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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 98 online gratis en español

La lluvia llegó, por fin No fue una llovizna tímida, sino una verdadera catarata celestial que se derramó sobre toda la Secta de la Fractura Celestial, como si los cielos cargados de tormenta hubieran soportado demasiada presión espiritual durante demasiado tiempo y se desplomaran, exhaustos, sobre las montañas. Algunos de los Ancianos más antiguos, suspendidos e inmóviles entre las nubes oscuras, reconocieron aquel tipo de lluvia de otras eras: no era clima común Era el Cielo mismo, incapaz de seguir conteniendo el peso de lo que ocurría abajo, desahogándose como quien llora sin poder contenerse El agua cayó con violencia sobre los antiguos pabellones erigidos en los acantilados, sobre los puentes de piedra suspendidos entre montañas, sobre las escalinatas ceremoniales talladas por generaciones de cultivadores. Las banderas de la secta se sacudían bajo el viento mientras torrentes de agua barrían las montañas externas, empapando túnicas, cabellos y rostros tensos, mientras miles de ojos permanecían clavados en la arena ceremonial destruida Más arriba, las plataformas flotantes de los discípulos internos se mantenían suspendidas entre relámpagos y corrientes descontroladas de Qi espiritual, la lluvia golpeando sin tregua sus barreras protectoras. Más arriba aún, los Ancianos observaban en silencio bajo la tormenta, las túnicas largas agitándose con el viento Un nuevo relámpago cruzó el cielo e iluminó, por un instante blanco y cegador, toda la montaña externa. Y durante ese breve segundo, la Secta de la Fractura Celestial entera pareció convertirse en un mundo hecho únicamente de lluvia, destrucción y presión espiritual El agua golpeó la plataforma ceremonial destrozada, los enormes cráteres abiertos en la piedra negra espiritual, las grietas que se extendían lentamente por todo el escenario, los incontables fragmentos de roca esparcidos tras el combate. Golpeó los restos de ambas espadas rotas. Golpeó la sangre que se mezclaba, despacio, con el agua sobre la piedra oscura Y finalmente golpeó sus cuerpos El cabello negro de Xu Mao caía sobre su rostro mientras el agua descendía por su mandíbula, mezclándose con los rastros de sangre seca en torno a su cuello. La remera negra, ya hecha jirones, se le pegaba al torso marcado por heridas y quemaduras, las venas aún brillando débilmente bajo la piel chamuscada de sus brazos Frente a él, Qin Leng permanecía inmóvil entre los restos del escenario. La lluvia le corría por el rostro ensangrentado, por los labios partidos, por los moretones oscuros que se extendían alrededor de su mejilla deformada tras aquel último golpe. Su camisa verde, medio destruida, se le ceñía al cuerpo mientras el agua recorría cada línea de músculo tensado Y aun así, ninguno retrocedió El viento rugía sobre la montaña. Xu Mao y Qin Leng seguían mirándose fijamente bajo la lluvia. Sin espadas, sin técnicas, sin distancia entre ambos. Solo lo que quedaba de dos cuerpos que ya no tenían nada más que ofrecerse salvo violencia directa Una gota resbaló desde el mentón de Qin Leng. Entonces sonrió, una sonrisa torcida, salvaje, con sangre mezclada con agua cayéndole de los dientes "Xu Mao..." Escupió sangre hacia un costado "Has superado por completo mis expectativas Los ojos de Xu Mao no se movieron. Sin orgullo, sin satisfacción, sin reacción alguna: solo aquella calma antinatural, aquel vacío absoluto que parecía expandirse constantemente alrededor de su cuerpo La lluvia seguía golpeándolo, pero apenas parecía sentirla. Ni el frío, ni el ardor de sus brazos quemados, ni las grietas abiertas sobre sus nudillos. El dolor parecía detenerse antes de alcanzar su conciencia, como si aquella mente se hubiera desprendido por completo de su propio cuerpo Qin Leng lo notó de