Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 190 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Tras la firma del contrato, William llevó a todos los miembros de su equipo a la sala de conferencias, que estaba bajo la dirección del Prefecto Mayor. Como líder de una organización recién formada, tenía que tratar con ellos algunos asuntos importantes.
“Seguro que muchos de ustedes tienen curiosidad por saber por qué decidí formar una organización dentro de la academia” dijo William. “Desafortunadamente, aún no puedo darles los detalles, ya que se trata de un asunto que concierne a la seguridad del Reino.
Las expresiones de los estudiantes se tornaron repentinamente serias mientras escuchaban la explicación de William.
“Lo único que puedo decirles es que mi intención es crear una unidad de élite capaz de afrontar cualquier situación, sea cual sea”, explicó William. “Por supuesto, para que eso suceda, cada uno de sus miembros debe alcanzar un cierto nivel de competencia y perfeccionar su trabajo en equipo.
“También está el problema de las armas y el equipo que utilizaremos en las misiones. Todo esto requiere dinero y recursos y, para ser sincero, no dispongo de ellos.”
Spencer tosió levemente cuando William salió limpio. Ya sabía que los Ainsworth no eran ricos. Ni siquiera su residencia principal en Lont se comparaba con lo que tenían en su ducado.
“Señor William, usted ya sabe que crear una organización requiere financiación” comentó Priscilla. “Si no se tienen los recursos, ¿para qué crearla?
“Eso se debe a que confío en que podemos lograrlo si todos trabajamos juntos” dijo William con una sonrisa. Aunque en ese momento no disponía de dinero ni recursos, existían muchas maneras de conseguirlos.
Tras haber acompañado a Ezio durante medio año recorriendo el Reino de Hellan, William había presenciado la oscuridad y la vileza de la humanidad. Planeaba usar ese conocimiento para obtener los fondos necesarios para su ejército privado.
“Lo primero es lo primero, quiero que todos tengan una montura”, continuó William explicando. “De esta manera, podremos viajar a cualquier lugar en un instante”.
“¿Qué montura les gustaría tener? Como mínimo, debería ser una Bestia de Clase C.” El chico pelirrojo ignoró a sus oficiales y miró fijamente a los estudiantes regulares de su organización. “Si tienen alguna recomendación, no duden en decírmela.
“¿Monturas?” Los ojos de uno de los estudiantes se abrieron de par en par por la sorpresa. “¿Nos vas a dar monturas? ¿Gratis?
Quien habló era un plebeyo y tenía dieciocho años cuando aprobó el examen de ingreso. Siguió a William porque sentía que no tenía nada que perder al convertirse en su subordinado directo. Jamás imaginó que lo primero que le preguntaría su prefecto mayor sería qué tipo de montura querían.
“¿Gratis? Sí” asintió William. “Sin embargo, el que puedas domesticarlos o no dependerá de tu habilidad.
William miró a sus oficiales con una sonrisa. “Sé que todos sois muy capaces y podéis conseguir vuestra propia montura. Sin embargo, si necesitáis ayuda para adquirir una, decídmelo; tal vez pueda ayudaros. Tened en cuenta que el límite es una Bestia de Clase C. No puede ser de mayor categoría”.
Los alumnos se entusiasmaron mucho y comenzaron a debatir qué tipo de Bestia sería ideal para ellos.
William observaba la escena sentado tranquilamente en su silla. Lo que ignoraba era que, dentro del despacho del decano, Simon, el actual decano de la Academia Hellan, se frotaba las sienes debido a la carta que acababa de llegar hacía unos minutos.
Noé le había informado a Simón que el Reino estaba a punto de reconocer una nueva Orden de Caballería que se llamaría “Soberano de Guerra Angoriano”, o AWS para abreviar.
Se le encomendó la tarea de preparar una breve ceremonia dentro del recinto de la academia para que este nuevo mandato fuera reconocido por todo el alumnado.
“Celine, tu discípula me va a matar” suspiró Simón mientras dejaba la carta a un lado y miraba al techo. “¿Qué demonios está pasando?
Esta fue la primera vez que un estudiante de primer año se convertiría en el líder de una organización con el mismo rango que la Orden de Caballeros del Reino de Hellan. Esto no fue tarea fácil, ya que en tiempos de guerra le otorgaría a William el rango de general.
Simon no encontraba ni una sola razón por la que el Rey pudiera hacer algo así. De no ser porque la carta llevaba el sello oficial del Rey, habría pensado que se trataba de una simple broma del chico pelirrojo.
El decano de la Academia se frotó los ojos cansados mientras se levantaba de su asiento. Tenía que acatar los deseos del rey y hablarlo con el personal. Simon también quería hablar en privado con William para preguntarle por qué se había aprobado algo así.
