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Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 176 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
[Aviso: Este capítulo contiene escenas no aptas para menores. Ya has visto suficiente contenido para adultos para saber a qué me refiero. Además, por favor, responde a los comentarios que he añadido en mis notas de autor. Es muy importante. Gracias.] “Leah, no tienes que esforzarte, acabas de recuperarte de tu lesión” dijo Matthew, intentando persuadir a su amante para que permaneciera en su escondite hasta que se recuperara por completo. “No” dijo Leah, negando con la cabeza. “Si me quedo aquí, me volveré loca de tanto preocuparme por ti. Actualmente se ocultaban en una cueva dentro de la Guarida de la Reina Ancestral. Formaban parte del grupo encargado de destruir el Núcleo de la Mazmorra y acabar con la amenaza del Brote de Monstruos. La mazmorra tenía 50 pisos, y su equipo de cien personas logró llegar al piso 40 antes de ser detenidos por un ejército de monstruos que parecía haber estado esperando su llegada. Tres reinas lamia corruptas de clase S, junto con una horda de lamias de clase C, emboscaron al grupo desde distintas direcciones. La batalla fue intensa, pero lograron derrotar a dos de las tres reinas lamia luchando con todas sus fuerzas. Durante la batalla, varios soldados fueron hechizados por las Reinas Lamia y se volvieron contra sus compañeros. Matthew fue uno de los pocos que logró resistir el Hechizo de Hechizo. Sin embargo, la Reina Lamia aprovechó la oportunidad para acortar la distancia y asestarle un poderoso coletazo que lo estrelló contra la pared de la mazmorra. La Reina Lamia lanzó su daga envenenada como golpe final para acabar con la vida de Matthew, pero Leah la bloqueó con su cuerpo. Debido a esto, resultó gravemente herida y envenenada a la vez. De no ser por su afinidad con la magia del agua, podría haber muerto junto con Matthew en aquella batalla. En ese momento de desesperación, utilizó su habilidad de teletransportación acuática para llevarse, junto con Matthew, a un lugar aleatorio de la mazmorra donde había agua. Por suerte, aterrizaron al pie de una cascada que escondía una cueva tras sus aguas. El lugar les permitió ocultarse sin temor a ser perseguidos por el monstruo. Leah logró purificar su cuerpo del veneno usando su Magia de Agua, pero esto la había debilitado mucho. Aun así, siguió usando su magia curativa para atender las heridas de Matthew, lo que casi la hizo desmayar. Solo cerró los ojos para descansar cuando Matthew recuperó el color en el rostro. Pasaron algunas horas antes de que Matthew despertara. Al ver la palidez de Leah, usó de inmediato las pociones que había conseguido canjeando puntos en la academia para curarla. Al día siguiente, Leah despertó y ambos se abrazaron largamente. Agradecieron estar vivos y en brazos del otro. Matthew guardó silencio mientras abrazaba a su prometida. La besó con ternura en la frente y Leah pudo sentir el amor que él le profesaba. Ambos sabían que no podían permanecer en la cueva para siempre. Matthew se ofreció voluntario para explorar los alrededores y averiguar si era posible escapar de la mazmorra. Sin embargo, Leah no quería que fuera solo e insistió en que la llevara con él. “Matthew, no me dejes aquí” suplicó Leah mientras abrazaba al hombre que amaba. “Si lo haces, te arrepentirás. “No lo haré” susurró Matthew. “Si esto es realmente lo que quieres, entonces aceptaré, pero con una condición. "Estoy de acuerdo." “Todavía no he dicho nada.” “Sea lo que sea, estoy de acuerdo” dijo Leah, dándole una suave palmadita en la espalda a Matthew mientras cerraba los ojos y se apoyaba en su pecho. “No quiero perderte. Matthew la abrazó con más fuerza porque él tampoco quería perderla. “Leah, cuando todo esto termine, casémonos”. En lugar de responder a la propuesta de Matthew, Leah le tomó el rostro entre sus manos y lo besó apasionadamente en los labios. Su repentino gesto despertó los sentimientos de Matthew hacia ella y pronto ambos se perdieron en su amor mutuo. Lea yacía en la cama improvisada que habían hecho dentro de la cueva y miró a Mateo con los ojos llorosos. “¿Estás seguro de esto?” preguntó Matthew. “Sí” respondió Leah. “No sé qué nos depara el futuro, pero ahora mismo, lo único que quiero es estar contigo. Matthew bajó el rostro para besar a su amada y le secó las lágrimas de los ojos. “Te amo, Leah.” “Yo también te quiero, Matt.” Matthew besó a su amante una vez más antes de quitarle el uniforme de la academia que ocultaba su hermoso cuerpo. Contempló las finas piezas de tela blanca que cubrían los atributos femeninos de Leah y las retiró una a una. Aunque la cueva estaba algo