Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 327 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El Simio Dorado Gigante se irguió al ver al Wyvern de Sangre acercarse al espacio aéreo de Lont. Tras ver a Jekyll cabalgando tras él, bajó la guardia y se sentó cerca de la entrada del pueblo.
“Buen trabajo, Lufie” saludó Jekyll al Mono Dorado. “¿Ha habido algún alborotador últimamente?
El Ourobro negó con la cabeza y se palmeó el pecho dos veces para indicar que todo estaba en orden.
Jekyll asintió y agradeció al Guardián de Lont por cumplir con su deber. El Wyvern de Sangre aterrizó entonces en el centro del pueblo, donde se encontraba el Ayuntamiento.
Una mujer vestida de negro estaba de pie cerca de la entrada. Celine observó cómo el Wyvern de Sangre aterrizaba frente a ella antes de dirigirle a Jekyll una mirada inquisitiva.
“James, Damian y Gideon se han convertido en estatuas de cristal” dijo Jekyll. “Este hechizo es ligeramente diferente del que la Organización había planeado.
Celine asintió. Como miembro de La Organización, no se veía afectada por el Hechizo Continental debido al juramento que había hecho al unirse al grupo.
“Creo que tiene algo que ver con esa luz dorada” respondió Celine.
“Sí” convino Jekyll. “No sé cómo sucedió, pero estoy bastante satisfecho con el resultado. Con esto, las figuras importantes de cada reino salen ilesas. Sin embargo, no puedo decir lo mismo de sus herederos.
Una niebla negra se separó de la sombra de Jekyll. Unos segundos después, Ezio apareció frente a ambos con su característica capucha cubriendo su rostro.
“¿Y los demás?” preguntó Ezio.
Celine suspiró y agitó la mano.
Las puertas del Ayuntamiento se abrieron y en su interior se encontraron varias estatuas.
Jekyll examinó las estatuas y reconoció varias caras conocidas. La más llamativa era la de Owen. El viejo cabrón tenía una sonrisa lasciva y había hecho el gesto de aprobación con los pulgares antes de convertirse en estatua de cristal.
Jekyll soltó una leve risita, pues comprendía las payasadas del anciano. Todos los guerreros de Lont se habían congregado en el Ayuntamiento. Barbatos y los demás veteranos de Lont habían dispuesto una poderosa formación alrededor y dentro del Ayuntamiento para impedir el acceso a quienes no pertenecían a Lont.
“¿Y los niños?” preguntó Jekyll. “¿Cómo está Eva?
“Los niños están bien” respondió Celine. “Eve está durmiendo con los demás niños en el refugio subterráneo. Todos están a salvo.
Jekyll y Ezio asintieron. Ya habían hecho los preparativos necesarios, así que no les preocupaba la seguridad de Lont. Lo que sí les preocupaba era el estado de Matthew, Leah y William.
Celine había enviado a Oliver a vigilar a William. El Mono Loro le había enviado varios mensajes estos últimos días diciéndole que, por el momento, William estaba a salvo.
En cuanto a Matthew y Leah, Ezio volaría hacia la Ciudadela de Ravenlord para buscarlos. Luego los traería de vuelta a Lont, para que Jekyll y Celine los protegieran.
La única razón por la que había regresado primero con Jekyll a Lont era para asegurarse de que el pueblo seguía intacto. Temían que la Organización aprovechara la oportunidad para atacar el pueblo mientras los veteranos de Lont se encontraban indefensos.
Aunque no podían destruir las estatuas, sí podían llevárselas fuera de la ciudad para ocuparse de ellas más adelante.
“Ve y trae a Matthew y a Leah” dijo Jekyll a Ezio. “Yo me encargaré de la ciudad mientras estés fuera.
Ezio asintió y saltó al lomo del Wyvern de Sangre. Este chilló una vez antes de batir sus alas para alzar el vuelo hacia el cielo. Jekyll y Celine observaron cómo el Asesino desaparecía en el horizonte antes de intercambiar información.
“¿William está en las montañas Kyrintor?” preguntó Jekyll.
