Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 524 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
“Eres una chica, así que deberías cuidarte mejor” dijo la princesa Sidonie mientras frotaba el cuerpo de Chiffon con su mano enjabonada.
En ese momento se encontraban dentro de la habitación de la princesa, bañándose juntos.
Tras escuchar la explicación de William, Ian y la princesa Sidonie se apiadaron de Chiffon y decidieron cuidarla por el momento. Acababan de terminar de cenar, y la princesa llevó a Chiffon a su habitación, ya que la pequeña no podía pasar la noche en la habitación de William.
Chiffon se dejó limpiar a fondo como una niña obediente. Hacía mucho tiempo que no se bañaba como es debido. Normalmente, solo nadaba en el río cercano a la academia para limpiarse.
Media hora después, las dos niñas salieron del baño envueltas en toallas. La princesa Sidonie ayudó a Chiffon a secarse el pelo, después de secarse el suyo.
La princesa también le había dado a Chiffon ropa de cambio, mientras sus doncellas negociaban con la Academia para conseguir uniformes nuevos y limpios que Chiffon usaría al día siguiente.
Después de que la niña se hubo puesto el camisón, miró a la princesa Sidonie con una expresión curiosa.
“¿Qué relación tienes con el Gran Hermano?”, preguntó Chiffon.
Aunque solo había conocido a la princesa Sidonie ese mismo día, Chiffon ya había percibido la divinidad dentro del cuerpo de la princesa que representaba el Pecado de la Lujuria.
“Soy la prometida de Will” respondió la princesa Sidonie con una sonrisa. “Eso significa que será mi esposo en el futuro.
La princesa Sidonie quería dejar claro que William y ella eran amantes. Esta era su manera de decirle a Chiffon que no debía pensar en acercarse a su amante.
“¿Lo sabe?” preguntó Chiffon. “¿Le has contado sobre tu pecado?
La princesa Sidonie asintió. “Sí.”
La princesa dudó si debía contarle a Chiffon que William también conocía el pecado que la niña cargaba. Sin embargo, tras pensarlo detenidamente, decidió no revelarle esa información mientras evaluaba primero el carácter de Chiffon.
Más vale prevenir que curar. Darling es débil ante los niños.
Morgana hizo este comentario desde el interior de su paisaje mental compartido.
“Sí, eso también me preocupa” respondió la princesa Sidonie. “Solo espero que no se aproveche de la bondad de Will.
¡Hmp! A ver si se atreve. ¡Le voy a dar una buena paliza!
La princesa Sidonie se tapó los labios y soltó una risita.” Por ahora, solo observaremos. No quiero que hagas ninguna imprudencia. ¿Entiendes?
[ Bien~ ]
Chiffon observó a la hermosa niña frente a ella. Sus ojos se posaron entonces en el pecho de la princesa Sidonie. Tras contemplar detenidamente los atributos de la princesa, la adorable loli miró su propio pecho y suspiró para sus adentros.
Al cabo de un rato, Chiffon volvió a levantar la cabeza y le hizo una pregunta directa a la princesa Sidonie.
“¿Usaste tu encanto con él?” preguntó Chiffon.
Aunque reconocía la gran belleza de la princesa Sidonie, preguntó por si acaso la princesa hubiera usado su encanto para convertir a William en su prometido. Chiffon consideraba a William su primer amigo.
Por eso, haría todo lo posible por liberarlo si estuviera bajo el hechizo de la princesa. Además, William era capaz de preparar esas deliciosas paletas que lograban calmar su hambre.
Chiffon quería que, si era posible, William le diera un suministro ilimitado de dulces todos los días.
“Sí, usé mi poder sobre él” respondió la princesa Sidonie. “Sin embargo, Will es resistente a mis encantos.
La comisura de los labios de Chiffon se elevó un milímetro al oír que William no se veía afectado por el poder del Encanto de la Princesa Sidonie. Esto hizo que la imagen que tenía del chico, a quien llamaba Hermano Mayor, cobrara mayor relevancia en su mente.
“Mira, no me importa que te hagas su amiga, pero no abuses de su amabilidad” dijo la princesa Sidonie. “No te hagas ilusiones. ¿Entendido?
La expresión de Chiffon permaneció impasible mientras guardaba silencio. Lo que fuera que estuviera pensando en ese momento, la bella princesa y su otra mitad no tenían ni idea.
“¿De dónde vienes?” preguntó la princesa Sidonie. “No eres del Imperio Kraetor, ¿verdad?
Chiffon negó con la cabeza. “Nací en el Continente Demoníaco. Sin embargo, mi padre me abandonó y le pidió a su subordinado que me trajera aquí”.
