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Leer Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 154 online gratis en español

—Bosque de la Raíz Corrupta Varios Ancianos de la Fractura Celestial sobrevolaban el bosque a gran altura, regresando de una misión de reconocimiento en la que habían recabado información sobre el movimiento de las otras tres grandes Sectas de la región Uno de ellos, un hombre de barba blanca y túnicas bordadas con hilos dorados, entrecerró los ojos. Mientras su mirada recorría el bosque, algo le produjo una extraña sensación Entre los árboles marchitos, en lo más profundo de aquel mar de vegetación corrupta, había percibido una anomalía Por una fracción de segundo, el espacio pareció ondularse entre las ramas, como si algo invisible hubiera alterado su estructura antes de desaparecer sin dejar rastro. El fenómeno fue tan breve que, de no haber estado observando con tanta atención, habría creído que se trataba de una ilusión “¿Ocurre algo, Anciano Bo?” Uno de sus compañeros preguntó, notando su pausa El Anciano Bo observó el bosque durante un instante más, pero todo había vuelto a la normalidad: el mismo verdor enfermizo de siempre, la misma energía corrupta pulsando bajo la superficie, nada fuera de lo común “No es nada” Respondió finalmente, y ambos continuaron su vuelo, alejándose cada vez más de aquel punto sin volver a mirar atrás . . . . —Ciudad del Fénix Carmesí Xu Mao surcaba el cielo sobre la ciudad con un Disco de Propulsión Ígnea girando bajo cada planta de sus pies. Las llamas, comprimidas hasta adquirir una densidad casi sólida, formaban dos lineas circulares de fuego que lo sostenían en el aire y lo impulsaban hacia adelante con cada explosión de Qi espiritual. A su paso, pequeñas lenguas de fuego se dispersaban en el viento mientras su túnica púrpura ondeaba detrás de él Bajo sus pies, la ciudad se extendía en todas direcciones, bañada por la luz del día. Las calles estaban repletas de personas, carruajes y cultivadores que iban y venían entre los edificios, completamente ajenos a la figura que atravesaba el cielo sobre sus cabezas. Para todos ellos, no era más que otro día ordinario Xu Mao, sin embargo, tenía un objetivo sencillo Quería encontrar a Qin Leng Después de todo lo ocurrido, sentía que lo mejor era hablar directamente con él ¡FWOOOSH! Los dos Discos de Propulsión Ígnea aceleraron al mismo tiempo, dejando breves estelas de fuego mientras Xu Mao pasaba sobre los tejados Entonces, su mirada recorrió la ciudad Extendió su sentido espiritual Una vasta corriente invisible se propagó desde su cuerpo, extendiéndose calle tras calle, atravesando edificios, patios y callejones, cubriendo una manzana tras otra hasta abarcar una enorme extensión de la ciudad Nada Xu Mao frunció ligeramente el ceño Volvió a expandir su sentido espiritual, buscando con mayor cuidado entre las incontables presencias que llenaban la ciudad Seguía sin encontrarlo “¿Dónde se habrá metido…?” Murmuró para sí mientras continuaba avanzando sobre los tejados Solo quería tener una conversación con Qin Leng. No esperaba que encontrarlo fuera tan difícil ¿Acaso estaba en los barrios bajos? Después de varios días de purga a manos de los discípulos internos de las 7 Montañas de la Secta de la Fractura Celestial, la situación de la Ciudad del Fénix Carmesí había cambiado por completo Los expertos que alguna vez habían ocultado su presencia entre sus calles habían desaparecido Ya no quedaba ningún cultivador del Reino Espiritual, ni mucho menos de un reino superior, dentro de los límites de la ciudad La razón era evidente Ante el aura de guerra que las Siete Montañas habían proyectado sobre toda la región, ningún experto verdaderamente poderoso había estado dispuesto a permanecer allí. Algunos habían abandonado la ciudad antes de que comenzara la purga; otros habían sido encontrados y eliminados junto con las ramas del Loto Negro que protegían Ahora, entre las incontables presencias que Xu Mao podía percibir desde el cielo, la más poderosa apenas alcanzaba el Reino Mortal La purga prácticamente había vaciado a la Ciudad del Fénix Carmesí de cultivadores de alto nivel Xu Mao continuó recorriendo los cielos a gran velocidad. De vez en cuando, su mirada descendía hacia las calles, donde todavía podía distinguir a algunos discípulos de la Montaña Externa dispersos entre la población mortal, encargándose