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Leer Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 603 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Sentado en la silla escarlata, Cassius levantó el rostro con una leve sonrisa, sus ojos ilegibles fijos en las puertas firmemente cerradas del salón. "Amos... ¿Crees que lo que acabo de decir es correcto?" Con un crack, la puerta de hierro se abrió hacia afuera, dejando entrar la luz del sol. Una figura anciana con uniforme de mayordomo blanco y negro entró. Amos, que había llegado sin ser visto, se ajustó el guante blanco de la mano izquierda y mantuvo la mirada fija en Cassius. Toca... toca... toca... Sus pasos resonaron. Amos lanzó una mirada cautelosa a los trece manuales que irradiaban poder deformado sobre la mesa, luego dijo con gravedad: "Solo han pasado días, pero pareces más fuerte de nuevo... Ya no puedo ver a través de ti en absoluto, Cassius..." * * * Media hora después, la reunión en el ayuntamiento de la ciudad de Baichuan había concluido. Terminó tan rápido porque no era un foro de ideas, sino un vehículo para los planes de Cassius. Él dictaba qué debía hacerse, quién debía hacerlo y con qué efecto. Todos simplemente asintieron y obedecieron, sin oponerse. Cassius ya poseía un prestigio increíble dentro de la Secta Gólem, tras haberla fundado él solo. Momentos antes, había revelado otro gran salto en fuerza y había preparado trece formidables manuales de Artes Marciales Encubiertas para que sus seguidores los estudiaran. Así, cuando declaró que arrasaría en la comunidad mundial de Artes Marciales Encubiertas, nadie lo consideró arrogante; todos simplemente sopesaron su viabilidad. En resumen, la misión de la secta había sido recién establecida. Fue un crecimiento y una expansión desenfrenados para amplificar su influencia. En cuanto a los trece manuales que Cassius produjo, todos los consideraron tesoros. Sin embargo, dudaban en descartar las habilidades fundamentales de las que dependían sus vidas. Decidieron probarlas primero, para ver si los resultados eran realmente asombrosos... Abandonar a su "esposa de juventud" que los había llevado tan lejos no sería demasiado tarde entonces... Todos tenían principios flexibles y límites muy prácticos. Al terminar la reunión al mediodía, muchos ejecutivos se quedaron a almorzar, pero Cassius y Amos desaparecieron. * * * A lo lejos, en un parque abandonado a las afueras de la ciudad de Baichuan, la maleza crecía junto a senderos de hormigón agrietado. Las farolas negras habían perdido la pintura, con costras de color rojo óxido. La fuente de mármol rebosaba de musgo amontonándose en sus rincones. Sin embargo, la naturaleza seguía siendo hermosa a pesar del descuido humano. Hileras de arces carmesí bañadas por el sol del mediodía. Con cada ráfaga otoñal, sus hojas crujían y danzaban como llamas fugaces. Amós y Casio caminaban uno al lado del otro por un sendero de piedra blanca sembrado de hojas de arce. "Lo presiento. Eres aún más peligroso que hace medio mes", comentó Amos. El anciano vestía un chaleco blanco y negro, guantes blancos con el emblema de una espada y zapatos lustrados. Aunque era de edad avanzada, aún conservaba la elegancia de un caballero apuesto con su cabello engominado hacia atrás. Cassius vestía un abrigo negro holgado y botas de cuero rígidas. Tenía el pelo rubio pálido, rasgos atractivos y ojos azul lago. Un aura gélida advertía a los desconocidos que mantuvieran la distancia. Clac-clac-clac... Las dos figuras siguieron el camino hacia un lago distante. "Cassius, ¿has vuelto a abrirte paso? Te envidio... Tan joven y con tanta fuerza. El mundo entero no tiene igual." Mirándolo fijamente, Amos añadió: "Ya estabas en la cima del arte de combate de alto nivel; este salto debe colocarte en el legendario reino del arte de combate extremo, ¿no?" Amos negó con la cabeza, asombrado. "Ahora, quizás solo uno o dos practicantes de Artes Marciales Encubiertas puedan rivalizar contigo. Sin duda, no tienes rival en la escena oriental de la federación..." En realidad, Amos se sentía a la vez complacido e