Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 89 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
[Caïssa - Sede central]
"Aquí están todos los archivos de las personas que me pediste que buscara."
"De acuerdo, gracias"
Sin siquiera mirar a PequeñaSerpiente a mi izquierda, tomé los archivos de su mano y los arrojé sobre el escritorio en el que estaba trabajando.
Había pasado una semana desde que supe del pasado de Ren, y nada había cambiado.
Las reformas del almacén estaban prácticamente terminadas. Con mi presupuesto limitado, solo pude redecorarlo para que tuviera mejor aspecto, pero la verdad es que todavía no había ni equipos de alta tecnología ni salas de formación.
Yo era demasiado pobre para eso.
"…¿Qué estás haciendo?"
Al verme desechar los archivos que me acababa de dar, PequeñaSerpiente puso los ojos en blanco y no pudo evitar preguntar
"Estoy haciendo preparativos"
"¿Preparativos para?"
"Bueno, digamos que dentro de cuatro meses me iré de viaje largo con un par de personas…"
Frunciendo el ceño, PequeñaSerpiente no pudo evitar inclinar la cabeza confundido.
"...si faltan cuatro meses, ¿por qué hay que empezar a hacer preparativos ahora?"
"No me creerías aunque te lo contara"
Iré a buscar una cura para una maldición que ha sido universalmente reconocida como incurable.
…era lo que quería decirle, pero no me creería aunque se lo dijera.
Además, tampoco le dije que no iba a estar en la Tierra durante todo ese viaje.
Así que mejor esquivar la pregunta.
"…"
Sin palabras, PequeñaSerpiente solo pudo pellizcarse el entrecejo mientras continuaba.
"En cualquier caso, revisé los perfiles de las personas que habías recomendado anteriormente para unirse a nuestro grupo de mercenarios, y sigo sin entender por qué las quieres."
Cogió el archivo que tiré sobre el escritorio, PequeñaSerpiente lo abrió y extrajo tres perfiles.
"Entiendo más o menos por qué quieres reclutar a Ryan Polive, pero ¿por qué un Domador de monstruos y un viejo mercenario?"
PequeñaSerpiente frunció el ceño, señalando los archivos de Eva y Leopold.
"¿No es inútil la clase de Domador de monstruos, ya que solo pueden controlar una bestia? Además, por lo que me han dicho, la bestia que doman ni siquiera puede aumentar su fuerza."
Sin siquiera mirar a PequeñaSerpiente, seguí garabateando en un trozo de papel.
Lo que dijo no estaba mal.
Los domadores de monstruos no eran muy solicitados debido a sus limitaciones en cuanto al número de bestias que podían domar. Normalmente una, en raras ocasiones dos.
Además, las bestias que lograban domesticar no podían volverse más fuertes. Su fuerza era fija. Es decir, si domesticabas una bestia de rango, ya no había vuelta atrás.
No importaba cuánta comida le dieras ni cuánto tiempo dedicaras a entrenarla, la bestia siempre iba a permanecer en el mismo rango.
A menos que consiguieras uno nuevo, no podrías subirle el rango.
…y ahí radicaba el verdadero problema.
Los gastos necesarios para mantener a un Domador de monstruos eran astronómicos.
Los costes de capturar y alimentar a una bestia de alto rango probablemente equivalían a los costes necesarios para criar a varios héroes de alto rango.
Simplemente no valió la pena.
"Ni me hagas hablar del mercenario."
Al ver que yo seguía garabateando cosas, PequeñaSerpiente continuó
"Por lo que he encontrado en los archivos, parece ser un miembro regular sin aparente..."
"Detener"
Suspiro
Dejé la pluma, me recliné en la silla, miré a PequeñaSerpiente y suspiré.
"PequeñaSerpiente, confía en mí. Sé lo que estoy haciendo."
-¡Película!
Agité el bolígrafo que rodaba sobre el papel y continué.
"¿Crees que elegiría gente al azar sin pensarlo mucho?"
PequeñaSerpiente negó con la cabeza y respondió
"No"
"¿Entonces, qué sentido tiene preguntar? Espera y te demostraré que mi juicio no fue erróneo."
Tras fruncir el ceño por un instante, PequeñaSerpiente finalmente asintió con la cabeza.
"…está bien"
Al ver a PequeñaSerpiente asentir, una leve sonrisa apareció en mis labios.
