Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 169 online gratis en español
—Montaña Principal
—Salón Celestial
El Salón Celestial no era un lugar diseñado para la comodidad, sino para imponer la abrumadora autoridad de la cumbre. Sus columnas de jade negro se elevaban decenas de metros hacia una bóveda engalanada con matrices de estrellas ficticias, mientras un denso mar de Qi espiritual, casi líquido, flotaba a la altura de los tobillos de los presentes. La presión era tan pesada que las bases de cultivo de los discípulos más jóvenes temblaban involuntariamente con cada respiración
Allí se encontraban congregados los cuarenta y dos Ancianos del Reino Tierra, sentados en sus respectivos tronos perimetrales de piedra. Más abajo, ordenados en perfectas filas, aguardaban los 240 Discípulos Internos de la Secta de la Fractura Celestial
Entre ellos, Xu Mao mantenía la espalda erguida, procurando conservar una expresión serena pese a la abrumadora presión espiritual que impregnaba el recinto. Aunque su reciente avance al Reino Espiritual Nivel 1 le otorgaba una estabilidad muy superior a la de hacía una semana, la energía concentrada en la sala seguía provocando pequeñas ondas de resonancia en su recién formado Lago Espiritual
Además, todavía no terminaba de acostumbrarse a su nueva túnica de Discípulo Interno. La vestimenta púrpura, de confección mucho más refinada que la de los discípulos externos, se ajustaba perfectamente a su cuerpo y llevaba bordados los emblemas que acreditaban su nueva posición dentro de la secta. Sin embargo, cada vez que se movía, la tela rozaba sus hombros de una manera a la que aún no estaba habituado. Era una sensación insignificante, pero contrastaba con la familiaridad que sentía al portar sus viejas vestimentas
En lo alto de la plataforma principal, sin embargo, el trono central permanecía vacío
No había rastro de Wu Yan, el Líder de la Secta
Pese a su ausencia física, los cultivadores más perceptivos podían sentir una lejana y sutil distorsión en las capas del espacio, procedente de las profundidades prohibidas de la Montaña Interna. Allí, Wu Yan se encontraba en un aislamiento absoluto, refinando el 90% de los espectros de la estampida para intentar romper los límites del Gran Círculo del Reino Tierra y dar el legendario salto al Reino Cielo
Junto a la plataforma elevada, Yun permanecía apoyado contra un pilar, contemplando el techo con un aburrimiento evidente mientras jugaba con el borde de su túnica. A su lado, Lu Zhan, mantenía los brazos cruzados con una sonrisa cínica, disfrutando de la incomodidad general de la sala. Ambos ostentaban el estatus de Discípulos Principales, una barrera viviente entre la cúpula de la Secta y el resto de las filas
“Los dominios de la frontera oriental han registrado tres incursiones simultáneas desde esta madrugada”
Un Anciano de barba negra dio un paso al frente
“Las fuerzas vanguardia de la Secta de la Flor Nocturna, la Secta del Corazón Marcial y la Secta de la Garra Primordial han comenzado a tantear nuestros límites. La guerra no se acerca. Ya ha comenzado”
Un murmullo contenido recorrió las filas de los discípulos
Tres informes de inteligencia fueron presentados en sucesión. Se detallaron las rutas de avance, las tropas de infantería ligera y los movimientos de suministros de la alianza enemiga. Cuando la tercera voz se apagó, el Anciano Bo intervino con una voz pausada pero contundente
“Hablemos de números reales, sin adornos irrelevantes. Las tres sectas rivales combinadas suman exactamente 41 Ancianos del Reino Tierra. Nosotros somos 42. Los superamos por un solo hombre, y esa diferencia es insignificante. Ningún bando puede forzar una batalla frontal de aniquilación sin quedar mutilado en el proceso”
Sus palabras encendieron la chispa del conflicto latente
“¡Es un error permanecer a la defensiva!”
Un Anciano de la facción radical se puso de pie
“¡Deberíamos organizar un ataque masivo y decapitar a los pilares enemigos antes de que consoliden sus formaciones en nuestras fronteras!”
