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Leer Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 351 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El tiempo transcurría poco a poco. En el cielo crepuscular, la espléndida puesta de sol se desvanecía gradualmente, perdiendo los intensos tonos de las nubes. Una luna creciente se cernía tenuemente entre las nubes, proyectando su luz. Era de un color frío, como un velo fino. Una fresca brisa vespertina azotó el cielo, trayendo ráfagas de aire refrescante que disiparon el calor acumulado de la tarde. Los árboles ornamentales crujieron y las hojas caídas rodaron por el suelo. La ciudad de Beiliu era el núcleo del condado de Beiliu. En los últimos años, su economía se había desarrollado rápidamente, con la construcción de varios edificios. Las calles se habían renovado, con farolas, bancos, papeleras y señales de tráfico, lo que le daba una sensación de sencillez y grandeza. Una flota de coches negros pasaba lentamente, y los peatones, con chaquetas puestas debido al frío, caminaban en sus respectivas direcciones. Había un bullicio vibrante de peatones y tráfico denso. En el distrito sur de la ciudad de Beiliu, había un mercado nocturno en la avenida Benny. La zona se había convertido en un distrito emergente en los últimos cinco años, con el prototipo de calle comercial. No solo había tiendas abarrotadas a ambos lados e incontables peatones, sino también la cercana Universidad de Yale y la calle de restaurantes adyacente a la universidad. Eran casi las siete, las farolas estaban encendidas y unas cálidas luces amarillas brillaban en los escaparates de las tiendas, haciendo que toda la calle pareciera tan brillante como durante el día. Al final de la avenida Benny, había un callejón oscuro en una esquina. Dos figuras con túnicas negras esperaban en silencio mientras el tiempo pasaba. "Cinco minutos más. Por fin va a empezar..." Incluso el rostro habitualmente sombrío de Jilan revelaba una emoción incontrolable. Llevaba mucho tiempo esperando este día. Tres años, más de mil días. Luchando y matando por todas partes, obligado a desplazarse, desplazado y sin hogar. Finalmente, tal como deseaba, el Fragmento de la Puerta estaba en sus manos. Jilan podía seguir ascendiendo a las cimas más altas de las artes marciales. Poder... Todo era para obtener aún mayor poder. Era algo que anhelaba desde la infancia. Cuanto más difícil era conseguirlo, más lo perseguía con locura. El talento de Jilan era mediocre; no era un genio, ni siquiera se le consideraba de aptitud moderada. Si las cosas hubieran seguido su curso normal, quizá no habría alcanzado el nivel de un pugilista en toda su vida de entrenamiento. Solo podía ser un aprendiz de marcial que pudiera luchar con un luchador de quinta etapa de la Federación. Jilan no estaba dispuesto a aceptarlo. Tenía mayores ambiciones, pero sus condiciones innatas limitaban su potencial. Por mucho esfuerzo y esfuerzo que invirtiera, no podía igualar los resultados de los genios que entrenaban una hora al día. Poco a poco se obsesionó, se volvió aún más fanático del poder. Hasta que un día, Jilan obtuvo la Mano del Demonio Negro, un fragmento de un antiguo manual de Artes Marciales Encubiertas. Era un arte marcial encubierto extremadamente especial. Practicarlo no requería talento ni base de cultivo. A diferencia de otras Artes Marciales Encubiertas, no implicaba métodos de entrenamiento físico ni vasos sanguíneos, huesos, músculos, piel, etc. La única condición para practicar la Mano del Demonio Negro era ser un ser vivo. Mientras hubiera vitalidad en el cuerpo, se podía practicar. Jilan se basó en este Arte Marcial Encubierto para progresar paso a paso hasta su nivel actual, incluso alcanzando el rango de artista de combate. La Mano del Demonio Negro era extremadamente poderosa y letal, capaz de arrebatar la vitalidad de quienes la tocaban. Cada vez que la arrebataba, aceleraba su funcionamiento. En las palmas de Jilan, había dos vórtices de Demonio Negro. Al presionar sus manos sobre una criatura viva, absorbía su fuerza vital. Esta