Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 958 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
William miró a Amalthea con expresión de estupefacción, pues no esperaba verla en ese lugar y a esa hora.
Jamás imaginó que volvería a encontrarse con aquella hermosa dama, pero, de repente, allí estaba ella, de pie frente a él, con una dulce sonrisa en su rostro que hizo que el corazón de William diera un vuelco.
“Optimus, no estoy soñando, ¿verdad?” preguntó William al Sistema solo para asegurarse de que no estaba viendo cosas.
No estás soñando.
“Entonces, ¿es quien creo que es?” preguntó William. Su mirada se posó en las cabras que estaban junto a ella y una expresión de confusión apareció en su rostro. “Además, ¿esas son mis cabras? ¿Por qué están con ella? ¿Dónde está Ella?
Lo mejor sería que le hicieras tus preguntas a esa señora. Estoy segura de que te dará la respuesta que buscas.
Optimus no quería confirmar ni desmentir ninguna de las sospechas de William. El Sistema sabía que Ella era especial, pero desconocía su origen exacto. Solo cuando William conoció a Dias, en ese mundo alternativo, Optimus comprendió quién era realmente la madre adoptiva de la adolescente pelirroja.
Ashe miró a Ella y luego a William con una expresión compleja. Al ver la confusión de William, supo que él tampoco conocía su verdadera apariencia. Esto la hizo creer que Ella finalmente había elegido ese momento para mostrarle a William quién era en realidad porque él ya tenía la edad suficiente para asimilar aquella impactante revelación.
La princesa Sidonie, Chiffon y Lilith, que aún no conocían a Ella, fruncieron el ceño. La forma en que la medio elfa miraba a la dama de cabello azul claro, cuya belleza superaba ligeramente la de la princesa Sidonie, les hizo sospechar.
En cuanto la nave voladora atracó en el puerto, la dama de pelo azul salió al puente improvisado con pasos firmes, pero en su interior deseaba correr hacia William y darle un fuerte abrazo.
Como era de esperar, las Cabras Angorianas la siguieron, lo que provocó un escándalo en la entrada de la academia.
Los chicos que vieron a Ella quedaron hipnotizados por su belleza, lo que les hizo olvidar el hecho de que varias cabras blancas y esponjosas la seguían, como patitos siguiendo a su madre.
Las chicas, por otro lado, ignoraron a Ella y centraron su atención en las cabras, lo que les provocó un fuerte impulso de abrazarlas y mimarlas.
Ella se detuvo a unos metros de William y lo miró con ternura. Hacía tiempo que no lo veía, y el adorable bebé al que había criado con tanto amor y esmero era ahora un apuesto adolescente que había cosechado grandes éxitos que habían causado sensación en todo el mundo.
“Ha pasado mucho tiempo, Will” dijo Ella con una sonrisa. “¿Me das un abrazo?
William no respondió de inmediato. En cambio, miró a la dama de cabello azul claro que tenía delante con una expresión seria en el rostro.
“Tú eres… Amaltea, ¿verdad?” preguntó William.
“Sí” respondió Ella.
Una expresión divertida apareció en su rostro. Originalmente, planeaba revelar su identidad a William de inmediato, pero al ver su expresión, sintió un fuerte impulso de bromear un poco con él.
“¿No te convertiste en una constelación?” preguntó William de nuevo. “Además, ¿qué haces aquí? ¿Por qué estás con mis cabras? ¿Dónde está Ella?
El mestizo había escudriñado al grupo de cabras durante un buen rato sin ver a su madre adoptiva entre ellas. Esto lo puso algo inquieto, pero al observar las reacciones de Chronos y los demás, William sintió que algo no andaba bien.
“La respuesta a tu primera pregunta es sí. Me convertí en una constelación” respondió Ella con una sonrisa pícara que a todos los presentes se les aceleraba el corazón. “En cuanto a por qué estoy aquí, vine a verte. Chronos y los demás viajaron conmigo desde el Continente Sur porque también te extrañaban. En cuanto a dónde está Ella…
Ella hizo una pausa mientras le dirigía a William una mirada de puchero que hizo que a él se le acelerara el corazón.
“¿No me reconoces, Will?” preguntó Ella.
Era una simple pregunta, y sin embargo, la repercusión que provocó fue profunda.
La princesa Sidonie era una persona inteligente, y aunque la bella dama que tenía delante no dijo nada explícito, le resultó muy fácil deducir lo que sucedía. Como alguien que había tratado con William en el continente austral después de la guerra, lo había visto cuidando de las cabras de vez en cuando.
Cuando Ella la miró, la princesa súcubo abrió la boca de par en par, incrédula. La reacción de la dama confirmó sus sospechas y le hizo preguntarse si realmente estaba perdiendo la cabeza.
La reacción de William fue más profunda que la de la princesa Sidonie. Como alguien que había pasado mucho tiempo con su madre adoptiva, ya conocía muchas cosas sobre ella. Aunque no lo notó de inmediato debido a la imponente presencia de la dama, era solo cuestión de tiempo que se diera cuenta de quién era en realidad.
“¿M-Mamá?” preguntó William. Aunque todavía tenía algunas dudas, su instinto le decía que tenía razón.
Ella no respondió de inmediato. En cambio, permaneció en silencio, como asimilando el cariñoso apelativo con el que William la llamaba cuando era pequeño. Hacía años que el mestizo no la llamaba así, y sintió una ligera tentación de mimarlo, como antes.
“Sí” respondió Ella. “Sin embargo, ya eres mayor. Ya no necesitas llamarme así. De ahora en adelante, llámame Ella.
Las pupilas de William se contrajeron al oír la confirmación de la mujer que tenía delante. Su mente se paralizó durante varios instantes mientras intentaba asimilar la gran revelación que lo había conmocionado profundamente.
'Optimus, ¿estoy soñando?'
< No. Esa es Ella. La cabra que te dio leche y te crió hasta que fuiste adolescente. >
William seguía tan conmocionado que no se había percatado de que Ella ya se había acercado. Solo cuando la bella mujer lo abrazó comprendió que todo lo que había visto y oído era real.
“¿Qué ocurre?” susurró Ella al oído de William. “¿Estás tan contento de verme que te has quedado sin palabras, o quizá quieres tomar un poco de leche primero? Si es lo segundo, me temo que tendremos que esperar hasta que estemos solos. No quiero que me ataquen esas bellas damas, que ya han jurado seguirte de por vida.
Su tono estaba cargado de picardía mientras observaba a las amantes de William, quienes la miraban como si hubieran visto a su rival amorosa definitiva.
No sabían si bromeaba o no. Sin embargo, una cosa estaba clara: no iban a quedarse de brazos cruzados mientras aquella belleza de otro mundo… le daba a probar a su marido su preciada leche.

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Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela)
Capítulo 959
Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 958
Estás leyendo el capítulo 958 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 12 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 976 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.