“Sí” respondió Celine. “Ahora mismo está… recibiendo muy buenos cuidados.
“¿Es celos lo que oigo de ti, Celine?” bromeó Jekyll. “Nuestro pequeño Will es todo un éxito entre las damas. Seguro que James se partirá de risa cuando se case con muchas mujeres.
Celine suspiró y se frotó la frente. Sus sentimientos hacia William eran algo complicados. El mestizo era su único discípulo y le tenía cariño. Quizás, incluso más cariño que a su propia familia.
Por eso había enviado a Oliver a vigilar a William y mantenerlo a salvo, mientras ella se quedaba en Lont para proteger a sus residentes de posibles ataques de La Organización.
Dado que todos los veteranos estaban fuera de combate, solo Celine, Lufie, los Wyverns, los Trolls de Montaña, Jekyll y Ezio quedaban para proteger la ciudad. Aunque eran pocos, eran una fuerza formidable, pues todos ellos poseían la fuerza de combate de Bestias de Rango Centenario o superior.
Al ver la expresión de confusión de Celine, Jekyll decidió dejar de burlarse. Estaba a punto de discutir su próximo paso cuando sintió una poderosa presencia que se acercaba a las puertas del pueblo.
Los rugidos de Lufie resonaron por toda la ciudad mientras el fragor de la batalla se desataba. Los wyverns que patrullaban los cielos chillaron al descender también para unirse al Ouroboro en el combate.
Jekyll y Celine intercambiaron una mirada antes de correr hacia las puertas para reforzar a las Bestias, que parecían estar librando una dura batalla. Aún desconocían quiénes eran, qué eran o cuántos atacantes había.
Lo único que sabían era que eran más que capaces de enfrentarse con facilidad a una Bestia Milenaria y a una docena de Guivernos Centenarios.
Cuando Jekyll y Celine llegaron a las puertas, Lufie ya estaba tendido en el suelo con un brazo y una pierna rotos. Sus rugidos de odio, incluso estando herido, demostraban que seguía dispuesto a luchar contra ese enemigo que había aparecido de la nada.
Por otro lado, los Wyverns se encontraban en diversos estados de heridas mientras intentaban levantarse del suelo.
En medio de aquella carnicería, un apuesto hombre de mediana edad, con el pelo largo y negro” que le caía sobre la espalda”, echó un vistazo a los dos recién llegados.
El rostro de Celine palideció porque la presencia que emanaba aquel hombre pertenecía a un rango que le resultaba muy familiar.
“¡D-Semidiós!” exclamó Celine con un hilo de voz.
El hombre moreno de mediana edad arqueó una ceja al mirar a Celine. La examinó de arriba abajo antes de dirigir su mirada al dentista de Lont, que le devolvía la mirada con furia.
“¡Apártate, Celine!” Jekyll dio un paso al frente para encarar al hombre. “Yo me encargo de él.
El Dentista de Lont adoptó su verdadera forma y rugió antes de cargar sin miedo contra el Semidiós que estaba causando un alboroto en su dominio.
El hombre de mediana edad resopló antes de alzar el vuelo hacia el cielo. Jekyll lo imitó y, poco después, se libró en los cielos de Lont una batalla de proporciones épicas que sacudió al mundo.
Celine observó con asombro cómo las ráfagas de viento la levantaban del suelo. Era la primera vez que presenciaba una batalla de tal magnitud. Al ver que los dos poderosos seres no se contenían, activó rápidamente las defensas de Lont para evitar que la ciudad sufriera daños.
Aunque los niños estaban a salvo dentro del refugio que habían construido hacía mucho tiempo, Celine no quería correr ningún riesgo.
¿Por qué?
Porque un solo ataque del Semidiós podría borrar fácilmente a Lont de la faz del Continente Sur. Celine tampoco estaba segura de poder sobrevivir a un ataque de tal magnitud.
En ese momento, lo único que se interponía entre la aniquilación total y la supervivencia estaba en manos del dentista de Lont… que siempre tenía una sonrisa en el rostro.

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Estás leyendo el capítulo 327 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 13 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 1028 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.