La princesa Sidonie frunció el ceño. Desconocía que el emperador del Imperio Kraetor y el rey demonio reinante mantenían una relación complicada.
“Tal vez debería investigar un poco este asunto”, pensó la princesa Sidonie mientras miraba a la niña, que en ese momento estaba lamiendo una de las piruletas de William.
No sabía por qué, pero su intuición le decía que Chiffon le traería muchos problemas si seguía interactuando con William.
-
“¿Mi nieta se ha llevado a Chiffon a su habitación?” El emperador Leónidas miró a una de sus subordinadas de confianza, que en ese momento servía como doncella de la princesa Sidonie. Su deber era informar periódicamente al emperador si ocurría algo inusual a la princesa o a su alrededor.
“Sí, Majestad” dijo la bella dama, inclinando la cabeza. “Acaban de terminar de bañarse y parecían estar conversando. Es una lástima que no pueda espiar su conversación, pues la princesa se enfadará si percibe mi presencia.
El emperador Leónidas se frotó la barbilla mientras escuchaba el resto del informe de su subordinado.
“Sigue vigilándolos, pero no te acerques demasiado. No importa si no oyes su conversación.”
“Sí, Majestad.”
-
“¿Te sientes mejor?” preguntó Ashe.
“Mucho mejor” dijo William mientras la abrazaba.
Los dos habían ido a la Villa de la Playa en el Décimo Piso de la Mazmorra de Atlantis, justo después de terminar de cenar con la Princesa Sidonie y Chiffon.
Por algún motivo, William se abstuvo de comer justo después de beber sangre. La razón era que todo lo que comía tenía sabor a comida quemada, parecida al carbón.
Esta anomalía en el gusto de William solía desaparecer un día después de haber saciado su sed de sangre.
Contrario a lo que William esperaba, Chiffon comía con moderación, como una dama de la nobleza. El marcado contraste entre la niña hambrienta, a punto de comerse una cáscara de plátano en el basurero, y la refinada dama, que usaba cuchillo y tenedor para comer su filete, hizo que William suspirara aliviado.
“Esa chica, Chiffon… ¿qué piensas hacer con ella?” preguntó Ashe mientras acariciaba suavemente la joya incrustada en el pecho de William.
“Le pediré a Sidonie que la cuide por ahora” respondió William. “Si es ella, estoy seguro de que todo saldrá bien.
¿De verdad todo irá bien?
“Por supuesto. Sidonie es la nieta del Emperador. Dudo que alguien le cause problemas.”
Ashe cerró los ojos mientras seguía acariciando la joya en el pecho de William. Había visto las miradas de los estudiantes cuando vieron a Chiffon caminando junto a la princesa Sidonie, camino al comedor.
Sorpresa, envidia y disgusto se reflejaban en sus rostros. Ashe era muy consciente de que esas tres emociones podrían acarrear problemas a la princesa, que se encontraba de visita en el imperio de su abuelo. Aunque a corto plazo no hubiera problemas, nadie podía predecir lo que ocurriría a largo plazo.
William llevaba mucho tiempo con Ashe, así que podía comprender su forma de pensar.
“Entendido” William le dio un beso en la frente a su amante. “Durante el día, cuidaré de Chiffon. Como ambos somos marginados, lo mejor será que permanezcamos juntos. Estate atento a cualquier rumor que surja sobre Sidonie. Yo me encargaré del resto. Por cierto, ¿conoces alguna buena mazmorra por aquí cerca?
El cuerpo de Ashe se tensó al oír a su amante mencionar la palabra mazmorra. No hacía falta ser una genio para comprender lo que el desvergonzado Pastor estaba pensando en ese momento.
“¿Vamos a poner en marcha el plan B?” preguntó Ashe mientras levantaba la cabeza para mirar a William a los ojos.
William le dio un ligero toque en la nariz con una sonrisa pícara. "¿Qué plan B? Tu amante es una persona íntegra y excepcional. Jamás haría nada desvergonzado."
Ashe puso los ojos en blanco porque tenía muchas ganas de abofetear a William por su expresión de suficiencia. Aparte del abuelo del medio elfo, James, no había visto a nadie más desvergonzado que él.
De vuelta en el Continente del Sur, William había robado recursos de la dinastía Anaesha, justo delante de las narices del ejército Kraetor.
Estaba segura de que si William quería, también haría lo mismo con el Imperio Kraetor si lo enfadaban.

Continúa leyendo
Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela)
Capítulo 525
Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 524
Estás leyendo el capítulo 524 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 24 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 1028 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.