Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 157 online gratis en español
La luz de la luna descendía desde la abertura del techo en un pálido haz plateado, atravesando la oscuridad de la base subterránea y revelando lentamente la escena ante Xu Mao. El polvo flotaba en el aire como ceniza, suspendido sobre un suelo cubierto de sangre, cadáveres y armas rotas
Xu Mao permaneció inmóvil
Sus ojos celestes se posaron sobre la figura que se encontraba al otro lado de la sala
“Leng… “
Pronunció aquel nombre con una voz baja, casi incrédula
Desde la primera vez que había visto a Qin Leng entre los árboles de la Cordillera del Cielo Marchito, siempre había sentido una profunda admiración por aquel joven reservado y talentoso
Pero el hombre que tenía delante...
Ya no se parecía a él
Una intención asesina densa y fría emanaba de su cuerpo, impregnando cada rincón de la base. Sus ojos oscuros estaban vacíos, sin ira, sin miedo, sin siquiera el menor rastro de emoción
Como si algo dentro de él hubiera muerto hacía mucho tiempo
Qin Leng levantó lentamente la mirada
“Realmente estás aquí, Mao”
Su voz era tranquila
¡SHING!
Agitó su espada plateada con un movimiento seco y las últimas gotas de sangre resbalaron por la hoja antes de caer sobre el lodo carmesí
Xu Mao frunció ligeramente el ceño
“¿Qué demonios es todo esto?”
Dio un paso hacia él
Pero antes de que pudiera acercarse más, la figura de Qin Leng desapareció
¡SRRRINGG!
Chispas violentas estallaron en la oscuridad
Xu Mao había reaccionado en el mismo instante en que Qin Leng apareció, levantando su Espada de Qi Muerto con una precisión absoluta
¡CLANG!
Las 2 espadas chocaron
La fuerza del impacto explotó entre ambos, levantando polvo, sangre y fragmentos de roca, mientras una onda de choque recorría toda la base
Pero ninguno retrocedió
Sus espadas permanecieron trabadas a centímetros de sus rostros
Velocidad contra velocidad
Técnica contra técnica
Dos cultivadores que habían llevado el dominio de la espada hasta sus propios límite
Xu Mao clavó sus ojos celestes en los de Qin Leng, buscando en aquella mirada vacía al hermano menor que conocía
No encontró nada
Qin Leng tampoco apartó la mirada
Entonces, con la espada aún presionada contra la de Xu Mao, habló con una calma aterradora:
“Me ahorraste el trabajo de ir a buscarte”
Qin Leng retiró su espada apenas unos centímetros y, en el mismo movimiento, volvió a lanzarse hacia delante
¡SHING! ¡SHING! ¡SHING!
La hoja plateada se convirtió en un destello continuo. Decenas de cortes surgieron desde ángulos imposibles, tan rápidos que el sonido de las espadas chocando se fundió en un choque frenético, como una campana de guerra golpeada sin descanso
Xu Mao respondió con la misma velocidad
Su Espada de Qi Muerto describió arcos negros entre ambos cuerpos, desviando cada estocada por apenas unos centímetros, bloqueando una tras otra las trayectorias dirigidas a su garganta, corazón y puntos vitales
¡CLANG! ¡CLANG! ¡CLANG!
Las 2 figuras comenzaron a desplazarse por toda la sala a una velocidad vertiginosa. Sin embargo, mientras Qin Leng dejaba tras de sí el sonido seco de sus pasos, el movimiento de Xu Mao era completamente distinto
Su Camino de la Muerte llevaba su juego de pies hasta un nivel aterrador
Sus pies apenas rozaban el suelo mientras su cuerpo aparecía y desaparecía entre las sombras, avanzando a una velocidad que dejaba imágenes residuales tras de sí. Cada cambio de dirección era silencioso, preciso y letal, como si la propia muerte se deslizara sobre la superficie de la sala sin dejar huella
Qin Leng atacó
Xu Mao desapareció
¡SHING!
