Leer Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 171 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Cassius bajó el brazo e instintivamente miró el dorso de su mano. La piel estaba limpia, sin ninguna marca de la Mansión Lluvia Negra. Sin embargo, una larga línea negra, parecida a un gusano, se movía bajo su piel cada vez que movía el brazo.
Sintiéndose un poco incómodo, Cassius se llevó inmediatamente la mano izquierda al antebrazo derecho. Tras un examen minucioso, descubrió que la línea negra era en realidad una de sus venas.
No era una mancha en el brazo ni resultado de una infección parasitaria. Sin duda, era su vaso sanguíneo, pero ¿por qué se había vuelto negro?
Cassius no lo entendía. Nunca había experimentado un cambio así antes de entrar en la era de los viajes en el tiempo; el ennegrecimiento de sus venas se había producido solo tras su regreso al mundo real, lo que sugería que esta transformación se originó durante su estancia en la era de los viajes en el tiempo. Sentado en el sofá, reflexionando sobre las posibles causas, solo una posibilidad le vino a la mente: la radiación.
Durante la batalla final en la Mansión Lluvia Negra, el meteorito negro bajo la Capilla del Bautismo parecía emitir una cantidad aterradora de energía invisible e intangible, imposible de defender. Incluso aquellos con un físico fuerte, como los practicantes de Artes Marciales Encubiertas, serían susceptibles a esta radiación y podrían sufrir cambios misteriosos y aterradores.
¿Pudo haber sido afectado por la energía de la radiación?
A Cassius se le ocurrió una idea aterradora: ¿podrían los efectos de la radiación anterior trasladarse a la realidad?
Incapaz de quitarse de la cabeza ese pensamiento escalofriante, Cassius se estremeció. A pesar de su alta tolerancia al dolor tras años de práctica de las Artes Marciales Encubiertas del Elefante de Viento, no deseaba volver a experimentar la sensación de radiación infiltrándose en su cuerpo. Era demasiado terrible.
¡No, la habilidad de viajar en el tiempo no permitiría que los efectos perjudiciales de la era de los viajes en el tiempo se transmitieran al mundo real! Cassius se dio cuenta de repente. Eso significa que no es un resultado negativo. Sino más bien...
Miró su muñeca, donde la arteria negra se encontraba paralela a las otras arterias, todavía circulando sangre como siempre.
Un resultado favorable.
Cassius entrecerró los ojos. Esta era la única explicación plausible. Creía en el poder de su habilidad para viajar en el tiempo.
Consciente del cambio en su brazo, Cassius comenzó a probarlo. Apretó la mano derecha, realizando diversos movimientos, sintiendo la fuerza, la velocidad y la flexibilidad de su brazo.
Cinco minutos después, Cassius llegó a su conclusión.
Su brazo derecho se había fortalecido, aunque no de forma significativa. Lo más notable era que el flujo sanguíneo en sus venas había aumentado ligeramente. Como púgil practicante de Artes Marciales Encubiertas, podía percibir los cambios en el flujo sanguíneo en su cuerpo en momentos de calma y concentración.
Cassius podía percibir la diferencia entre su mano izquierda y la derecha, especialmente con la arteria negra, que parecía ser el doble de efectiva que las demás arterias en cuanto a expansión de diámetro, durabilidad y elasticidad. Era notablemente diferente de una arteria normal.
En pocas palabras, la fuerza y el control de su mano derecha habían mejorado enormemente, lo que le permitía ejecutar movimientos más precisos.
Fue un avance positivo y Casio tenía una hipótesis sobre cómo se había producido.
Al igual que con toda la radiación, la energía del meteorito en la Mansión Lluvia Negra probablemente causó efectos secundarios en el cuerpo humano, que podrían provocar mutaciones. Algunas mutaciones podrían ser beneficiosas, aunque la mayoría de las veces eran perjudiciales.
Incluso en las raras ocasiones en que una mutación beneficiosa se producía entre varias dañinas, las desventajas solían superar a los beneficios. Pero Cassius poseía una habilidad única: viajar en el tiempo.
La función principal de este dedo dorado era conservar los beneficios que Cassius obtuvo del entrenamiento en la era del viaje en el tiempo y eliminar los inconvenientes.
Esto significaba que todas las mutaciones dañinas causadas por la energía de la radiación habían sido filtradas, dejando solo una mutación beneficiosa, aunque diminuta. Si ese era el caso, Cassius podía considerarse afortunado. No pudo evitar dejar que su mente divagara.
