Leer Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela) Capítulo 167 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La ciudad de Yanshan finalmente estaba a la vista.
Dada la gran cantidad de civiles que buscaban sobrevivir, Xu Xi decidió no llevarlos directamente a la ciudad. En su lugar, aterrizó en las afueras y se puso en contacto con la Oficina de Gestión Extraordinaria de la ciudad de Yanshan. Solicitó al director Zhang que enviara un equipo de profesionales para ayudar a reubicar a las personas del Ejército de Supervivencia.
Los supervivientes no eran personas comunes y corrientes.
Cada uno poseía cierto nivel de cultivo de Qi y sangre, lo que en el mundo real los convertía en individuos extraordinarios, un estatus que muchos envidiaban.
Con la intervención de Xu Xi, la Oficina de Gestión Extraordinaria actuó con rapidez. Se transportaron suministros, se instalaron estufas en el lugar y se prepararon provisiones.
Las calles bullían de actividad.
Los vehículos de acero brillaban bajo la luz del sol, desprendiendo un aura futurista. Los médicos, con sus impecables batas blancas, se movían con precisión, creando una escena desconocida y algo intimidante para el Ejército de Supervivencia.
“Hermano Xu, ¿qué están haciendo?”.
Ante las imponentes máquinas de acero y las figuras desconocidas, A Niu y los demás se sintieron indecisos. No se atrevieron a acercarse a los vehículos de la Oficina de Gestión Extraordinaria.
El ejército en busca de la vida, a pesar de su valentía y resistencia ante amenazas mortales, era cauteloso y receloso con las cosas que no entendía. Para ellos, Xu Xi era su único refugio seguro.
“No pasa nada, A Niu”, le tranquilizó Xu Xi con una cálida sonrisa.
“Solo están cocinando y preparando una comida adecuada para todos vosotros”.
Su amable explicación pareció aliviar su tensión, aunque muchos seguían pareciendo confundidos.
Habiendo vivido toda su vida en el mundo marcial, el Ejército de Supervivencia no estaba acostumbrado a las imágenes y la tecnología de la Tierra. Solo su deseo de ver a Xu Xi les había dado el valor para adentrarse en este reino desconocido.
Xu Xi comprendía su aprensión.
La paciencia se convirtió en su principio rector mientras ayudaba a estas personas sencillas a adaptarse al nuevo mundo en el que habían entrado.
Entonces, el aroma de la comida comenzó a flotar en el aire.
“¡Ah, huele increíble!”.
“Yo también lo huelo, ¡qué delicioso!”.
“¡Gouwazi, límpiate la boca! ¡No avergüences al hermano Xu!”.
El personal de cocina de la Oficina de Control Extraordinario había montado su cocina improvisada y el aroma del arroz humeante y el aceite chisporroteante se extendió rápidamente.
Por fin, el Ejército de Supervivencia empezó a creer que aquellas máquinas de acero no eran monstruos devoradores de hombres, sino, según su entendimiento, ollas gigantes.
¿Las figuras con batas blancas? Sin duda, chefs de primer nivel.
Esta peculiar lógica ayudó a los supervivientes a aceptar poco a poco la existencia de la Oficina de Gestión Extraordinaria.
“Es un buen comienzo”, pensó Xu Xi mientras observaba el brillo del hambre en sus ojos.
El Ejército de Supervivencia, acostumbrado desde hacía mucho tiempo a sobrevivir con sobras, por fin podía comer hasta saciarse. Por primera vez en mucho tiempo, sus sonrisas no estaban teñidas de desesperación, sino de auténtica felicidad.
Después de asegurarse de que todos estuvieran acomodados, Xu Xi utilizó magia espacial para regresar al patio del centro de la ciudad.
Los remordimientos del pasado habían resurgido y ahora tenía noticias definitivas de Wu Yingxue. Ya no era necesario que Krisha y su hermana buscaran el mundo marcial.
Xu Xi quería informarles y evitarles esfuerzos innecesarios.
...
Mientras tanto, en las afueras de la ciudad de Yanshan, el aroma de la comida se hacía más intenso.
“¡Huele increíble!”.
“¡No puedo esperar a comer!”.
“Mamá, luego te traeré el mejor trozo de carne”.
Mientras se levantaba el vapor y se preparaba la comida, el Ejército de Supervivencia esperaba ansioso su comida.
Sin embargo, en medio del calor y la alegría, el dragón rojo Rex Sánchez se retiraba silenciosamente.
Paso a paso, con cautela, retrocedía, manteniendo los ojos fijos en su alrededor para asegurarse de que nadie se diera cuenta de su partida.
Una vez que consideró que se encontraba a una distancia segura, el dragón rojo exhaló aliviado.
“El Susurrador de Dragones... ¡qué terror!”, murmuró, mirando nerviosamente hacia la ciudad de Yanshan.
El recuerdo de Xu Xi seguía muy presente en la mente del dragón.
Xu Xi no solo era lo suficientemente poderoso como para derrotarlo, sino que también estaba rodeado de seres de una fuerza indescriptible.
Krisha, la bruja que una vez había traído una era de impiedad al mundo mágico, ya había dejado al dragón temblando.
Ahora, había aparecido otra entidad desconocida y aún más temible.
“Dios Dragón, perdóname”, murmuró Rex Sánchez con tristeza.
El dragón era orgulloso, como todos los de su especie.
En su juventud, Rex Sánchez había sido bendecido por el Dios Dragón Dorado, un anciano al que veneraba profundamente. El dragón había soñado con vengar la muerte del Dios Dragón y restaurar la gloria del Clan Dragón Dorado.
Esa ardiente determinación había persistido durante años.
Pero la realidad había aplastado esos sueños.
Primero llegó Xu Xi, luego Krihsa y ahora otra fuerza misteriosa.
El aura opresiva del desconocido hombre fuerte casi había extinguido la voluntad de vivir del dragón.
“Es imposible... completamente imposible ganar”, murmuró el dragón rojo, desesperado mientras miraba al cielo.
“Dios Dragón, no puedo vengarte. Tu gloria... alguien más deberá llevarla”.
El dragón rojo suspiró profundamente.
Inspirándose en las costumbres humanas, decidió romper sus lazos formalmente.
Alcanzando su enorme cuerpo, Rex Sánchez arrancó una pequeña escama de dragón con gran renuencia.
“¡A partir de este día, rompo todos los lazos con el Dios Dragón!”.
“¡Esta escama será mi prueba!”.
¿Buscar venganza contra la bruja o Xu Xi? Esa era una tarea para otros dragones.
En cuanto a Rex Sánchez, solo deseaba sobrevivir y prosperar, asegurando el futuro de su clan.
“¡Retirada estratégica! ¡Retirada estratégica!”.
Temiendo el regreso de Xu Xi, el dragón rojo batió sus alas y despegó presa del pánico.
En medio de una tormenta caótica, se transformó en una estela de fuego y huyó hacia la capital tan rápido como pudo.

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Estás leyendo el capítulo 167 de Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela), un novela. 【Primera Simulación: Eres transportado a un mundo de cultivo】. 【Te conviertes en un refugiado que huye de la hambruna. Durante tu viaje, salvas a una niña abandonada y te conviertes en su hermano mayor】 【Confían el uno… Este capítulo tiene publicado el 27 de mayo de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Simulación de Vida: Hice que la Inmortal de la Espada se arrepintiera (Novela) tiene 482 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.