Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 413 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
William empezó a sudar a mares cuando su amante sirena le exigió que le diera el suero especial que le había inyectado a Wendy, el que hacía que la rubia luciera tan radiante y juvenil ese día.
“¿Qué pasa?” preguntó Ashe. “¿Acaso dices que no estoy capacitada para tenerlo? Todo lo que Wendy puede hacer, yo sin duda lo puedo hacer mejor.
William miró fijamente los ojos violeta claro de Ashe antes de tomar una decisión. Bajó la cabeza para susurrarle algo al oído que hizo estremecer a la joven que lo abrazaba con fuerza.
“Ashe, ¿estás seguro de que quieres hacerlo?” preguntó William en voz baja.
William no sabía si podría recrear un mundo de ensueño para Ashe, pero estaba dispuesto a intentarlo para satisfacer la demanda de su amante.
Ashe bajó la cabeza y no dijo nada. William esperó pacientemente su respuesta porque no quería obligarla a hacer nada que no deseara.
Finalmente, una voz apenas audible escapó de los labios de Ashe.
“…lo… quiero.”
A pesar de su agudo oído, William apenas pudo comprender las palabras que Ashe acababa de pronunciar. Aun así, el enrojecimiento que se extendía hasta la punta de las orejas de Ashe fue más que suficiente para que supiera lo que quería saber.
Sin embargo, William aún quería oírlo con claridad y convenció a la sirena, sonrojada, para que repitiera lo que acababa de decir.
“Lo quiero” dijo Ashe finalmente, cediendo y apoyando la cabeza en el pecho de William. “Ante los ojos de las sirenas, ya soy tu esposa. Es natural que…
Ashe, presa de la vergüenza, no pudo terminar sus palabras. En lugar de eso, golpeó el pecho de William con el puño cerrado para ocultar su timidez.
Lo que ella ignoraba era que ese gesto solo la hacía más adorable a los ojos de William. Él la rodeó con sus brazos por la cintura y le susurró algo al oído.
Ashe alzó la cabeza y miró fijamente a los ojos de William. El medio elfo asintió y bajó la mirada para besarla.
Estaban tan absortos en su propio mundo que no se percataron de que la puerta de su habitación se abría. William y Ashe continuaron su apasionado beso, ajenos a quienes los rodeaban.
Solo cuando terminó su beso, finalmente se dieron cuenta de que ya no estaban solos en la habitación.
Dos pares de ojos observaron fijamente a la medio elfa y a la chica de pelo azul que se abrazaban con fuerza.
“Adelante. No se preocupen por nosotros” dijo Wendy mientras masticaba unas nueces.
En ese momento estaba sentada en la cama y no estaba sola. Sentada justo a su lado estaba Brianna, que miraba a William y a la hermosa mujer que nunca antes había visto con genuina curiosidad.
“Hermano mayor, no sabía que besabas tan bien” lo elogió Brianna. “¿Me enseñas?
La adorable loli lanzó una bomba que podía malinterpretarse a propósito. Claramente, la pequeña traviesa quería ver cómo reaccionarían su hermano mayor, Wendy, y la mujer en brazos de William ante su inocente petición.
William sabía que si accedía a la petición de Brianna, aunque fuera en broma, dormiría en el suelo esa noche. También sintió los dedos de Ashe moverse sutilmente sobre su cintura y supo que sufriría un dolor insoportable si daba una respuesta incorrecta.
“Brianna, los besos son para adultos” dijo William con tono moralizante, como si fuera un monje libre de deseos mundanos. “Aún eres muy joven. Guarda tus besos para cuando seas mayor.
“¡Tsk!” Brianna chasqueó la lengua mientras cogía una nuez para comérsela. Su pequeña broma había fracasado, así que decidió comer mientras miraba a su hermano mayor con picardía. Sin embargo, la siguiente escena que se desarrolló ante sus ojos la dejó caer al suelo alfombrado, boquiabierta de la sorpresa.
Ashe había recuperado su forma masculina y miró a Brianna con una sonrisa. Sabía que Brianna era una persona de confianza para William, así que no le importó compartir ese secreto con ella.
“¿¡E-Eres una chica?!” exclamó Brianna, boquiabierta y sorprendida, mientras miraba a Ian con los ojos muy abiertos.
Ian asintió y le puso un dedo sobre los labios.” Que esto quede en secreto. ¿Entiendes, Brianna?
Brianna asintió rápidamente, comprendiendo. Había estado presente cuando la princesa Sidonie interrogó a Ian. En aquel entonces, creía que la estrecha relación entre William e Ian se debía únicamente a que este último era uno de los caballeros de William. Nunca pensó que la acusación de la princesa Sidonie fuera del todo acertada.
