Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 8 online gratis en español
\-Facción del Puño: Piso 34
¡Iiiiih! ¡Iiiiih!
Los chillidos agudos de una rata de bambú rompían el silencio en la cámara helada, teñida de sangre. La pequeña criatura devoraba con ansiedad la nariz de un guerrero caído de la Facción del Puño, sus dientes rasgando la carne sin resistencia, mientras los ojos vacíos del cadáver permanecían fijos en el techo de piedra, iluminados apenas por el titilar de las antorchas
Entonces la rata se detuvo. El suelo vibró, un sonido más cercano esta vez, y los escombros comenzaron a moverse, primero uno, luego varios, girando, elevándose apenas unos centímetros mientras el aire se tensaba a su alrededor
¡¡CRAAAAAAAAASH!!
El piso explotó en una lluvia de roca y polvo que llenó la habitación, obligando a la rata a huir en pánico hacia la oscuridad. De entre la nube de escombros, una figura descendió con suavidad
“Bueno… este mocoso no lo hace nada mal”
Li Wang aterrizó en el Piso 34 sin que una sola respiración se le alterara ni un solo músculo quedara fuera de lugar
¡SLASH!
La nube de polvo se desgarró de repente, revelando la figura de Yun irrumpiendo desde su interior. Su Jian verde irradiaba un intenso resplandor, rodeada por corrientes de viento que giraban como serpientes vivas, mientras su espada descendía en un ataque fulminante, preciso y cargado con toda la desesperación de quien no podía permitirse fallar. Li Wang giró levemente su cuerpo y el corte pasó a centímetros de Xu Mao
¡SWWSH!
La espada regresó, aún más rápida y agresiva, cortando el aire como una hoja arrastrada por un vendaval. Li Wang apenas inclinó el cuello para esquivarla. Su expresión no cambió; en sus ojos solo había una calma teñida de un leve cansancio, como si aquella pelea hubiera dejado de despertar el menor interés
Esto ya estaba durando demasiado. ¿Cuánto tiempo llevaba fuera? Si seguía entretenido allí, la madre de Mao terminaría despertando, y sería un fastidio tener que explicárselo
“¡¡AAAAAHHH!!”
Yun rugió mientras todo su Qi espiritual explotaba de golpe. El aire alrededor de su cuerpo vibró violentamente, corrientes de energía recorrieron sus meridianos como ríos fuera de control, las grietas bajo sus pies se expandieron y el polvo se elevó en espirales. Era su mejor técnica, su última carta, su todo
Con los ojos inyectados en sangre, Yun giró sobre sí mismo. La espada trazó un arco feroz, tan rápido que dejó una estela plateada cortando la oscuridad, el chillido del acero rasgando el aire mientras el Qi comprimido alrededor de la hoja deformaba el entorno. El corte avanzó como una media luna destinada a partirlo todo
Pero no fue suficiente
Li Wang no retrocedió. Ni siquiera esquivó. Sus músculos se tensaron apenas un instante, y entonces lanzó el puño
¡POOM!
El puño de Li Wang atravesó la trayectoria de la espada y se hundió directamente en el plexo solar de Yun. No fue una técnica; no llevaba nombre, ni forma, ni el peso de generaciones de un estilo perfeccionado durante siglos. Fue solo un puño, sin más adorno que la fuerza cruda de quien ya no necesita nada más
Y bastó
No hubo explosión exagerada ni una onda de choque descontrolada. Solo un impacto pesado, compacto, el sonido sordo de algo rompiéndose desde dentro. No fue solo un golpe: fue colapso. La onda se propagó más allá del cuerpo de Yun, resquebrajando las columnas más cercanas del Piso 34, y en algún punto muy por debajo de sus pies, discípulos de la Facción del Puño que entrenaban a varios niveles de distancia sintieron el eco de aquel único puñetazo recorrer la estructura entera de la torre como un susurro de advertencia
Los ojos de Yun se abrieron de golpe. Su cuerpo entero se congeló en el lugar. La espada quedó detenida a medio movimiento
Entonces llegó el dolor
La fuerza del golpe se propagó por su torso como una onda destructiva atrapada dentro de su cuerpo. Sus costillas crujieron una tras otra, sus órganos temblaron violentamente, sus brazos y piernas cedieron apenas, incapaces de sostener aquella presión monstruosa. La sangre subió por su garganta
“¡¡BUAAGH!!”