fuerza vital se convertía en combustible y se lanzaba al vórtice, haciéndolo girar cada vez más rápido. Cuanto más rápido giraba el vórtice, más fuerte era su succión. Sin embargo, esto también tuvo un efecto secundario muy grave, que Jilan solo notó tras alcanzar el nivel de artista de combate, cuando su control sobre su cuerpo alcanzó un nuevo nivel. Es decir, cuanto más rápido giraba el Vórtice Demoniaco Negro, más consumía involuntariamente la vitalidad del practicante. Como una bestia codiciosa que acepta cualquier alimento sin rechazarlo. En otras palabras, cuanto más activaba el Vórtice Demoniaco Negro para saquear la vitalidad ajena, más fuerte se volvía la Mano del Demonio Negro, pero más rápido se agotaba su propia fuerza vital. Como un coche que acelera sin parar: a medida que aumentaba la velocidad, el combustible del tanque se consumía cada vez más rápido hasta que finalmente se detuvo. Y tras años de arduo cultivo, Jilan estaba a punto de estancarse. Su cuerpo casi se había convertido en un cadáver ambulante, próximo a la muerte. Gran parte de su vitalidad fue completamente absorbida por el Vórtice Demoniaco Negro, convirtiéndose en un gran poder y perdiendo una enorme cantidad de vida. Podría considerarse un arma de doble filo, pero era un arma de doble filo a la que Jilan tuvo que aferrarse con fuerza. Aunque sangraba y estaba destrozado, no podía soltarla. ¡Al abrir esa Puerta, todo será diferente! Mientras pueda prolongar mi vida lo suficiente, podré seguir buscando otros Fragmentos de Puerta, y así, paso a paso, alcanzar la cima más alta. El corazón de Jilan se llenó de emoción y su respiración se volvió un poco más pesada. Volvió a mirar la hora; solo quedaba un minuto. Respirando hondo, Jilan calmó rápidamente su entusiasmo. Elevó su estado mental y su concentración al máximo, preparando su cuerpo para su mejor condición. De repente, recordó algo. Giró la cabeza para mirar a Cassius, de pie en las sombras del callejón. Al ver que Cassius parecía percibir su mirada, también giró la cabeza, con una sonrisa en la comisura de los labios, y levantó lentamente el pulgar. Señalando claramente: “No te preocupes por nada. ¡Estoy aquí!”. Jilan asintió, algo conmovido. Luego se sentó con las piernas cruzadas, esperando en silencio el momento final. Tic...Tac...Tic...Tac... El segundero del reloj avanzaba poco a poco hacia arriba. Cassius observaba atentamente, mirando de vez en cuando a Jilan. Finalmente, la manecilla volvió a su posición. Eran las siete. Su cabeza se sacudió repentinamente y un dolor punzante lo acompañó. En trance, una luz blanca apareció ante sus ojos. Se produjo una resonancia entre los Fragmentos del Portal. El fragmento de Físico de Jilan inició el ritual de apertura del Portal. Gracias a su fragmento de Alma, Cassius también pudo ver todo el proceso. Bajo la luz blanca, cerró los ojos de repente, pero fue como si un tercer ojo le creciera en la frente, y al instante vio el mundo real. Un mundo en blanco y negro... Todo se convirtió en líneas, como un dibujo cómico. Solo quedaron los contornos de los objetos y las personas: sin texturas, sin sombras, sin pliegues. Todo parecía convertirse en una superficie plana, pero con una inquietante sensación de tridimensionalidad. La escena seguía igual que antes. La calle seguía siendo la misma; la noche seguía siendo la misma. La gente iba y venía, charlando a gritos, bulliciosa y ruidosa, pero sin color. Era como si personas con cuerpos, apariencias, emociones y personalidades diferentes se convirtieran en exactamente iguales. Como caminar por la calle y, de repente, agacharse para observar una hilera de hormigas trepando cerca de las raíces de los árboles junto al camino. Todas parecían exactamente iguales, negras e indistinguibles. Miras a las hormigas, pero ellas no perciben tu existencia. Cassius observó un vacío gris y blanco a su alrededor. Luego miró al cielo, y su cuerpo se estremeció de repente, con las pupilas contrayéndose. Sus labios se movieron mientras murmuraba para sí mismo: "¿Ouroboros?" En el cielo completamente negro, una