“Eso sería un suicidio insensato”
Otro Anciano le respondió desde el lado opuesto del salón
“¿Acaso olvidas que el Líder de la Secta está en cultivo aislado? Los líderes de las tres sectas enemigas son viejos monstruos de la misma Generación Dorada que Wu Yan. Sin nuestro Líder en el campo de batalla, un choque directo contra ellos nos costaría la mitad de nuestras fuerzas el primer día”
“Todo esto es consecuencia de una pésima distribución de recursos”
Un tercer Anciano dirigió una mirada de cautela hacia la plataforma vacía
“Si no se hubiera reservado el noventa por ciento de la marea de espectros para un solo hombre, podríamos haber usado esa energía para elevar el cultivo de nuestros doscientos cuarenta discípulos internos”
“Ciego imprudente”
La voz del Anciano Bo descendió varios grados
“Si el Líder Wu Yan emerge como un experto del Reino Cielo, esta guerra perderá sentido en un instante. Las tres sectas no tendrán más opción que la rendición o la erradicación. Un solo cultivador del Reino Cielo vale más que diez mil discípulos en el Reino Espiritual”
Las discusiones subieron de tono, haciendo que el Qi espiritual del Salón Celestial se agitara como un mar embravecido. Los discípulos internos contenían la respiración, atrapados en el fuego cruzado de las eminencias de la Secta
En medio de aquel caos, una figura se levantó de la silla principal
Long Bai
El Gran Anciano vestía túnicas moradas con intrincados bordados dorados que relucían bajo la luz de las matrices, y su largo cabello albino caía con elegancia sobre sus hombros. A diferencia de la presencia brutal y abrumadora de Wu Yan, Long Bai emanaba una serenidad pulcra, fría y calculadora
Alzó una sola mano
El gesto fue leve, pero la presión espiritual que lo acompañó hizo que todos los Ancianos cerraran la boca al instante
“El diagnóstico es simple”
Su voz era suave, y aun así resonó con perfecta claridad en cada rincón del salón
“Las sectas enemigas nos atacan ahora porque saben que nuestro Líder busca la trascendencia. Su objetivo es forzarnos a un desgaste prematuro antes de que el proceso termine”
Un escalofrío recorrió la sala
Long Bai extendió su palma abierta hacia el centro del salón. Una brillante luz plateada brotó de su mano y se desplegó en el aire, formando un mapa tridimensional hecho de puro Qi espiritual. En él se apreciaban las cadenas montañosas de la región, la ubicación exacta de las tres sectas enemigas y las treinta ciudades principales bajo su control. Por debajo de la tierra, gruesas líneas de luz roja representaban las vetas primarias de Qi espiritual que alimentaban todo el territorio
“La opción de aniquilar a las tres sectas queda descartada”
Lo dijo sin un solo rastro de dramatismo
“Sin Wu Yan, no buscaremos la destrucción de sus fuerzas. Nuestra premisa es una sola: ganar tiempo”
Esa última palabra pesó más que todo lo anterior. Todos en la sala comprendieron lo que significaba. Ese tiempo era exactamente el que Wu Yan necesitaba, y toda la estrategia de la Secta consistía en proteger una ventana
Long Bai señaló las vetas rojas que conectaban las ciudades enemigas
“Las sectas sin Qi espiritual se marchitan solas”
La luz de la proyección comenzó a apagarse paulatinamente desde las raíces
“La fuerza de una secta no reside únicamente en sus cultivadores. Reside en las matrices de formación ancestrales y en los tesoros que protegen sus dominios, y todo eso requiere un flujo ininterrumpido de energía espiritual. Las ciudades principales de las tres sectas están conectadas con las vetas que descienden hasta sus raíces centrales. Si las cortamos, no podrán sostener sus matrices ni activar sus tesoros ancestrales. Sus defensas colapsarán sin que tengamos que empeñar a nuestros Ancianos en un baño de sangre”
Hizo una pausa y fijó la mirada en la multitud
“La distribución de fuerzas será absoluta. Los 42 Ancianos se desplegarán en la línea del frente para contener a los cuarenta y un Ancianos enemigos. No perseguirán victorias individuales ni abandonarán sus posiciones para auxiliar a los escuadrones. Su misión es impedir que el enemigo rompa el bloqueo. Mientras ustedes mantengan esa línea, nuestros discípulos podrán operar en territorio hostil”