William sintió la mirada de Wendy, quien lo miraba con una dulce sonrisa. Se dio cuenta de que a su primera novia no le había molestado en absoluto el beso que Ashe le había dado.
Este cambio en la mentalidad de Wendy sorprendió a William. De repente, la percibió como más madura. La Wendy que él conocía tenía un complejo de inferioridad oculto que le había revelado abiertamente.
Él siempre le aseguraba que no se comparara con los demás, especialmente con su prometida, Rebecca, porque a sus ojos ella ya era muy hermosa.
Ahora, esa misma Wendy lo miraba con confianza, sabiendo que William la amaba verdaderamente con todo su corazón.
“Supongo que anoche dio el salto a la edad adulta”, pensó William mientras se acercaba a su primer amor para darle también un beso.
Ashe ya había dado su consentimiento y William quería satisfacer sus expectativas. La única pregunta era qué tipo de escena vería al visitar su sueño esa noche. Aunque no estaba seguro de hasta dónde podía llegar con la Clase de Trabajo de Íncubo, estaba dispuesto a realizar algunos experimentos para comprender cómo funcionaba el Mundo de los Sueños.
-
En algún lugar del Reino de Grecia…
Conner sobrevolaba el territorio desde el cielo, montado en un grifo. Se encontraba en el sureste del Reino Hellan, buscando cualquier rastro de la mazmorra que había desaparecido sin dejar rastro.
Con la Llave del Guardián del Juramento en sus manos, buscaba cualquier tipo de reacción del artefacto mientras realizaba un barrido sistemático del terreno.
Desde la desaparición del Valle Oculto, la mayoría de los miembros de Deus se separaron para buscar las huellas del monumento que servía de entrada a las Tierras Imperecederas. Sus compañeros, que habían acompañado a Conner en su inspección del Dominio, les habían asegurado que era un Dominio repleto de tesoros invaluables.
Esta información fue suficiente para que los miembros de Deus se tomaran en serio esta misión mientras buscaban el Valle Escondido en los territorios que les habían sido asignados.
Conner se impacientaba cada día que pasaba sin resultados. Era como si le sirvieran un plato exquisito de un restaurante de lujo. Sin embargo, antes de que pudiera probarlo, el camarero se lo llevara y limpiara la mesa entera, sin dejar rastro.
Esto sumió a Conner en una profunda depresión, y su mal genio aumentaba día a día. Tras otro día de trabajo infructuoso, Conner decidió replantearse sus planes para el Reino Hellan. Ahora que el Imperio Kraetor y los ejércitos élficos habían llegado, su plan para conquistar todo el continente ya no era viable.
De hecho, estaba bastante enfadado por cómo habían resultado las cosas. Después de todos los recursos que había invertido y todos los años que había dedicado a planear conseguir la Llave del Guardián del Juramento y activar el Hechizo Continental, los beneficios obtenidos fueron pésimos.
Los rostros de sus dos colegas pasaron fugazmente por su mente. Conner los maldijo para sus adentros porque se habían aprovechado de todo su arduo trabajo y habían conquistado tres de las cuatro facciones que gobernaban el Continente Sur con muy poco esfuerzo.
El ridículo y el desprecio eran muy evidentes en los ojos de Berthold y Alessio cuando vinieron a verlo. En ese momento, Berthold deseó arrancarles los ojos, pero se contuvo, pues pelear con los dos a la vez era una gran estupidez.
Conner se sentía completamente impotente. Comprendía que Alessio y Berthold no lo perdonarían si lograban conquistar el Reino de Hellan. Solo tenía dos opciones: huir o luchar contra ellos.
La única razón por la que aún dudaba en abandonar el Reino Hellan a su suerte era la posibilidad de encontrar las Tierras Imperecederas tras su incansable búsqueda. Le dolían los dientes al pensar que sus dos conocidos pudieran encontrar accidentalmente el Dominio Oculto después de tomar el control del reino.
Su único consuelo era tener en sus manos la Llave del Guardián del Juramento. Berthold y Alessio desconocían la existencia de las Tierras Imperecederas. Incluso si encontraran el monumento por casualidad, lo tomarían por una simple estructura de un pasado remoto.
Tras meditarlo un rato, decidió continuar su búsqueda del Valle Oculto unos días más antes de regresar a la capital de Hellan. Ya había invertido demasiado en encontrar el Secreto de la Inmortalidad como para abandonar su búsqueda.
Esto dio a Est y Brendan el tiempo suficiente para traer a todos los supervivientes, que permanecían en las afueras del Reino Hellan, de vuelta a la ciudad capital de Gladiolus.

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Estás leyendo el capítulo 413 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 13 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 1028 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.