La espada plateada atravesó el espacio donde su cuerpo había estado apenas un instante antes
Xu Mao ya se encontraba detrás de él
¡CLANG!
Qin Leng giró sobre sus talones en el último instante
Las 2 espadas chocaron con una violencia ensordecedora y una explosión de chispas iluminó la oscuridad de la sala. El impacto hizo vibrar las paredes, pero ninguno de los 2 cedió
La onda de choque hizo estallar las piedras del suelo, ambos se separaron apenas unos metros y volvieron a desaparecer
Por un instante, toda la sala pareció convertirse en un campo de sombras y destellos
Aquello ya no parecía una batalla entre 2 cultivadores del mismo nivel
Era un enfrentamiento entre 2 monstruos que habían llevado su velocidad, juego de pies y dominio de la espada hasta los límites de lo que un cultivador del Reino Mortal podía alcanzar
Entonces Xu Mao cambió el ritmo
Su figura se detuvo en seco
La pierna derecha se tensó
El Físico del Cuervo Dorado despertó con una fuerza brutal
Los músculos de su pierna se contrajeron hasta el límite mientras una fuerza física de 40.000 kilogramos se concentraba en un único punto. Xu Mao giró violentamente sobre su eje y lanzó una patada devastadora directamente contra el torso de Qin Leng
¡BAAAAAAAAAANG!
El aire explotó
Qin Leng apenas alcanzó a levantar una mano
¡BOOOOM!
Una gruesa pared de Roca Carmesí emergió frente a él
La patada impactó de lleno
La defensa no resistió ni un instante
¡CRAAAAASH!
La Roca Carmesí explotó en una lluvia de fragmentos. La fuerza monstruosa de 40.000 kilogramos atravesó la barrera destrozada y golpeó directamente el torso de Qin Leng
¡BAAAAAANG!
Su cuerpo salió despedido varios metros, atravesando la nube de polvo mientras varias piedras chocaban contra las paredes de la sala
Xu Mao, en cambio, no retrocedió ni un solo paso
Su pierna permaneció firmemente clavada en el suelo. Su cuerpo se mantuvo completamente inmóvil frente a la explosión, como una montaña imposible de sacudir. La onda de choque desgarró sus ropas y levantó sus largos cabellos, pero él permaneció allí, impasible
¡CRACK! ¡CRACK! ¡CRACK!
Las grietas se extendieron desde su pie por toda la superficie de piedra
Una espesa nube de polvo y fragmentos de roca cubrió la sala
Durante unos segundos, solo se escuchó el eco de las piedras cayendo
Entonces, entre aquella cortina de polvo, una silueta se levantó lentamente
Qin Leng limpió con el pulgar una fina línea de sangre en la comisura de sus labios y alzó la mirada
Al otro lado de la sala, Xu Mao seguía exactamente en el mismo lugar
Ni un paso atrás
Ni una sola herida
Sus ojos celestes se encontraron con los ojos oscuros de Qin Leng a través de la oscuridad
“¡¿Has perdido la maldita razón, Leng?!”
La voz de Xu Mao resonó por toda la base subterránea, cargada de ira al sentir aquella intención asesina. Su mirada recorrió lentamente los cadáveres esparcidos por el suelo; algunos de aquellos rostros le resultaban familiares, discípulos con los que incluso había luchado mientras purgaban las ramas del Loto Negro. Sus dedos se cerraron con fuerza alrededor de la empuñadura de la Espada de Qi Muerto antes de volver a fijar la mirada en Qin Leng
“¿Por qué has asesinado a nuestros compañeros discípulos?”
Qin Leng dejó escapar una leve sonrisa ante aquel reproche. No había culpa en sus ojos, ni remordimiento; solo una fría ironía que hacía aún más inquietante su expresión
“¿Desde cuándo estás cualificado para juzgarme?”