-
Est abandonó precipitadamente la División de la Clase Mágica junto con Ian e Isaac tras leer la carta del Rey. No podía creer que el pastor que conocía fuera capaz de hacer algo así. William acababa de ausentarse de Lont durante una semana y, a su regreso, ¿se había convertido en el líder de una nueva Orden de Caballeros?
¡Esto era algo inaudito!
El motivo por el que se apresuró a ir a la División de Clases Marciales fue para confirmar la veracidad de la noticia. Según su credibilidad, tal vez tendría que modificar sus planes respecto a su interacción con el chico, quien parecía empeñado en formar su propio ejército privado.
Desafortunadamente, al llegar a la División Marcial, le impidieron la entrada. Los guardias explicaron que el Prefecto Mayor les había ordenado que no permitieran el acceso a nadie ajeno a la División Marcial, ya que iba a tratar un asunto importante con los alumnos de primer año.
Por ello, Est no tuvo más remedio que regresar con las manos vacías y esperar a que el niño viniera a buscarlos una vez terminada la reunión.
-
William estaba sentado cómodamente en su silla, sin saber que había alarmado a muchas personas influyentes de la capital.
En ese momento, los estudiantes discutían sobre el tipo de montura que deseaban. El entusiasmo de los plebeyos era palpable, contagiando también a los nobles de menor rango. Todos coincidían en que la montura debía ser veloz y capaz de volar. De esta manera, tendrían gran libertad para desplazarse tanto por aire como por tierra.
“Una criatura que puede viajar tanto por aire como por tierra suena bien” dijo William, asintiendo con la cabeza. La única criatura capaz de tales hazañas que había encontrado era la Pantera Negra Alada que lo atacó en las afueras del Bosque de Strathmore.
Aunque capturar a esas criaturas sería algo complicado, no era imposible. Ya tenía en mente a alguien que podría ayudarlo; solo necesitaba encontrar la oportunidad de hablar con esa criatura y lograr que accediera a su petición.
William escuchó discretamente mientras los estudiantes mencionaban nombres de bestias como grifos, tigres alados, pegasos y muchas otras bestias voladoras.
El chico pelirrojo casi les escupió por intentar abarcar más de lo que podían.
Los grifos y los tigres alados eran criaturas de Clase B. ¿Y los pegasos? Eran bestias de Clase A que solo unos pocos elegidos podían montar. Se sabía que atacaban a quienes invadían su territorio y eran criaturas muy agresivas.
Por suerte, Priscilla intervino y los sacó de su ensoñación. Al final, les dio una recomendación y William pensó que era una muy buena opción.
“Deberíamos optar por los hipogrifos” propuso Priscilla. “Son más fáciles de domesticar y menos agresivos que los grifos. Además, se convierten en monturas leales una vez que los entrenas adecuadamente. Son el pilar de los Caballeros Aéreos del Reino de Freesia.
Los estudiantes estuvieron de acuerdo unánimemente con la propuesta de Priscilla y miraron a William con expectación.
“Muy bien” dijo William asintiendo. “Un hipogrifo será. Sin embargo, solo quienes completen el entrenamiento regular tendrán derecho a poseer uno. Debes demostrarme que eres digno de tener un hipogrifo.
Los estudiantes vitorearon con alegría y salieron del aula con grandes sonrisas. Solo los oficiales, Kenneth, Priscilla, Spencer, Drake, Conrad y Dave, se quedaron con William. Los hipogrifos eran solo para los estudiantes regulares, pero los líderes eran diferentes. Debían destacar entre los demás para dirigir eficazmente a sus subordinados en los roles que les correspondían.
“¿Quién de vosotros no tiene montura?” preguntó William. “Hablad ahora o callad para siempre.
Conrad y Dave levantaron la mano. Aunque Conrad era noble, era el tercer hijo de una familia marqués. No era muy querido en su familia, razón por la cual decidió ingresar en la academia para forjar su propio destino.
No destacó mucho porque estaba rodeado de personas muy capaces, como Priscilla, Spencer y Drake. Sin embargo, aunque estos adolescentes eran más fuertes que él, en un aspecto los superaba: su capacidad para socializar.
Gracias a esto, pudo formar un círculo de amigos con un gran potencial, al igual que Dave, que se convirtió en oficial antes que él.
Dave, por otro lado, era un simple plebeyo proveniente del sur del Reino de Hellan. Tras ingresar con éxito en la academia, esperaba estar bajo la tutela de un noble. De esta forma, podría tener una vida mejor y más cómoda.
Aparte de estos dos, ninguno de los otros oficiales levantó la mano.
Eso significaba que ya tenían su propia montura y no necesitaban que William les proporcionara una.

Continúa leyendo
Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela)
Capítulo 191
Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 190
Estás leyendo el capítulo 190 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 13 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 1008 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.