inmediato, y su sonrisa se apagó un poco. Porque aquello ya no era normal ¡Crshs! La plataforma estalló bajo los pies de ambos al mismo tiempo Dos cráteres se abrieron en la piedra negra espiritual mientras sus figuras desaparecían bajo la lluvia. Los puños chocaron en el centro del escenario y una onda de aire comprimido atravesó toda la plataforma, haciendo estallar fragmentos de roca alrededor de los dos cuerpos. El agua salió despedida hacia los costados. Los músculos se tensaron. Las venas sobresalieron bajo la piel Y entonces comenzó todo de nuevo Qin Leng lanzó un codazo directo al rostro. Xu Mao inclinó apenas la cabeza; el golpe le rozó la mejilla. La rodilla de Xu Mao subió hacia el abdomen; Qin Leng bloqueó con ambos brazos, aunque la onda de impacto lo hizo retroceder varios metros, destrozando la piedra bajo sus pies Pero antes de que pudiera estabilizarse, Xu Mao ya estaba frente a él otra vez Demasiado rápido Demasiado cerca Su figura atravesaba la tormenta como una sombra imposible, su juego de pies alcanzando un nivel casi antinatural: ni siquiera la trayectoria de la lluvia parecía alterarse a su paso, el agua seguía cayendo en líneas perfectas a su alrededor, como si él no ocupara realmente un lugar en el mundo físico Su puño atravesó la lluvia directo hacia el pecho de Qin Leng El impacto se hundió en su torso como si un martillo espiritual hubiera estallado dentro de su pecho. La camisa verde se deformó hacia adentro mientras una onda de fuerza monstruosa le recorría el cuerpo entero y hacía estallar la piedra detrás de él. El color desapareció parcialmente del rostro de Qin Leng, y una bocanada de sangre salió disparada bajo la lluvia Por un instante, sus órganos parecieron comprimirse. Hasta el aire de sus pulmones fue arrancado de golpe Pero entonces Qin Leng sonrió Porque aun temblando bajo el impacto, había logrado atrapar el brazo de Xu Mao "Te tengo" ¡BAAANGG! Su frente se estrelló contra la nariz de Xu Mao. El rostro de este se deformó apenas mientras una explosión de sangre, lluvia y aire comprimido estallaba entre ambas cabezas Las gradas inferiores explotaron en gritos. Miles de discípulos externos se habían puesto de pie sin darse cuenta, observando aquella pelea salvaje bajo la tormenta Ya nadie hablaba de técnicas Ya nadie hablaba de cultivo Todo se había reducido a una sola pregunta: cuál de esos dos monstruos caería primero Xu Mao retrocedió medio paso bajo la lluvia. Muy poco, pero suficiente, la sangre le bajaba de la nariz, mezclándose con el agua, y su mirada pareció desenfocarse por una fracción de segundo, como si incluso el Dominio del Corazón Inmutable hubiera tardado un instante en absorber el golpe Porque Qin Leng no era un discípulo externo cualquiera Era un Gran Círculo del Reino Mortal, y la diferencia entre un cultivador en la cima del Nivel 10 y uno del Nivel 8 era aún más abismal que la distancia entre un Nivel 1 y un Nivel 8 juntos Muy arriba, uno de los Ancianos abrió los ojos por primera vez desde el inicio del combate. Otro observó las grietas que se extendían sobre la plataforma ceremonial reforzada y frunció apenas el ceño. Porque incluso ellos empezaban a comprenderlo: aquellos dos ya peleaban muy por encima del nivel esperado de simples discípulos externos Los músculos del cuello de Xu Mao se tensaron bajo la lluvia. Su cuerpo recuperó el equilibrio, y sus pupilas celestes volvieron a aquella calma vacía. Sin emoción. Sin dolor Sin miedo Avanzó de nuevo, y su frente descendió con más fuerza que antes, atravesando la cortina de lluvia mientras el aire estallaba a su alrededor El cabezazo impactó de lleno en el rostro de Qin Leng. Su cabeza se sacudió hacia atrás mientras sangre y lluvia estallaban en el aire Pero ni así soltó el brazo. Sus dedos se hundieron aún más en el antebrazo de Xu Mao, y entonces Qin Leng empezó a reír "¡Ja...!" Sangre mezclada con agua