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Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 941 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
(Aviso: Tú y yo sabemos lo que va a pasar aquí. Si no te sientes cómodo leyendo este tipo de escenas, puedes saltarte este capítulo). “¿Qué estás haciendo?” preguntó Belle cuando sintió la mano traviesa de William acariciando su trasero. “Solo estoy comprobando por si hay alguna lesión que no haya visto ayer” respondió William mientras apretaba ligeramente el suave panecillo que tenía delante. Belle no hizo ningún esfuerzo por apartar la mano traviesa de William. Sentía las mejillas arder de vergüenza al percibir el calor del tacto de su amado, que la hacía estremecer. Al ver que la belleza de cabello negro no se resistía a sus avances, el medio elfo decidió ser un poco más audaz y atrajo a Belle hacia él hasta que su espalda quedó apoyada contra su cuerpo. La belleza de cabello negro se sonrojó aún más al sentir algo caliente y duro presionando su espalda. Aunque ya lo había vislumbrado antes, no lo miró por mucho tiempo, pues temía que William se burlara de ella. Volvió la cabeza para mirar a su marido con el rostro lleno de indignación, pero antes de que pudiera quejarse, un beso selló sus labios. Fue también en ese instante cuando las manos de William se deslizaron para acariciar sus pechos, lo que hizo que Belle olvidara lo que iba a decir a continuación. Pronto, el sonido de besos resonó en el baño. El triple ataque de William dejó a la morena indefensa, mientras sus labios, sus manos y el pequeño Will trabajaban juntos para hacer que las piernas de Belle se convirtieran en gelatina. La lengua de William ya había invadido los labios de Belle, abriéndolos a la fuerza. No era la primera vez que el pelirrojo la besaba así, por lo que ella ya estaba acostumbrada a ese tipo de besos intensos. Cuando sus labios se separaron, un suspiro escapó de los suyos mientras sus rodillas casi cedían por la falta de fuerzas. Por suerte, William lo había previsto, así que cargó a su esposa y la colocó con cariño en la bañera, donde siguió una segunda ronda de besos, caricias y mordiscos. El cuerpo de la niña inocente yacía inerte en los brazos de William mientras él la sacaba de la bañera. El mestizo usó magia de viento para secarse en cuestión de segundos, pues había llegado a su límite. Los suspiros de placer de Belle en la bañera casi le provocaron un deseo irresistible de devorarla allí mismo, pero se contuvo porque quería que su primera vez fuera inolvidable. En el momento en que la recostó en la cama, su belleza desnuda quedó completamente expuesta ante la mirada y el deleite de William. Al ver la mirada ardiente del mestizo que la recorría de arriba abajo, la morena se sintió muy expuesta. Aun así, no cubrió sus atributos y permitió que William la mirara cuanto quisiera. “Eres muy hermosa, Belle” dijo William mientras bajaba la cabeza para besarle la frente. Belle se sintió muy feliz al escuchar los sinceros elogios de William. Ya había visto a las esposas de William, y todas eran hermosas a su manera. “Will, por favor…” suplicó Belle. “No puedo soportarlo más. Tras las incesantes caricias y juegos de William, el cuerpo de la bella joven de cabello negro ardía de pasión. El mestizo se había asegurado de avivar las llamas del deseo en su corazón y mente, lo que hizo que la casta doncella suplicara a su amado que le diera alivio. Al oír el permiso que salía de sus labios, William volvió a besarla con ternura. Sus manos descendieron hasta deslizarse por su vientre, alcanzando la entrada de su virginidad. Pronto, los dedos de William acariciaron ese lugar, haciendo que el cuerpo de Belle se estremeciera. Estaba muy sensible en ese momento, así que cualquier tipo de estimulación era suficiente para hacerla alcanzar el clímax. William besó entonces el cuello de Belle, bajando hasta su clavícula. Su mano izquierda volvió a acariciar el pecho izquierdo de su esposa, pellizcando suavemente los pezones rosados que comenzaban a endurecerse con su sensual tacto. El medio elfo besó entonces el pecho derecho de Belles, antes de succionar y mordisquear suavemente la punta rosada que esperaba su amor y afecto. Sin que Belle lo supiera, William hacía un gran esfuerzo por controlar sus impulsos. Con paciencia, la relajaba para que su unión no le doliera tanto. Tras disfrutar de sus pechos de tamaño perfecto, que se ajustaban a sus manos, el