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Leer ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 34 online gratis en español

🏴 Grupo: Inmensurable✍️ Traducción: Inmensurable
A la mañana siguiente temprano. El cielo apenas comenzaba a clarear con las primeras luces del alba. En circunstancias habituales, a estas horas Evia todavía estaría roncando plácidamente en el lecho. Sin embargo, hoy, desafiando todas sus costumbres, se levantó temprano a asearse, pasó por el comedor a coger un pan y partió a toda prisa rumbo al alojamiento de Ye Tu, comiendo por el camino. Ye Tu le había prometido que hoy le enseñaría algo muy bueno. o( ̄▽ ̄)ブ ¡Tenía que llegar cuanto antes para ver qué maravilla era exactamente! Aunque la hora era sumamente temprana, era de conocimiento público que Ye Tu jamás dormía, de modo que daba exactamente lo mismo presentarse a cualquier hora. De este modo, unos diez minutos más tarde. Evia ya se encontraba frente a la puerta del alojamiento de Ye Tu. ¡Toc, toc, toc! Llamó con unos golpes secos. En el breve lapso de espera junto al umbral, su corazón latía cargado de tensión y expectación. ¿Qué clase de cosas buenas le enseñaría Ye Tu en realidad? A decir verdad, a la medianoche de ayer, mientras aún se encontraba en la mansión de Ilinwitt, ya se lo había preguntado directamente a Ye Tu. Al fin y al cabo, ¡pasadas las doce ya contaba formalmente como el día siguiente! Y luego... Ye Tu la echó de vuelta a su habitación sin contemplaciones. ¡Pero ahora ya no había excusa que valiera! Pronto, la pesada puerta se abrió con suavidad. Quien atendió al llamado fue la doncella marioneta mágica que Ye Tu había remodelado, luciendo tan viva y natural que parecía una persona de carne y hueso. "Buenos días, señorita Evia", la sonrisa en sus labios seguía siendo impecable y perfectamente protocolaria. "¡Hola, hola!" Evia asintió con la cabeza y estiró el cuello por encima del hombro de la doncella, barriendo el interior de la casa con la mirada. Sin embargo, no vio la figura de Ye Tu por ningún lado. "¿Y Ye Tu?" "Mi señor salió ayer por la mañana y no ha regresado desde entonces." ¿Eh? '¿No ha regresado?' '¡¿Eso significa que Ye Tu se quedó a pasar la noche entera en la casa de esa tipa?!' En un instante, toda clase de escenas indescriptibles de contenido restringido y no apto para menores desfilaron vertiginosamente por su mente; ¿acaso esos dos se habrían...? Si se presentaba allá en este preciso momento, ¿no terminaría interrumpiéndolos en el peor momento posible? Sacudió la cabeza con fuerza, desterrando de un golpe todos esos disparates de su mente. 'No, no puede ser, de ninguna manera; aunque esa mujer de la armadura no sea del todo decente, Ye Tu no es esa clase de persona.' "Siento haber molestado." Dicho esto, se disponía a dar media vuelta para marcharse, cuando por el rabillo del ojo divisó una tetera de té negro sobre la mesa del balcón, con una taza humeante de la que aún se elevaba vapor fresco. 'Un momento.' 'Si Ye Tu no está aquí, ¿por qué ese té parece recién preparado?' 'Según los protocolos operativos de una marioneta mágica de servicio doméstico, ¿no se supone que la doncella debería tener todo recogido y guardado?' "¿Y eso...?" '¿No será que Ye Tu le metió mano a la marioneta mágica de forma imprudente y le desconfiguró los circuitos internos?' "Me lo he preparado para mí", explicó la sirvienta con una apacible sonrisa. "Ah, claro, claro..." Evia asintió por puro automatismo. '¡Un momento, nada de eso!' "¡¿Te lo preparaste para ti?!" '¡Si no eres más que una marioneta mágica! ¡¿Desde cuándo los constructos comen y beben?!' '¡¿Se puede saber qué clase de funciones absurdas te instaló Ye Tu?!' ... Transcurrió otra media hora más. Evia llegó finalmente a la mansión de Ilinwitt. Apenas cruzó la entrada del estudio, descubrió a Ye Tu sentado en el lugar que ocupaba habitualmente. No estaba leyendo libros como de costumbre; simplemente descansaba recostado de lado sobre el sofá, mientras frente a él flotaba una hebra de corriente luminosa de color dorado pálido, tan brillante como los primeros rayos de la aurora matutina. "¿Qué es eso?", preguntó Evia picada por la curiosidad. En realidad lo soltó al aire sin esperar una respuesta real. Según sus previsiones, consideraba que ya sería una gran suerte si recibía el típico: 'Esto no es algo que debas saber por ahora'. Sin embargo... "El poder divino del Señor del Alba." ¿Eh? '¡¿De verdad me contestó?!' Evia se quedó estupefacta; se rascó la nuca y avanzó hasta sentarse frente a Ye Tu. "¿De dónde lo sacaste?" Tras estos días de convivencia, ya había asimilado y aceptado con naturalidad el hecho de que Ye Tu era más formidable que las propias deidades. "Lo intercepté en el camino ayer." '¿Ayer?' '¿No habrá sido justo cuando desapareció de la nada al mediodía?' "¿Acaso su poder divino te resulta útil?" "Está bien, dentro de lo que cabe." Al fin y al cabo, el poder divino constituía una manifestación exclusiva a la que solo tenían acceso las entidades superiores que habían rozado las leyes fundamentales del cosmos. Evaluando únicamente su valor místico, tal vez no alcanzaba al artefacto divino 【Pluma de Escarcha】 ni al 【Ojo de los Secretos】 que había obtenido previamente, pero se situaba inmediatamente por debajo de ambos. "Por cierto, hace un momento fui primero a tu casa", vaciló un