incómodo. Su alegría residía en el evidente rencor de Cassius hacia la Organización de la Puerta. Su nueva posición sería desastrosa para ellos. La preocupación era que la ambición de Cassius creciera, convirtiendo a la Secta Gólem en una fuerza como la Organización de la Puerta. En ese momento, la Agencia de Operaciones Negras se enfrentaría a un peligro mortal. A su lado, Cassius permaneció impasible ante la mirada de Amós. “Amós, solo tenías razón en la última mitad”. Su tono no denotaba arrogancia, solo una simple verdad: “En este momento, no tengo oponente, ni en la Federación Hongli ni en ningún otro lugar de la Tierra”. "¿Ah, sí?" Amós levantó una ceja en señal de duda. Cassius se detuvo junto al lago de zafiro y miró a Amos. "¿Confundido? Muy bien... ¿Te gustaría recibir un puñetazo mío?" Amos frunció aún más el ceño. Su mirada envejecida se agudizó, buscando pistas en el rostro de Cassius, pero no encontró nada. Así que tanteó el terreno: “Entonces... ¿un puñetazo?”. ¡¡¡Mmm!!! En el instante en que sus palabras cayeron, el ambiente cambió en un instante. Ya no era un parque abandonado. En cambio, se encontraban en un vasto y llano prado. El viento agitaba la hierba, los rebaños pastaban y las montañas coronadas de blanco se alzaban en la distancia. Amos presentía que algo andaba mal. ¿Lo habían trasladado a kilómetros de la ciudad de Baichuan sin darse cuenta? "¡E-esto... esto no es una ilusión!" Se arrodilló, se quitó un guante y pellizcó una brizna de hierba, examinándola antes de volver a ponérselo. Luego, echó a correr, a una velocidad digna de un artista de combate de primera. En un abrir y cerrar de ojos, se alzó sobre una vaca blanca y negra a varios kilómetros de distancia. "Está vivo..." Se lanzó de nuevo y pronto llegó al pie de una montaña. Ahora estaba seguro de que Casio lo había alejado leguas por algún medio desconocido, no por ilusión. Entonces, ¿dónde estaba Casio? “¡Cassius! ¿Dónde estás? ¡¿No me estabas dando un puñetazo?!” gritó Amos, intentando sonsacarle la voz. "Estoy por encima de ti..." Una voz resonó en lo alto. "¿En la cima?", murmuró Amós, contemplando el imponente pico. "¿Es necesario? ¿Elegir una cima tan alta?" Habló mientras hilos cortantes de metal se desplegaban de sus manos. Los cables se clavaron en la roca, retrayéndose uno tras otro para impulsarlo hacia el cielo. En unos instantes llegó a la empinada cumbre, pero no había nadie allí. "¿Me engañaste, Cassius? ¿Jugando al escondite?" Amós dejó que sus brazos colgaran mientras los cables se balanceaban como tentáculos de medusa detrás de él. "No te he engañado, Amós. Estoy arriba, aquí mismo..." Una voz atronadora resonó sobre la cabeza de Amós. Amos sintió un hormigueo en el cuero cabelludo. Un escalofrío le recorrió la espalda mientras cada músculo y célula temblaban. Levantó la cabeza de golpe. ¡Había un rostro humano colosal en el cielo! Se alzaba entre remolinos de nubes blancas. El cielo mostraba rasgos humanos, magnificados incontables veces hasta llenar la cúpula azul, invisible. La visión era aún más aterradora que un rostro en la luna. ¡Lo más importante es que el rostro era el de Casio! El rostro titánico habló. "Amos, toma mi puñetazo..." Recibe su puñetazo... ¡¡¡qué broma!!! Amos sintió que se le partía el cuero cabelludo. En sus sesenta y tantos años turbulentos, había conocido muchas cosas extrañas, pero nunca una visión tan aterradora. "Espere...", intentó decir. Sin embargo, ¡un puño gigante ya caía, destrozando nubes mientras se precipitaba hacia la montaña! Desde lejos, el puño era tan grande que el pico nevado parecía un palillo ante él. Este golpe no solo pretendía aplastar a Amós, sino convertir toda la montaña y la pradera en un abismo. En lo alto de la cima, el siempre elegante y aristocráticamente entrenado Amos maldijo groseramente por primera vez en su vida. "¡¡Maldita sea!!!" Una furiosa voluntad de vivir martilleaba su corazón, y el poder inundó sus extremidades. ¡Inmediatamente estalló en el estado final de Tormenta Violenta! Miles de cables salieron disparados de él, convirtiéndolo en un erizo de mar metálico. Los