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Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 826 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Dentro de la Torre Negra… “¡Gracias, Lord Morax, muchísimas gracias!” El elfo rubio inclinó la cabeza respetuosamente tras recibir sus recompensas del Señor del Terror. “Es lógico recompensar a quienes se han esforzado” dijo Morax con una sonrisa benevolente. “Puedes irte. Tengo que hablar con tu líder. “¡Sí! ¡Su Excelencia!” El elfo hizo una reverencia y salió de la sala del trono con una gran sonrisa en el rostro. Morax le había otorgado un arma única que aumentaba considerablemente sus habilidades de combate. Ahora que la tenía en sus manos, estaba seguro de que podría desempeñar un papel más importante para ayudar a su líder, Avril, a alcanzar su objetivo. Tras asegurarse de que el Elfo ya no pudiera oír su conversación, Morax hizo un gesto a Avril para que se acercara. La hermosa elfa caminó obedientemente hacia el trono sin mostrar el menor atisbo de ansiedad en su rostro. “Dime, mi querida Avril, ¿qué es lo que deseas?” preguntó Morax. “Mientras esté en mi mano, te lo concederé sin falta. Quedó muy impresionado por la actuación de la bella elfa y decidió incorporarla a su círculo íntimo. El Señor del Terror necesitaba secuaces capaces para encargarse de ciertos asuntos, y Avril encajaba a la perfección. Para ganarse su lealtad, primero tendría que ofrecerle algunos beneficios. Esto era muy común en el Infierno, donde todo el mundo tenía un precio. Morax se moría de ganas de saber qué haría falta para convertir a la Líder de la Alianza en su más leal aliada en las Tierras Muertas. "Excelencia, lo que deseo es…" Morax escuchó la petición de Avril con gran diversión. No esperaba que la hermosa elfa le pidiera algo siniestro, pero eso le infundió confianza en que podría convertirla en su leal subordinada. “Lo que deseas se puede hacer” respondió Morax con una sonrisa. “Sin embargo, necesitaré tiempo para crearlo. Veamos… Necesitaré al menos cuatro días para fabricar esta herramienta que te ayudará a cumplir tu deseo. ¿Te parece bien? Avril asintió. "No tengo prisa, Excelencia." Morax sonrió. "Muy bien. Regresa conmigo dentro de cuatro días. Además, te prometo que ni tú ni tus subordinados volverán a temer al Ejército de los No Muertos. Te lo prometo." “Gracias, Excelencia” dijo Avril haciendo una reverencia respetuosa. En su interior sentía alivio de que ella y su gente ya no tuvieran que preocuparse por el Ejército de No Muertos que había sido la causa de tantas noches de insomnio. Sin embargo, lo que Avril esperaba con ansias era la herramienta que recibiría de Morax después de cuatro días. Desde que llegó a las Tierras Muertas, nunca había deseado nada con tanta intensidad. Ahora que lo tenía a su alcance, sin duda lo sujetaría con todas sus fuerzas, evitando que se le escapara de las manos. “Puedes irte” dijo Morax mientras se reclinaba en su trono. “Espero más de ti, Avril. Sigue haciendo un buen trabajo y te aseguro que no te arrepentirás de trabajar para mí. “Sí, Excelencia” Avril hizo una última reverencia a Morax antes de abandonar la sala del trono con una dulce sonrisa en el rostro. “- Mientras tanto, dentro del Refugio Glory… Lilith y Raizel fueron juntas al cuarto de duchas, dejando atrás a William. La joven y bella mujer había intentado invitar a William a acompañarlos, pero el medio elfo rechazó firmemente su oferta. Incluso le dio un golpecito en la frente a Raizel y le dijo que no intentara invitarlo de nuevo en el futuro. Lilith solo pudo observar esta escena con una sonrisa porque, más o menos, había aceptado la posibilidad de la identidad de Raizel. Su única preocupación era que, aunque la joven belleza estaba intentando tender un puente entre ella y William, el adolescente pelirrojo seguía indeciso al respecto. Aunque ya no se resistía a la idea de que los tres durmieran juntos, y a menudo la miraba de reojo cuando ella apartaba la vista, ella podía darse cuenta de que el medio elfo aún tenía reservas a la hora de dar el último paso, el que acortaría la distancia entre ellos dos. Mientras el agua fría caía sobre su cuerpo delgado y tonificado, Lilith sintió una vez más un par de manos traviesas que acariciaban sus pechos por detrás. Había perdido la cuenta de cuántas