de las últimas misiones que quedaban pendientes A esas alturas, las principales ramas del Loto Negro ya habían sido destruidas Lo que quedaba eran únicamente pequeños grupos ocultos en los barrios más olvidados de la ciudad, cultivadores de bajo nivel que apenas alcanzaban el Reino Mortal y que, después de todo lo ocurrido, difícilmente podían considerarse una amenaza La mirada de Xu Mao descendió finalmente hacia los barrios bajos . . . La tarde cayó sobre la Montaña Externa —Residencia de Yun Situ Hei permanecía frente a la puerta “Entiendo. Gracias por avisar” Yun asintió mientras despedía a Situ Hei y cerraba lentamente la puerta tras ella “¿Ocurre algo?” La voz de Qiao Lian llegó desde el interior Se encontraba sentada con las piernas cruzadas mientras una pequeña espiral del Enjambre Corrupto giraba lentamente a su alrededor, siendo absorbida por su cuerpo con una precisión metódica. Durante las últimas semanas, su cultivo había avanzado a una velocidad sorprendente, hasta alcanzar las primeras etapas del Reino Espiritual. Por ello, ahora dedicaba buena parte de su tiempo a fortalecer pacientemente su Lago Espiritual, sin apresurar los cimientos de su nuevo reino Yun permaneció frente a la puerta cerrada durante un instante más de lo necesario “Ahora entiendo…” Qiao Lian abrió ligeramente los ojos “¿Qué cosa?” Una sonrisa apareció lentamente en los labios de Yun “Ahora sé por qué ese mocoso de Mao estaba actuando tan raro últimamente” . . . —Ciudad del Fénix Carmesí En una de las habitaciones privadas de la residencia de Chi Wuyao, Qin Leng permanecía sentado con las piernas cruzadas en el centro de la habitación. Su cabello negro, que descendía hasta sus hombros, caía desordenadamente alrededor de su rostro pálido. Vestía una camisa verde sencilla, pantalones negros y botas del mismo color, mientras su cuerpo, delgado y aparentemente débil, apenas transmitía la impresión de pertenecer a un cultivador capaz de enfrentarse a otros Sin embargo, la escena que lo rodeaba era completamente distinta Múltiples cadáveres de jóvenes pertenecientes al Loto Negro yacían esparcidos sobre el suelo de piedra. Sus cuerpos todavía conservaban el calor de la vida, pero sus almas ya comenzaban a abandonar sus prisiones corpóreas, desprendiéndose lentamente en forma de finos hilos de luz grisácea Aquellas almas se retorcían en una agonía silenciosa mientras eran arrastradas hacia Qin Leng por una fuerza invisible. Algunas intentaban regresar a sus cuerpos, como si incluso después de morir se aferraran instintivamente a aquello que alguna vez había sido su hogar, pero era inútil. Una tras otra, eran extraídas desde lo más profundo de sus cuerpos y atraídas hacia el joven sentado en el centro de la habitación, penetrando lentamente entre sus cejas y desapareciendo dentro de su alma La escena desprendía una sensación profundamente antinatural. No había sangre ni heridas visibles, pero el aire estaba impregnado de una energía fría y siniestra, mientras una tenue niebla gris comenzaba a acumularse alrededor de Qin Leng con cada alma que absorbía. Aquello no parecía una técnica de cultivo ordinaria, sino un método prohibido que desafiaba las reglas mismas del Dao, una práctica que ningún cultivador ortodoxo se atrevería siquiera a registrar en un manual Y, sin embargo, Qin Leng permanecía completamente tranquilo, con los ojos cerrados y la respiración estable, absorbiendo alma tras alma con una serenidad inquietante. Bajo aquel cuerpo aparentemente frágil, algo desconocido estaba creciendo silenciosamente “……” Desde una habitación contigua, Chi Wuyao observaba todo aquello a través de una pantalla formada por Qi espiritual condensado. Vestía un elegante vestido negro ajustado que seguía la silueta de su cuerpo, resaltando su cintura y sus curvas con una sensualidad natural. Su postura relajada transmitía una seguridad casi provocadora A su lado, sentado tranquilamente, se encontraba Mo Xuetian Su apariencia era infantil Pero sus ojos carmesí… reflejaban una antigüedad que no pertenecía a aquel rostro “Este muchacho que trajiste es una buena semilla” Chi Wuyao comentó, mordisqueando distraídamente un pequeño bocadillo mientras observaba el progreso de Qin Leng al otro lado de la pantalla Sus avances dentro del Dao de las Almas eran, sencillamente, monstruosos. Su comprensión había alcanzado un nivel que rozaba lo inhumano, como