Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 499 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
William contempló aquella impresionante alineación que haría temblar el corazón de cualquiera que la viera.
Millones de monstruos no muertos rodeaban al chico pelirrojo, sin darle escapatoria. El Dracolich sabía que William tenía la habilidad de invocar bestias para que lucharan a su lado. De hecho, incluso lo esperaba.
Quería ver la expresión en el rostro de William cuando sus preciados compañeros se convirtieran en parte de su ejército de no muertos.
“¿Qué… pasa? ¿No… vas a… pedir ayuda? ¿Por qué no… invocas… a tu… Ejército… de Bestias?”
La voz ronca preguntó con tono burlón. Sobre la fortaleza de Avalon, un espectro de cien metros de altura apareció en el cielo. Miró a William con desdén y burla, esperando la respuesta del muchacho.
“No he venido aquí a pelear, Malacai” respondió William.
“Ja… pensar… que aún hay… quienes recuerdan… mi nombre” dijo Malacai con voz ronca. “Sin embargo… saber quién soy… no te salvará. No… viniste… aquí… a luchar. Viniste… aquí… a morir.
“No” dijo William, negando con la cabeza. “Vine aquí a negociar.
“¿Eh?”
“Vine aquí a negociar.”
Malacai miró fijamente al niño antes de soltar una larga y ronca carcajada.
“Ja… ja… jaja… Ja… ¿Un trato?” Malacai soltó una risita. “¿Viniste… aquí a… negociar? Jaja… jaja…
Millones de no muertos se unieron a su Señor en la risa. El crujido de los huesos resonó por todas las Tierras Imperecederas, y fue suficiente para que cualquiera que lo oyera huyera despavorido.
“Sí. Vine aquí a negociar” repitió William.
El espectro gigante en el aire seguía riendo entre dientes. Habían transcurrido miles de años y no había tenido oportunidad de hablar con nadie, salvo con las almas atrapadas en las Tierras Imperecederas. Oír la petición de su visitante de negociar le conmovió el corazón, que hacía tiempo que había dejado de latir.
Mientras el Dracolich reía, William evaluó a los monstruos que parecían ser los generales del Ejército de los No Muertos. Primero observó a los tres no muertos de alto rango que estaban montados sobre los Dragones de Hueso.
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[ Dragón de Hueso Primigenio ]
“ Dragón no muerto
“ Nivel de amenaza: SS
“ Millennial Undead (Alto)
“ No se puede añadir al rebaño
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[ Caballero de la Muerte Diabólico ]
“ Campeón Heroico No Muerto
“ Nivel de amenaza: SSR
“ Miríada de muertos vivientes (Alto)
“ No se puede añadir al rebaño
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[ El revenant de la pesadilla macabra ]
“ Vengador vengativo
“ Nivel de amenaza: SSR
“ Miríada de muertos vivientes (Alto)
“ No se puede añadir al rebaño
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[ Lich Espectral Arcano]
“ El primer rey del Reino Helánico
“ Nivel de amenaza: SSR
“ Miríada de muertos vivientes (Alto)
“ No se puede añadir al rebaño
-
La mirada de William se detuvo en el Lich Espectral Arcano durante medio minuto antes de dirigir su atención a los tres Goliat que estaban frente a la puerta de Avalon, y los evaluó.
-
[Soberano Esqueleto Monstruoso]
“ Rey Esqueleto Primordial
“ Nivel de amenaza: SSR
“ Miríada de muertos vivientes (Alto)
“ No se puede añadir al rebaño
-
[ Draugr matagigantes ]
“ El rey guerrero reanimado
“ Nivel de amenaza SSR
“ Miríada de muertos vivientes (Alto)
“ No se puede añadir al rebaño
“
[ Nuckelavee ]
“ El Diablo del Mar
“ Híbrido vil de hombre y bestia
“ Nivel de amenaza: SSR+
“ Pseudo-semidiós
“ No se puede añadir al rebaño
“ De todos los seres sobrenaturales que alguna vez vagaron por la tierra, ninguno fue tan temido como el ser conocido como Nuckelavee.
“ Se trataba de una criatura nacida mitad humana, mitad bestia, un monstruo conocido por aterrorizar a la humanidad.
“ Sin embargo, durante la guerra final de los dioses, esta criatura de pura maldad luchó del lado de los humanos. Quizás, esa era la razón de su existencia. Si las demás razas lograban exterminar a los seres que estaba destinada a matar, su existencia ya no tendría sentido.
Así pues, en aquella batalla final, donde dioses y razas diferentes lucharon por la supremacía, hubo una bestia demoníaca solitaria cuya mera presencia hacía que la piel de todas las razas se erizara.
“ Un ser al que incluso los semidioses temían.
