Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 38 online gratis en español
El regreso fue más lento de lo que Yun hubiera querido
Avanzaban a pie
Yun caminaba al frente, cargando a Li Wang sobre su espalda, mientras sostenía en una bolsa la enorme vesícula biliar de la serpiente blanca con ambas manos. Su expresión no era precisamente amable. Cada paso levantaba pequeñas corrientes de polvo, y aunque su cuerpo aún estaba cargado de energía, se veía obligado a contenerla
A su lado, Xu Mao caminaba con naturalidad
Sus pasos eran ligeros, constantes, sin mostrar señales de fatiga. En sus brazos, el cachorro de león jugaba despreocupado, mordisqueando sus dedos como si todo lo ocurrido en la grieta hubiera sido un sueño lejano
En la cintura del joven, una pequeña bolsa de tela se balanceaba con cada movimiento
Dentro de ella…
El Durian de arcoíris
Yun soltó un suspiro pesado
"¿Por qué tengo que ser yo el que lo cargue…?"
Su voz estaba cargada de molestia
Un golpe seco cayó sobre su cabeza
Li Wang bajo su puño
"Deja de quejarte"
Su tono fue plano
"¿O prefieres que un niño que ni siquiera ha cumplido los 12 años te reemplace?"
Sus ojos se deslizaron hacia Mao
"¿No sentirías pena?, que cruel"
Un resoplido escapó desde la boca de Yun, pero no respondió
Solo siguió caminando
.
.
.
.
Tras un día completo de viaje, finalmente llegaron
La silueta de la tribu apareció entre los árboles… pero algo no estaba bien
El humo fue lo primero
Negro
Denso
Elevándose desde múltiples puntos
Luego, las estructuras
Varias casas de barro estaban destruidas, otras colapsadas parcialmente. El suelo estaba marcado por impactos, grietas y rastros de una batalla reciente
El aire… aún cargaba tensión
“……..”
Yun frunció el ceño cuando una sensación peligrosamente mala se hundió en su pecho y, sin decir una sola palabra, aceleró el paso hasta romper directamente en una carrera, envolviendo su cuerpo en viento y relámpagos mientras atravesaba la tribu como una descarga violenta
Xu Mao reaccionó de inmediato
Aceleró
Pero no podía alcanzarlo
La distancia entre ambos se abrió rápidamente
Cuando Yun llegó, se detuvo en seco al ver varios cuerpos de guerreros de la Facción del Puño esparcidos por el suelo, todavía cubiertos de sangre fresca; el aire permanecía inmóvil y pesado, nadie hablaba, nadie se movía, y lo único que quedaba era el olor metálico de la sangre junto a la sensación sofocante de que algo había pasado por encima de todos sin encontrar resistencia
Más adelante, Yan Ku permanecía de pie, aunque apenas
Su postura era inestable, su respiración irregular. A su lado, el león guardián también estaba herido, su enorme cuerpo cubierto de marcas de combate
Pero ambos… vivos
Yun se detuvo con fuerza y lanzó la bolsa de tela con la vesícula biliar al suelo. El suelo bajó sus pies se resquebrajó
"¿¡Qué pasó aquí!?"
Su voz cargaba autoridad
Una presión que no intentó ocultar
Su aura se filtró hacia afuera, densa, cortante. El aire se volvió más pesado, y varios jóvenes de la tribu, incapaces de soportarlo, retrocedieron instintivamente, apartándose de su presencia
Los guerreros supervivientes se miraron entre ellos
Nadie habló
El silencio se extendió un instante… hasta que uno de ellos dio un paso al frente
Su rostro estaba pálido
“Mayor Yun…”
La voz del hombre tembló apenas, como si incluso pronunciar aquellas palabras le resultara difícil
“Un cultivador vino…”
Hizo una pausa
Tragó saliva con dificultad
“Y se llevó a la señorita Qiao Lian”
El mundo pareció quedarse inmóvil
Por un instante, Yun dejó de escuchar todo a su alrededor
Su corazón golpeó violentamente contra su pecho
Una vez
Luego otra
Cada latido más rápido que el anterior
Su respiración comenzó a volverse pesada e irregular mientras una presión sofocante ascendía desde lo profundo de su pecho. La sangre hervía dentro de sus venas y sus dientes se apretaron con tanta fuerza que un leve crujido escapó entre ellos
Sobre su espalda, Li Wang permaneció en silencio
Sus ojos se entrecerraron levemente
Yan Ku comenzó a avanzar hacia ellos con pasos lentos
Cada movimiento parecía costarle
"Lamento… no haber podido evitarlo"
Dijo finalmente
"No pude proteger a los tuyos"
Sus palabras no tenían excusas
Solo hechos
En ese momento, Xu Mao llegó
El cachorro de león, que había permanecido en sus brazos, se agitó de repente y saltó al suelo sin previo aviso. Corrió directamente hacia el león guardián
La bestia levantó la cabeza
Sus ojos, apagados por el dolor, recuperaron un destello al ver al pequeño
El cachorro se lanzó contra su cuerpo, emitiendo sonidos bajos, urgentes
La madre respondió con un leve rugido, inclinando su cabeza para recibirlo
Li Wang observó la escena un instante
Luego desvió la mirada hacia Yan Ku
"¿Qué pasó?"
Yan Ku exhaló lentamente
"El líder de otra tribu vino"
Su expresión se endureció levemente
"Ko Ruk, se encuentra en el Reino Espiritual Nivel 4"
Los ojos de Yun se tensaron
Yan Ku continuó
"Pensé que vendría a matarnos"
Su mirada descendió un instante
"En mi estado… no habría podido detenerlo. Pero no lo hizo"
Su voz se volvió más grave
“Ni siquiera me miró como a un enemigo, solo vino por una cosa, se llevó a una mujer. La que ustedes llaman, señorita Qiao"
El aire se volvió más pesado
Li Wang no reaccionó de inmediato, solo observaba
"¿Dijo algo?"
La pregunta fue directa
Yan Ku asintió lentamente
"Dejó un mensaje"
Los ojos de Wang se afilaron
"Habla"
Yan Ku sostuvo su mirada
“Ven a mi tribu, forastero”
“………….” “……..” “…………….”
El silencio que siguió fue absoluto
Yun apretó los puños con tanta fuerza que sus nudillos crujieron, mientras corrientes de viento y relámpagos comenzaban a filtrarse caóticamente desde su cuerpo junto a una intención asesina cada vez más difícil de contener
Pero Li Wang permaneció inmóvil
No vino a matar. Vino a atraerme
Sus ojos se oscurecieron apenas mientras un recuerdo atravesaba lentamente su mente: una lanza detenida, un movimiento imposible y la sensación de que alguien había alterado el flujo mismo del combate con absoluta naturalidad
Aquel hombre…
¿Era el mismo?
La duda desapareció casi tan rápido como llegó
Entonces, la expresión de Li Wang comenzó a relajarse lentamente
Y sonrió
No era una sonrisa cálida ni tranquila, sino una fría y peligrosa, una que parecía aparecer únicamente cuando algo dentro de él terminaba de decidirse por completo
Giró apenas la cabeza, mirando hacia algún punto lejano de la selva oscura, y su mirada se volvió absoluta
“Ese tal Ko Ruk…”
Su voz fue baja. Demasiado tranquila
“Cometió un error”
El aire alrededor pareció enfriarse
“Uno que no podrá corregir"

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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 38
Estás leyendo el capítulo 38 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 21 de marzo de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.