Una fina flecha de sangre roja cayó desde sus labios. Yun seguía de pie, inmóvil, como si todavía no pudiera entender lo que acababa de pasar. Luego sus dedos se aflojaron lentamente, la espada resbaló de su mano y cayó al suelo con un ruido metálico, y su cuerpo se dobló hacia atrás de forma antinatural, los brazos colgando sin fuerza mientras la sangre escapaba de su boca en un fino arco oscuro
Entonces cayó, directo hacia el agujero abierto en el suelo de piedra. El borde destruido se quebró bajo su peso mientras su cuerpo se desplomaba dentro de la abertura negra, fragmentos de roca acompañándolo en la caída, hasta que solo quedó el eco de las piedras golpeando las paredes del abismo
“Oh”
Li Wang dio un paso al frente y se dejó caer tras él
\-Piso 35
El borde del agujero quedó atrás mientras ambos cuerpos descendían por el gigantesco túnel que atravesaba la torre de arriba abajo, restos de piedra flotando a su alrededor, arrastrados por las violentas corrientes de aire generadas por la caída. Yun caía primero, su cuerpo derrotado girando lentamente en el vacío como una marioneta a la que le hubieran cortado los hilos, la sangre deshaciéndose detrás de él en pequeñas gotas oscuras devoradas por el vendaval
Li Wang descendía justo detrás, su cuerpo completamente recto, inmóvil incluso mientras el viento rugía a su alrededor. No parecía un hombre cayendo. Parecía una montaña desplomándose desde el cielo
\-Piso 40
Runas de formación incrustadas en las paredes del túnel se iluminaban por breves instantes antes de desaparecer hacia arriba como estrellas fugaces, y durante esas fracciones de segundo, el rostro destruido de Yun aparecía iluminado entre la oscuridad y el polvo
\-Piso 50
La caída se volvió violenta. El aire rugía como una bestia enfurecida, las túnicas se agitaban salvajemente y enormes fragmentos de columnas, escaleras destruidas y pedazos de piedra descendían junto a ellos hacia las profundidades
\-Piso 70
Los pisos atravesados se abrían alrededor del enorme agujero como anillos de piedra destruidos, desapareciendo uno tras otro sobre sus cabezas mientras seguían cayendo hacia un vacío que parecía no tener fin. Ni siquiera aquella caída monstruosa podía mover a Xu Mao de la espalda de Li Wang. Permanecía inmóvil. Protegido
“……”
El largo cabello negro de Li Wang se elevaba violentamente por la velocidad de la caída, azotando el aire detrás de un rostro que permanecía completamente inmóvil, su túnica negra ondeando como una sombra viva en medio del vendaval. Delante de él, Yun flotaba sin control, roto, derrotado, girando lentamente en el vacío como un cadáver abandonado en medio de la tormenta
“Por cierto…”
La voz de Li Wang atravesó el rugido del viento con absoluta calma, como si nada hubiera pasado
“Un cultivador que ataca sin saber por qué lucha ya ha perdido antes de desenvainar la espada. ¿Por qué estaban atacando el mundo mortal?”
“.…..”
Yun no respondió. Sus ojos permanecieron fijos en el suelo mientras el Piso 90 ascendía hacia él a una velocidad absurda, devorando la distancia en apenas unos segundos. El viento rugía a su alrededor, pero dentro de su mente todo comenzó a ralentizarse, como si el tiempo se negara a avanzar
¿Por qué...?
La pregunta apareció demasiado tarde, cuando ya no tenía sentido encontrar una respuesta. ¿Por qué había hecho todo aquello? ¿Por qué había secuestrado? ¿Por qué había matado?