Respondió con calma
“No recuerdo que fueras tan misericordioso cuando destruías el futuro de tus propios compañeros discípulos. Después de todo... fue esa misma mano tuya la que destruyó mi Dantian en la cima de la Montaña Externa”
“Eso…”
Xu Mao bajó ligeramente la mirada. La escena regresó a su mente con una claridad dolorosa: su golpe, el cuerpo de Qin Leng cayendo y aquel sonido seco cuando su Dantian se hizo añicos. No había excusa para lo que había hecho. En aquel entonces, sus acciones habían sido crueles y viles
Sin embargo, mientras el silencio se extendía entre ambos, algo comenzó a inquietarlo profundamente
Aquella calma
Aquella mirada
Aquellos movimientos
Todo le resultaba demasiado familiar
Contemplar a Qin Leng en aquel estado era como enfrentarse a un reflejo de sí mismo durante los meses en que había estado sometido al Dominio del Corazón Inmutable: la misma frialdad analítica, la misma precisión despiadada al calcular cada movimiento, la misma espada utilizada no simplemente para herir, sino para cerrar todas las rutas de escape del enemigo
Y, sobre todo...
Aquel vacío absoluto en sus pupilas
En ese preciso instante, una tenue luz dorada brilló en lo más profundo de los ojos de Qin Leng
Solo fue un destello, pero lo vio
“Debe ser una broma…”
Con una expresión de profundo fastidio, Xu Mao levantó una mano y se echó el cabello hacia atrás, como si aquella situación resultara demasiado absurda para ser real. Durante un instante, permaneció en silencio, procesando lo que acababa de descubrir, antes de volver a cerrar lentamente la mano alrededor de la empuñadura de su espada
Esta vez, la intención asesina que comenzó a emanar de su cuerpo no estaba dirigida hacia Qin Leng, sino hacia aquello que se escondía detrás de sus ojos. Llevantó lentamente la Espada de Qi Muerto y apuntó la hoja negra directamente hacia él
“Hermano Leng... algo ha tomado posesión de tu cuerpo”
La voz de Xu Mao se volvió grave, cargada de una furia que apenas conseguía contener
“¡Ese miserable parásito está manipulando tu voluntad!”
Su intención asesina se elevó como una marea oscura, llenando toda la sala mientras sus ojos se clavaban en Qin Leng
“¡No permitiré que esa cosa siga utilizando tu cuerpo para derramar la sangre de nuestros compañeros discípulos!”
“..........”
Qin Leng permaneció en silencio
Bajó lentamente la mirada hacia su propia palma
¿Un parásito?
Su percepción del alma se extendió silenciosamente hacia Xu Mao, buscando cualquier fluctuación que pudiera delatar una mentira. No encontró ninguna
Xu Mao realmente estaba diciendo la verdad
Entonces, una voz fría resonó en lo más profundo de su mente
> “¿Y qué importa?”
Qin Leng permaneció inmóvil
La voz continuó, tranquila, sin la menor emoción
> “¿Acaso te he arrebatado algo? Tu mente sigue siendo tuya. Tu voluntad sigue siendo la tuya. Tus recuerdos... también”
Qin Leng bajo la mano
> “Yo no he cambiado quién eres, Qin Leng. Solo eliminé aquello que te hacía dudar”
La voz volvió a resonar en lo más profundo de su mente, fría e implacable
> “¿No fuiste tú quien siempre permaneció a la sombra de Qin Tian?”
Qin Leng guardó silencio
> “Tu hermano mayor poseía talento, voluntad y determinación. Mientras él avanzaba hacia la cima, tú solo podías contemplar su espalda. No fue la falta de talento lo que te mantuvo detrás de él…”
La voz hizo una breve pausa
> “Fue tu debilidad”
Los dedos de Qin Leng se cerraron lentamente
> “En la Montaña del Pecado ¿Acaso olvidaste cómo terminó aquella batalla contra Xu Mao?”
