Leer Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 499 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Dentro de la cueva, en las afueras occidentales del primer nivel de las Ruinas de Ao Yin...
Grupos de hombres corpulentos vestidos de negro corrían por los estrechos túneles, con sus botas golpeando el suelo de piedra con un resonante golpe que reverberaba en las paredes. Aferraban sus armas con fuerza, con mirada penetrante, como depredadores en plena cacería.
Siempre que se encontraban con un grupo de la Raza de Sangre, rugían y cargaban como elefantes en estampida, activando sus tótems Golem para expandir sus cuerpos varias veces.
Sus bíceps se hincharon como neumáticos de coche al estrellar salvajemente a los Raza de Sangre contra las paredes dentadas, dejándolos cubiertos de sangre. Otros preferían las garras, arremetiendo como osos para envolver a los acorralados Raza de Sangre en un abrazo casi fortificado, aplastando lentamente sus huesos centímetro a centímetro con fuerza bruta mientras saboreaban la emoción de romperlos como si fueran juguetes. Aquellos cuerpos de Raza de Sangre se desplomaron en fideos blandos o masa retorcida.
Con numerosos comandantes de la Sala de Tratamiento liderando el asalto, la Raza de Sangre directa, que se jactaba de sus transformaciones sanguíneas, no fue rival para ellos. Se retiraron paso a paso, dejando cadáveres tras de sí mientras retrocedían hacia su cuartel general.
Cassius ordenó de inmediato al Hombre de la Niebla y a Nueve Serpientes que lideraran a toda la fuerza de la Sala de Tratamiento para destruir los nidos de la Raza de Sangre. Mientras tanto, él mismo se adentró en las Ruinas de Ao Yin con Odo, así como con Anthony y Fiona, los dos nuevos cautivos que había sometido recientemente.
Cuatro figuras se deslizaban como el viento por un estrecho pasillo abierto entre las ruinas, dejando tras de sí tenues imágenes residuales. Ecos de metal chocando y doblándose resonaban en el aire, y las paredes retumbaban con temblores. Una vez que el polvo se asentó, todas las lanzas afiladas que sobresalían a ambos lados del pasillo habían sido destrozadas por una fuerza desconocida, dejando secciones transversales lisas como espejos.
Todas las trampas y mecanismos habían sido brutalmente destruidos. En otro pasillo, una roca de diez toneladas se desplomó de la ladera con un estruendo atronador, sacudiendo el suelo. Sin embargo, una nube de niebla carmesí pasó como un vendaval, y al instante siguiente, solo una capa de polvo gris cubría la ladera. Las cuatro figuras caminaron sobre ella, dejando huellas tenues.
Los cuatro eran artistas del combate de extraordinaria destreza y se movían a la velocidad del rayo. Cassius los guiaba con una mirada fría e imperturbable. Había estado en las Ruinas de Ao Yin dos veces, así que ahora las recorría con una destreza experta.
Cada vez que se adentraban en un túnel, un feroz buitre fantasma emergía de Cassius, batiendo sus alas como llamas. En un instante, eliminaba cualquier amenaza del corredor.
Ballestas de dardos venenosos, trampas de lanza o incluso sabuesos infernales de tres cabezas y rinocerontes mutantes eran demolidos al contacto. Los restos dispersos en los oscuros rincones de la cueva eran irreconocibles. Tales artilugios y extrañas criaturas venenosas ya no preocupaban ni de lejos a Cassius. Se encontraba justo debajo del reino del Puño Sagrado, casi en la cima de la pirámide. El peligro siempre era un asunto relativo.
En esta visita de regreso a las ruinas de Ao Yin, Cassius se movió con una facilidad casi casual.
Pronto, los cuatro llegaron al final de un pasillo, frente a un vasto hueco. Era una cámara cilíndrica y grisácea. Las paredes tenían numerosas aberturas para túneles y escalones para caminar. Tras observar el profundo pozo que se extendía debajo, Cassius se arrojó al vacío.
¡Zas! ¡Zas, zas, zas!
Los otros tres lo imitaron, descendiendo como estrellas fugaces. En caída libre, Cassius cruzó los brazos sobre el pecho, dejando que su ondulante cabello dorado y el dobladillo de su abrigo negro se alzaran hacia el cielo. Su mirada permaneció gélida y su expresión impasible. Su abrigo ondeaba tras él como una nube oscura en rápido descenso.
El aire se enfrió rápidamente y una capa de escarcha se extendió por el suelo de la plaza.
¡Grifo!
Un par de botas negras aterrizaron en la plaza, y Cassius levantó lentamente la palma de la mano. Un destello de Qi implacable brilló, amortiguando el impacto de los otros tres. Sintieron como si pisaran una alfombra suave. Se tambalearon momentáneamente con el impacto, pero recuperaron el equilibrio enseguida.