Long Bai dejó que sus palabras se asentaran antes de continuar. Su mirada recorrió los tronos perimetrales, deteniéndose brevemente en cada uno de los Ancianos, como si quisiera asegurarse de que ninguno confundiera su función
“No necesito que derroten a sus adversarios. Necesito que los mantengan ocupados, que preserven sus fuerzas y que no permitan que ninguno llegue hasta nuestras unidades de asalto. Si la línea se mantiene, habrán cumplido su cometido. Si uno de ustedes abandona su posición por perseguir una victoria personal, pondrá en peligro toda la operación”
Un silencio pesado se apoderó de los tronos perimetrales. Más de un Anciano comprendió que Long Bai no les estaba encomendando una batalla gloriosa, sino una tarea mucho más ingrata: convertirse en un muro que debía resistir hasta que los demás cumplieran sus objetivos
“Por otro lado…”
La mirada de Long Bai descendió hacia las filas inferiores, donde aguardaban los 240 Discípulos Internos
“Ustedes serán la fuerza decisiva de esta campaña. Tomarán las ciudades estratégicas, asegurarán sus perímetros e implantarán matrices de drenaje sobre las vetas espirituales centrales. Solo los cultivadores del Reino Espiritual en las etapas avanzadas poseen el control de Qi necesario para manipular formaciones de semejante magnitud. Por eso, ninguna victoria en el frente tendrá valor si ustedes fracasan en sus objetivos”
Hizo una breve pausa, permitiendo que los discípulos comprendieran el peso de aquella responsabilidad
“No se dispersen en persecuciones innecesarias. No defiendan posiciones que ya no tengan valor estratégico. Si una ciudad no puede conservarse, aseguren primero la matriz y los accesos a la veta espiritual antes de retirarse. Cada movimiento debe contribuir al objetivo de la campaña. No estamos aquí para conquistar territorios por orgullo; estamos aquí para privar a las tres sectas enemigas de los recursos que necesitan para sostener su guerra”
Los discípulos intercambiaron miradas. Algunos palidecieron ante la magnitud de la tarea; otros apretaron los puños, con la ambición brillando en sus ojos. La estrategia de Long Bai no les dejaba espacio para malinterpretar sus órdenes: los Ancianos contendrían al enemigo mientras ellos atacarían el corazón de su poder
“Tengo dos objeciones, Gran Anciano”
Un Anciano habló desde uno de los tronos, inclinándose ligeramente hacia delante
“La primera. Si un experto del Reino Tierra enemigo consigue romper nuestro bloqueo y desciende sobre las ciudades ocupadas, nuestros discípulos serán masacrados antes de completar las matrices”
Long Bai no respondió de inmediato. Deslizó un dedo sobre la proyección estratégica y señaló la franja de territorio que separaba la línea de los Ancianos de las ciudades objetivo
“Por eso no concentraré todas nuestras fuerzas en un único frente”
Su dedo recorrió varias rutas que conectaban las posiciones aliadas
“Yo mismo supervisaré este espacio. Mientras los Ancianos mantengan sus posiciones, podré desplazarme entre ambos frentes e interceptar cualquier avance que consiga atravesar el bloqueo. Mi poder supera con creces al de cualquier Anciano de las tres sectas enemigas. Si uno de ellos consigue abrirse paso, lo detendré antes de que alcance nuestras unidades”
Alzó la mirada hacia el Anciano que había planteado la objeción
“Naturalmente, esto dejaría de ser cierto si uno de los líderes enemigos interviniera personalmente. Pero mientras permanezcan al frente sus Ancianos, no podrán comprometer a sus propios líderes sin debilitar sus defensas. Esa es precisamente la presión que debemos ejercer sobre ellos”
La respuesta no sonó como una muestra de confianza ciega, sino como una conclusión calculada a partir de las fuerzas disponibles y las decisiones que el enemigo se vería obligado a tomar
“La segunda objeción…”
Continuó el Anciano, aunque vaciló antes de formularla
“Si nosotros podemos cortar las vetas espirituales bajo sus ciudades, ¿qué impedirá que hagan lo mismo con las nuestras?”