medio elfo comenzó a besarla de abajo abajo. En el momento en que la lengua de William separó sus labios inferiores y probó su fruto prohibido, el cuerpo de Belle se estremeció al alcanzar otro clímax. El mestizo se detuvo un instante y la examinó. Aunque deseaba que la primera vez de Bella fuera lo más placentera posible, seguía preocupado por su salud. Un rápido examen diagnóstico le indicó que estaba bien y que simplemente disfrutaba del placer posterior al orgasmo. William deseaba grabar a Belle por completo en su memoria. Sus suaves suspiros de placer, su cuerpo terso y delicado, y su expresión desaliñada, tan distinta de la serena y tranquila apariencia que siempre lucía en la universidad. Las quería todas, y más. William quería que todo de ella quedara grabado en su alma, para que no pudiera olvidarla pasara lo que pasara. Cuando Belle alcanzó su tercer orgasmo, el medio elfo supo que estaba más que preparada para su unión. “¿Estás lista, Belle?” preguntó William. “Sí” respondió Belle con el rostro sonrojado. Nunca antes había experimentado semejante placer, y una parte de ella ansiaba entregar su castidad al hombre que amaba con todo su corazón. William sabía que Belle ya estaba al límite, así que no tardó más y le separó las piernas. Cuando William bajó las caderas, un suspiro escapó de los labios de Belle al sentir a su amado fundirse con ella. Aunque sintió algo de dolor, no fue tan intenso como lo había imaginado. Pronto, Belle experimentó lo que era recibir el amor ardiente y apasionado de William. Ya no la provocaba, algo que ella agradecía. Pero cada vez que William bajaba las caderas, sentía cómo penetraba más profundamente en ella. Podía sentir su dureza y el calor que ella sentía, y eso la hacía derretirse por dentro, sabiendo que el mestizo la deseaba. Belle sintió el deseo de William de hacerla suya, mientras ambos se dejaban llevar por la vorágine de pasión que los embargaba. Justo cuando ella estaba a punto de alcanzar el clímax, William gimió al bajar las caderas por última vez y eyaculó dentro de ella. El cuerpo de la bella morena tembló cuando una ola de placer, que nunca antes había sentido, la inundó como una marea, haciéndola perder el conocimiento debido a la intensidad de su orgasmo. Aunque ella se había desmayado momentáneamente, el miembro de William permanecía firmemente presionado contra la entrada de su útero, vertiendo su semilla en su interior. El mestizo jadeaba porque probablemente aquella había sido la sesión de amor más intensa que había experimentado en su vida. Su orgasmo fue tan fuerte que después se sintió algo exhausto. Tras realizarle un hechizo diagnóstico a Belle, se sintió aliviado al saber que simplemente se había desmayado por el placer que había experimentado. Después de unas suaves palmaditas en las mejillas, la bella morena recuperó la consciencia. “¿Estás bien?” preguntó William mientras le acariciaba la mejilla. Belle asintió. En ese momento, estaba demasiado agotada incluso para hablar, y simplemente le dedicó a William un breve gesto con la cabeza para indicarle que estaba bien. Los sentimientos de William seguían profundamente arraigados en ella, y por lo que parecía, no saldrían a la luz pronto. El medio elfo observaba atentamente la expresión y el estado de Belle. Si ella no deseaba continuar, no la obligaría y la dejaría descansar. “¿Todavía te duele?” preguntó William mientras le besaba la frente. “No” respondió Belle. “Solo dolió al principio, pero después de un rato, el dolor desapareció por completo. "¿Deseas continuar?" "...Sí, pero esta vez hazlo con cuidado." “De acuerdo” respondió William mientras volvía a mover las caderas, pero esta vez lentamente. De entre sus esposas, a Chiffon le gustaba hacer el amor de esta manera, así que William ya sabía qué hacer. Menos de cinco minutos después, Belle volvió a alcanzar el orgasmo porque el medio elfo era sencillamente demasiado bueno en las artes amatorias. Su segunda vez fue igual de intensa que la primera. Por suerte, no perdió el conocimiento, pero quedó jadeando en la cama mientras el semen de William fluía dentro de su vientre, llenándola con su amor.
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Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 941

Estás leyendo el capítulo 941 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 8 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 976 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.