luz blanca plateada formaba un bucle, como una extraña serpiente gigante que se mordía la cola. Ocupaba una pequeña parte del cielo, reflejándose en los ojos de Cassius. Alrededor de su cuerpo, ondas giratorias dispersaban fragmentos como llamas de cola. Los fragmentos se quemaron, se descompusieron y finalmente se aniquilaron, desapareciendo. Runa de la Sabiduría, cinco grandes fundamentos, ciclos mundiales... ¿Qué significa todo esto? Cassius se apretó el pecho con la mano derecha. Sus pensamientos parecían aferrarse a algunas piezas vagas, apenas encajadas, pero no lograba unirlas. Tras llegar a este mundo diferente y viajar en el tiempo varias veces, Cassius albergaba muchos misterios sin resolver, como el origen de las criaturas oscuras, la antigua civilización de las ruinas, el origen de la Mansión Lluvia Negra, las Artes Marciales Encubiertas y mucho más... Todo esto lo descubriría poco a poco. Explorar peligrosos lugares desconocidos requería un gran poder como garantía. Casio era fuerte, ¡pero no lo suficiente! Lo que buscaba era un poder abrumador, un poder absoluto, un poder supresor. ¡Puño Sagrado! ¡Necesitaba alcanzar al menos el nivel de Puño Sagrado! Solo entonces Cassius podría pensar lo que quisiera, hacer lo que quisiera y usar sus habilidades a su antojo. Solo así podría Cassius explorar todas las incógnitas y secretos que lo inquietaban, y finalmente vivir una vida pacífica y feliz para siempre. "Lo siento, Jilan. No me provocaste, y no nos guardamos rencor. Dejando a un lado la oposición natural entre la organización de la Puerta y yo, ¡fui yo quien te engañó y te persiguió! Soy de esas personas que, por tranquilidad y poder, a veces eligen medios sin escrúpulos. Jejeje... Comparado contigo ahora, parezco más un villano..." Cassius parecía haberlo comprendido por completo; una sonrisa ligeramente neurótica se dibujó en la comisura de sus labios mientras sus hombros temblaban ligeramente. ¡Bang! El suelo explotó con un estruendo. Una figura que crecía rápidamente desapareció del lugar como un rayo, apareciendo detrás de Jilan. En ese momento, Jilan ya se había levantado del suelo. Su mirada era soñadora y anhelante mientras miraba hacia adelante, a casi cien metros de distancia. Allí se alzaba un portal alto, ilusorio y brumoso. Un marco de puerta tallado en piedra blanca, tallas de aspecto religioso, una puerta pesada que parecía jade: todo exudaba una grandeza majestuosa y solemne, como si todo se volviera insignificante frente a esta puerta. Jilan quedó cautivado y al principio no notó el arrebato de Cassius. Para cuando reaccionó, ya era demasiado tarde. Un cuerpo corpulento lo abrazó, dándole un abrazo asfixiante y fatal. ¡Crack, crack, crack, crack! El sonido de huesos rompiéndose como petardos resonó al instante. El cuerpo de artista de combate de Jilan no pudo resistir el aterrador poder de Cassius. Sus brazos, parecidos a los de un oso, se contrajeron. La fuerza rugiente que emanaba de ellos podía incluso triturar pilares de acero. Sin embargo, sorprendido, el pecho y los hombros de Jilan se comprimieron, quedando más delgados que su cintura. Sus huesos se quebraron, sus músculos se desgarraron y su piel se arrugó. Los tres se mezclaron, como un montón de lodo. Los brazos que usó para ejecutar la Mano del Demonio Negro también quedaron aplastados, convirtiéndose en rebanadas de carne de solo tres centímetros de grosor. En esta situación, ¿cómo podría Jilan manipular sus brazos para atacar? Su única contramedida fue paralizarle al instante. Todo su cuerpo fue cruelmente aplastado y amasado hasta convertirlo en un palo humano. "¡¡¡Tú!!! Pavo real, ¿por qué!!!", rugió furiosa la única cabeza relativamente intacta de Jilan. "¿Por qué? De hecho, nos parecemos un poco..." Desde atrás se oyó la voz grave de Cassius. "No soy miembro de la organización de la Puerta, ni soy Pavo Real. De hecho, si no fuera porque por naturaleza estamos en bandos opuestos, me encantaría hacerte amigo, ya que tú y yo nos parecemos." Cassius dijo por segunda vez que él y Jilan se parecían un poco. “Sin embargo, por