La escena apareció en su mente
La derrota
La impotencia
El instante en que había comprendido que no podía seguirle el ritmo
> “Tu voluntad flaqueó cuando más necesitabas mantenerte firme. Dudaste... y esa duda te hizo perder”
La voz se volvió todavía más fría”
> “Y luego estuvo aquel golpe”
El rostro de Qin Leng se endureció
> “En la cima de la Montaña Externa, viste venir el ataque de Xu Mao. Sabías que no podías resistirlo... y aun así, tu miedo te hizo vacilar. No reaccionaste a tiempo”
Una imagen cruzó su mente
Su cuerpo siendo lanzado hacia atrás
El dolor del Dantian quebrándose
> “Fue el miedo lo que te hizo recibir aquel golpe. El miedo a morir. El miedo a perder. El miedo a enfrentarte a alguien más fuerte que tú”
“.........”
“Las emociones te hicieron débil. La admiración te mantuvo detrás de Qin Tian. La duda te hizo perder contra Xu Mao. El miedo casi destruyó tu camino de cultivo”
La voz descendió hasta convertirse en un susurro..
> “Yo no te he quitado nada, Qin Leng”
> “Solo te he liberado de tus cadenas”
> “He eliminado aquello que te hacía vacilar”
> “Ahora, cuando levantas tu espada, no dudas. Cuando eliges un camino, no retrocedes. Cuando enfrentas a un enemigo, no sientes miedo”
La voz hizo una última pausa
> “Por primera vez en tu vida... ya no necesitas estar a la sombra de nadie”
Cuando Qin Leng volvió a abrir los ojos, aquella antigua vacilación había desaparecido por completo
El poder seguía siendo poder
Y mientras pudiera utilizarlo, tendría la posibilidad de recuperar todo aquello que había perdido
Su destino
Su posición
Una tenue sonrisa apareció en sus labios
"Nadie ha tomado posesión de mí, Mao"
Qin Leng levantó lentamente la mirada hacia Xu Mao. Sus ojos oscuros permanecían completamente serenos, sin la menor vacilación
"Por primera vez... soy completamente dueño de mi propio destino"
Apenas terminó de hablar, el suelo detrás de Xu Mao comenzó a resquebrajarse
¡CRACK!
Una lanza de Roca Carmesí emergió silenciosamente de entre las grietas, condensándose en un instante hasta alcanzar varios metros de longitud. Al segundo siguiente, salió disparada con una velocidad aterradora, atravesando el aire directamente hacia el corazón de Xu Mao
"¡Hmph!"
Xu Mao ni siquiera se molestó en girar
Sin apartar la mirada de Qin Leng, simplemente echó hacia atrás su brazo libre y lanzó un golpe seco
¡CRSSSSHHH!
La Roca Carmesí explotó en innumerables fragmentos que salieron despedidos por toda la sala
Xu Mao retiró el brazo y dejó escapar un suspiro
"Ya veo..."
Sus ojos se entrecerraron
"No puedes liberarte por ti mismo"
Xu Mao conocía demasiado bien el poder de aquella cosa. Él mismo había sido su recipiente y sabía que, una vez que el Dominio del Corazón Inmutable echaba raíces, arrancarlo del alma no era algo que pudiera lograrse con simple fuerza de voluntad
Su intención asesina comenzó a elevarse mientras ajustaba el agarre de la espada de Qi Muerto
"Entonces déjame ayudarte, Leng"
¡FWOOOOOSH!
Las llamas rojas brotaron violentamente de su cuerpo y lo envolvieron por completo. El fuego se arremolinó alrededor de sus brazos, piernas y torso como un manto vivo, elevándose hacia el techo mientras una presión abrasadora inundaba toda la sala
Xu Mao levantó lentamente la espada de Qi Muerto y apuntó su hoja negra hacia Qin Leng
"Simplemente te romperé todos los huesos y te llevaré de regreso a la Secta"
Una sonrisa confiada apareció en su rostro
"Estoy seguro de que, cuando mi Maestro regrese, podrá extirpar esa cosa dentro de tu cuerpo"
Las llamas alrededor de Xu Mao se elevaron violentamente
"Así que resiste, hermano Leng"
Su mirada se volvió completamente seria
"Porque esta vez... no voy a contenerme"

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Sellando el Tiempo (Novela)
Capítulo 158
Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 157
Estás leyendo el capítulo 157 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 14 de septiembre de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.