A un lado de la plaza, Cassius observaba en silencio los cinco enormes pasadizos que se extendían debajo: la Zona de Roca de Tierra, la Zona de Chispa de Fuego, la Zona de Separación del Viento, la Zona del Vórtice de Agua y la Zona del Ouroboros, que representaba la mente. La Raza de Sangre de alto rango, latente, se encontraba en la Zona del Vórtice de Agua, dentro de un charco de sangre con propiedades nutritivas especiales.
Lógicamente, Cassius y los demás deberían haber ido directamente allí. Pero en lugar de hacerlo, caminó hacia el centro de la plaza.
Cassius no había entrado en las Ruinas Ao Yin solo para elevar su Qi al nivel de un artista de combate extremo. ¡También buscaba desarrollar sus Artes Marciales Encubiertas de Gólem! Esta evolución no se refería a la progresión de la técnica en sí, sino a modificaciones corporales.
Los escarabajos de las Ruinas de Ao Yin le habían ofrecido a Cassius una forma especial de energía de vibración vital que podía desarrollar rápidamente los órganos internos de un practicante de Artes Marciales Encubiertas de Golem. El Golem, como Forma Oscura Definitiva, se dividía en etapas juvenil, evolutiva, adulta y cumbre. Cassius había teorizado previamente que un Golem adulto podría rivalizar con los límites superiores de un artista de combate, lo cual resultó ser correcto. Su físico de Golem había alcanzado la etapa adulta.
Sin embargo, la transformación de sus órganos internos se había estancado. Era como alguien que había dominado el endurecimiento externo pero descuidaba su fuerza interior. Intentar ascender a reinos superiores cojeando con una sola pierna” al menos para las Artes Marciales Encubiertas de Golem” era imposible.
Mantener ese cuerpo formidable y dominante requería órganos de una dureza y resistencia inhumanas. De lo contrario, cuando Cassius finalmente alcanzara la etapa de Unificación Mental de las Artes Marciales Encubiertas del Gólem, el repentino aumento de poder físico aplastaría sus frágiles órganos, convirtiéndolo en el primer infeliz en morir justo al borde de convertirse en la Forma Oscura Definitiva.
Ciertamente no deseaba terminar así, lo que significaría abandonar su desarrollo en las Artes Marciales Encubiertas de Golem. Cassius jamás elegiría eso.
Así, caminó hasta el centro de la plaza, donde había una fuente. Era el único punto de salida de los escarabajos y el lugar perfecto para una emboscada. Sabía que los escarabajos eran un poderoso sistema de exterminio en las Ruinas de Ao Yin. Una vez que se formara la plaga de insectos, inundarían la mayor parte de las ruinas de seis niveles y erradicarían cualquier amenaza.
Sólo con esa descripción era evidente que los escarabajos se regeneraban continuamente.
Esto encajaba perfectamente con el plan de Casio: tenía intención de darse un festín con ellos libremente.
¡Su objetivo no solo era llevar su Qi al reino del artista de combate extremo, sino también abordar la evolución detenida del órgano de sus Artes Marciales Encubiertas Golem de una sola vez!
Planeaba masacrar una enorme multitud de escarabajos para absorber su incesante flujo de energía vital especial y nutrir la transformación de sus propios órganos. Mientras sus órganos pudieran evolucionar, seguiría absorbiendo, incesantemente, hasta que su cuerpo alcanzara su límite máximo.
Una vez que su frágil interior hubiera sido mejorado para superar incluso la fuerza y la resistencia de los músculos y los huesos, Cassius estaría listo para abordar los capítulos finales de las Artes Marciales Encubiertas del Golem sin obstáculos.
Pero primero, tenía que resistir la embestida del enjambre de escarabajos. Claramente, Cassius, quien ostentaba un poder temible de máximo nivel y poseía un físico digno de un artista de combate extremo, no tenía miedo. Ya que se había tomado el tiempo y el esfuerzo de volver a visitar las Ruinas de Ao Yin, necesitaba lograr una situación en la que todos salieran ganando... Una situación en la que una persona ganara dos veces seguidas.
Quería la energía de vibración vital de la Raza de Sangre, así como la energía de vibración vital de los escarabajos.
¡Todo!

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Estás leyendo el capítulo 499 de Regreso a la Era Misteriosa (Novela), un novela. Retorno a la Era Misteriosa presenta a un niño que puede viajar al pasado utilizando viejas reliquias. ¿El giro? Está atrapado en el cuerpo del propietario de la reliquia. Tras una experiencia cercana a la muerte,… Este capítulo tiene publicado el 22 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Regreso a la Era Misteriosa (Novela) tiene 609 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.