Leer Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 300 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Una niebla roja se elevó de la espalda de Feng Liusi mientras adoptaba la postura básica del Puño del Halcón Rojo de la Osa Mayor del Sur. Su mano derecha avanzaba formando una garra, mientras que la izquierda, ligeramente inclinada hacia la derecha, se apoyaba en el hueco de su brazo derecho y se cerraba en un puño.
Sus poderosos brazos se extendían como las alas de una gaviota. La mitad superior de su ropa, destrozada por las cuchillas durante la batalla anterior, revelaba su cuerpo bien formado. Sus músculos no eran exagerados como rocas de piedra, sino largas y refinadas tiras esculpidas mediante un riguroso entrenamiento. De vez en cuando, se veían manchas de sangre, restos de las heridas recibidas.
Feng Liusi parecía lento, pero rápido, al estirarse. Pero al estirarse, una fuerza misteriosa pareció encender varias partes de su cuerpo: cintura, abdomen, pecho, espalda, brazos y cuello.
Las estrellas rojas comenzaron a titilar una a una, brillando como estrellas contra un espeso cielo nocturno, formando una cadena de luz deslumbrante que era a la vez hipnótica y llena de peligro oculto.
Había exactamente cuarenta y cuatro estrellas carmesí. Cada grupo de once estrellas parecía reflejarse entre sí, conectándose a través del robusto cuerpo de Feng Liusi como si formaran una intrincada red de meridianos. A simple vista, parecía una cadena tatuada que recorría todo su cuerpo.
Pero también parecía una víbora venenosa de escamas escarlatas, mostrando sus colmillos. Eran cuatro en total, con la cabeza fija en Garoro, quien cargó hacia adelante como una espada desenvainada, con los ojos destellando de Qi.
Una Fuerza del Colmillo de la Muerte más refinada, poderosa y destructiva atravesó el cuerpo de Feng Liusi, rugiendo en sus venas. En un instante, todo su cuerpo se desdibujó, y el aire a su alrededor se distorsionó y crepitó por la fuerza bruta. Arcos rojos de luz brillaron como relámpagos, recorriendo el aire como un árbol de rayos que se elevaba desde las densas nubes.
Entonces, todo esto se movió hacia Garoro como si el mundo entero se derrumbara sobre él.
¡CLANG!
Un brillante rayo de luz azul y púrpura recorrió las ruinas, hundiéndose en el suelo y dejando una grieta larga y destructiva a su paso. Chocó violentamente con el mundo carmesí que se extendía frente a él.
¡Crack! ¡Crack! ¡Crack!
Una larga espada, envuelta en un inquietante Fuego de Escamas, se esforzaba por cortar el aire. La espada seguía siendo golpeada por el aterrador mundo carmesí, emitiendo chispas doradas y rojas como si se reforjara con cada golpe.
¡CLANG!
Una violenta explosión hizo que el aire saliera disparado hacia afuera, creando anillos blancos giratorios en rápida sucesión.
¡Boom!
Una figura salió despedida hacia atrás desde el centro del choque. Tenía un solo brazo, empuñaba una espada y tosía sangre.
Al disiparse la niebla, Feng Liusi abrió la mano derecha con expresión compleja. La membrana entre sus dedos se había agrietado, con un corte diagonal grabado en su palma. No era profundo, pero tampoco superficial, y rezumaba una espesa sangre.
"Has llegado a este punto... Ni siquiera usé el Pico del Buitre Sangriento. Solo confié en la quinta etapa del Colmillo de la Muerte y algunas Técnicas Secretas más." Sus palabras tenían un dejo de lástima, su tono vacilante, como si estuviera reflexionando sobre algo.
Frente a él, Garoro se apoyaba en su espada, con la sangre fluyendo por su pecho. Una profunda marca de puño, demoledora, había aparecido en su pecho. El golpe había dañado sus órganos internos. La energía letal del Colmillo de la Muerte se extendía en un patrón radial, como si quisiera destrozar su cuerpo, pero su Qi la contenía temporalmente.
Aún no había estallado como una explosión imparable. Tenía el pelo revuelto y los ojos inyectados en sangre. Sus rasgos afilados colgaban bajos, como una bestia moribunda gravemente herida.
Garoro tembló levemente, con sangre goteando de sus ojos y nariz mientras miraba a su antiguo oponente. Su voz era ronca y débil.
