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Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 844 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Dentro del Refugio Enano… Eldon y Wade estaban sentados uno frente al otro mientras jugaban una partida de ajedrez. “Entonces, ¿vas a aceptar la propuesta de Morax?” preguntó Wade mientras movía su peón hacia adelante. “¿Y tú?” preguntó Eldon mientras movía a su caballero hacia un lado. "Es de mala educación pedir que se responda una pregunta con otra pregunta." "Está bien. Eres más alto que yo, así que deberías ser más generoso." Wade puso los ojos en blanco al ver al enano que siempre usaba su altura para evitar responder preguntas importantes. “Tu problema es que siempre juegas a lo seguro” dijo Wade mientras usaba su alfil para capturar uno de los peones de Eldon. “No tomas la iniciativa y siempre esperas a que los demás muevan. ¿No se te ocurrió que ellos también harían lo mismo? ¿Cuándo vas a tener agallas? Eldon ignoró las provocaciones de Wade como si fueran una brisa pasajera. No se tomaba a pecho nada de lo que decía el humano porque él y Wade pertenecían a razas y tenían perspectivas diferentes. A los enanos les importaba la estabilidad. Aunque no dudarían en ir a la guerra para proteger sus tierras, sus acciones siempre serían una reacción a una fuerza externa. Los humanos eran diferentes. Buscaban activamente expandir sus dominios y atacar a su vecino más débil para obtener la mayor ventaja posible. Por eso los humanos fueron la raza dominante del mundo. No solo se reproducían rápidamente, sino que también eran muy codiciosos. Para los humanos, no se conformaban con menos cuando podían tener lo mejor. No se conformaban con un poco si podían obtener mucho más. Lo mismo ocurría en las Tierras Muertas. Wade era el líder más reconocido de la Facción Humana. Para ellos, Raizel era solo una niña pequeña jugando a las casitas. Aunque tenía la fuerza para proteger el Refugio de la Gloria, carecía de ambición. Wade, en cambio, tenía de sobra. “Te reuniste con Morax antes. ¿Qué le pediste?” preguntó Eldon para cambiar de tema de conversación. Wade resopló porque sabía lo que el Enano intentaba hacer, pero no expresó su descontento por el enfoque tímido del Enano hacia la estructura de poder vigente en las Tierras Muertas. “Nada del otro mundo, solo cosas que me gustaría tener” respondió Wade con una sonrisa pícara. “Te gustan muchas cosas” respondió Eldon. “¿A cuál te refieres? ¿Por qué no intentas adivinar? "No hace falta adivinar. Simplemente quieres ver qué hay debajo de la falda de Avril." La sonrisa burlona en el rostro de Wade se endureció después de que el Enano revelara una de sus fantasías secretas. “Casi, pero no” respondió Wade mientras sacaba un cigarrillo del bolsillo y lo encendía. Tras dar una larga calada, exhaló el humo hacia el enano, quien inmediatamente le devolvió la mirada con furia. “Los dos sabemos que Avril no usa faldas” comentó Wade mientras apuntaba con su cigarrillo hacia Eldon. “Además, eso no es lo que le pregunté a Morax. “Claro que no” respondió Eldon, apartando con la mano el olor a cigarrillo que aún flotaba en el aire. “Si llevara una, tú y Swiper estaríais gritando como perros. ¿Y qué? ¿Qué le preguntaste? "Algo que jamás desearías." "Ah... la paz mundial. Desearla es solo una quimera." Wade negó con la cabeza porque ambos estaban dando vueltas en círculos. Él mismo había ido a visitar a Eldon porque quería saber cuál sería su postura después de que Morax reuniera todos los espejos. Los líderes de los distintos refugios no eran tontos. Sabían que, una vez que Morax reuniera los espejos, su papel en las Tierras Muertas también llegaría a su fin. Solo había tres posibles desenlaces para ellos. Una opción era marcharse y regresar a sus mundos según lo acordado con Morax. La segunda opción era unirse a su bando e iniciar una conquista que solo podían imaginar en sus sueños más descabellados. O tercero, interponerte en su camino y ser aplastado como un insecto. No había una cuarta opción, y todos esperaban tener una transición sin problemas de regreso a sus mundos de origen, o convertirse en lacayos de Morax y seguirlo de por vida. En cuanto a la tercera opción, solo un tonto haría eso. Wade no era tonto. Sabía que no tendría ninguna posibilidad si luchaba contra el Señor del Terror, así que su única opción era una de las dos primeras. Como era de esperar, Morax les había extendido una invitación a ambos. Quería que se convirtieran en sus subordinados y les prometió recompensas que jamás obtendrían en sus respectivos mundos de origen. “¿Y bien, cuál es tu respuesta final?” preguntó Wade mientras movía su reina. Solo necesitaba dos movimientos para terminar la partida mientras observaba al enano, que seguía con una expresión indiferente. “Mi respuesta final es esta” dijo Eldon, moviendo su reina y colocándola justo al lado del rey de Wade. “Jaque mate. El líder humano frunció el ceño porque no se había percatado del alfil que se escondía en una esquina del tablero, el cual apoyaba a la reina de Eldon para dar jaque mate al rey de Wade. “Gracias por el partido, amigo” dijo Eldon mientras se levantaba de su asiento. “Todavía tengo asuntos que tratar con mis subordinados. No te acompañaré hasta la salida. Que tengas un buen día. El líder enano abandonó la habitación con paso firme. Aunque era más bajo que un humano promedio, Wade notó la anchura de la espalda de Eldon. Era una espalda que había sufrido muchas penurias en el mundo y que ya no deseaba participar en el juego de intrigas que comenzaba a hacerse evidente en las Tierras Muertas. “¡Qué tonto!”, pensó Wade. “Cuando llegue el momento, no habrá nadie neutral donde mantenerse al margen. Morax no permitirá que la gente se quede de brazos cruzados viendo cómo se desarrolla este espectáculo. Solo él tiene la capacidad para hacerlo”. Wade se levantó de su asiento y golpeó al rey de Eldon, haciéndolo volar fuera del tablero de ajedrez. Luego observó cómo la pieza de ajedrez se hacía añicos al golpear la pared de la habitación. “En este tablero de ajedrez solo hay un rey, y ese es el que está sentado en ese trono de hueso de dragón en la Torre Negra” murmuró Wade. “Todos los demás son simples bufones con corona. Están ahí para dar un toque cómico, y cuando ya no le resulten graciosos… dejarán de existir. Wade salió de la habitación con una mueca de desdén. Había descubierto la respuesta a su pregunta, así que ya no necesitaba visitar el Refugio Enano en el futuro. Eldon observó cómo la camioneta de Wade desaparecía en la distancia mientras permanecía de pie en el techo de su refugio. “Ese es el problema con vosotros, los humanos” dijo Eldon en voz baja. “Olvidáis algo importante. Cuando el rey esté en su lecho de muerte, ¿quién creéis que ocupará su lugar? ¿Acaso otro rey? Por supuesto que no. El líder enano miró en dirección al Refugio de la Gloria mientras se cruzaba de brazos sobre el pecho. “Siempre te quedas mirando a quien lleva la corona, pero en la lucha por el trono, siempre es el príncipe quien se lleva la última palabra”, afirmó Eldon. “No me importa ser un bufón con corona. Si es la única forma de sobrevivir, no me importa bailar el baile de cortejo que me ganó el amor de mi vida”. Eldon cerró los ojos al pensar en su pareja, que lo esperaba en casa. Pasara lo que pasara, encontraría la forma de escapar de aquel infierno sin vender su alma al diablo.
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Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 844

Estás leyendo el capítulo 844 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 20 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 980 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.