Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 338 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
En un valle escondido situado en la parte sur del Reino de Grecia…
Un hombre vestido con una túnica roja contemplaba un monumento cubierto de musgo. El hombre se quitó la máscara con naturalidad, pues ya no tenía necesidad de ocultar su verdadera identidad.
Se había puesto un encantamiento en la máscara que distorsionaba sus rasgos faciales para evitar que lo reconocieran. El hombre, de pelo corto castaño oscuro y ojos verdes, miraba el monumento con una sonrisa.
Su mano se alzó para acariciar con displicencia la punta de su oreja, como intentando confirmar su existencia. A diferencia de las orejas puntiagudas de un elfo, las de aquel hombre eran más bien humanas. Sin embargo, eso no cambiaría el hecho de que su ascendencia élfica le aseguraría ser siempre un marginado entre los elfos de pura sangre.
Así es, era un mestizo elfo que fue rechazado del continente de Lunargenta debido a su linaje impuro.
Su nombre era Conner Garnell Roz. Uno de los líderes de la organización que se hacía llamar Deus.
Conner fue el designado por el Pontífice Supremo para comandar todo el Continente Sur. Al no tener competencia, utilizó los fondos de la Organización para perseguir sus propios fines, mientras que, de palabra, aparentaba lealtad al Pontífice Supremo, quien dirigía la rama principal de Deus en el Continente Central.
Cada miembro de la Organización tenía sus propios objetivos al unirse. Sin embargo, todos compartían un mismo deseo: sumir al mundo en el caos y la discordia. Eran personas marginadas por la sociedad y que habían sufrido innumerables penurias a manos de sus clanes.
Celine fue una de ellas. Debido a su injusto destino, deseaba vengarse de quienes le habían hecho la vida imposible. Ante todo, quería que el Alto Consejo de los Elfos pagara por los sufrimientos que había padecido durante su juventud.
Por eso contactó con la Organización, y ellos, a su vez, la aceptaron en sus filas. Sin embargo, tras conocer a William, Celine se había tranquilizado un poco. Aunque aún no había olvidado a quienes la habían agraviado, no tenía prisa por vengarse.
Para ella, lo más importante era enseñar a su único discípulo todo lo que sabía sobre Magia Oscura. De ese modo, cuando se cumpliera la Profecía Élfica, podría unirse libremente al Príncipe de las Tinieblas y sembrar el caos en el Continente de Lunargenta.
Francamente, Celine no creía que William fuera el elegido de la profecía. Más bien, no quería que William se convirtiera en quien sumiera al mundo en la Oscuridad Eterna. Prefería que otro asumiera ese papel en lugar del narcisista mestizo elfo que había sufrido crueldad a sus manos.
Al igual que Celine, Conner también odiaba el Continente de Lunargenta. Quizás incluso más que ella. ¿Por qué? Porque era un mestizo de elfo. Una raza a la que los orgullosos elfos consideraban impura.
Conner cerró los ojos para alejar los recuerdos indeseados que habían resurgido en su mente.
Dos minutos después, había recuperado la calma y volvió a mirar el monumento que había estado escondido dentro de una cueva artificial en el valle, ubicado en las Regiones del Sur del Reino de Hellan.
“¡Retrocedan todos!” ordenó Conner a sus fieles seguidores, que lo habían acompañado durante muchos años. “Abriré la puerta a las Tierras Imperecederas.
Más de una docena de hombres vestidos con túnicas negras se apartaron unos metros de donde estaba Conner. Sabían que su líder había estado buscando la clave que desvelaría los secretos del Continente Sur.
Conner sacó una caja ornamentada de su bolsillo y la abrió. La Llave del Guardián del Juramento brilló y proyectó un rayo de luz hacia el monumento.
Unos segundos después, el monumento comenzó a cambiar de forma hasta que adoptó la forma de un portal de teletransportación.
Conner hizo un gesto y uno de sus subordinados entró en el portal. Como líder de la Organización, no podía permitirse correr riesgos. Por eso decidió usar a su confidente de confianza como explorador para revisar el otro lado de la puerta.