"Feng Liusi, no perdí solo contra ti. Perdí contra los tres." Respiró hondo. "Ahora, como practicante de Artes Marciales Encubiertas puras, te haré una pregunta: ¿quieres enfrentarte a mi golpe final...?"
Su tono no implicaba ni pregunta ni petición, sino simplemente una constatación de un hecho. Extendió la mano hacia atrás, y un miembro de la Organización de la Puerta, a lo lejos, le lanzó una espada larga y refinada.
El Demonio de la Espada Garoro, por supuesto, tenía armas de repuesto, pero su Espada de Choque se rompió cuando él y el General Púrpura fueron atacados por una lluvia de cohetes. Luchó contra Feng Liusi del Puño Sangriento casi inmediatamente después.
No había oportunidad de recuperar una espada en el fragor de la batalla contra un oponente de este calibre. Y ahora, no era diferente.
Mientras la espada se lanzaba al aire, Feng Liusi podía romperla o desviarla fácilmente. Si así lo deseaba, la hoja jamás llegaría a la mano de Garoro. Pero Garoro aun así extendió la mano, apostando a que Feng Liusi, como compañero practicante de Artes Marciales Encubiertas, querría ver su Estilo Triple Espada completo.
Permitiría que Garoro, gravemente herido, agarrara esa espada.
¡Zas!...
La hoja trazó un arco en el aire, su filo brillante reflejaba la luz del sol como un espejo peligroso y hermoso.
Una mano poderosa y vigorosa aferró la empuñadura en espiral. Garoro había ganado su apuesta, pero su corazón permanecía indiferente. Agarrara la espada o no, su destino no había cambiado. Solo quería mostrarle a Feng Liusi cómo era el verdadero Mundo Arcoíris.
Quería demostrar lo absolutamente inútil que era enfrentarse al Estilo Triple Espada.
Este era el orgullo y la obsesión de un practicante de Artes Marciales Encubiertas. Eran irreverentes ante el bien y el mal. Esto era simplemente un testimonio de los años de estudio y práctica que ambos compartían.
No era un sentimiento noble, y Garoro no era ese tipo de persona. Era simplemente algo que compartían los practicantes de Artes Marciales Encubiertas. Sabía que Feng Liusi entendía lo que quería decir.
Y claramente, Puño Sangriento quería presenciar el Estilo Triple Espada solo. Garoro estaba listo para concederle su deseo a Feng Liusi.
Brrum...
Una violenta oleada de energía arrasó las ruinas, formando una serie de remolinos en el aire, como un tornado furioso. El suelo tembló mientras el polvo se arremolinaba en espirales y el humo se elevaba en oleadas.
En el centro del vórtice, Garoro envainó sus tres espadas. No había hecho nada, pero el suelo a su alrededor se fracturó en una red de grietas como si la luz invisible de una espada la hubiera cortado, cortando la tierra en una cuadrícula.
Estaba en armonía con el vasto cielo azul.
Garoro inclinó la cabeza ligeramente hacia arriba y cerró el ojo. Su brazo derecho se extendió por su cintura, y un rayo de luz púrpura giró como un dragón.
"Estilo de una sola hoja..."
¡Volvió a desenvainar la espada! Una brillante luz azul lo envolvió, reflejando el color del cielo.
"Estilo de doble hoja..."
¡Se sacó otra espada!
Esta luz de espada brilló como un arcoíris y emitió un tenue resplandor rojo.
La hoja cortante, la hoja perforante, la hoja de choque.
Morado, azul y rojo.
Garoro abrió bruscamente su único ojo; la intensidad ardiente que sentía en su interior era casi cegadora. Dejó escapar un gruñido bajo.
"¡¡¡Estilo de triple espada, mundo arcoíris!!!"
Su voz resonó como un juicio divino desde las nubes.
¡Zumbido, zumbido, zumbido, zumbido!
El aire tembló, se estremeció y resonó. Las hojas de sus tres espadas de aleación vibraron tan rápido que parecía que iban a romperse. Garoro saltó, atacando con las tres espadas a la vez.
En ese instante, el aire a su alrededor se expandió y distorsionó. Rayos de luz azul, púrpura y roja parecieron surgir de otra dimensión, cayendo como cascadas de arcoíris. El mundo de luz de cuchillas tenía decenas de metros de ancho y brillaba como polvo de estrellas. Parecía un enjambre de mariposas deslumbrantes, cuyas alas esparcían pólvora letal.
