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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 41 online gratis en español

El silencio que siguió a la caída de Ko Ruk no duró mucho Cien cuerpos temblaron al unísono. Los guerreros de la Tribu de los Silentes, aquellos que habían canalizado su qi hacia su líder, se doblaron como si una fuerza invisible los hubiera atravesado desde dentro. La conexión que los sostenía se rompió de forma abrupta, violenta. Uno tras otro, escupieron sangre; algunos cayeron de rodillas, otros directamente al suelo. Sus rostros palidecieron en cuestión de segundos El retroceso del ritual fue devastador. Eran la élite de la tribu, y ahora estaban indefensos El campo quedó suspendido en una tensión frágil, porque todos lo entendían: si Li Wang avanzaba, nadie podría detenerlo Xu Mao fue el primero en moverse. Corrió sin dudar, sin mirar a nadie más, y su pequeño cuerpo cruzó el campo destruido hasta llegar frente a su Maestro. La sangre aún caía desde el brazo cercenado Sin perder tiempo, Xu Mao se arrancó un pedazo de tela de su propia ropa y lo envolvió con rapidez alrededor de la herida, ajustándolo con fuerza. Sus manos, aunque pequeñas, no temblaron mientras hacía el torniquete. El sangrado comenzó a disminuir Xu Mao bajó la mirada “Lo siento, Maestro…” Su voz fue más baja de lo habitual “Aunque siempre lo acompaño, nunca puedo ayudarle en sus batallas...” "......" Li Wang lo observó en silencio por unos segundos. Luego, sin decir nada, levantó su única mano y le revolvió el cabello dorado con naturalidad “¿De qué estás hablando?” Su voz era tranquila, cansada pero firme “Pude ganar esta pelea porque en aquella ocasión te moviste” Sus ojos se desviaron apenas, como si recordara "Salvaste al cachorro... y el Durian arcoíris" Retiró la mano y sonrió hacia su discípulo "Te has vuelto muy fuerte, Mao" "......" Xu Mao se quedó inmóvil. Sus ojos se humedecieron levemente. No dijo nada, pero en su expresión algo cambió El viento dejó de soplar en ese momento, y por un instante el campo entero quedó suspendido entre dos posibles destinos Del otro lado, los guerreros de Yan Ku comenzaron a moverse. No con prisa, no con desorden, pero cada paso llevaba consigo una intención clara, pesada. Venían a cobrar su deuda La tribu de Ko Ruk se quebró en silencio. Algunos retrocedieron instintivamente, otros apretaron sus armas sin convicción. El miedo se filtró en cada rincón En el centro de todo, Li Wang permanecía de pie, cubierto de sangre. Su brazo cercenado aún goteaba a pesar del torniquete. Su piel mostraba grietas finas, como si su cuerpo hubiera sido forzado más allá de su límite natural. Su respiración era pesada, irregular. Y aun así seguía erguido "Alto" La voz de Li Wang no fue fuerte, pero fue absoluta. El campo entero se congeló. Incluso los guerreros que avanzaban se detuvieron en seco Yan Ku frunció el ceño y avanzó unos pasos “Es una oportunidad perfecta” Dijo con voz grave "Si los eliminamos ahora, la Tribu de los Silentes dejará de existir. Sus recursos, su territorio, todo será nuestro Su mirada se desvió hacia los cien guerreros caídos "Cuando se recuperen, será más difícil" Li Wang guardó silencio un instante. Luego alzó la mirada. Pasó por los cuerpos debilitados, por los guerreros temblorosos, y finalmente se detuvo en la Oráculo. Luego en la tortuga negra La bestia guardiana observaba en silencio. Despierta, consciente, como si ya supiera el desenlace de todo esto Los ojos de Li Wang se entrecerraron levemente. Calculó. No era misericordia: esta tribu aún tenía valor. Guerreros. Técnicas. Una bestia guardiana capaz de tocar las “líneas del tiempo” Destruirlos ahora sería simple Pero controlarlos después sería poder "Eso no importa" La respuesta cayó sin emoción. Sin duda En ese momento, Yun apareció desde la retaguardia, sosteniendo el cuerpo inconsciente de Qiao Lian. Su respiración era agitada, pero firme Li Wang asintió apenas. Luego se dio la vuelta "Nos vamos" No hubo más explicación. No