¿Qué pasaría si viajara a diferentes eras temporales y destruyera repetidamente la Mansión Lluvia Negra, exponiéndose a la radiación del meteorito varias veces? ¿Su cuerpo sería eventualmente reemplazado por mutaciones beneficiosas? ¿Se convertiría en un mutante? ¿Un humano mejorado por la radiación?
Por intrigante que fuera la idea, Cassius no tenía intención de volver a intentarlo. Primero, porque dudaba poder soportar el dolor insoportable una segunda vez. Segundo, debido a las Artes Marciales Encubiertas, una disciplina que consistía en fortalecer el cuerpo y mejorarse a sí mismo mediante las artes marciales. El proceso de entrenamiento era universal, lo que significaba que cualquiera podía practicarlo, siempre que estuviera sano y tuviera una aptitud natural para ello.
Sin embargo, si la estructura corporal de una persona sufriera mutaciones, ¿habría alguna diferencia al practicar Artes Marciales Encubiertas? El entrenamiento en Artes Marciales Encubiertas era muy arriesgado, donde incluso una mínima desviación podía suponer un peligro.
Cassius no se sentía muy optimista sobre los cambios en la arteria de su brazo. Pero después de pasar la siguiente media hora practicando todas sus técnicas de Artes Marciales Encubiertas, no notó ningún efecto negativo, lo que le alivió.
Si el único beneficio fuera un ligero aumento en la fuerza de su mano derecha, pero comprometiera sus Artes Marciales Encubiertas, Cassius nunca lo habría aceptado; la elección entre los dos era obvia.
Cinco minutos después, dejando de lado los cambios físicos, continuó escribiendo en su diario. Describió sus planes de entrenamiento para el futuro:
1) Mejorar el Qigong de endurecimiento: centrarse en entrenar la Técnica de la Armadura de Piedra al amanecer y al anochecer, utilizando objetos contundentes para golpear todo el cuerpo.
2) Familiarízate con la primera etapa de la Técnica Secreta del Ojo del Corazón (Premonición): usa herramientas para alternar entre el bloqueo de los cinco sentidos para que cada sentido pueda ser entrenado individualmente.
3) Domina los fundamentos de la Técnica de Respiración Rugido del León: esto requería una rigurosa práctica de respiración rítmica y frecuencia del flujo sanguíneo. La forma más rápida de progresar fue sufrir lesiones graves e incluso la muerte varias veces. La práctica lo hacía perfecto.
4) Incorporar la Técnica de Interrupción del Equilibrio Midak en las técnicas de puño, codo y pie. (Cassius había consultado a los veteranos de la Alianza de Artes Marciales Encubiertas del Norte y ya tenía algunas ideas).
5) Continuar usando ungüentos medicinales para entrenar el Alma del Elefante, practicando el Puño del Elefante del Viento diariamente, solidificando su base.
Los puntos clave estaban todos ahí. Ahora, solo era cuestión de continuar con el entrenamiento.
Antes de eso, Cassius consideró necesario un viaje al Condado del Mar del Este, Ciudad Anta, para evaluar la situación. Necesitaba confirmar si la Mansión Lluvia Negra había resurgido en el mundo real y prepararse en caso de que así fuera.
Se incorporó en el sofá con estampado de conchas y nubes bordadas, mirando la hora. Eran las tres de la tarde. Aún había tiempo, e incluso si no quedaban billetes de tren, Cassius podría conseguir uno fácilmente gracias a sus contactos con la Compañía Connan o el As de Picas. No suponía ningún problema.
Además, los trenes de aquella época no eran tan anticuados como los de hace cincuenta años. Dado que ambas ubicaciones se encontraban dentro de los seis condados del Este, viajar entre el condado de Beiliu y el condado del Mar del Este sería rápido. Cassius calculó que podría regresar en unos días.
Casio actuaba con decisión y poseía un gran sentido de la curiosidad. Si alguna vez presentía peligro o duda, actuaba de inmediato para resolver el problema. Su vigilancia rayaba en la paranoia.
Cuando no había suficiente información, Cassius poco podía hacer. Pero en este caso, sabía mucho sobre la mansión. Podía investigar fácilmente la situación por medios indirectos.
Para las 3:30 p. m., Cassius ya había contratado a alguien de Ace of Spades para que se encargara de los billetes de tren. A veces, tener un grupo que te respaldaba tenía sus ventajas, al menos para encargarse de tareas menores sin tener que esforzarse demasiado. En ese momento, Cassius sintió que no había tomado una mala decisión al unirse a Ace of Spades.