-
William no pudo evitar contener la respiración tras leer la información de Nuckelavee. No creía que el Diablo del Mar tuviera semejante pasado.
Fue también en ese momento cuando el espectro del Dracolich dejó de reír. Luego se acercó al Medio Elfo mientras su tamaño se reducía a poco más de tres metros de altura.
“Dijiste… que viniste… a negociar” dijo Malacai. “Dame… una buena razón… por la que no debería matarte… aquí mismo… ahora mismo…
“Porque matarme no te reportará ningún beneficio” respondió William. “A lo sumo, solo conseguirás un guapo medio elfo no muerto que te fastidiará eternamente.
“¡Ja!... tú solo... dijiste... verdades a medias.”
“Porque la verdad es vergonzosa.”
El Dracolich miró fijamente a William durante un largo rato. Estar encerrado durante miles de años, esperando el día en que se rompiera el sello, era una auténtica tortura. Aunque calculaba que no tardaría más de tres o cuatro años en desaparecer por completo, la espera seguía siendo insoportable.
Si el sello pudiera romperse antes, ¿no le facilitaría eso las cosas? Desafortunadamente, no se podía. Incluso si obligara a William a romper el sello, sería imposible, pues ningún mortal podría hacerlo.
Solo un Dios podría liberarlo de sus ataduras.
“Viniste… aquí… a negociar.” Malacai dio un paso al frente hasta que su rostro espectral quedó a escasos centímetros del de William. “¿Negociar… qué… exactamente?
“He venido aquí para pedir prestado tu cetro por un día” respondió William.
La expresión de Malacai se congeló antes de que levantara la cabeza y riera una vez más.
“¿Quieres tomar prestado… mi cetro?” preguntó Malacai. “De verdad… viniste aquí… a morir… ¿verdad?
William miró al Dracolich con una mirada inquebrantable. Takam había dicho que existía una remota posibilidad de que Malacai accediera a su petición. Si no lograba convencer al Dracolich, se uniría de inmediato a su legión de no muertos.
Por supuesto, William no había venido a las Tierras Imperecederas para morir. Ya había preparado un Plan B que le aseguraría la huida si las negociaciones fracasaban.
Luego regresaría con el rey Minos al Santuario del Minotauro y libraría una guerra de guerrillas con los elfos, una vez que su Avatar Heroico hubiera reiniciado su tiempo de reutilización.
“¿Qué quieres a cambio?” preguntó William. En ese momento, esa era la única opción que se le ocurría para acabar con esa guerra de una vez por todas.
El Dracolich extendió su mano espectral e intentó arrebatarle el corazón a William. El chico pelirrojo no opuso resistencia, pues su corazón estaba ligado a la joya incrustada en su pecho. En ese momento, la joya permanecía oculta.
Aunque el Dracolich le destrozara el corazón, no moriría. William aprovecharía ese breve instante en que el Dracolich bajara la guardia para escapar.
La Mano Espectral sujetaba con firmeza el corazón de William, y la sensación era gélida e incómoda. Los ojos brillantes de Malacai se clavaron en los del medio elfo, escudriñando su profundidad.
Malacai quería ver la desesperación, el miedo y la impotencia de William.
Desafortunadamente, no vio nada de eso en los ojos de William. En cambio, lo que vio fue una determinación inquebrantable que lo miraba fijamente.
“¿Sabes… lo que mi cetro… puede hacer?”
"Sí."
“¿Sabes… el precio… por usarlo?”
"No."
Malacai soltó el corazón de William, y el mestizo elfo aspiró una bocanada de aire frío. Vestigios del toque del Espectro aún permanecían en su cuerpo, provocándole escalofríos.
“Mi cetro… solo puede ser usado… por los muertos” dijo Malacai. “Si quieres… usarlo… necesitas… morir primero.
“No tengo intención de morir. Tengo amantes que me esperan.”
“Ja… ja… jaja. Muy… gracioso.”
El Espectro alzó la mano y un cetro hecho de huesos apareció frente a él.
Medía un metro de largo, estaba hecha con huesos de dragón y parecía emitir una tenue luz sanguinolenta. Malacai presentó el cetro ante William y sonrió con desdén. No mentía cuando decía que solo los muertos podían empuñarlo.
El cetro de Malacai absorbería literalmente toda la fuerza vital de quien lo empuñara, transformando su cuerpo en un no muerto. Un cuerpo mortal no podría soportar tal poder. Ni siquiera Malacai escapó a su destino cuando usó el cetro durante la Era de los Dioses.
William miró el cetro que tenía delante y luego al espectral Dracolich que lo observaba con una sonrisa diabólica.
“Solo los muertos… pueden usarlo…” dijo Malacai en tono burlón. “¿Te gustaría… probar… a morir una vez?

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Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 499
Estás leyendo el capítulo 499 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 24 de marzo de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 1028 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.