le corría por la nariz y los labios mientras aquella sonrisa se volvía cada vez más salvaje bajo los relámpagos. Porque él mismo comenzaba a sentirlo: una emoción hirviendo en el pecho, una sensación brutal recorriéndole cada músculo del cuerpo. Qin Leng siempre había peleado desde arriba. Siempre había aplastado. Siempre había dominado. Pero nunca había tenido una batalla tan monstruosa contra alguien de su misma generación Y poco a poco, la calma orgullosa que solía mantener empezó a desaparecer. Sus ojos ardían con una intensidad cada vez más violenta, más parecida a la de una bestia disfrutando, por fin, de una pelea real "¡¡Esto sí es una pelea, Xu Mao!!" Lanzó una patada brutal directo a la rodilla de su rival. La articulación se dobló hacia un costado; cualquier otro discípulo habría caído en el acto. Pero Xu Mao no mostró reacción alguna Las pupilas de Qin Leng vibraron apenas, y ese instante de distracción bastó. El codo de Xu Mao se hundió en su pecho. La plataforma ceremonial estalló, y Qin Leng salió despedido a través de la lluvia, el humo y los fragmentos de piedra, antes de rebotar violentamente sobre el escenario destruido Pero antes de detenerse, clavó una mano en el suelo. Sus dedos atravesaron parcialmente la piedra mojada mientras enormes grietas se extendían alrededor de su brazo. Se impulsó de nuevo hacia adelante y rugió: "¡¡Ven!!" Xu Mao ya avanzaba también. Como una bestia caminando hacia otra bestia Entre las gradas inferiores, junto a una de las columnas que sostenían el sector externo, Qiao Lian tenía ambas manos apretadas contra el pecho, incapaz de apartar la mirada. A su lado, Li Wang permanecía sentado con la misma calma extraña de siempre, observando cada intercambio sin la menor tensión en el rostro, como si ya supiera de antemano cómo terminaría cada golpe. Yun, de pie junto a ambos, tenía la mandíbula apretada: la primera grieta visible en su indiferencia habitual desde que había empezado el combate “Esto ya no es un duelo entre discípulos” Murmuró Qiao Lian, casi sin darse cuenta de que hablaba en voz alta "Parece que se están tratando de matar de verdad Nadie le respondió. El siguiente choque llegó antes de que nadie pudiera hacerlo Puños, rodillas, codos, patadas Los impactos se sucedían sin pausa sobre la plataforma ceremonial mientras las ondas de presión deformaban la lluvia alrededor de sus cuerpos. Un puño impactó en el rostro; la mejilla de Qin Leng se deformó mientras gotas de agua y sangre estallaban a su alrededor. Un codazo se hundió en las costillas de Xu Mao, y aun así él siguió avanzando como si no hubiera sentido nada. Una rodilla estalló contra su abdomen, y la onda de choque levantó toda una capa de agua acumulada sobre la plataforma Xu Mao sujetó el cuello de Qin Leng y lo arrastró varios metros, destrozando el escenario bajo sus pies. Pero Qin Leng respondió de inmediato, girando el cuerpo para hundirle el codo en la sien. El cuello de Xu Mao se torció hacia un lado Y aun así, sus ojos permanecieron exactamente iguales Aquello hizo que un escalofrío recorriera el pecho de varios discípulos internos que observaban desde arriba, porque Xu Mao ya no parecía una persona. Parecía algo que se movía únicamente para destruir Otro golpe Otro bloqueo Otro rodillazo directo al hígado que hizo escupir sangre a Qin Leng, aunque su sonrisa se ensanchó todavía más. Su puño cayó sobre el hombro quemado de Xu Mao, y la carne chamuscada se abrió aún más, sangre y agua corriéndole lentamente por el brazo. Pero él ni siquiera miró la herida Eso fue lo que finalmente hizo que Qin Leng sintiera verdadero peligro. Porque sin importar cuánto daño recibiera, Xu Mao seguía avanzando, como si el dolor ya no existiera dentro de él Un último puñetazo se enterró en el rostro de Qin Leng. Su cabeza giró con violencia, dientes y sangre saliendo despedidos bajo la lluvia. Las gradas inferiores