En realidad, cada mariposa revoloteando estaba formada por incontables finas astillas de energía de espada. Los cincuenta años de esgrima acumulados por Garoro se habían condensado en este mundo. Era la culminación de diversas técnicas y expresiones de energía.
¡El Mundo Arcoíris realmente hizo honor a su nombre "mundo"!
Por un breve instante, Feng Liusi sintió que volvía a estar frente a aquel anciano de la Isla Eterna, cuya imponente aura parecía cubrir el cielo. ¡En ese instante, el Mundo Arcoíris de Garoro había vislumbrado su majestuosidad!
En ese momento, una repentina ola de miedo surgió en su corazón.
"Je... jajaja..." La risa baja de Feng Liusi se convirtió de repente en una risa maniática. Estaba rebosante de alegría mientras reía con el delirio de un loco.
¿Por qué Feng Liusi le había enseñado a Cassius el Puño del Halcón Rojo de la Osa Mayor del Sur sin reservas en el Cañón de la Muerte, transmitiéndolo incluso sin las formalidades de maestro y discípulo? Lo había aceptado como parte de un intercambio de intereses y porque quería mantener vivo el legado, pero había otra razón en lo más profundo de su corazón.
¡Porque Casio era como él, incluso más que él mismo!
Su fachada humana ocultaba una locura extrema y una obsesión por las Artes Marciales Encubiertas. Disfrutaba de los escalofríos de miedo, la emoción y la excitación que le proporcionaba lo desconocido.
¡Ésta era la máxima búsqueda de Feng Liusi!
Ante esta espada, sintió miedo, pero aún más emoción. Era como si cada célula de su cuerpo cobrara vida.
Y así, Feng Liusi rió a carcajadas mientras plantaba los pies con firmeza. Una niebla roja como la sangre brotaba de sus brazos y espalda, formando espirales y remolinos. El peligroso fluido se condensó como si lo amasaran manos invisibles hasta formar un feroz buitre rojo ardiente. Sus alas, ondeando con llamas y escamas, irradiaban un poder letal.
En el centro del vórtice, los vasos sanguíneos se retorcían a través de los ojos de Feng Liusi como hilos de cabello, tan densos como una telaraña.
"Liberar..."
Murmuró para sí mismo, liberándose de las ataduras. Sus brazos se elevaron con la fuerza de una cascada. Su mano izquierda estaba al frente y la derecha detrás, como un escarabajo rinoceronte gigante. Una niebla roja caía en cascada de su cabeza como un velo.
"Puño del Halcón Rojo del Osa Mayor del Sur, movimiento secreto definitivo: ¡Pico del Buitre Sangriento!"
¡¡¡Criii!!!
El grito desgarrador de un ave rapaz desgarró el aire.
¡¡¡Boom!!!
Detrás de Feng Liusi emergió de la espesa niebla la enorme cabeza de un ave rapaz, con un pico lo suficientemente ancho como para tragárselo entero.
La cabeza del ave era feroz y estaba cubierta de escamas. Sus ojos eran feroces y brutales. Su aterrador pico brillaba con un brillo metálico, bañado en un tono rojo sangre.
La gigantesca cabeza se tragó a Feng Liusi, arrastrando todo su cuerpo entre los escombros, como un tanque que se estrella contra su oponente.
Desde la distancia, parecía que el mundo se había partido en dos. A la izquierda, se alzaba una niebla de sangre. A la derecha, ¡el cielo se llenó de una luz arcoíris!
¡Cling!
En ese instante, el mundo quedó en completo silencio. Los sonidos de la batalla en la plaza, las explosiones de cohetes, el aullido del vendaval; todo quedó ahogado. Solo quedó una luz blanca cegadora.
El telón de fondo del cielo y la tierra se desdibujó, como un filtro que lo difuminaba todo lentamente. El cielo azul, las suaves nubes blancas, las ruinas negras y grises, la niebla escarlata y la energía de la espada tricolor eran indistinguibles entre sí.
Hasta ese preciso instante. El zumbido se fue haciendo cada vez más claro, como el de una persona que despierta de un coma y recupera la percepción del mundo.