Esta vez, Long Bai guardó silencio durante un instante más prolongado
“Las raíces de nuestra Secta están custodiadas. Hemos tomado las precauciones necesarias”
No añadió nada más. Su mirada regresó a la proyección, como si el asunto ya estuviera resuelto
La respuesta era demasiado breve para satisfacer a todos los presentes, y varios Ancianos intercambiaron miradas discretas. Sin embargo, nadie insistió. Si Long Bai estaba ocultando información sobre las defensas de la secta, no pensaba revelarla delante de los discípulos
En las filas inferiores, Xu Mao observaba la proyección con el ceño ligeramente fruncido
Desde el punto de vista militar, la estrategia era impecable. Long Bai había identificado la principal ventaja del enemigo, había asignado una función concreta a cada fuerza y había establecido una estructura que permitía concentrar los recursos disponibles en los objetivos decisivos. Incluso su posición entre ambos frentes tenía un propósito evidente: actuar como una reserva móvil capaz de responder a cualquier ruptura del bloqueo
Pero había algo que nadie parecía haber considerado
Xu Mao volvió a mirar las ciudades señaladas en la proyección. Bajo cada una de ellas se extendían las mismas vetas espirituales que alimentaban sus formaciones defensivas, sostenían sus estructuras y proporcionaban energía a innumerables instalaciones
“Drenar esas vetas no solo debilitará las formaciones de las sectas…”
Su mente regresó a la Ciudad del Fénix Carmesí: las calles envueltas en humo, las columnas de fuego que devoraban los edificios y aquella madre que apretaba a su hijo contra el pecho mientras el peligro se aproximaba
“Si alteramos el flujo espiritual bajo esas ciudades, las consecuencias no se limitarán al campo de batalla. Las estructuras subterráneas podrían colapsar, los sistemas que suministran agua y energía dejarían de funcionar y el entorno podría sufrir alteraciones devastadoras. Si los habitantes quedan atrapados durante la operación, las bajas civiles serán innumerables…”
Xu Mao apretó ligeramente los dedos
La estrategia de Long Bai estaba diseñada para ganar la guerra con la mayor eficiencia posible. Sin embargo, aquella eficiencia también podía convertir a millones de mortales en víctimas de una batalla en la que no tenían ninguna posibilidad de defenderse
Abrió la boca, pero terminó cerrándola
Era un discípulo recién ascendido, rodeado de expertos que habían cultivado durante siglos. Cuestionar en público un plan de semejante magnitud no era algo que pudiera hacer a la ligera, mucho menos cuando ni siquiera conocía todos los detalles de la operación
Antes de que pudiera decidir qué hacer, Long Bai agitó la manga de su túnica
La proyección estratégica se fragmentó en decenas de rayos de luz, que descendieron sobre la multitud con una precisión asombrosa y se fundieron con las placas de jade que cada Discípulo Interno llevaba en la cintura. Una serie de caracteres apareció inmediatamente sobre sus superficies, registrando las asignaciones de cada escuadrón
“Los 240 discípulos se dividirán en 10 escuadrones de 24 integrantes. Cada unidad quedará bajo el mando de un Discípulo Principal, que actuará como su general de campo y será responsable tanto de sus decisiones tácticas como del cumplimiento de sus objetivos”
Long Bai señaló las treinta ciudades marcadas en la proyección
“Cada escuadrón tendrá asignadas tres ciudades clave. Los objetivos se han distribuido según la dificultad del terreno, la resistencia prevista y la ubicación de las vetas espirituales. No cambien sus rutas por iniciativa propia ni persigan objetivos secundarios sin autorización. Una unidad que alcance su objetivo a tiempo será mucho más útil que una que obtenga una victoria espectacular y deje desprotegido el flanco de otra”
