Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 533 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El sonido de los besos resonaba dentro de la bañera.
William sintió la urgencia en los besos de la princesa Sidonie y supo que ella estaba al límite. Entonces la abrazó por su cuerpo suave y seductor mientras el poder de la lujuria la inundaba, provocándole escalofríos.
“Will, por favor…” suplicó la princesa Sidonie mientras presionaba su cuerpo desnudo contra el suyo.
Aunque la bañera estaba llena de agua fría, el calor en su interior seguía ardiendo sin cesar.
“Lo entiendo” respondió William mientras le besaba la frente.
El medio elfo comenzó entonces a acariciar el cuerpo de la princesa para liberar la lujuria reprimida que había acumulado desde que partió a conquistar la Caverna del Espejismo en Ciudad Viento Plateado.
La bella dama entregó su cuerpo a su amado y le permitió hacer lo que quisiera. Como una comezón en la espalda que no podía rascar, la princesa Sidonie había sentido crecer su frustración mientras William no estaba cerca.
Al verla en ese estado, al medio elfo se le partió el corazón, así que usó su destreza para besar, succionar, lamer y morder aquello que la princesa no alcanzaba a alcanzar. No tardó en estremecerse el cuerpo de la princesa Sidonie, mientras su amado la llevaba al clímax.
Sin embargo, una vez no bastaba. No era tan fácil saciar el poder de la lujuria, y ambos lo sabían.
“Cariño, vamos a la habitación” susurró Morgana al oído de William. “Ahora me toca a mí.
“De acuerdo” respondió William y la besó.
Se encontraban dentro de la Villa ubicada en la Mazmorra de Atlantis. Un día en el mundo exterior equivalía a tres días dentro de la Mazmorra. William pensó que lo mejor sería absorber toda la divinidad que emanaba del cuerpo de su amada para estabilizarla por completo.
Tras secarse con magia, William se sentó en la cama, mientras Morgana se arrodillaba en el suelo frente a él. La otra mitad de la princesa Sidonie inclinó la cabeza y besó con ternura el rostro de William…
Si otras personas la vieran ahora, se sorprenderían porque la hermosa dama a la que todos los hombres y mujeres adoraban en la academia, en ese momento estaba complaciendo a un mestizo con sus labios seductores.
Aunque ambas chicas eran aún inexpertas, eso no les impidió hacer todo lo posible para que William se sintiera bien.
No pasó mucho tiempo antes de que el adolescente pelirrojo emitiera un suave gruñido, antes de liberar su esencia dentro de su boca.
Morgana cesó toda actividad y se concentró en recibir la preciada semilla de William. No tenía intención de desperdiciar ni una sola gota, pues pertenecía al hombre al que ella y la princesa Sidonie amaban.
Dos minutos después, los amantes estaban sobre la cama, buscando el calor del otro. El poder del deseo era absorbido continuamente por la joya en el pecho de William, mitigando la incomodidad que la princesa sentía con el paso del tiempo.
Aunque todavía no habían cruzado la última línea, eso no les impidió saciarse del amor mutuo, a través de palabras y acciones.
Unas horas más tarde, la princesa Sidonie dormía plácidamente en brazos de William. Su cuerpo terso y casi perfecto, capaz de enloquecer a hombres y mujeres, descansaba sobre el hombre que amaba, quien la abrazaba con firmeza, reacio a soltarla.
William contempló el rostro dormido de su amada. Comprendió que separarse de ella durante un largo periodo de tiempo la pondría a ella y a quienes la rodeaban en grave peligro, si su poder se desataba repentinamente en el lugar y momento equivocados.
“Sistema, ¿puedes hacer que Sidonie pueda ir al Dominio de las Mil Bestias aunque estemos muy lejos?
[Es posible.]
'Quiero que lo hagas realidad.'
[Por supuesto. Sin embargo, para ello, el anfitrión deberá pagar 50.000 Puntos Divinos. Necesitaremos modificar el Collar de Glicinas y añadir un punto de ruta que le permita conectarse con el Dominio de las Mil Bestias, independientemente de la distancia que os separe.]
William asintió.” Hazlo.
[ Comprendido. ]
[Se deducen 50.000 Puntos Divinos para incrustar un mini portal de teletransportación en el interior del Collar de Glicinas.]
-
Puntos restantes: 4.450.642
-
El collar que llevaba la princesa Sidonie brillaba, pero quien lo portaba no era consciente de lo que estaba sucediendo.
Medio minuto después, el resplandor desapareció y todo volvió a la normalidad.
William suspiró aliviado porque, con esta característica adicional, su amada podría teletransportarse dentro de su Dominio de las Mil Bestias para pedirle ayuda si su Divinidad comenzaba repentinamente a descontrolarse.
El mestizo besó la frente de la princesa dormida una vez antes de cerrar los ojos para dormir. Estaba exhausto, pues la resistencia de la princesa Sidonie y de Morgana casi igualaba la suya.
Evidentemente, las dos chicas habían nacido para hacer el amor, y William esperaba con ansias el día en que finalmente se uniría a ella.
-
De vuelta en la habitación de la princesa Sidonie, dentro del dormitorio de chicas…
Chiffon tarareaba mientras se enjabonaba el cuerpo. No se había bañado como es debido desde que había explorado la mazmorra con William, y eso la hacía sentir incómoda.
Después de lavarse bien el cuerpo, se puso un conjunto de ropa nueva que la princesa Sidonie le había comprado y se tumbó en la cama para dormir.
Ella tampoco había dormido bien, así que aprovechó para ponerse al día. Ian le prometió ir a buscarla para cenar juntos. La niña se sorprendió cuando la princesa del Imperio Kraetor desapareció de repente de encima de la cama.
Chiffon quería preguntarle a William qué había pasado, pero él solo dijo que se lo explicaría más tarde. En ese momento, William tenía un semblante preocupado, así que ella decidió no indagar más y lo vio marcharse apresuradamente.
Ian también había acompañado a William de vuelta a la residencia. Ambos eran chicos, así que no podían permanecer mucho tiempo en la residencia de chicas.
“Espero que me lleven con ellos otra vez cuando vayan a la mazmorra”, pensó Chiffon mientras abrazaba la almohada de la princesa Sidonie. “No sabía que explorar mazmorras con otras personas fuera tan divertido”.
Casi siempre estaba sola y evitaba a la gente. Cuando William le preguntó si quería acompañarlo a la mazmorra, ella aceptó sin dudarlo.
En aquel entonces, solo aceptó porque no quería estar sola. Chiffon no esperaba que, en aquellos días luchando dentro de la mazmorra, sentiría cosas que nunca antes había sentido.
No era la primera vez que luchaba contra monstruos. En el Continente Demoníaco, la lucha era una forma de vida. Sin embargo, esta vez no había luchado sola. Había gente que la trataba como a una igual, e incluso William le tomaba la mano casi todo el tiempo.
La niña se llevó la mano al pecho mientras reflexionaba sobre cuál era la fuente de ese calor que sentía en su interior.
Deseaba, con todo su corazón, que hubiera más oportunidades para volver a experimentar esa sensación.
“No quiero volver a estar sola” dijo Chiffon en voz baja mientras una tierna sensación la envolvía por completo.
Llevaba mucho tiempo sola y anhelaba el calor de alguien que se quedara a su lado… para siempre.

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Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 533
Estás leyendo el capítulo 533 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 24 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 1028 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.