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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 26 online gratis en español

La noche se extendía en silencio sobre la Cordillera del Cielo Marchito, y a cierta distancia del campamento, Yun permanecía sentado en soledad, con las piernas cruzadas y la mirada fija en un punto indeterminado. No estaba cultivando; no podía hacerlo en este lugar. Sin embargo, su mente se encontraba completamente inmersa en los principios de la Técnica de Cultivo: Vórtice Tempestuoso. Las palabras, los diagramas y las sensaciones que había comenzado a comprender giraban dentro de su mar de conciencia como corrientes entrelazadas, formando un flujo incompleto, pero prometedor Si tuviera que medir su progreso, no superaba el 15% de dominio Aun así, incluso en ese estado tan superficial, podía percibir con claridad que la técnica de cultivo superaba con creces aquella que había obtenido en el bajo mundo criminal Tap Tap Tap Un leve sonido de pasos lo sacó de su concentración Qiao Lían se acercó sin prisa, deteniéndose a su lado con la compostura habitual que la caracterizaba, aunque esta vez había algo distinto en su expresión “En total, obtuvimos 206 núcleos de Qi muerto del Reino Mortal en Etapa Avanzada, y 30 en el Gran Círculo” Dijo con voz calmada “El joven maestro Wang ya está al tanto” “Hm” Yun asintió levemente. Era una fortuna considerable. Más allá del valor material, aquello representaba una acumulación de recursos que podía acelerar enormemente el desarrollo del grupo Sin embargo, al girar apenas la cabeza, notó algo más El rostro de Qiao mostraba señales claras de cansancio. No era evidente para cualquiera, pero sus ojos, ligeramente opacos, y la rigidez sutil en su postura delataban el desgaste de un viaje que excedía los límites de un mortal común “...” Yun guardó silencio unos segundos antes de hablar “¿Por qué decidiste seguirnos?” La pregunta no llevaba juicio, solo curiosidad Qiao no respondió de inmediato. Sus ojos se desplazaron hacia la distancia, donde Li Wang se encontraba junto a varios guerreros de la Facción del Puño. Con movimientos precisos, cortaba la carne de uno de los gusanos del Gran Círculo, distribuyéndola entre los presentes mientras compartían alcohol como si se tratara de una escena trivial “Siempre he tenido buena intuición, fue lo que me permitió sobrevivir… y ascender” Sus palabras eran simples, pero firmes “Pasé de ser una huérfana en los barrios bajos a alguien con autoridad en el mundo criminal gracias a eso. Y ahora…” Hizo una breve pausa “Siento lo mismo” Yun no interrumpió “Si te sigo a ti…y por consiguiente, a él” Continuó, con la mirada aún fija en Li Wang “Mi vida no se va a quedar estancada como la de una simple administradora” El viento nocturno pasó entre ellos, arrastrando el leve aroma de carne asada y tierra húmeda. Desde el centro del campamento, las risas de los guerreros se mezclaban con el crepitar del fuego y el sonido áspero de botellas chocando entre sí Yun percibió entonces con mayor claridad el olor de la carne asada y el vino barato que se compartía junto a la fogata. Su mano se deslizó de forma natural hacia el interior de su abrigo, donde una botella descansaba aún intacta La sostuvo unos segundos, pensativo Luego giró levemente hacia Qiao “¿Quieres compartir?” Por un instante, el silencio se mantuvo Entonces, como si esa simple pregunta hubiera roto la última barrera de tensión en su cuerpo, Qiao dejó escapar el aire contenido y se dejó caer hacia atrás, directamente sobre el suelo, sin ninguna clase de elegancia “Pensé que nunca lo dirías…" Murmuró, cerrando los ojos un momento mientras extendía la mano “Dame un poco” Su tono ya no tenía la firmeza habitual, sino un cansancio honesto, casi relajado Yun no pudo evitar notar el cambio, sin decir nada más, extendió la botella hacia ella . . . . No muy lejos de allí, Xu Mao terminó de comer