A las 16.00 horas, en el sótano de su nueva residencia.
Aterrorizado, un hombre corpulento de ojos rojos retrocedió a toda prisa al ver acercarse a otro hombre alto e inexpresivo. Pronto, la sala se llenó de gritos espeluznantes.
Durante su tiempo en la era de los viajes en el tiempo, Cassius había intentado reunir información sobre los Demonios de las Sombras, pero todos sus esfuerzos habían terminado en fracaso.
Ya sea al capturarlos e interrogarlos o al solicitar información específica a otros Hellsings en la Mansión Lluvia Negra, era evidente que existían diferencias entre las criaturas oscuras. Algunas eran visibles a simple vista, mientras que otras eran bastante misteriosas. Algunas eran débiles, mientras que otras eran inmensamente poderosas.
De hecho, las fuerzas activas en la superficie probablemente eran solo la punta del iceberg. Probablemente se escondían secretos más profundos. Un claro ejemplo de ello era la Raza de Sangre.
¿Quién habría pensado que seres ancestrales latentes en las ruinas de Ao Yin, en las montañas Alphama, podían, al despertar, aplastar a sus oponentes con una fuerza abrumadora? Al menos, tenían el nivel de un artista marcial.
Los Demonios de las Sombras, en particular los misteriosos Sangre Muerta, con los que Cassius tenía profundas conexiones, eran igualmente enigmáticos. Las fuerzas ocultas bajo su misterio eran sin duda complejas y nada simples, completamente diferentes de esas criaturas oscuras que parecían existir simplemente como mascotas. Comprenderlas era crucial.
Unos minutos después, Cassius salió del sótano, algo decepcionado. El Demonio de las Sombras de Ojo Rojo aún no había revelado nada útil.
Dentro del sótano, el Demonio de las Sombras seguía en shock, con sus ojos rojo sangre apagados. Su cuerpo, cubierto de heridas, sanaba lentamente, pero el trauma psicológico no podía borrarse tan fácilmente. Los métodos empleados por el hombre eran despiadados, y el aura que exudaba hoy parecía aún más aterradora de lo habitual.
A las 4:30 p. m., Cassius empacó rápidamente su equipaje en el dormitorio, metiendo todo en una maleta. Su viaje a Ciudad Anta no era largo y esperaba regresar en unos días. No necesitaba empacar demasiado, ya que iba a estar de viaje.
Antes de salir del segundo piso, echó un vistazo al sótano. El Demonio de las Sombras de Ojo Rojo estaba firmemente atado con cinco o seis cadenas de hierro especialmente diseñadas. Escapar era imposible.
Además, Cassius no sabía si los Demonios de las Sombras necesitaban comer. Había dejado algo de comida al alcance del demonio para asegurarse de que, si necesitaba sustento, no muriera de hambre.
Se encargaron de la comida y la bebida. En cuanto a los demás asuntos... Podrían solucionarse a su regreso. Con suerte, para entonces no olería tan mal.
Cassius sintió que estaba siendo bastante compasivo con el Demonio de las Sombras. Era bastante humano, incluso mostrando cierta preocupación humanitaria.
A las 5 de la tarde, Cassius salió de su casa, donde había un coche negro aparcado junto a la carretera. Un rostro bonito, familiar y a la vez un tanto desconocido, apareció tras la ventanilla; sus ojos largos y estrechos, adornados con un seductor lunar.
Fue la única subordinada de Cassius, Violet, quien sirvió como enlace entre Cassius y Pájaro Blanco.
“Jefe, ¿tengo algo sucio en la cara?” preguntó Violet, tocándose el rostro terso y rubio. Su voz se tiñó de duda.
Cassius salió de sus pensamientos. Inconscientemente, había estado intentando recordar quién era la persona que tenía delante, y quizá se había quedado mirándola demasiado tiempo, lo cual no era muy cortés. Cassius explicó: “Sí, parece que tienes algo de suciedad en los ojos que no te has limpiado”.
"¡¿Ah?!"
Violet se frotó rápidamente los ojos. La vanidad era universal, y esto era especialmente cierto para las chicas naturalmente hermosas. Estar afuera con los ojos llenos de lípidos era increíblemente vergonzoso, sobre todo delante de su nuevo jefe, de rostro severo. Se miró cuidadosamente en el espejo retrovisor.
