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Leer Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 46 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
La luz del sol de la tarde era intensa y rayos dorados se colaban por una ventana al lado de la tranquila habitación. Las partículas de polvo flotaban como pequeños insectos bajo la luz. Cassius se apoyó contra la pared en una esquina de la habitación, haciendo muecas de dolor durante un rato. Afortunadamente, el dolor iba desapareciendo poco a poco. La puerta de madera se abrió de golpe. Lisa entró y estaba a punto de hablar cuando se dio cuenta de algo y se apresuró a cerrar la puerta. Sacó una pequeña caja de madera mientras se acercaba rápidamente. La caja cuadrada era solo la mitad del tamaño de una palma, con un revestimiento lacado de color rojo descolorido en la superficie. La madera parecía bastante densa y sólida, lo que le daba a la caja un acabado exquisito. “Instructora, esto es...”. Cassius estaba un poco desconcertado. No parecía un ungüento curativo normal. Lisa no dijo nada; simplemente abrió la caja. Envuelta en un trozo de tela blanca fina, había una pasta cristalina y gelatinosa en su interior. La pasta tenía forma de cubo y ocupaba aproximadamente dos tercios de la caja. Desprendía una fragancia extraña que hacía que la sangre se acelerara con solo olerla. “Esto... “¡Cómelo! “Lisa le entregó la caja”. ¡De un solo bocado! “añadió al ver la mirada confusa de Li Wei. Cassius obedeció inmediatamente. Cogió la pasta blanda y se la tragó de un solo bocado. La textura suave se deslizó por su garganta al instante y llegó a su estómago. No creía que Lisa fuera a hacerle daño. Si se lo había dado, debía de tener algún beneficio. ¿Quizás era una medicina curativa excelente? Cuando Cassius tragó la pasta, los ojos de Lisa parecieron oscurecerse por un momento. Había una mirada complicada en su mirada y parecía haber un rastro de arrepentimiento. Incluso parecía haber envejecido un poco. “¿Lo sientes?”, preguntó Lisa. “¿Qué? En cuanto abrió la boca, Cassius abrió los ojos como platos. Una frescura que nunca había sentido antes lo invadió. Algo parecía estar liberando continuamente nutrientes medicinales en su estómago, y sentía como si un líquido invisible y cálido se filtrara directamente en sus órganos, huesos y músculos. La sensación de frescor circulaba por todo su cuerpo en oleadas. “¡Ahora haz lo que te digo! “gritó Lisa”. ¡Adopta la séptima postura del Alma de Elefante y manténla! Cassius obedeció inmediatamente, cruzando los brazos y manteniéndolos delante del pecho. Adoptó una postura de caballo con los pies separados y la espalda arqueada, manteniendo el centro de gravedad bajo. Con la cabeza alta, se balanceaba hacia arriba y hacia abajo. “¡Sigue moviéndote, no pares aunque estés cansado!”, dijo Lisa mientras se dirigía hacia la puerta de la sala silenciosa. “¡No pares hasta que te lo diga!”. La puerta se cerró de golpe. Cassius se quedó solo en la habitación. Su corazón latía cada vez más rápido y fuerte, y su respiración se hacía más pesada. Los efectos de la pasta lo golpearon como un camión. La sensación de frío pronto se convirtió en un calor ardiente. Sentía como si hubiera un horno dentro de él que le cocinaba los órganos internos. Su temperatura corporal se disparó y el sudor comenzó a brotar de sus glándulas. Pronto, todo su cuerpo estaba empapado en sudor. Sus músculos abultados comenzaron a expandirse y contraerse rítmicamente. El sudor le corría por los ojos y le nublaba la vista. En su estado de confusión, juró que podía oír cómo chisporroteaba su carne, como si lo estuvieran asando. Media hora más tarde, Cassius, con la piel enrojecida, parecía haber salido de un horno. Había un charco de sudor en el suelo y la temperatura de la habitación parecía haber subido. Crack, crack, crack... Unos crujidos surgieron de sus huesos. Sonaban como frijoles fritos reventando por el calor. Dolor, molestias y picazón... Una miríada de sensaciones se estrellaron contra su mente. Cassius permaneció