si poco a poco estuviera comenzando a percibir una capa de la realidad que permanecía oculta para la mayoría de los cultivadores A diferencia de los caminos de cultivo convencionales, el Dao de las Almas no se limitaba a fortalecer el Qi ni a aumentar el poder de las técnicas elementales Su verdadero poder residía en algo mucho más profundo Permitía tocar directamente el alma del enemigo y atacarla desde su raíz; percibir la esencia espiritual oculta bajo el cuerpo físico; imponer una presión invisible capaz de someter la voluntad de un oponente; resistir ilusiones, técnicas mentales e invasiones del alma; e incluso percibir la intención asesina y las fluctuaciones del espíritu antes de que el enemigo llegara a ejecutar su movimiento Un cultivador que alcanzara una comprensión elevada de este Dao no necesitaba esperar a que su enemigo atacara Podría sentir el ataque antes de que naciera “Sí… es bueno” Mo Xuetian entrecerró los ojos, sin apartar la vista de la pantalla “Tal vez demasiado bueno” “Haa…” Una bocanada de Qi espiritual escapó lentamente de los labios de Qin Leng En apenas unas horas, su comprensión del Dao de las Almas había avanzado a pasos agigantados. Cada fragmento de información que entraba en su mente era descompuesto automáticamente, analizado desde incontables ángulos y reducido a sus principios más esenciales antes de volver a integrarse en un conocimiento completo. Su mente procesaba cada concepto a una velocidad que rozaba lo imposible Pero aquello no era lo único que había cambiado A medida que su comprensión del Dao de las Almas se elevaba, su propia alma comenzaba a transformarse. Las numerosas almas de cultivadores del Reino Mortal que Chi Wuyao había conseguido a través de sus conexiones con el Loto Negro se habían convertido en alimento para ella, siendo refinadas y absorbidas una tras otra. Con cada alma integrada, la esencia espiritual de Qin Leng se hacía más sólida, más profunda y más poderosa El alma es el cuerpo, y el cuerpo es el alma Cuando uno de los dos alcanzaba un nivel suficientemente elevado, podía influir sobre el otro. El alma de Qin Leng había comenzado a superar la fuerza de su propio cuerpo fisico Y, por primera vez en mucho tiempo, se sentía mejor que nunca ¡Crak! Las grietas de su Dantian comenzaron a crujir mientras su presión espiritual se elevaba sin cesar. El color regresó poco a poco a su piel, sus músculos recuperaron su firmeza y la vitalidad volvió a fluir por sus venas con una fuerza renovada A su alrededor, pequeños fragmentos de roca espiritual comenzaron a elevarse del suelo. Giraron lentamente alrededor de su cuerpo, formando una órbita perfecta, como diminutas lunas atrapadas por una fuerza invisible ¡BOOM! Una afilada oleada de Qi espiritual estalló desde su cuerpo y atravesó la habitación en todas direcciones. El polvo acumulado sobre los estantes se elevó de golpe, las llamas de las lámparas se inclinaron violentamente y las rocas espirituales que flotaban a su alrededor salieron disparadas antes de caer nuevamente al suelo La presión espiritual desapareció tan rápidamente como había surgido, dejando tras de sí un silencio absoluto Qin Leng permaneció sentado en el centro de la habitación, respirando tranquilamente mientras el Qi espiritual fluía por sus meridianos con una naturalidad que no había experimentado en mucho tiempo. Dentro de su cuerpo, las antiguas grietas habían desaparecido por completo. Su Dantian, ahora estaba perfectamente reparado, capaz de contener y hacer circular nuevamente su poder Durante todo este tiempo había sido un lisiado Un cultivador cuyo camino había sido destruido por Xu Mao Pero aquello había terminado Qin Leng abrió lentamente sus ojos oscuros. El Qi espiritual recorrió su cuerpo con una fuerza familiar El camino que había creído perdido para siempre… había regresado Gran Círculo del Reino Mortal
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Sellando el Tiempo (Novela) Capítulo 154

Estás leyendo el capítulo 154 de Sellando el Tiempo (Novela), un novela. Li Wang inicia su quinta vida en el Bosque Báixuě, en un mundo donde incluso los cultivadores más poderosos están condenados a un límite de vida de apenas 200 años. Sin embargo, él carga con más de 800 años de… Este capítulo tiene publicado el 13 de septiembre de 2026. Sellando el Tiempo (Novela) tiene 168 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.