Violet parpadeó con sus grandes y brillantes ojos, sin encontrar ninguna marca desagradable. Tras revisar un poco más, se dio cuenta...
¿Se refería el Maestro Elefante del Viento al lunar en el rabillo del ojo? ¡No era suciedad!
¡Espera! De repente, Violet pensó en un asunto serio.
¿Será que cuando el Maestro Elefante de Viento la vio por primera vez, dio por sentado que no se había limpiado la suciedad de los ojos? ¡Qué horror! ¡Qué injusto! La idea de que su jefe la viera así le daba ganas de gritar de frustración. El lunar se suponía que era un rasgo hermoso. ¿Cómo era posible...?
“Vámonos, no tengo mucho tiempo” le recordó Cassius desde el asiento trasero, con los brazos cruzados.
"Ah, cierto."
Violet arrancó el coche. Justo cuando estaba a punto de pisar el acelerador, no pudo evitar volverse hacia Cassius. "Jefe, eso no es una gota en los ojos, es un lunar".
Un segundo, luego dos, luego tres segundos... no hubo respuesta.
"De verdad que es un lunar", insistió. "¿Jefe?"
Violet se giró por completo y descubrió que Cassius, quien acababa de hablar, respiraba con regularidad, con el pecho subiendo y bajando suavemente. Tenía los ojos cerrados.
¡¿Está dormido?! Abrió de par en par sus hermosos ojos. Esta sensación era una tortura, peor que verse obligada a beber orina de rana.
Violet, frustrada pero sin atreverse a despertar a Cassius, solo pudo desahogarse adelantando coches en la carretera. Un viaje que debería haber durado cuarenta minutos, duró menos de veinte.
Para ser justos, Cassius no había fingido dormir. Estaba realmente agotado. Si bien regresar al mundo real podía purificar el cuerpo, la mente era otra historia. La batalla entre la Alianza de Artes Marciales Encubiertas del Norte y la Mansión Lluvia Negra lo había agotado considerablemente.
De hecho, ese último tormento de radiación había dejado a Cassius mental y físicamente exhausto. Se quedó completamente dormido en cuanto subió al coche, y sin darse cuenta, se encontraba en la estación de tren.
Con una mirada de resentimiento por parte de Violet, Cassius subió al andén. Al llegar el tren, agarró su maleta y subió al vagón.
* * *
Dos días después, en Ciudad Anta, una ciudad fronteriza del condado de East Sea.
Las montañas de Anta estaban cerca y, en los últimos años, habían atraído a muchos turistas. Algunos grupos incluso venían específicamente a cazar jabalíes, convirtiéndolo en una especie de actividad de ocio rural.
En un espacio abierto entre el pueblo de Baihua y el bosque de Anta, un guía condujo a un grupo de turistas por un amplio sendero de montaña hacia un albergue forestal, donde almorzarían. Tras un breve descanso por la tarde, visitarían la espectacular cascada de Mokarensa.
La mayoría de los turistas eran familias con muchos niños revoltosos. Una niña pequeña con un molinillo de viento señaló de repente hacia la carretera a lo lejos. "Mami, hay un hombre muy alto parado ahí..."
Su madre se giró para mirar, pero no había nada a la entrada del pueblo. La luz del sol brillaba sobre la tierna hierba verde; el lugar estaba completamente vacío.
"No digas tonterías, niña, o te daré una paliza por mentir".
"Pero Annie no estaba mintiendo", respondió la niña, sintiéndose agraviada.
¿Intentas asustar a tu madre? ¡No más dulces para ti hoy!
“¡Ah! ¡No, no, Annie no vio nada!
A unos cien metros de distancia, en un cruce rural, una figura alta y negra se encontraba junto al camino. Extendió la mano ligeramente, apartando la maleza, dejando al descubierto un pilar de bronce roto debajo.

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Regreso a la Era Misteriosa (Novela)
Capítulo 172
Regreso a la Era Misteriosa (Novela) Capítulo 171
Estás leyendo el capítulo 171 de Regreso a la Era Misteriosa (Novela), un novela. Retorno a la Era Misteriosa presenta a un niño que puede viajar al pasado utilizando viejas reliquias. ¿El giro? Está atrapado en el cuerpo del propietario de la reliquia. Tras una experiencia cercana a la muerte,… Este capítulo tiene publicado el 29 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Regreso a la Era Misteriosa (Novela) tiene 637 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.