estallaron; los discípulos externos gritaban al ver aquella pelea monstruosa destrozar la plataforma pedazo a pedazo. Incluso varios discípulos internos habían terminado de pie sobre sus asientos flotantes Uno de ellos tragó saliva. Podía sentirlo: aquellos dos peleaban ya como bestias acorraladas Qin Leng pateó un fragmento de piedra negra espiritual directo hacia el rostro de Xu Mao. La roca atravesó la tormenta girando sobre sí misma, arrastrando agua, sangre y líneas de presión tras su trayectoria. Por un instante, todo el campo visual de Xu Mao quedó cubierto por aquella masa oscura que se le acercaba a velocidad monstruosa Pero Xu Mao apenas inclinó el rostro. La roca pasó rozándole la mejilla mientras el viento de su trayectoria agitaba su cabello mojado bajo los relámpagos. Y detrás de aquella piedra, Qin Leng ya había reaparecido, como si hubiera salido directamente de su sombra "¡¡Te atrapé!!" Su puño se hundió en la mandíbula de Xu Mao. El impacto le giró la cabeza por completo; la sangre salió despedida bajo la tormenta. Pero Qin Leng no se detuvo: otro golpe le deformó la mejilla, y un codazo se enterró en sus costillas, hundiendo parcialmente su torso mientras algo parecía crujir bajo el impacto. Una rodilla se hundió en su abdomen, y el suelo bajo ambos colapsó en parte, las grietas estallando bajo sus pies Xu Mao retrocedió varios pasos completos bajo la lluvia. El agua caía pesadamente entre ambos cuerpos mientras la sangre le resbalaba desde la comisura de los labios Las pupilas de Qin Leng vibraron apenas: había sentido algo. Ya lo había notado antes, brevemente, durante una de las pausas del combate: aquella extraña sensación de fuerza regresando a sus miembros más rápido de lo esperado cada vez que sus pies tocaban la piedra rota. Ahora, mientras respiraba con dificultad sobre el escenario destrozado, por fin entendió por qué Una hebra de Qi espiritual de Tierra comenzó a elevarse, lenta, desde la plataforma ceremonial destruida Muy fina Muy débil Pero real La energía atravesó las grietas abiertas en la piedra y se deslizó por sus meridianos antes de hundirse en su Dantian agotado El pecho de Qin Leng se elevó apenas, y sonrió despacio. Porque él era distinto a Xu Mao: había nacido con afinidad al elemento Tierra. Mientras sus pies tocaran una superficie, mientras existiera piedra bajo él, su recuperación jamás sería igual a la de un cultivador común. El escenario entero, por más destrozado que estuviera, seguía respondiendo, inconsciente, a su presencia, como una extensión silenciosa de su propio cuerpo Tras aquel brutal intercambio cuerpo a cuerpo, había recuperado cerca del tres por ciento de sus reservas espirituales Sus ojos brillaron con peligro bajo los relámpagos. Xu Mao seguía retrocediendo bajo la lluvia, y Qin Leng movió ambas manos con violencia hacia adelante La plataforma ceremonial estalló bajo el pie de Xu Mao. Una lanza oscura de piedra negra espiritual salió disparada desde el suelo destruido, como el colmillo de una bestia enterrada bajo la montaña ¡CRRK! La punta de roca atravesó la suela de su bota y reventó hacia arriba a través del pie en una explosión de sangre, carne desgarrada y fragmentos de hueso triturado. La suela salió despedida en pedazos mientras la punta irregular de la roca emergía por el empeine Un crujido húmedo y grotesco recorrió toda la arena ceremonial. Los huesos del pie cedieron bajo la presión monstruosa de la lanza ascendente, expulsando pequeños fragmentos blancos mezclados con sangre que la lluvia arrastró de inmediato sobre la piedra negra espiritual “………..” Las gradas quedaron en silencio Miles de discípulos externos observaron, inmóviles, la sangre que descendía lentamente alrededor de la lanza de piedra incrustada en el pie de Xu Mao. Incluso varios discípulos internos en las plataformas flotantes dejaron de hablar. Porque cualquiera podía