en silencio. La carne del gusano aún le resultaba extraña, pero su cuerpo comenzaba a adaptarse. Tomó la botella con la sangre diluida del Oso Nocturno de los 12 Ojos y bebió sin dudar. El ardor seguía presente, pero ya no era el tormento insoportable de antes. Su carne se estaba volviendo más resistente, como si poco a poco se acostumbrara a la naturaleza divina de la bestia Nian Exhaló lentamente y dejó la botella a un lado Sus ojos se dirigieron hacia una de las fogatas, donde aún quedaban restos de ceniza acumulada. Sin hacer ruido, se acercó y tomó una bolsa improvisada, llenándola con cuidado. Luego, alzó la vista A la distancia, su Maestro reía suavemente mientras bebía junto a los guerreros Xu Mao no dijo nada. Simplemente se dio la vuelta y se alejó La noche era profunda, y el cielo, completamente despejado, estaba cubierto de estrellas. Tras caminar lo suficiente, encontró una zona relativamente plana. Sin perder tiempo, comenzó a esparcir la ceniza, cubriendo el suelo hasta formar una superficie uniforme de unos diez metros Se detuvo en el borde Cerró los ojos Intentó recordar La respiración de su Maestro El ritmo La ausencia Con esto en mente, avanzó diez pasos Cuando volvió a abrir los ojos, su mirada descendió de inmediato al suelo tras de sí Diez marcas ¡Había fallado! “....” Durante un instante, Mao se quedó completamente quieto, observando las huellas como si esperara que estás desaparecieran por sí solas. Pero no lo hicieron. Seguían ahí, claras, evidentes… innegables Su mandíbula se tensó ¡Bang! Sin pensarlo demasiado, pateó la bolsa de ceniza que había dejado a un lado. El golpe no fue especialmente fuerte, pero bastó para volcarla por completo. La ceniza se esparció sin control sobre el suelo “Mierda…” Murmuró en voz baja El sonido se perdió en la inmensidad de la noche Con paciencia, comenzó a recoger la ceniza con las manos, juntándola poco a poco hasta formar nuevamente una superficie más o menos uniforme. No intentó hacerlo perfecto. Solo lo suficiente Cubrió las huellas Se puso de pie otra vez Y sin perder tiempo, volvió a intentarlo Otra vez Diez pasos Diez marcas Otro fallo El proceso se repitió una y otra vez. La ceniza se levantaba, caía, se asentaba…y volvía a ser perturbada. Cada intento dejaba un rastro evidente de su existencia, de su peso, de su incapacidad para desaparecer El tiempo pasó sin que lo notara La luna descendió lentamente hasta ocultarse tras las montañas, y en algún punto, el cielo comenzó a aclararse. El frío de la noche dio paso a la sequedad del amanecer, y la luz del sol comenzó a filtrarse entre los picos de la cordillera Grandes gotas de sudor caían por la frente de Xu Mao Su respiración era más pesada, pero no desordenada Se quedó quieto Completamente quieto Entonces, avanzó Sus pies se movieron con rapidez, atravesando la superficie cubierta de ceniza en un instante casi imperceptible. No hubo pausa, no hubo duda. Solo movimiento Al detenerse, abrió los ojos Miró hacia atrás Nueve marcas “!” Su mirada se endureció levemente Avanzó unos pasos y observó con más atención En medio del recorrido de 10 pasos… faltaba una huella La ceniza en ese punto permanecía intacta, como si nunca hubiera sido tocada “.....” Xu Mao permaneció en silencio, observando ese espacio vacío Había dado un paso… un paso en el que no existió Hasta el punto en que ni siquiera el suelo había sido capaz de percibirlo Su respiración se volvió más lenta, más profunda Y por primera vez… no sintió que estaba imitando algo inalcanzable Había tocado una de las bases del Camino de la Muerte por un instante
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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 26

Estás leyendo el capítulo 26 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 18 de marzo de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 170 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.