terribles filamentos desgarraron el aire al salir disparados. Cubrieron el paisaje nevado de la cumbre. ¿Pero de qué sirvió eso? Incluso aunque sus cables se contaran por cientos de miles y cubrían la montaña, un resultado aguardaba bajo ese puño que partía el cielo. ¡Muerte! "¡Arrrghhh!" gritó Amós cuando el puño del cielo se estrelló contra él. ¡¡¡¡Boom!!!! "Huuh... huuh... huuh..." Luego regresaron al lago esmeralda del parque abandonado, exactamente en el mismo lugar que antes. Amos jadeaba como un toro, mientras los miles de cables se movían sin control por el aire, dejando cicatrices agrietadas en el suelo, el bosque y el agua. Pero todo lo que estaba a un metro de Cassius permanecía intacto, como si estuviera protegido por una fuerza invisible. "¡¡¡C-Cassius!!! ¡¡¡Ah!!!" Amos se dio la vuelta y retrocedió como un rayo. Aterrizó en la orilla opuesta del lago como un rayo. Al tocar el suelo, una sombra negra apareció exactamente a la misma distancia de él. La postura de Cassius permaneció inmóvil mientras observaba a Amós. Finalmente, Amós se calmó y, confundido, retrajo sus cables. ¡Tú! ¿No estoy muerto? Ese puñetazo fue demasiado...” Le temblaron los labios. “ Demasiado... demasiado aterrador. ¿Por qué sigo vivo? Sigo en el parque original... ¿Fue una ilusión? Amós estaba visiblemente conmocionado. Sus labios estaban pálidos y su rostro estaba ceniciento. Tenía una fina capa de sudor en la frente. “No es una ilusión” dijo Cassius con calma. “ Son solo métodos que quizá no comprendas. Si lo dudas, puedo demostrártelo de nuevo aquí mismo con otro puñetazo. Amos tosió con fuerza; el sudor frío le había empapado el uniforme de mayordomo. "N-no... no hace falta. Casi matas del susto a este viejo..." El pelo blanco de su frente se le pegaba a mechones. Era evidente que la experiencia había sido abrumadora. “C-Cassius, dame un momento para recuperarme” dijo con voz áspera y respirando con dificultad. Cassius asintió con consideración y esperó en silencio. Curiosamente, ahora parecía más tranquilo, incluso educado. Amos apenas podía aceptar el horror de aquel puñetazo demoledor. Pasaron unos diez minutos. "Cassius, sé honesto. ¿A qué reino has llegado?" Amos lo miró fijamente. "¿Artista de combate extremo?" Casio meneó la cabeza. ¿El artista de combate extremo más destacado? ¿El número uno con vida? Casio volvió a negar con la cabeza. “¡Jo... Puño Santo!” pronunció Amos, con la emoción desbordada. “Te equivocas, Puño Dominador” dijo Cassius, girándose para mirar el tranquilo lago. "Dominio extremo..." murmuró Amos. Quedó en shock, pero sus pensamientos seguían dando vueltas. Cassius acababa de propinarle un puñetazo, permitiéndole experimentar de primera mano el poder de un Puño Dominador. También le había revelado que ahora se encontraba en el legendario reino del Puño Dominador. Claramente, no era por presumir ni por aburrimiento. Estaba relacionado con lo que Amos había escuchado media hora antes fuera del salón. Se refería al nuevo objetivo de Cassius para la Secta Gólem. "La comunidad de Artes Marciales Encubiertas del planeta ya está en nuestros bolsillos..." Amos murmuró la frase en voz alta. Ese único puñetazo había sido una advertencia para él, el hombre al mando de la Agencia de Operaciones Encubiertas. Cassius lideraría la Secta Gólem para conquistar el mundo de las Artes Marciales Encubiertas, y la Agencia de Operaciones Encubiertas debía mantenerse al margen. De lo contrario, un solo puñetazo caería y todo quedaría aniquilado en un instante...
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Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 603

Estás leyendo el capítulo 603 de Regreso a la Era Misteriosa (Novela), un novela. Retorno a la Era Misteriosa presenta a un niño que puede viajar al pasado utilizando viejas reliquias. ¿El giro? Está atrapado en el cuerpo del propietario de la reliquia. Tras una experiencia cercana a la muerte,… Este capítulo tiene publicado el 16 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Regreso a la Era Misteriosa (Novela) tiene 605 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.