Su vida pasó frente a sus ojos, no como una historia ni como una sucesión ordenada de recuerdos, sino como una colección de fragmentos rotos: combates, sangre, entrenamiento, dolor y odio. Nada más
Decían que, al borde de la muerte, la mente siempre intentaba aferrarse a algo. A cualquier cosa, a un significado, a una razón para seguir existiendo
Pero Yun no tenía nada, salvo un único recuerdo. Era breve, débil, casi desvanecido por el paso del tiempo. Una casa cálida apareció en su mente, seguida por el eco distante de una risa. Frente a él estaban su padre y su madre, de pie, sonriendo, mucho antes de que la Secta Relámpago Celestial descendiera sobre ellos como una tormenta y destruyera todo cuanto conocía
Durante un instante, solo durante un instante, Yun dejó de ser un cultivador. Dejó de ser un asesino. Dejó de ser un discípulo
Volvió a ser un hijo
“Ah…”
El suelo llegó
¡¡BAAAAAANG!!
El impacto destrozó el silencio. El cuerpo de Yun se estrelló contra el piso, hundiéndolo y formando grietas en forma de telaraña que se extendieron en todas direcciones. La onda de choque recorrió la habitación, levantando una ráfaga violenta que apagó cada vela presente
La luz desapareció. La oscuridad lo devoró todo
Poff
Li Wang aterrizó con ligereza, absorbiendo por completo el impacto de la caída como si la gravedad apenas existiera para él. No volvió la vista atrás ni dedicó una sola mirada al cuerpo de Yun; tampoco comprobó su estado, formuló preguntas o mostró la menor duda. Simplemente continuó caminando hacia la entrada del Piso 91
Mientras avanzaba, una única cuestión ocupaba su mente. Si allí aún quedaban enemigos, los eliminaría. Si todavía existían respuestas ocultas, las obtendría
Pero había algo mucho más importante
¿Dónde estaban las personas secuestradas?
Sus pasos se perdieron en la distancia, tragados por la oscuridad del siguiente piso, hasta que ni siquiera el eco de sus pisadas quedó para acompañar lo que dejaba atrás
.
.
.
.
El Piso 90 quedó completamente solo. No había luz, no había sonido; ni siquiera el crujido de una piedra asentándose entre los escombros rompía aquel silencio absoluto, como si la habitación entera hubiera decidido contener el aliento junto con el cuerpo roto que yacía en su centro
Solo quedaba la oscuridad, y una respiración cada vez más débil, cada vez más espaciada, apagándose de a poco en medio de aquel vacío
Yun exhalaba lo último de su vida
“Hace frío… no veo nada… está oscuro… tengo casi todos los huesos rotos… el cuerpo me duele mucho… no puedo respirar… pierdo mucha sangre… así que esta es… de la que no regreso…”
Múltiples pensamientos atravesaban su cabeza mientras relajaba su cuerpo, ya no quería...
Tap Tap
Unos pasos se escucharon por toda la habitación, deteniéndose frente a él
> “¿Final del camino?”
La figura fantasmal de Yan se quedó observándolo desde arriba. Ya no era un ser vivo, sino que estaba conformado por pura energía espiritual
> “¿Estás seguro, Yun?”
“¿Huh?”
Yun levantó su cuello hacia arriba lo mejor que pudo. Al girar hacia otro lado con gran esfuerzo, podía sentir con su Qi Espiritual como el gordo cuerpo de Yan estaba sin rastros de signos vitales
“¿Que demonios está pasando?…….ah, ya entiendo”
El cuello de Yun se volvió a relajar
“Estoy a punto de morir, ¿verdad?, es en serio gordo, ¿también piensas molestarme en el más allá?”
Yan giró su cabeza hacia un costado en confusión, mientras ponía su palma en el pecho de Yun
> “¿Que te hace decir eso?”
La mano fantasmal de Yan atravesó el pecho de Yun
“¿Acaso me estás jodiendo?”
Yun hizo una mueca de dolor; si pudiera, ya hubiera golpeado a su molesto hermano gemelo
“Tengo todo el cuerpo destrozado, ni siquiera puedo moverme”
Yan volvió a sonreír mientras retraía su mano hacia atrás, pequeñas hebras de electricidad desapareciendo de esta
> “Tal vez estés de 10 puntos, al menos intenta moverte”
“.....”