entenderlo: lo más peligroso de Xu Mao jamás habían sido sus puños, ni siquiera aquella resistencia monstruosa, sino su juego de pies. Aquel movimiento imposible que lo hacía parecer casi ausente del mundo físico entre paso y paso Y ahora, Qin Leng acababa de destruirlo La lluvia le corría por el rostro ensangrentado mientras observaba la escena frente a él. Y por primera vez desde el inicio del combate, sintió que realmente había ganado. Porque sin movilidad, Xu Mao ya no podía seguir siendo Xu Mao Los murmullos empezaron a extenderse entre las gradas inferiores "Se terminó..." “Le destrozó el pie por completo...” “Ya no podrá usar ese movimiento extraño...” “Xu Mao está acabado...” Bajo la lluvia torrencial, Li Wang seguía sentado en silencio, observando la arena ceremonial destruida. Sus ropas grises de sirviente se le pegaban al cuerpo mientras el agua le corría por el cabello oscuro y empapado. Sus ojos permanecían fijos en Xu Mao, sin apartarse un instante. No había tensión en su expresión. Ni preocupación. Ni siquiera sorpresa. Como si todavía esperara algo de su discípulo Y abajo, Xu Mao jamás apartó la mirada de Qin Leng. La sangre le corría sin cesar desde el pie destrozado, y la lluvia arrastraba pequeños fragmentos de carne y hueso alrededor de la lanza espiritual Y aun así, avanzó Crrrk... El pie destruido se arrastró lentamente sobre la piedra negra espiritual, dejando tras de sí una gruesa línea roja Luego otro paso Crrrk... Y otro Qin Leng entrecerró apenas los ojos. Su cuerpo volvió a ponerse en guardia por instinto mientras observaba el avance lento de Xu Mao bajo la tormenta, aquel sonido húmedo y arrastrado resonando una y otra vez por toda la arena ceremonial, como el tictac de algo que se negaba a detenerse Dentro de la mente de Qin Leng, los pensamientos se ordenaron con una claridad implacable "Tu pie derecho está completamente destruido" Su mirada bajó hacia la postura de Xu Mao, estudiando cada movimiento muscular oculto bajo las ropas negras empapadas "Para mantener el equilibrio ahora dependes por completo de la pierna izquierda. Eso limita el ángulo de tus movimientos. Ya no puedes usar tu juego de pies..." El viento rugió sobre la plataforma destruida. Sus músculos se tensaron bajo la lluvia mientras sus pupilas permanecían fijas en los hombros, brazos y codos de Xu Mao, calculando cada trayectoria posible de ataque "Sin movilidad, solo puedes golpearme con los brazos. Incluso contando los codos... cuatro puntos de ataque no son nada" Crrrk... Qin Leng respiró despacio. Esperó. Calculó el momento exacto en que Xu Mao entraría en el rango de sus brazos Y entonces, Xu Mao desapareció La plataforma ceremonial estalló. Los ojos de Qin Leng se abrieron de golpe, demasiado rápido, mucho antes de lo calculado Un instante después, el pie derecho destrozado de Xu Mao se estrelló contra su rostro ¡¡POOOMM!! La explosión de aire comprimido deformó la lluvia alrededor del impacto. La sangre salió disparada al instante. La cabeza de Qin Leng se dobló hacia un lado mientras su cuerpo entero salía despedido a través de la plataforma destruida, rebotando contra el suelo antes de deslizarse varios metros hasta casi tocar los límites del escenario La lluvia le golpeó la espalda con fuerza. Intentó levantarse de inmediato, pero apenas logró sostenerse sobre ambos brazos mientras una bocanada de sangre le escapaba de la boca Sus pupilas vibraron con violencia. Y lentamente, levantó la cabeza Xu Mao seguía de pie bajo la tormenta. En guardia, en silencio, mirándolo fijamente desde el centro de la plataforma destruida Pero más abajo, su pie derecho había quedado todavía peor. La carne colgaba parcialmente del empeine destrozado, fragmentos de hueso asomando entre sangre y lluvia. Incluso la forma misma del pie parecía haberse deformado aún más tras aquel golpe Xu Mao agitó despacio el pie destrozado bajo la