Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 857 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¿Estoy herido?
Jezebeth se quedó mirando sus manos, empapadas en su propia sangre, atónita. No se había imaginado que el ataque fuera tan devastador.
De no haber sido por su armadura, probablemente habría sufrido heridas más graves.
Surgió de la nada y apenas pudo resistirse. Alzando la vista para mirar a Ren, que resoplaba con fuerza, Jezebeth sintió que algo hervía en su interior.
'Claro… No es bueno que no corresponda a sus intenciones.'
Al ver que el ataque le había pasado factura, Jezebeth reprimió el dolor de sus heridas y se esforzó por avanzar. Con la vista ligeramente borrosa, vio la espalda de Ren frente a él y extendió la palma de la mano.
Runas doradas envolvieron su palma, y el espacio alrededor de su mano se hizo añicos.
Una hoja bloqueó la mano justo cuando estaba a punto de alcanzar la espalda de Ren. No supo cuándo, pero Ren se giró de repente y atacó con su espada.
Los dos se miraron fijamente en silencio mientras el espacio a su alrededor comenzaba a desmoronarse.
Ya no intercambiaron palabras como antes. No hubo tiempo para mediar palabra, pues se distanciaron y se atacaron mutuamente.
¡BOOM! Los ataques fueron devastadores, destrozando el espacio a su alrededor y creando grandes ondas en el aire que se extendieron por todo el cielo.
Todo bajo sus pies se desgarraba, y la tierra se desintegraba con cada uno de sus intercambios.
Ninguno de los dos tenía ventaja. Si bien Jezebeth estaba herida por el golpe anterior, Ren se había agotado en el proceso, igualando así las cosas.
¡SHIIIIIIIING—!
Un resplandor cegador de una presión aterradora se dirigió repentinamente hacia Jezabeth. Era rápido, extremadamente rápido. En cuestión de segundos, lo alcanzó, y justo cuando estaba a punto de rozarle la nariz, Jezabeth apoyó la palma de la mano contra un lado del resplandor, y este se hizo añicos, convirtiéndose en un fino polvo.
¡Swoosh!
Al sentir algo detrás de él, el cuerpo de Jezabeth se retorció al dar una patada, y su pie golpeó algo blando.
"¡Umpf!"
Al oír algo por casualidad, Jezebeth supo que su golpe había dado en el blanco, y cuando recobró el sentido, vio la figura de Ren alejarse disparada de él por el cielo.
No desperdició ni un solo segundo de ese momento.
Fijando la mirada en la figura de Ren, Jezebeth presionó su dedo hacia adelante, y una grieta gigantesca se formó a un par de metros delante de Ren.
Una gran protuberancia de su dedo asomó por la grieta, y como si el movimiento hubiera sido perfectamente sincronizado, se deslizó hacia abajo y presionó directamente contra la figura en movimiento de Ren.
¡BOOM!
El ataque impactó de lleno en el cuerpo de Ren, y este escupió un chorro de sangre mientras su cuerpo seguía alejándose de Jezebeth.
El cuerpo de Ren recibió todo el impacto del ataque, y mientras su cuerpo seguía saliendo despedido lejos de él, escupió un bocado de sangre y tosió más.
Jezabet no desaprovechó tal oportunidad y lo siguió por detrás, apareciendo finalmente justo frente a él y presionando su mano contra su rostro mientras lo hacía.
¡Swoosh!
Intentando contorsionar su cuerpo para esquivar la mano de Jezabeth, Ren actuó con rapidez, pero no lo logró del todo. Sus esfuerzos fueron inútiles, pues la mano de Jezabeth impactó firmemente contra su rostro y lo sujetó con fuerza.
¡BANG!
Con una fuerza descomunal, la mano de Jezebeth desató una oleada de poder que impulsó el cuerpo de Ren por los aires con gran ímpetu. Aprovechando la oportunidad sin dudarlo, Jezebeth se colocó rápidamente justo debajo de Ren y extendió la rodilla para darle una estocada contundente.
"¡Aukh!"