¡Boom!
Un tornado negro se disparó hacia arriba, conectando violentamente las ruinas con la capa de nubes que había encima, extendiéndose hacia lo desconocido.
En el segundo siguiente, el tornado se desintegró. Los escombros y las piedras que habían sido arrastrados al cielo cayeron como una lluvia.
Era como una lluvia negra arrolladora. Entre las ruinas, dentro de un profundo cráter incrustado en el suelo, se alzaban dos figuras: una arrodillada y la otra tumbada.
Los escombros se esparcieron por su cabello mientras la figura arrodillada se levantaba.
Se giró, revelando el rostro cincelado de Feng Liusi. Permaneció en silencio, inexpresivo. Los escombros que caían sobre su cuerpo fueron pulverizados automáticamente por la Fuerza del Colmillo de la Muerte que lo envolvía, convirtiéndose en arena fina arrastrada por el viento.
Una tenue capa de plumas negras apareció sobre sus hombros y los bordes de su ropa, junto con la sangre caliente que goteaba de las yemas de sus dedos al suelo.
Feng Liusi observaba en silencio a Garoro, quien yacía en el suelo, con ambos brazos desprendidos. Junto a él había dos espadas rotas: la Espada Cortante púrpura y la Espada Perforante azul. A un metro de su hombro derecho, la espada púrpura sustituta no se había roto.
Estaba inclinada en el suelo, con un brazo amputado aún agarrando firmemente la empuñadura. Un verdadero maestro de la espada nunca soltaba su espada.
Garoro lo había logrado. Yacía allí como un cadáver, sin que su Qi pudiera contener el daño abrumador. Todo su cuerpo estaba a punto de partirse en dos. La sangre manaba de las grietas de su cuerpo, empapando la tierra circundante hasta humedecerla.
Garoro miró hacia arriba, su único ojo restante miraba al cielo, como si admirara la torrencial lluvia negra.
Unos pasos pesados se acercaron a él. Garoro no necesitó mirar para saber quién era. No hizo ningún movimiento, solo murmuró con los labios agrietados.
"¿Cómo estuvo ese último golpe?"
“No está mal.” Una voz grave vino desde arriba.
"¿Nada mal?"
“Sí, no está mal. Tan cerca que casi me parte el pecho y me desgarra el corazón. Muy, muy bien...
Feng Liusi se presionó ligeramente el pecho, donde una grotesca cicatriz le atravesaba el torso en diagonal, casi partiéndolo en dos. La herida roja dejaba al descubierto la blancura de sus huesos y su corazón, que aún latía. Si se hubiera abierto un poco más, habría sido el fin.
La energía de la espada le habría partido el pecho y destrozado su corazón en pedazos.
Este fue el precio que Feng Liusi pagó por presenciar el golpe final de Garoro. Ambos lucharon hasta casi la destrucción mutua.
Tumbado en el suelo, Garoro de repente comenzó a reír, mientras la sangre brotaba de su boca y nariz.
"Jeje... bien, bien. No estuvo mal después de todo."
Después de un breve silencio, Feng Liusi volvió a hablar.
Me hiciste una pregunta antes. Ahora tengo una para ti. ¿Por qué te apodan Demonio de la Espada?
Garoro tosió más sangre, pero aun así respondió: "Es solo un título. Cada generación que puede condensar y comprender sus propias Artes Marciales Encubiertas de Estilo Triple Espada, después de la muerte, se llama Demonio de la Espada.
"Tos... tos... Aún no me he ganado el nombre de Demonio de la Espada, pero pronto lo haré... Lástima, el legado termina conmigo. De haberlo sabido, habría cogido a un discípulo antes."
Maldijo mientras su voz se debilitaba cada vez más.
Hasta que al final, apenas fue un susurro.
"Después de mi muerte, no habrá más Demonios de la Espada en este mundo..."

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Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 300
Estás leyendo el capítulo 300 de Regreso a la Era Misteriosa (Novela), un novela. Retorno a la Era Misteriosa presenta a un niño que puede viajar al pasado utilizando viejas reliquias. ¿El giro? Está atrapado en el cuerpo del propietario de la reliquia. Tras una experiencia cercana a la muerte,… Este capítulo tiene publicado el 2 de abril de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Regreso a la Era Misteriosa (Novela) tiene 637 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.