Diez minutos después, su subordinado regresó y presentó un informe.
“¡S-Señor, es increíble!” tartamudeó el hombre de túnica negra. Su rostro reflejaba una emoción desbordante y Conner supo que habían dado en el clavo. “El dominio está repleto de recursos raros que solo se encuentran en Dominios de Clase S o superior.
Además, hay una isla flotante en el cielo. Intenté usar mi montura, pero el dominio parece tener una restricción que impide cualquier forma de vuelo.
Conner asintió. Intentó disimular la emoción que reflejaba su rostro, pues por fin había encontrado las Tierras Imperecederas. El Dominio donde había sido consagrado el primer gobernante del Reino Hellan. Este era también el Dominio Oculto del que se rumoreaba que guardaba el Secreto de la Inmortalidad.
“Bien” respondió Conner. “Síganme todos.
""¡Sí, señor!""
Cuando Conner y sus hombres entraron en el dominio, fueron recibidos de inmediato por una exuberante vegetación. Aunque no percibieron la presencia de ninguna bestia, sabían que el lugar estaba lleno de vida.
“Incluso después de miles de años, este lugar ha prosperado sin la intervención del mundo exterior”, reflexionó Conner mientras observaba los alrededores. Podía sentir la densa energía mágica y espiritual en el aire.
Esto era señal de que en el dominio se encontraban muchas hierbas raras, minerales, metales y otros tesoros valiosos.
Sin embargo, el elemento más llamativo de las tierras inmortales era la isla flotante en el cielo.
Conner calculó que, desde donde se encontraba, la isla tenía al menos una milla de largo. Sentía mucha curiosidad por los secretos que escondía, así que activó de inmediato el artefacto volador que tenía en su poder.
El artefacto cobró vida, y Conner pudo sentir que funcionaba correctamente; sin embargo, sus pies seguían firmemente plantados en el suelo.
Evidentemente, lo que dijo su subordinado sobre la restricción de vuelos era cierto.
Aunque estaba decepcionado, Conner también se sentía contento porque nadie más podría colarse en la isla.
“Tiene que haber un pasadizo secreto en alguna parte”, pensó Conner mientras escudriñaba su entorno. “Necesito encontrarlo cuanto antes. Antes de que llamen a mi puerta”.
Conner sabía que sus superiores sospechaban de sus recientes acciones en el Continente Sur, así que decidió usar el Hechizo Continental como distracción para evitar que descubrieran sus verdaderas intenciones.
También era consciente de que el Imperio Kraetor y los Elfos habían llegado y que actualmente estaban en proceso de conquistar los Reinos Humanos que no tenían poder para resistir su invasión.
Así es, a Conner no le importaba el Continente del Sur. Tampoco le importaba la promesa que le hizo a Lionel. El Príncipe Heredero era solo un medio para obtener la Llave del Guardián del Juramento.
Aunque no le importaría dejar que el príncipe traidor mantuviera su poder en los Reinos Helánicos, no movería un dedo para ayudarle a conquistar las tierras que el Imperio Kraetorian y las fuerzas élficas habían capturado.
Como miembro de la Organización, seguía sin poder desafiar al Sumo Pontífice. Solo podría hacerlo cuando él mismo descubriera los Secretos de la Inmortalidad.
Solo entonces podría liberarse de las cadenas que lo ataban y vengarse de los elfos que habían asesinado a su familia.
“Lávense el cuello, patriarcas de los clanes Saleh, Nasir, Rhys y Eroan” dijo Conner en voz baja mientras contemplaba la isla flotante en el cielo. “Iré personalmente a matarlos a todos y cada uno de ustedes. Pero antes… mataré primero a todos sus prodigios.
Aunque estaba seguro de que el jefe de la organización asignada al continente de Lunargenta estaba detrás del movimiento de los elfos, no iba a dejar que eso le impidiera vengarse.
Pero antes de eso, centraría su atención en reunir los recursos dentro del Dominio y encontrar una manera de llegar a la Isla Flotante, que suponía que guardaba los secretos que buscaba.

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Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 338
Estás leyendo el capítulo 338 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 13 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 1028 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.