Leer Reencarnación del sanador más fuerte (Novela) Capítulo 130 online gratis en español
🏴 Grupo: Xeroo✍️ Traducción: Xeroo
Cuando Xu Feng aprovechó la oportunidad para lanzar múltiples cápsulas explosivas contra los dragones, confundidos y enfurecidos, las cápsulas explotaron al impactar, esparciendo aún más la mezcla corrosiva sobre sus escamas ya corroídas.
Si las palabras pudieran describir la situación actual de los Drakes de Pirita, no sería diferente a tener una herida abierta salpicada de numerosas sales.
Los dragones solo podían gritar y tropezar mientras intentaban deshacerse del dolor, olvidándose de su dragón alfa.
La escena en el acantilado era caótica, con numerosos dragones ascendiendo al cielo, con la esperanza de sacudirse lo que les estuviera haciendo daño.
Algunos dragones más jóvenes estaban incapacitados, incapaces de mover un músculo porque el dolor era demasiado intenso para que lo soportaran.
El dragón alfa, aún con el ojo atravesado por el bastón de Xu Feng, observaba con tristeza el sufrimiento de sus crías. Intentó rugir para comunicarles que todo estaría bien, pero su apariencia lo delató.
El sangrado de su ojo, seguido por el despiadado bombardeo de ataques de Xu Feng y cápsulas explosivas en sus puntos de carne críticos, fue demasiado para él.
En un momento de desesperación, el dragón alfa intentó levantarse, sus enormes alas se movían débilmente mientras luchaba por mantenerse en pie.
"¡Ni hablar!", se burló Xu Feng mientras lanzaba Fuego Sagrado sobre sus alas. El fuego era como un amplificador en sus alas corroídas, obligando al dragón alfa a gemir y caer.
A continuación hubo otra ronda de palizas brutales, en la que Xu Feng golpeó repetidamente los puntos críticos de carne.
Al principio, el daño fue mínimo, pero con la precisión de Xu Feng al no fallar un punto crítico, el daño se amplificó a un grado innumerable.
La criatura, antes orgullosa y feroz, ahora parecía destrozada, y su fuerza menguaba con cada segundo que pasaba. Mientras observaba el sufrimiento de los dragones jóvenes, el dragón alfa emitió un grito gutural y lastimero.
No fue sólo un rugido de dolor, sino uno de profundo dolor y arrepentimiento.
Los ojos del dragón, aunque cegados y ensangrentados, parecían estar pidiendo misericordia, no para sí mismo sino para los demás.
Bajó la cabeza, en un gesto de sumisión y desesperación, como si aceptara su destino y esperara que su sacrificio perdonara al resto.
Al observar sus acciones, Xu Feng se detuvo un momento. Pudo ver la emoción en la acción del dragón, sus desesperados intentos por proteger a sus parientes y sus llantos desgarradores por su seguridad.
Por desgracia, Xu Feng sabía perfectamente que dudar ahora era ridículo. «Puedes odiarme, pero esto es solo un ciclo de vida. Cazas para alimentar a tu familia, y ahora solo eres tú el que está siendo cazado».
Con un último y decidido suspiro, Xu Feng apretó más fuerte su bastón y asestó el golpe final.
El cuerpo del dragón alfa se quedó flácido y colapsó con un fuerte golpe.
Sus alas, que antaño eran símbolos de su poder, yacían tendidas y sin vida en el suelo.
Los dragones restantes, viendo la muerte de su líder, emitieron gritos desgarradores, un coro triste que resonó en todo el valle.
Algunos de los patos adultos fueron más comprensivos y estuvieron decididos a intentar volar al cielo para huir junto con algunos patos más jóvenes.
Por desgracia, sus acciones no pudieron escapar a la aguda perspectiva de Xu Feng.
—¡No tan rápido! —se burló y lanzó Fuego Sagrado sobre las alas de quienes intentaban huir.
"No perdí tanto tiempo sintetizando solo para que todos ustedes escaparan".
Las llamas estallaron en el cielo, envolviendo las alas de los dragones e imposibilitando su vuelo. El fuego sagrado consumió su capacidad de huida, obligándolos a retroceder al suelo en una lucha desesperada.
El olor a escamas quemadas y la visión de los dragones retorciéndose de dolor solo alimentaron la determinación de Xu Feng.
Tiempo después, los dragones finalmente comprendieron una cosa: escapar era imposible. La única forma de sobrevivir era matar al intruso.
Así, a pesar del dolor insoportable de sus escamas al ser corroídas poco a poco, comenzaron a mostrar sus garras, reuniendo todas sus fuerzas mientras miraban ferozmente a Xu Feng.
Sus ojos, llenos de una mezcla de rabia y desesperación, se fijaron en él, la única fuente de su agonía y de la desaparición de su líder.
—Sí, ahora me estás mostrando la reacción adecuada de un depredador. —Xu Feng se ajustó las gafas y se mantuvo firme, inquebrantable, mientras los dragones se acercaban.
Podía ver su determinación en la feroz determinación de sus ojos. Eran criaturas que luchaban por su supervivencia, impulsadas por el instinto primario de proteger a los de su especie.
Un silencio inquietante se apoderó de este inevitable enfrentamiento. Con ambos bandos listos para la lucha, los dragones dieron el primer paso.
Soportando y aguantando el dolor de la corrosión que los devoraba vivos, se lanzaron hacia adelante, con sus garras extendidas y sus mandíbulas chasqueando.
—¡Predecible! —se burló Xu Feng para sus adentros mientras daba unos pasos con suavidad, esquivaba el ataque y preparaba su bastón.
Con un fuerte golpe, Xu Feng golpeó la barbilla del dragón y lo utilizó para impulsarse hacia atrás, creando una buena distancia entre ellos.
Sin embargo, los dragones, que parecían estar en un frenesí absoluto, acortaron la distancia rápidamente. Con un aleteo, algunos se obligaron a cambiar el cielo por terreno elevado.
Cuando Xu Feng intentó lanzar Fuego Sagrado para derribarlos del cielo, otro dragón se lanzó hacia adelante, lo que lo obligó a usar su bastón para defenderse del choque frontal.
La disparidad entre sus fuerzas era evidente, dado que Xu Feng tuvo que retroceder cinco pasos antes de estabilizarse.
"Tsk, como era de esperar. Esto no va a ser fácil." Chasqueó la lengua, pero no se frustró por el resultado. Si hubiera sido fácil exterminar a esos dragones en el acantilado, no habría hecho tantos preparativos.
"Supongo que esto puede considerarse la segunda ronda, ¿no?", murmuró Xu Feng, conjurándose Bendición de Valor y Bendición de Protección.
¿Quién dijo que un sanador no puede hacer combate cuerpo a cuerpo?
¡Hoy les haría saber a estos dragones que acercarse a él fue un error!

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Reencarnación del sanador más fuerte (Novela) Capítulo 130
Estás leyendo el capítulo 130 de Reencarnación del sanador más fuerte (Novela), un novela. \-¿«Eliminar mi cuenta del juego y recibir una mansión en las afueras de la ciudad»? \-¿Acaso me tratan como a un perro abandonado? ¡Qué ridículo! Xu Feng, exvicelíder del Súper Gremio Reaver en el juego Mundo Divino,… Este capítulo tiene publicado el 13 de julio de 2025, Traducido por el grupo Xeroo. Reencarnación del sanador más fuerte (Novela) tiene 537 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.