Su mirada recorrió una última vez las filas de discípulos
“Estudien sus asignaciones. Identifiquen las rutas de entrada y retirada, calculen las reservas de Qi espiritual necesarias para desplegar las matrices y establezcan cómo responderán si pierden a su comandante. No quiero improvisaciones en el campo de batalla. Quiero que cada uno de ustedes sepa qué hacer antes de que el primer enemigo aparezca frente a ustedes”
Long Bai hizo una breve pausa. Su expresión permaneció imperturbable, pero sus siguientes palabras provocaron un cambio inmediato en el ambiente del salón
“Además, todos los resultados de esta campaña serán contabilizados mediante puntos de mérito. La contribución individual, el cumplimiento de los objetivos estratégicos y los logros de cada escuadrón determinarán las recompensas que recibirán al finalizar la operación
Un murmullo comenzó a extenderse entre los discípulos
“Hay algo más”
Continuó Long Bai, dejando que el silencio regresara antes de revelar la noticia
“El propio Líder de Secta ha abierto su tesorería personal para esta campaña. Los recursos que normalmente permanecen fuera del alcance de los discípulos ordinarios estarán disponibles para quienes acumulen suficientes puntos de mérito”
Esta vez, la conmoción fue evidente. Incluso varios discípulos que habían mantenido una expresión indiferente intercambiaron miradas de incredulidad
La tesorería personal del líder de la Secta de la Fractura Celestial no era algo que pudiera abrirse a la ligera. Para muchos cultivadores, aquella oportunidad equivalía a tener acceso a recursos que difícilmente conseguirían incluso después de décadas de esfuerzo
“Esta es una oportunidad que quizá no vuelvan a tener en toda su vida”
Declaró Long Bai con voz firme
“Si consiguen resultados sobresalientes, podrán intercambiar sus méritos por recursos suficientes para impulsar su cultivo a una velocidad que jamás habrían imaginado. No sería extraño que algunos de ustedes experimentaran un ascenso meteórico en sus niveles de cultivo”
La voz de Long Bai descendió hasta convertirse en una sentencia fría y precisa
“Al amanecer, comenzará la operación”
Sin esperar respuesta, el Gran Anciano se dio la vuelta y desapareció en una estela de luz morada, seguido por el resto de los Ancianos
Las placas de jade comenzaron a brillar, mostrando las asignaciones de cada escuadrón
Xu Mao canalizó una pequeña corriente de Qi espiritual para leer los caracteres grabados en la suya. Su nombre figuraba a la vanguardia de una de las rutas de mayor riesgo, y el hecho de que un discípulo que había alcanzado el Reino Espiritual hacía apenas una semana ocupará semejante puesto provocó una oleada de murmullos entre los veteranos a su alrededor
Algunos discípulos intercambiaron miradas furtivas, incapaces de comprender por qué un recién ascendido al Reino Espiritual Nivel 1 había sido enviado a una de las rutas más peligrosas de la campaña. ¿Acaso había cometido alguna ofensa contra el Gran Anciano? ¿O había alguna razón que desconocían detrás de aquella asignación?
Nadie tenía una respuesta
Mientras el salón se llenaba de voces y los discípulos comenzaban a reunirse con sus respectivos escuadrones, Xu Mao permaneció inmóvil, contemplando la luz dorada que emanaba de su placa de jade. Los caracteres grabados sobre la superficie brillaron con intensidad, revelando el destino que le había sido asignado
Frontera inmediata de la Secta del Corazón Marcial
Ciudad Enclave del Silencio Blanco
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Estás leyendo el capítulo 169 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 17 de octubre de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.