Yun guardó silencio por un momento. ¿Tal vez su hermano tenía razón?
CrkR CrkR cRkcK
“¡Ujgghh! ¡Agfhh!”
“¡Te lo dije, gordo!”
Yun bramó en dolor mientras su rostro se ponía aún más pálido
“Ahora que tengo casi todos los huesos rotos, apenas y podré moverme sin un soporte”
> “Hmm”
La mano de Yan descansó en su barbilla
“Entonces no hay nada que hacer, solo nos queda morir en esta habitación”
> Yun dejó escapar un suspiro de insatisfacción
“Ya te lo había dicho”
> “Espera… ¿un soporte?”
Yan bajó las manos y apretó las palmas en una señal
> “¿Por qué no intentas usar tu elemento viento para crear una presión de aire donde tienes las fracturas?, haz… un caparazón de viento, como si fuera un apretón”
“Eso demandaría mucha habilid...”
La voz de Yun se cortó de golpe. Bajó la mirada hacia sus piernas y descubrió que ya no permanecían inmóviles: delicadas corrientes de viento envolvían sus huesos fracturados, comprimiéndolos y sosteniéndolos con una precisión imposible, permitiéndole volver a moverse a pesar del dolor que recorría todo su cuerpo
“Pero... si ya casi no me quedaba Qi Espiritual...”
Levantó lentamente el brazo destrozado frente a sus ojos. Finas hebras de viento verde danzaban entre sus dedos con una docilidad jamás vista. En aquel estado suspendido entre la vida y la muerte, algo en su interior se había quebrado y reconstruido a la vez, y de esa ruptura había nacido un dominio completamente nuevo sobre el elemento viento
¡¡ZAP!!
Un arco de electricidad escapó de la punta de sus dedos, iluminando la habitación de piedra con un fugaz destello azulado
Yun quedó inmóvil
El viento siguió girando alrededor de su mano mientras nuevos relámpagos comenzaban a entrelazarse con él, como si ambos elementos hubieran respondido al mismo llamado. No eran dos fuerzas conviviendo por casualidad; eran un solo Qi, dividido alguna vez entre dos cuerpos nacidos de un mismo vientre, buscando reunirse de nuevo en las manos de quien quedaba
Viento
Rayos
Dos elementos, una sola raíz
“¡!”
Los ojos de Yun se abrieron hasta su máximo mientras daba unos pasos hacia atrás y levantaba su cabeza hacia arriba. Allí podía observar cómo el "cuerpo" de Yan estaba desapareciendo poco a poco de la existencia. ¿Qué era lo que estaba haciendo antes? ¿Había colocado algo en su pecho?
> “Siempre supe que para los Cielos, nosotros éramos considerados un solo individuo”
Yan miró a su gemelo mientras parte de su rostro desaparecía en la nada. No era una despedida cualquiera; era la resonancia final de dos almas que habían compartido una misma raíz espiritual desde el nacimiento, cerrándose ahora en una sola dirección
“¡Yan!”
Yun corrió rápidamente para sujetar la figura de Yan, pero sus esfuerzos eran inútiles; la figura era intangible e imposible de alcanzar
> “Espero que con esto, cumplas nuestros sueños”
sssssss
La oscuridad volvió a reinar en la habitación de piedra
“......”
Y en medio de aquella negrura absoluta, los únicos puntos de luz que quedaban en kilómetros de piedra eran sus propios ojos: dos chispas heladas, una veta de viento y otra de relámpago entrelazadas en las pupilas de Yun, ardiendo en la oscuridad como el filo de una espada recién forjada. Una fría intención asesina comenzó a surgir desde aquella mirada impregnada en viento y rayos, clavada, inmóvil, en la puerta por la cual había desaparecido Li Wang

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Sellando el Tiempo (Novela)
Capítulo 9
Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 8
Estás leyendo el capítulo 8 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 10 de febrero de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.