en su postura, un poco aturdido. Pasó un tiempo indeterminado cuando de repente abrió los ojos. Hu... Exhaló un largo y caliente aliento por la nariz que duró veinte segundos antes de detenerse. “Ya puedes moverte”. No sabía cuándo había vuelto Lisa, pero ella lo observaba desde donde estaba, de pie junto a la puerta. Cassius se enderezó y sus articulaciones crepitaron en rápida sucesión. Los ruidos se mezclaron. Miró sus manos y sintió cómo el poder brotaba dentro de él. Sus músculos se habían vuelto más gruesos y definidos, y su piel se había vuelto más dura y de un color más intenso. El cambio no era solo en sus brazos. Cassius sentía como si todos sus músculos se hubieran hinchado ligeramente e incluso todo su cuerpo se hubiera vuelto más grande. Las mangas que antes le quedaban ajustadas a los brazos ahora le quedaban tensas sobre los bíceps, como si estuvieran a punto de reventar con muy poca fuerza. Parpadeó y, cuando miró delante de él, su visión era mucho más clara. Dio un pequeño salto para probar su cuerpo, ahora desconocido. A pesar de su mayor corpulencia, se movía con más agilidad y destreza. La pasta lo había transformado por completo. La forma más clara de ver su crecimiento era en la esquina superior derecha de su campo de visión. [Alma de elefante incompleta: Hormigueo 35,1 % (Fase tres)] → [Alma de elefante incompleta: Hormigueo 63,1 % (Fase tres)] [Puño del elefante de viento incompleto: Vendaval 12,7 % (Fase tres)] → [Puño del elefante de viento incompleto: Vendaval 24,4 % (Fase tres)] ¡Su dominio del Alma de Elefante había aumentado casi un 30 %! El Puño del Elefante de Viento también mejoró significativamente bajo la influencia del Alma de Elefante, casi el doble. ¡Era un avance tremendo! Era como comprimir años de sangre, sudor y lágrimas en dos horas. ¿Dónde estarían las artes marciales sin la medicina? Al ver a Li Wei allí de pie, encantado y asombrado, Lisa sonrió. Cassius miró hacia allí, aparentemente recordando a su maestro. Lisa dijo sin rodeos: “Sé lo que quieres preguntar. Una vez presté un gran servicio a la secta y me recompensaron con esa pasta refinadora corporal de cien hierbas. Es extremadamente valiosa, pero debido a unas circunstancias desafortunadas, no me sirve de nada comerla. Así que hoy es tu día de suerte, chico...”. Sacudió la cabeza y se acercó lentamente. “¡Gracias, instructora!”. Cassius juntó los puños en señal de respeto, sintiendo una admiración genuina por Lisa. No era solo por la pasta extremadamente preciosa, sino también por la actitud de Lisa como maestra. Ser capaz de compartir un objeto tan valioso con un discípulo, independientemente de las razones, era digno de su máximo respeto. “No hace falta que me des las gracias. Si realmente quieres dar las gracias a alguien, ¡dáselas a ti mismo por ser tan bueno! De lo contrario, esta pasta no habría acabado en tus manos”, dijo Lisa con indiferencia, pero Cassius entendió el significado oculto. Lisa le había dado la pasta a Li Wei porque los otros dos discípulos eran demasiado decepcionantes. “¡Aun así! Gracias, instructora”, le dio las gracias Cassius de nuevo, sintiendo un nuevo deseo surgir en su interior. ¿Podría intercambiar la fuente de la hierba Lanxin por más pasta de la Secta del Elefante del Viento? Podría comer unos cuantos trozos más, volver a la realidad para derrotar al Demonio de las Sombras y duplicar su efecto... Si pudiera hacer todo eso, ¿superaría lo normal?
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Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 46

Estás leyendo el capítulo 46 de Regreso a la Era Misteriosa (Novela), un novela. Retorno a la Era Misteriosa presenta a un niño que puede viajar al pasado utilizando viejas reliquias. ¿El giro? Está atrapado en el cuerpo del propietario de la reliquia. Tras una experiencia cercana a la muerte,… Este capítulo tiene publicado el 10 de mayo de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Regreso a la Era Misteriosa (Novela) tiene 609 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.