desgracia, somos enemigos. Como somos enemigos, no puedo permitir que alguien como yo siga vivo”. Cuando la voz a sus espaldas se detuvo, Jilan gritó conmovida: "¡Me mentiste, me mentiste desde el principio! ¡No estoy dispuesta! Claramente, solo quedaba un último paso hacia esa Puerta..." "No te mentí del todo. También dije la verdad. Dije que después del ritual de apertura de la Puerta, te ayudaría a ajustar cuentas con ese grupo de la Sociedad de los Espíritus de Sangre. ¿Sabes qué? Antes de conocerte, ya los había matado a todos, y así fue como conseguí el último mapa de distribución de densidad de población. Así que ahora te ayudaré a cumplir tu sueño y te enviaré al infierno para que los encuentres y ajustes cuentas como es debido..." El tono de Cassius era inexplicablemente amable, pero transmitía una sensación escalofriante y aterradora, como una serpiente venenosa con un cuerpo flexible. Aunque susurraba suavemente, hacía tiempo que había mostrado sus colmillos. Crack, crack, crack... Sus brazos se tensaron de nuevo, sus músculos se anudaron como raíces de árboles y se abultaron e hincharon, como piezas de metal. ¡No! ¡Abre la Puerta! ¡Quiero abrir la Puerta! Jilan flotaba en el aire, con la mirada fija en la Puerta cercana. Lágrimas de sangre brotaron de sus ojos. Era señal de que su cuerpo se desplomaba bajo una inmensa presión. “Deja de gritar. Esa Puerta se abrirá. Después de que mueras, te ayudaré a empujarla y a ver el paisaje interior por ti.” Cuando Cassius terminó de hablar, una luz fría brilló en sus ojos. Sus dos enormes omóplatos se cerraron hacia adentro con fuerza como pesadas puertas. ¡¡¡Crack!!! Jilan, junto con su túnica, fue cortado en dos. Una mano negra como la brea se extendió repentinamente desde detrás de Cassius. Cinco delgados dedos se hundieron en el cráneo, goteando sangre. Los dedos se movieron extremadamente rápido, extrayendo al instante un fragmento de cristal. Entonces, sosteniéndolo entre dos dedos, lo presionó instantáneamente contra la frente de Cassius. La hendidura en forma de cruz brilló con una luz roja al reaccionar el fragmento. Soltó el cadáver de Jilan, con la mirada fija en la Puerta, borrosa y onírica, que se extendía frente a él, cuya silueta mostraba leves signos de disiparse. La “Puerta” solo podía permanecer allí por un tiempo en momentos específicos. Una vez transcurrido el momento crucial, se disiparía rápidamente. Cassius sintió que el fragmento se fundía lentamente con su frente y, con una determinación feroz, levantó directamente su mano del tamaño de una piedra de molino y se dio una palmada en la frente. Una fuerza tremenda aplastó el fragmento. En el centro de la hendidura en forma de cruz había un hoyo sangriento. ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! La calle entera se agrietaba centímetro a centímetro, una enorme huella tras otra abría grietas. Corrientes de aire se abrían paso. Cassius corría velozmente como un tanque a velocidad de coche deportivo, su cuerpo se hinchaba centímetro a centímetro hasta alcanzar los dos metros y medio de altura. Sus músculos de acero eran incomparablemente fuertes, imponentes y majestuosos. En un instante, alcanzó el estado explosivo de las Artes Marciales Encubiertas del Gólem. El Qi negro desplegó una llama silbante en su cola tras él. "¡Ábreme!" Rugió con fuerza, y todo su cuerpo se convirtió en un meteorito silbante que chispeó contra el aire y se estrelló con fuerza contra la Puerta del Físico. ¡¡¡Boom!!!
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Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 351

Estás leyendo el capítulo 351 de Regreso a la Era Misteriosa (Novela), un novela. Retorno a la Era Misteriosa presenta a un niño que puede viajar al pasado utilizando viejas reliquias. ¿El giro? Está atrapado en el cuerpo del propietario de la reliquia. Tras una experiencia cercana a la muerte,… Este capítulo tiene publicado el 23 de julio de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Regreso a la Era Misteriosa (Novela) tiene 633 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.