oscura, Matthew había aprendido el hechizo Visión Oscura porque solía acompañar a William en sus paseos nocturnos por el campo. También se lo había concedido a Leah, así que ambos podían ver en la oscuridad de la cueva. Matthew se quedó embelesado contemplando el hermoso cuerpo de su amante. Leah rió entre dientes en la cama improvisada y le permitió admirarla por completo. “Eres hermosa, Leah” dijo Matthew con sinceridad genuina mientras bajaba la cabeza para besar esos pechos tentadores que se alzaban orgullosos frente a él. Besó su seno izquierdo mientras su mano acariciaba el otro. El pecho de Leah cabía perfectamente en la palma de su mano y le sorprendió su suavidad. Pronto, la cueva se llenó de gemidos ahogados mientras Leah hacía todo lo posible por contener la voz. Matthew dejó de acariciar su cuerpo solo cuando su amante le suplicó que ya no podía aguantar más. Besó los labios de Leah una vez más, antes de bajar la cadera para consumar su unión. En el momento en que Matthew la despojó de su virginidad, un suave gemido de dolor y placer escapó de los labios de Leah. Matthew no tuvo prisa y con delicadeza la condujo al éxtasis. Con cada embestida, Leah sentía cómo se entregaba por completo a él. Pronto, ambos alcanzaron la cima juntos. Matthew se estremeció al liberar su esencia en lo más profundo de ella, tiñéndola con su color y marcándola como suya. La llenó hasta el borde con su amor. Leah, en cambio, sentía que se derretía. Era como si la estuvieran conquistando, lo que le provocó escalofríos. El placer que le producía era tan intenso que, por un breve instante, su mundo se volvió completamente blanco. Cuando recuperó la vista, Matthew jadeaba mientras la abrazaba contra su pecho. Se estremeció de placer al pensar en repetirlo todo. Como si escuchara sus pensamientos, Matthew la besó apasionadamente en los labios y una vez más movió sus caderas para llevarla al éxtasis. Dentro de aquella oscura cueva, Matthew y Leah hicieron el amor como si no hubiera un mañana. Cuando finalmente terminaron, Leah apoyó la cabeza en el pecho de Matthew y se quedó dormida, agotada. Matthew rodeó a su amado con un abrazo protector, antes de que él también cerrara los ojos para dormir. - Mientras tanto, en casa de Celine… La hermosa hechicera oscura observaba su bola de cristal con expresión serena. A través de los ojos de sus familiares, presenciaba los brotes en las mazmorras que asolaban el Reino Hellan. No era la primera vez que Celine espiaba los asuntos del Reino de Hellan, por lo que conocía bastante bien la ubicación de las ciudades importantes a las que el rey había prestado especial atención. Podía ver las vastas hordas de monstruos que intentaban abrirse paso a través de la ciudad, pero que eran detenidas por los obstinados defensores que mantenían sus posiciones como si sus vidas dependieran de ello. Celine sabía que su Poción de Miasma no era suficiente para corromper por completo un Núcleo de Mazmorra, por lo que supuso que la organización había utilizado un medio poderoso para aumentar su potencia. “Así que este era su plan desde el principio” murmuró Celine. Como Hechicera Oscura, sabía que, además de los monstruos, una amenaza oculta se cernía sobre las tierras del Reino Hellan. “Hechizo del Décimo Círculo” dijo Celine con seguridad. “¿Es esto una especie de venganza contra el Reino de Hellan por prohibir el uso de la Magia Oscura? Parece que mis conocidos son más ambiciosos de lo que pensaba. Celine tenía ganas de reír a carcajadas, pero reprimió ese impulso gracias a su increíble autocontrol. “Quizás esto sea una bendición disfrazada… este tipo de hechizo no puede ser deshecho por clérigos ni por ningún usuario de magia sagrada.” La comisura de los labios de Celine se curvó en una mueca de desprecio. “Los únicos que pueden romper esta maldición son los magos oscuros. Cuando el rey se dé cuenta de lo que está sucediendo, ya será demasiado tarde. Celine quedó impresionada por la meticulosa planificación que la organización había llevado a cabo para su operación. El brote en la mazmorra no era más que una tapadera para distraer la atención, mientras que el verdadero peligro se extendía lentamente como un enjambre de hormigas que avanzaba por la tierra. Lo que Celine y la organización ignoraban era que cierto Pastor, que en ese momento dormía profundamente, haría añicos el castillo que habían construido con tanto esmero en el cielo.
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Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 176

Estás leyendo el capítulo 176 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 13 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 1008 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.