Aunque PequeñaSerpiente era una persona muy capaz, tendía a cuestionar cada una de mis decisiones.
Bueno, no se equivocaba al hacerlo. Es decir, aparte del incidente con CB Pharmaceuticals, realmente no ha visto todo mi potencial.
Tampoco sabía que yo era la autora de esta novela.
No le faltaba razón al dudar de mí. Sobre todo porque no sabía lo que tenía preparado para los miembros que pensaba reclutar.
Al final, con el tiempo, PequeñaSerpiente acabará entendiendo lo que estaba haciendo.
"¿Algún otro problema?"
"Sí, en realidad"
Sonriendo, mis cejas se crisparon.
"No debías haber respondido a eso…"
Negando con la cabeza e ignorando mis quejas, PequeñaSerpiente continuó
"Según la información contenida en los archivos, Ryan Polive, el chico de 12 años al que usted estaba interesado en reclutar, está siendo observado actualmente por un gremio de nivel oro."
"¿Clasificado como oro?"
"…sí"
Apoyando la cara en la mano, murmuré suavemente
"Esto sí que es un problema…"
Un gremio de categoría oro.
Sabía que Ryan estaba siendo reclutado por un gremio de nivel oro, pero eso no cambiaba el hecho de que esto fuera un problema.
Los gremios se dividían en cinco rangos diferentes: bronce, plata, oro, platino y diamante.
Para que un gremio pudiera ser clasificado en los rangos oro, debía tener al menos a alguien clasificado en su seno.
Para platino, debían tener al menos un héroe clasificado y para diamante.
'…¿Clasificación B, eh?'
Hasta ahora, el oponente más fuerte al que me he enfrentado era de un rango similar… y eso que yo ya estaba aprovechando las aperturas que otros me habían creado.
Luchar contra un personaje de rango B con mi fuerza actual era un suicidio.
Mientras mis pensamientos se detenían en este punto, una sonrisa apareció en mi rostro.
…pero ¿quién dijo nada sobre que yo luchara abiertamente contra ellos?
Volviendo mi atención a PequeñaSerpiente, ordené
"PequeñaSerpiente, envíame toda la información relativa al gremio de nivel oro que quiere reclutar a mi futuro miembro…"
"Desde sus enemigos, detalles sobre su maestro de gremio, los altos ejecutivos y sus familias, ¡asegúrate de no pasar nada por alto! ¡Quiero saber sus hábitos, sus amigos, sus enemigos, todo!"
"¿Qué?"
Frunciendo el ceño, PequeñaSerpiente no pudo evitar sentirse aún más confundido.
¿Para qué necesitaría toda esa información?
¿Planeaba chantajearlos?
De ninguna manera pensaba que los altos ejecutivos de un gremio de categoría oro creyeran que la gente no atacaría a sus familias.
Cuanto más hablaba Ren, más se confundía PequeñaSerpiente.
Sonriendo al ver la cara de confusión de PequeñaSerpiente, entrelacé los dedos y apoyé la barbilla sobre ellos. Mirándolo, le pregunté
"PequeñaSerpiente, ¿qué haces cuando te encuentras frente a un oponente mucho más fuerte que tú?"
"¿...corres?"
Negando con la cabeza, no pude evitar mirar a PequeñaSerpiente con desaprobación.
"Pequeña Serpiente, ten un poco de valor"
"Qué vas a-"
Alcé la mano y le impedí hablar.
"PequeñaSerpiente, no necesitas ser la persona más fuerte del mundo para vencer a un oponente fuerte... no."
Levanté el dedo y señalé mi cabeza.
"...por muy fuerte que sea alguien, si no puede ser más astuto que tú, nunca podrá ganar."
"A menos que tuvieran un poder tan abrumador que ningún engaño ni plan pudiera tener éxito, siempre había una solución... solo había que encontrarla."
-¡Vuam!
Al tocar mi reloj, apareció un enorme tablero de ajedrez sobre mi escritorio.
Bostecé, estiré la espalda y empecé un juego. Mientras lo hacía, empecé a hablar.
"A menos que seas un dios, ningún ser es perfecto."
¡Tak!
Al mover mi peón para comenzar la partida, eché un vistazo a PequeñaSerpiente.
