzó para encontrarse con Xu Xi. Por fin estaba lista para partir.
El inframundo desató vientos de destrucción. El mundo del hechicero estaba al borde del colapso. Antes de que el mundo llegara a su fin, Xu Xi quería completar su investigación sobre la muerte y descubrir el origen del mundo. Él y la heroína Sylvia formaron un equipo de dos personas. Sylvia se despidió de sus padres. Sylvia cerró las puertas de su casa.
Echó una última mirada a su tierra natal.
Aunque estaba en ruinas, sus ojos esmeralda brillaban con una luz inusual. Xu Xi pensó que tal vez no estaba mirando el presente, sino el Campo de Cuervos de hace mil años: el hermoso pasado que le pertenecía.
En aquel pasado, sus padres aún vivían. La gente aún la vitoreaba. La tierra de Crowfield seguía siendo próspera, llena del canto de los pájaros y el aroma de las flores.
El Cuervo Abisal batió sus largas alas esqueléticas. Llevaba a Xu Xi y a Sylvia, volando hacia un horizonte lejano y desconocido.
Sylvia aún no se había acostumbrado a volar. Sus manos se aferraban con fuerza a los huecos entre los huesos del Cuervo Abisal, temerosa de que si se soltaba, se desplomaría. El viento frío del cielo la tensaba aún más.
“Tranquila, Sylvia. Ya puse una barrera protectora. Aunque pase algo, te atrapará.
“Pero… pero todavía tengo miedo…”
Sylvia dudó, incapaz de encontrar las palabras adecuadas. Xu Xi no pudo evitar reírse al verlo.
El tiempo fue el mejor maestro.
Al principio, a Sylvia le daba pánico volar. Pero tras siete u ocho horas de viaje continuo, poco a poco se adaptó a la sensación de ingravidez.
Incluso empezó a observar el mundo de abajo.
Desde esa altura, todo parecía infinitamente pequeño. Había un silencio abrumador, una soledad absoluta. A Sylvia no le gustaba esa sensación.
Pero cuando miró a Xu Xi a su lado, una extraña sensación de calma se instaló en su corazón.
De repente recordó algo.
"Hechicero."
“¿Qué pasa, Sylvia?
“En el futuro… ¿seguiré necesitando quitarme la armadura?”
“Mmm, lo más probable es que sí” respondió Xu Xi.
Sylvia parecía preocupada. Tenía el presentimiento de que, después de irse con Xu Xi, se acostumbraría a quitarse la armadura. Eso... no parecía seguir las reglas de la familia Crowfield.
Sin embargo, Xu Xi no se percató del dilema de la chica. En ese momento, ya estaba planeando su futuro. Dado que había decidido llevarse a Sylvia con él, asumiría toda la responsabilidad.
“Hmm... En cuanto al entrenamiento, tendremos que comprobar si tiene talento como hechicera.
Además, su armadura y armas necesitan ser reemplazadas. Las viejas están demasiado dañadas.
Por suerte, aprendí a fabricar artefactos en la Torre del Cuervo Blanco. Puedo usar materiales más ligeros y ajustados para mejorar sus habilidades de combate.
Xu Xi de repente recordó algo de hace dos años.
En aquel entonces, Sylvia le preguntó si era posible para ella recuperar un cuerpo normal.
Su mano se detuvo un momento. En silencio, añadió eso a su lista de planes.

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Estás leyendo el capítulo 319 de Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela), un novela. 【Primera Simulación: Eres transportado a un mundo de cultivo】. 【Te conviertes en un refugiado que huye de la hambruna. Durante tu viaje, salvas a una niña abandonada y te conviertes en su hermano mayor】 【Confían el uno… Este capítulo tiene publicado el 23 de julio de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela) tiene 482 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.