instante. "Esa marioneta mágica tuya... ¿no tiene algo raro?" Salvo por ciertas marionetas diseñadas con propósitos sumamente especializados... jamás se había oído de constructos mágicos domésticos que necesitaran ingerir alimentos y bebidas al igual que los humanos de verdad. "Te refieres a ella." Ye Tu flexionó levemente la punta de su dedo. Aquella hebra de poder sagrado del Señor del Alba flotó en el aire ondulando suavemente, hasta posarse en su mano y desvanecerse sin dejar rastro. "Le conferí la iluminación espiritual." "¿Iluminación espiritual?" '¿Y eso qué demonios significa?' "En términos sencillos: en la actualidad ya no es una simple marioneta mecánica, sino una persona dotada de pensamiento individual, emociones propias y deseos personales." En rigor de la verdad, tampoco cabía definirla formalmente como una 'humana'; la designación más rigurosa sería la de un 'artefacto que engendra espíritu'. Pero aquello exigiría explicar todo el concepto de los espíritus de artefactos, de modo que resultaba mucho más práctico utilizar una formulación que Evia pudiera asimilar sin enredos. "¡¿Semejante hazaña es posible?!" Evia se quedó boquiabierta por el asombro. Otorgar vida consciente a un objeto inerte... ¡¿en qué se diferenciaba eso de los dominios de un dios creador?! Comparado con esas pretendidas 'deidades' de este mundo, ¡Ye Tu era quien en verdad merecía llamarse dios! "¿Eso quiere decir que en ciertos aspectos también funciona igual a una mujer normal?", no pudo contenerse de indagar con picardía. "¿Puede... reproducirse y dejar descendencia?" Resultaba evidente que aquello último no era lo que verdaderamente pretendía preguntar. Solo que, por temor a que Ye Tu la dejara colgada de un poste afuera si soltaba la barbaridad que tenía en mente, optó por una formulación bastante más prudente y refinada. Ye Tu: "..." 'Esta muchacha se pasa los días enteros con la cabeza atiborrada únicamente de esas indecencias.' "Todo cuanto puedas imaginar que corresponde a un ser humano común, ella también está capacitada para hacerlo." '¡Sssss...!' '¡¿De verdad se puede?!' Evia contuvo el aliento con un estremecimiento interior, dejando sellado en ese preciso instante el argumento central para su subsiguiente obra gráfica. 'Mmm...' Visto desde cierta perspectiva, no cabía duda de que era una dibujante de doujins sumamente entregada a su oficio. No en vano había alcanzado la cúspide como figura legendaria en semejante disciplina. "Por cierto, ¿dónde está esa tipa? ¿Aún no termina de practicar?", inquirió de pronto. "..." Ye Tu dejó escapar un suspiro de resignación. "Si tienes algo que decir, suéltalo de una vez; deja de andar con tantos rodeos y disimulos." 'Me descubrió.' Evia sintió una punzada de bochorno. "¿No dijiste ayer que hoy me enseñarías algo muy bueno?" "¿Y por qué no lo pediste directamente desde el principio?" Cambiando de tema una y otra vez para dilatar la conversación. "Si lo pedía sin anestesia, parecería que estaba desesperada; ¡por supuesto que tenía que preparar un poquito el terreno primero...!", masculló en voz baja entre dientes. "..." '¿Preparar el terreno?' '¡Si anoche, apenas el reloj marcó las doce y un minuto, viniste a exigírmelo de golpe!' '¿Por qué en ese momento no se te ocurrió preparar ningún terreno?' Sacudiendo la cabeza con resignación, Ye Tu extrajo una tablilla de jade y se la arrojó hacia el frente. "Míralo tú misma." Evia la atrapó con manos torpes y apresuradas; la examinó de arriba abajo una y otra vez antes de levantar la vista: "¿Tengo que derramar sangre de nuevo?" "No hace falta; basta con que te la apoyes contra la frente." '¿Esta vez es tan sencillo y práctico?' "¡Pierde cuidado, te juro solemnemente que jamás se la mostraré a nadie más!", prometió Evia con absoluta seriedad. "Al contrario: tienes total libertad de mostrársela a quien te plazca; cuantas más personas la aprendan, muchísimo mejor." ¿Eh? Evia se quedó desconcertada un segundo, pero comprendió de inmediato: "Ya lo entiendo... Ye Tu, lo que pretendes es difundir tu propia religión y recolectar fe, ¿verdad?" "Te equivocas." Quizá para la inmensa mayoría de las deidades y los profesionales trascendentales de este mundo la 'fe' constituía un recurso de suma trascendencia. Sin embargo, para Ye Tu... "Para mí, la fe carece de sentido." \----- • Novela: 飞升错世界了怎么办? • Título en inglés: What Should I Do If I Ascended to the Wrong World? • Autor: A Jiu Wei (阿玖未) • Traductor: Inmensurable ☯️ ¡Compañero(a) daoísta, deja tu reacción y comentario para ayudar a acelerar el cultivo de los próximos capítulos! ¡Tu apoyo es nuestra energía espiritual! ¡Que tu Gran Dao prospere! 🙏
¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela)

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¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) Capítulo 34

Estás leyendo el capítulo 34 de ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela), un novela. Año 745 del Calendario de la Luz. Los dioses que antaño caminaban entre los mortales se han retirado a las profundidades del reino astral. Con el silencio divino, ha comenzado la verdadera era de los seres mortales.… Este capítulo tiene publicado el 10 de octubre de 2026, Traducido por el grupo Inmensurable. ¿Qué Hago Si Ascendí al Mundo Equivocado? (Novela) tiene 108 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.