Todos tenemos una debilidad, por mucho que intentemos ocultarla… Sea grande o pequeña, oculta o no, todos tenemos una debilidad… Tomemos como ejemplo a Aquiles. A pesar de ser invulnerable a todo, en cuanto una flecha le atravesaba su punto débil, el talón, moría como cualquier otro en el campo de batalla…
¡Tak! ¡Tak! ¡Tak!
Mientras hablaba, en tiempo real, las piezas del tablero de ajedrez se movían automáticamente, al ritmo de mi conversación.
"...Sin importar lo fuerte que fuera tu oponente, una vez que encontrabas su debilidad podías explotarla a tu favor..."
-¡Tak!
Mientras hablaba, concentrado en la partida, observaba las piezas en constante cambio y realizaba los movimientos necesarios. Cuanto más tiempo pasaba, menos piezas quedaban en el tablero.
PequeñaSerpiente, mirando fijamente el juego que tenía delante, observó mi rostro sereno y no pudo evitar preguntar
"¿Pero qué pasa si no sabes cuál es su punto débil?"
Mirando a PequeñaSerpiente, sonreí con sorna.
¿No lo encuentras? Entonces... ¡hazlo tú mismo!
Tras mover la torre hasta el fondo del tablero ahora vacío, pronto apareció debajo de otra torre, bloqueando al indefenso rey.
"Ya sea mediante el uso del engaño, las artimañas, el dinero, los contactos, la información… si se utilizan bien, sin duda aparecerá una oportunidad… y entonces"
-Tak
"Mate"
[Fin del juego - Has ganado]
Mientras PequeñaSerpiente escuchaba, viendo cómo se desarrollaba el juego ante sus ojos, aunque en cierto modo estaba de acuerdo, no pudo evitar fruncir el ceño.
"¿Estás diciendo que tú solo puedes enfrentarte a un gremio de categoría oro?"
Sonriendo misteriosamente, no respondí.
"En dos días lo sabrás..."
Tras un breve silencio, PequeñaSerpiente asintió con la cabeza.
"De acuerdo, tengo mucha curiosidad por saber qué harás."
PequeñaSerpiente era realmente curioso
…La razón por la que se unió al grupo mercenario fue principalmente por su propia curiosidad.
Si lo pensaba bien, aparte del incidente con los productos farmacéuticos, nunca había visto a Ren haciendo nada grandioso.
Claro que el hecho de conocer sus circunstancias con respecto al Monolito también lo había impactado, pero… eso no significaba que confiara plenamente en las habilidades de Ren.
Hablaba mucho, pero nunca le demostró realmente que su decisión merecía su confianza.
…quizás esta podría ser una gran oportunidad para determinar si su decisión de unirse a él fue la correcta.
Tras reflexionar sobre lo sucedido, PequeñaSerpiente suspiró y cambió de tema.
"En fin, respecto al mercenario Leopold Ray, creo que podríamos reclutarlo si le pagamos lo suficiente. Al fin y al cabo, es un mercenario... pero hay un pequeño problema."
Fruncí el ceño y me tembló la boca.
¿Por qué había un problema con todo?
¿Por qué no podía salir algo bien de una vez?
Suspirando y masajeándome la frente, pregunté
"¿Qué es?"
PequeñaSerpiente hizo una pausa y, mirándome a los ojos, dudó un instante antes de decir
"No tenemos dinero…"
"…"
Un silencio sepulcral inundó el almacén.
"Keumm…Keumm…No te preocupes. Lo resolveré para el final de la semana."
Rompiendo el silencio, tosiendo para ocultar mi vergüenza, me apoyé en mi silla.
Dinero.
¡Maldito dinero!
Siempre que quería hacer algo, el dinero era lo primero que me preocupaba.
Con el coste de mi formación, las reformas del almacén, los impuestos y otros gastos superfluos a los que me enfrentaba, ahora era pobre.
Nunca había suficiente dinero.
Tenía un par de soluciones a corto plazo que me permitirían ganar mucho dinero, pero al final, si quería mantener a todo un grupo mercenario, necesitaba pensar de forma más amplia.
Necesito crear una fuente de ingresos estable.
…y, afortunadamente para mí, un plan ya había comenzado a formularse en mi cabeza.

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Punto de Vista del Autor (Novela)
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 89
Estás leyendo el capítulo 89 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.