Ren escupió al aterrizar directamente sobre la rodilla de Jezebeth.
Aunque débil, Jezebeth pudo distinguir un leve crujido, y supo que Ren había sufrido algunas heridas.
Aun así… no la soltó.
Jezabet no era el tipo de persona que mostraba misericordia a quienes estaban en su contra.
Agarrando a Ren por el pelo, levantó su cabeza hacia él y le dio un puñetazo en la cara.
¡BANG!
Su puño impactó de lleno en su cara.
¡BANG!
No se conformó con un solo golpe.
¡BANG!
El puño de Jezebeth estaba envuelto en un brillo blanco y negro mientras continuaba golpeando la cara de Ren con todas sus fuerzas, al tiempo que impulsaba su puño aún más lejos.
¡BANG!
No tardó en que su puño estuviera cubierto de la sangre de Ren, que goteaba de él.
El fluido cálido y viscoso goteaba por sus dedos, formando remolinos que trazaban intrincados patrones, llevando consigo la evidencia del feroz impacto.
Un aroma metálico llenaba el aire, mezclándose con la intensidad del momento, mientras la mirada resuelta de Jezabeth permanecía fija en la escena.
La visión de la sangre de Ren se convirtió en un crudo recordatorio de toda la lucha que tuvo que superar para llegar hasta ese punto, grabando una impresión duradera en la conciencia de Jezebeth incluso mientras la batalla continuaba.
Jezebeth extendió la mano hacia adelante y contempló la figura coja de Ren frente a él. Intentó extender la mano para absorber las leyes de su cuerpo, pero justo cuando lo intentó, cuando la mano de Jezebeth se acercaba lentamente, una repentina grieta se materializó en el espacio circundante, originándose en las inmediaciones de su brazo.
Dentro de la grieta, tomó forma una manifestación espectral de una espada, cuya presencia brillante amplificó la atmósfera ya cargada de tensión.
¡WIIIIIIIING—!
A Jezabeth no le quedó otra opción, así que soltó el cuerpo de Ren mientras descendía del cielo.
No satisfecho con lo que había hecho, Jezabet juntó las manos, y fue entonces cuando dos grandes proyecciones se manifestaron alrededor de la zona en la que se encontraba Ren.
Se acercaron más y presionaron directamente contra el cuerpo de Ren, que caía del cielo.
¡BOOM!
Con una explosión gigantesca, la figura de Ren se desplomó desde el cielo, impactando contra el suelo y creando un enorme cráter en la tierra.
'Eso debería haber servido de algo.'
Desde donde estaba, Jezabeth pudo oír el repentino jadeo de ansiedad proveniente de quienes estaban abajo. No les prestó mucha atención y dio un solo paso al frente.
Al sentir que sus pies tocaban el suelo, miró hacia abajo y fue entonces cuando vio a Ren tendido en medio del cráter. Su ropa estaba hecha un desastre, al igual que su cabello.
La sangre le goteaba por la comisura de los labios y tenía la vista borrosa.
A pesar de ello, tenía los ojos bien abiertos y fijos en él.
¡ALAS!
Como era de esperar.
En el instante en que Jezabeth llegó, la tierra tembló bajo sus pies y algo brilló justo detrás de él. Girando el cuerpo, Jezabeth apenas logró esquivar el ataque, pero en ese preciso instante, una mano le agarró la cabeza y sintió cómo se estrellaba contra el duro suelo.
¡BAANG—!
Al sentir el sabor a tierra en la boca, Jezabet sintió que algo le tiraba de la nuca, y su cabeza fue levantada una vez más antes de que viera que el suelo se acercaba de nuevo.
¡BAANG—!
Un sabor familiar. Uno que no le gustaba especialmente, pero cuando intentó mover el cuerpo, le volvieron a tirar de la cabeza y, una vez más, se golpeó la cabeza contra el duro suelo.
¡BAANG—!
Le dolió bastante al nublarsele la vista. Extendió la mano, agarró el antebrazo que le sujetaba la mano y apretó con todas sus fuerzas.