hizo falta La Facción del Puño se movió de inmediato. La tribu de Yan Ku dudó apenas, pero terminó siguiendo. Nadie se atrevió a cuestionar. Y así, el campo que estaba a punto de convertirse en una masacre quedó en silencio Varios kilómetros lejos de la tribu, el grupo avanzaba por la selva. El ritmo era constante, pero el aire aún cargaba el peso de lo ocurrido Xu Mao caminaba cerca de Li Wang, observándolo de reojo. Apretó los labios "Maestro... ¿por qué no...?" No pudo terminar Li Wang dio un paso más. Luego otro. Su cuerpo se mantuvo firme, por pura voluntad. Durante todo este tiempo había estado sosteniéndose, forzando cada músculo, ignorando cada señal de colapso. Y en el momento en que decidió retirarse, su cuerpo dejó de obedecer Sus piernas cedieron sin previo aviso. Cayó de rodillas con un golpe seco. Y antes de que pudiera reaccionar, su cuerpo se desplomó completamente hacia adelante "¡Maestro!" Xu Mao corrió hacia él. La sangre comenzó a brotar con más fuerza desde el muñón en el brazo de Wang, empapando las vendas. Su respiración se volvió débil, irregular Yun se detuvo en seco, su expresión cambió. Era algo más que el miedo. Era alarma real Li Wang no respondió. Su conciencia se desvanecía rápidamente. Lo último que vio fue a Mao acercándose desesperado. Y luego, oscuridad . . . . Tres días después, la tribu de Yan Ku seguía en reconstrucción. Varias estructuras aún estaban dañadas. Algunas casas de barro permanecían parcialmente colapsadas, y el aire aún cargaba el olor a ceniza y madera rota Pero el ambiente era distinto, había vida, movimiento y ánimo. El regreso del cachorro había cambiado todo En el centro de la tribu, la bestia guardiana león permanecía erguida. Su presencia era más firme ahora. El veneno aún persistía en su interior, pero comenzaba a diluirse lentamente. Su cultivo estaba en aumento: una presión comparable al Reino Espiritual Nivel 3 emergía de su cuerpo. Su espíritu había regresado, y todos lo sentían Dentro de la residencia de Yan Ku reinaba la calma. Li Wang descansaba sobre una plataforma de madera. Sus heridas habían sido tratadas con cuidado. El muñón de su brazo había sido cosido y vendado correctamente. Su respiración era estable Mao, Yun y Qiao permanecían cerca. Nadie hablaba demasiado Hasta que el aire cambió El flujo de Qi Espiritual dentro de la habitación comenzó a distorsionarse. No de forma violenta, sino profunda, como si el espacio mismo estuviera siendo drenado. El Qi espiritual del entorno comenzó a hundirse hacia un único punto: hacia Li Wang El suelo vibró levemente. Corrientes invisibles descendieron, filtrándose en el cuerpo de Wang como raíces que penetraban la tierra Mao abrió los ojos. Yun frunció el ceño. Qiao se incorporó levemente La presión aumentó. No era explosiva. Era densa, estable y peligrosa Durante varios segundos, nadie se movió Entonces, Li Wang abrió los ojos El cambio fue inmediato. Una presión silenciosa se expandió desde su cuerpo, llenando la habitación. No era abrumadora, pero era profunda, pesada, difícil de ignorar. Su aura había cambiado: más condensada, más afilada, más peligrosa Había avanzado Reino Mortal Nivel 3 Li Wang se incorporó lentamente. Su torso desnudo se tensó al hacerlo. Las vendas se ajustaron sobre su cuerpo. Con su única mano restante, se llevó los dedos al rostro, como si verificara que realmente estaba despierto El gesto fue simple, pero nadie habló Mao lo miraba con los ojos abiertos. Yun permanecía en silencio. Qiao no apartaba la mirada. Por un instante parecía que estaban observando a alguien que había regresado de la muerte Li Wang dejó caer la mano. Su mirada recorrió a los presentes. Luego preguntó con voz ronca, pero estable: "¿Cuánto tiempo estuve dormido?"
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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 41

Estás leyendo el capítulo 41 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 22 de marzo de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.