veces le había dicho a Raizel que dejara de hacer ese tipo de cosas, pero a esta última parecía no importarle. Era como si la joven belleza estuviera aprovechando la oportunidad para hacer cosas que ya no podría hacer en el futuro, y Lilith se encontraba completamente indefensa ante ello. Al final, logró apartar las manos traviesas de su pecho y, como contraataque, pellizcó la cintura de la joven belleza. Después de un rato de juegos, terminaron de lavarse y se metieron en la bañera. “Lilith, creo que Will está a punto de lograrlo” dijo Raizel apoyándose en el cuerpo de Lilith. “¿Por qué no tanteas el terreno mañana por la noche cuando beba tu sangre? Prometo dejarlas solas y mantener a los demás alejados. Aprovecha esta oportunidad para averiguar qué piensa y ver si puedes acorralarlo. Lilith rodeó con sus brazos el cuerpo de la joven y la sujetó. La princesa amazona ignoró las palabras de Raizel y, en cambio, le preguntó por sus padres. “Cuéntame más sobre tu papá. ¿Cómo es?”. “Ya te lo he contado todo sobre él” respondió Raizel mientras colocaba su mano sobre la de Lilith. Luego cerró los ojos, disfrutando del calor que Lilith le brindaba por detrás. “¿En serio? ¿Eso es todo lo que puedes contarme sobre tu padre?” preguntó Lilith. “Solo me hablaste de sus virtudes. No me hablaste de sus defectos. “Ah… así que quieres saber sus defectos” dijo Raizel entre risitas. “Bueno, papá también tiene muchos defectos. "¿Por ejemplo?" "Es sobreprotector con sus hijas." "No creo que eso sea algo malo." Raizel soltó una risita. “Oh, Lilith, no tienes ni idea. Ningún hombre se atrevía a cortejarnos porque, si no morían a manos de nuestro bisabuelo, sin duda morirían a manos de nuestro padre. Hubo una vez un príncipe que me estrechó la mano durante su visita a nuestra residencia”. Esa noche, alguien se coló en su habitación y le rompió el brazo. El responsable incluso dejó una nota que decía: “La próxima vez que me molestes, te romperé la tercera pierna”. Raizel suspiró al recordar aquel incidente. “Qué lástima, ese príncipe era uno de los expertos de la nueva generación. Mi abuela quería que fuera mi socio, pero después del incidente, el príncipe regresó a su imperio y nunca más volvió a aparecer ante mí”. La comisura de los labios de Lilith se crispó tras escuchar la historia de Raizel. “Eres una amazona, ¿verdad? ¿Qué piensas sobre tener pareja?” preguntó Lilith. “Las amazonas solo buscamos hombres fuertes para que sean nuestra pareja. ¿Te sientes demasiado limitada por tener un papá tan sobreprotector? ¿Qué te dijo tu mamá? Raizel no respondió de inmediato. En cambio, apretó ligeramente la mano de Lilith que la sujetaba. “Dijo… dijo que debía seguir a mi corazón, en lugar de seguir la tradición de las Amazonas” respondió Raizel. “Dijo que enamorarse es algo maravilloso. Mamá me aseguró que si de verdad encontraba a alguien a quien amara, sin duda detendría a papá y nos dejaría estar juntos. Lilith sintió una cálida sensación extenderse por su pecho, porque comprendía ese sentimiento. Antes, no le había importado el amor y solo pensaba en encontrar un guerrero fuerte que fuera su compañero, para así cumplir con su deber como amazona. Tras conocer a Raizel, todo cambió. Ya no quería una relación casual. Lo que quería era algo que durara para siempre. “Deberías seguir el consejo de tu madre” comentó Lilith tras calmar las emociones en su corazón. “Mmm” murmuró Raizel. “Quiero enamorarme como mamá. Sin embargo, quiero que mi pareja sea tan fuerte como papá. Soy ambiciosa, así que quiero tener ambas cosas. Si mamá pudo hacerlo, ¿por qué yo no? Lilith besó suavemente la cabeza de Raizel. "En efecto. No deberíamos conformarnos con menos. Al fin y al cabo, somos gente ambiciosa." La comisura de los labios de Raizel se curvó en una sonrisa. La joven belleza deseaba que algún día ella también tuviera ese final de cuento de hadas como su madre. Todo el mundo quiere ser feliz. Nadie quiere sufrir. Pero no se puede tener un arcoíris… Sin un poco de lluvia.
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Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 826

Estás leyendo el capítulo 826 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 16 de agosto de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 980 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.