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Leer Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 143 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
[Aviso: Este capítulo contiene escenas para mayores de 18 años] La euforia en la División de Artes Marciales de Primer Año se desvaneció al cabo de unos días. La brillante actuación de William había quedado eclipsada por el inicio de la competición para el puesto de Prefecto Mayor de las Divisiones de Artes Marciales, Espíritu y Magia en los distintos cursos. Entiendan que ser comandante de una división entera era un puesto que nadie dejaría escapar. Era la forma más fácil de llamar la atención del rey del Reino de Hellan y ganarse su favor. William, Ella y Kenneth querían ver cómo le iría a Est en su competición, pero les impidieron el acceso a la División Mágica. Cuando William preguntó a los guardias por qué, estos solo le dijeron que las Clases Marciales no tenían los requisitos para entrar en las instalaciones de las Clases de la División Espiritual y Mágica. El chico pelirrojo quedó estupefacto ante tal trato, pero no le dio más importancia. William se reunió con Grent tras la batalla en el coliseo, y este le contó sobre el trato injusto que las Clases de la División Marcial estaban recibiendo de las otras dos Divisiones. Grent añadió que si William llegara a experimentar estas cosas, no debería enfadarse en el acto y simplemente dejarlo pasar por el momento. Esta era la triste realidad en el Continente del Sur. Solo aquellos con poderes espirituales y mágicos recibían un trato especial. ¿Y los que carecían de magia? Eran tratados como cualquier otro miembro de la Real Academia, incluso si pertenecían a la nobleza. “¡Pensar que existe semejante discriminación aquí en la Real Academia!” Kenneth arrugó la nariz con fastidio. “Está bien” dijo William mientras los tres regresaban al Dormitorio Solaris. “Puesto que no permiten que las Clases Marciales entren en sus Divisiones, yo tampoco les permitiré entrar en la nuestra. Kenneth le dirigió una mirada de "¿Puedes hacer eso?" y William solo soltó una risita al ver la expresión de asombro de su compañero de cuarto. “Por supuesto que puedo hacerlo” respondió William. “Ya verás. William se acercó a los guardias que custodiaban las puertas de la División Marcial de Primer Año. Les mostró su insignia de prefecto y les dio su orden. Aunque los dos guardias lo miraron con extrañeza, prometieron hacer cumplir las normas que les había dado. Kenneth observó cómo William utilizaba su autoridad con mucha naturalidad. “Eres una persona muy mezquina, lo sabes, ¿verdad?” “Soy de los que guardan rencor. ¡Ojo por ojo, diente por diente!” Kenneth negó con la cabeza con impotencia mientras seguía a su compañero de habitación de regreso a su dormitorio. William estaba tan engreído por su descarado abuso de autoridad que había olvidado por completo que sus pocos amigos pertenecían a otras divisiones. Esta orden suya haría que Ian se burlara de él en un futuro no muy lejano. - “Señor, aquí tiene el agua caliente que solicitó” dijo la guapa joven que trabajaba en la posada mientras llamaba a la puerta de una habitación. Un apuesto hombre vestido con ropas elegantes abrió la puerta e hizo un gesto para que ella entrara. Cuando la bella joven estuvo a salvo dentro de su habitación, cerró la puerta con llave y la miró con una sonrisa. La guapa chica se quedó inmóvil en el centro de la habitación, aturdida. El apuesto hombre caminó hacia la cama y le hizo un gesto para que se acercara. “Ven” ordenó el hombre. “Sí” respondió la chica mientras caminaba hacia él. Se detuvo a medio metro del hombre y esperó pacientemente sus siguientes órdenes. El hombre alzó la barbilla de la muchacha mientras la miraba a los ojos, nublados por la vista. Le había lanzado un poderoso hechizo de sugestión para que fuera a su habitación en mitad de la noche, cuando todos en la posada dormían. Le resultó muy fácil potenciar el hechizo de sugestión, pues la bella muchacha le tomó cariño al acompañarlo a su habitación. El factor clave que potenció el hechizo fue que la muchacha era una plebeya y carecía de resistencia mágica. Solo necesitaba esperar a que el efecto del hechizo se consolidara para que su víctima voluntariamente entrara en sus brazos. “Es hora de probar” dijo el apuesto hombre, bajando los labios para besar a la bella muchacha. El cuerpo de la muchacha se tensó por un instante antes de relajarse. El apuesto hombre la sujetó firmemente por la cintura para evitar que cayera al suelo. Un minuto después, sus labios se separaron mientras el hombre se relamía los labios con satisfacción. “Qué fuerza vital tan dulce e inocente” suspiró el apuesto hombre con admiración. “Ahora bien, la pregunta sigue siendo… ¿debería quitarte la virginidad o no? La chica no respondió. Se apoyó débilmente en el pecho del hombre, como si le hubieran arrebatado toda la fuerza de los labios. Si el hombre realmente decidía abusar de ella, la chica sería incapaz de ofrecer resistencia alguna. El apuesto hombre le quitó con destreza la ropa de arriba, dejando al descubierto sus hermosos pechos. Luego, bajó los labios para besar las puntas rosadas que avivaban su deseo, antes de introducirlos en su boca para lamerlos y succionarlos. Quedó muy satisfecho con la suavidad y el volumen de sus pechos, lo que le llevó a disfrutarlos al máximo. El apuesto hombre pasó unos minutos acariciando, besando, lamiendo y succionando los firmes pechos de la chica, mientras suaves gemidos escapaban de sus labios. Solo paró cuando ya había tenido suficiente y se preparó para pasar a la siguiente fase de su noche de placer. Mientras su mano se dirigía lentamente hacia la parte inferior del cuerpo de la bella muchacha, oyó la voz de la dueña de la posada llamando a su hija desde el primer piso. “¿Ava?” llamó la voz. “¿Dónde estás, niña? El apuesto hombre chasqueó la lengua porque la oportunidad se había esfumado. Sabía que no podía poner en peligro su misión solo por satisfacer sus deseos carnales con una simple plebeya, por muy hermosa que fuera. El apuesto hombre susurró al oído de la muchacha mientras reforzaba el hechizo de sugestión que ya se había apoderado de su mente y su cuerpo. “Olvidarás todo lo que ha pasado. No recordarás mi rostro, mi nombre ni nada relacionado conmigo. ¿Entiendes?” “Sí” respondió débilmente la bella joven. El apuesto hombre observó cómo la bella muchacha se tambaleaba hacia la puerta. Aun en su estado de debilidad, la bella muchacha no olvidó hacer una reverencia y cerrar la puerta con llave tras de sí. “Esto no es más que un pequeño percance” murmuró el apuesto hombre mientras miraba por la ventana de su habitación. “Una vez que entre en la Real Academia, seguiré las órdenes de mi señor y… me deleitaré con los hermosos cuerpos de las damas más talentosas del reino mientras les extraigo la fuerza vital de sus labios carnosos. ¡Qué ganas tengo de probarlas! El hombre sonrió mientras reprimía la risa que le embargaba. “¡Gloria a la raza demoníaca!”
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Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) Capítulo 143

Estás leyendo el capítulo 143 de Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela), un novela. «La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la Luz puede hacerlo» dijo la Diosa Amaltheia mientras estrechaba a William en su amoroso abrazo. «El odio no puede expulsar al odio, sólo el Amor puede hacerlo».… Este capítulo tiene publicado el 2 de diciembre de 2025, Traducido por el grupo Crowli. Reencarnado con el sistema más fuerte (Novela) tiene 1004 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.