lluvia “Esto realmente duele...” Su voz sonó tranquila, casi casual “..Hermano Leng” Las pupilas de Qin Leng se contrajeron con violencia. Algo helado le recorrió la espalda. No era la primera vez que sentía peligro esa noche, pero esto era distinto: no el miedo instintivo ante un golpe que no vio venir, sino algo más frío y lento, que nacía en el estómago y subía despacio. Comprendió, con una claridad incómoda, que en ningún momento de todo el combate había visto a Xu Mao parpadear con naturalidad Ni una sola vez sus ojos habían reaccionado como los de alguien que siente dolor de verdad Aquello ya no parecía humano Los murmullos estallaron entre las gradas inferiores "¿¡Qué demonios!?" “¡Usó ese pie para atacar!” “¡Está completamente destruido!” “¿¡No siente dolor!?” Incluso varios discípulos internos mostraron expresiones extrañas al ver a Xu Mao bajo los relámpagos Li Wang observaba la escena en silencio bajo la lluvia. Sus ojos seguían fijos en Xu Mao mientras el viento agitaba lentamente sus túnicas empapadas entre las gradas repletas de discípulos externos. Y despacio, soltó el aire por la nariz “Esa es la extraña dualidad de Mao últimamente...” Otro relámpago iluminó la plataforma destruida “Mi discípulo es puro. Pero desde que cultivó el Dominio del Corazón Inmutable... de alguna forma, también se volvió alguien completamente insano” La lluvia siguió cayendo con violencia sobre la plataforma ceremonial destrozada. El agua le corría a Qin Leng por el rostro, mezclándose con la sangre que le escapaba de la nariz mientras permanecía apoyado en ambos brazos, cerca de los límites del escenario. Su respiración era pesada, inestable. Todavía podía sentir aquella patada monstruosa estallando dentro de su cabeza Y frente a él, Xu Mao volvió a avanzar Crrrk... El pie derecho destruido se arrastró sobre la piedra negra espiritual, dejando tras de sí una mezcla espesa de sangre, agua y fragmentos de carne triturada Luego otro paso. El pie izquierdo sostenía todo el peso de su cuerpo mientras la lluvia le caía sobre los hombros y la espalda ensangrentada bajo la tormenta. Su guardia seguía en alto. Sus ojos celestes permanecían completamente inmóviles. Hilos de sangre seguían cayendo entre los dedos deformados de su pie destrozado Y aun así, aquel cuerpo siguió acercándose bajo la lluvia. Sin detenerse. Sin temblar. Sin cambiar la expresión Las voces alrededor de la plataforma empezaron a apagarse poco a poco, porque aquella escena ya no parecía normal. Parecía sacada de una pesadilla Las pupilas de Qin Leng comenzaron a contraerse. Sintió algo helado subiéndole por la espalda. Miedo, pero no por la fuerza de Xu Mao, ni por su velocidad, ni por su nivel de cultivo. Sino por la sensación de estar viendo a alguien que había dejado de reaccionar como un ser humano Crrrk... Otro paso raspó la piedra negra espiritual. La distancia entre ambos siguió reduciéndose. La lluvia caía sobre el rostro ensangrentado de Xu Mao mientras gotas rojizas le resbalaban por la mandíbula y caían, una tras otra, sobre la plataforma destruida Sus pupilas no fluctuaron. No había rabia en ellas. No había locura visible. Y, precisamente por eso, resultaban mucho más aterradoras El viento rugió sobre la montaña externa. Otro relámpago iluminó la plataforma destrozada, y por un instante pareció que hasta el propio Cielo dudaba en seguir mirando Y despacio, mientras veía a Xu Mao seguir avanzando incluso con el pie prácticamente destruido, Qin Leng finalmente empezó a comprender algo Quizás aquel joven, frente a él, había dejado de preocuparse por destruir su propio cuerpo hacía ya mucho tiempo
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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 98

Estás leyendo el capítulo 98 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 17 de mayo de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.