¡Cra—Crack! El sonido fue similar al de huesos rompiéndose, y lo que fuera que lo sujetaba por la cabeza lo soltó, y Jezabeth pudo alejarse.
Al recobrar el sentido, Jezabeth vio el brazo de Ren, que estaba doblado en un ángulo extraño y cojeaba.
Sonrió al verlos y decidió volver a la ofensiva. Como si fuera a desaprovechar semejante oportunidad.
Al ver que tenía el brazo derecho herido, Jezabeth apuntó al costado derecho de Ren.
¡Swoosh!
Apareciendo con una brisa repentina, lanzó un puñetazo directo al costado del abdomen descubierto de Ren. Complejas runas doradas se manifestaron por toda su mano, y por dondequiera que la tocaba, el espacio a su alrededor se hacía añicos.
¡BANG!
Al entrar en contacto con algo, el espacio se desmoronó y una gran explosión resonó. El polvo se levantó en el aire, bloqueando su visión, pero con un rápido movimiento de su mano, el polvo se asentó, y cuando miró para ver las consecuencias de su ataque, se sorprendió al ver su puño golpeando el costado de la rodilla de Ren, que estaba levantada frente a él.
Al igual que su puño, complejas runas doradas giraban alrededor del muslo de Ren.
¡Swoosh!
Un puño se dirigió hacia él desde arriba, y Jezabeth lo recuperó y contraatacó con una patada, que Ren evitó arqueando el cuerpo hacia atrás.
¡BANG!
Las secuelas de su ataque destruyeron todo lo que les rodeaba, y antes de que se dieran cuenta, el cráter en el que se encontraban se había vuelto aún más profundo.
Habían viajado a tal profundidad que la luz que provenía del cielo sobre ellos comenzó a atenuarse, y todo lo que pudieron ver fue un pequeño hueco sobre ellos.
Sin embargo, a ninguno de los dos les importó y continuaron luchando el uno contra el otro.
¡BANG!
El puño de Ren impactó de lleno en la cara de Jezebeth, haciéndolo estrellarse contra el suelo. Ren aprovechó el momento para alejarse y recuperar su espada.
¡Br! ¡Brr!
El aire que lo rodeaba comenzó a retorcerse y, de repente, una fuerza poderosa brotó de su cuerpo y engulló todo lo que se encontraba a su paso.
¡Cr—Crack!
Se formó una grieta en el área que estaba encima de él, y la punta de una espada apareció detrás de la abertura.
Casi inmediatamente después de que apareciera la punta, el suelo comenzó a agrietarse y el aire a resquebrajarse.
A pesar de que el semblante de Ren comenzó a palidecer gradualmente al ver la espada, y el maná que contenía su cuerpo empezó a agotarse rápidamente, no se rindió y continuó invocando la espada.
"¡Ukh!"
Apretó los dientes y su expresión se desfiguró. Aun así, sus esfuerzos empezaron a dar fruto, y la espada pronto emergió del abismo, mostrando todo su esplendor.
En el momento en que apareció la espada, la zona que los rodeaba quedó repentinamente paralizada, y el mundo a su alrededor comenzó a perder color.
¡Crack! ¡Crack!
Ren podía oír cómo le crujían los huesos bajo la inmensa presión que ejercía la espada, pero no le importó y fijó la mirada en Jezebeth, que miraba fijamente la espada que tenía delante con profunda aprensión.
"Ir."
Abriendo la palma de la mano, apuntó con el dedo a Jezabet, y la espada se movió hacia él.
¡Br! ¡Brr!
Los alrededores se estremecieron violentamente y la tierra a su alrededor se derrumbó. Por dondequiera que pasara la espada, solo dejaría destrucción a su paso.
Sin embargo, en medio de la cacofonía y la devastación, Jezabeth mantuvo una compostura inquebrantable, fijando su mirada en la espada que se aproximaba con una calma inquietante.
En un gesto que desafiaba el peligro inminente, cerró gradualmente los ojos, sucumbiendo a una serena quietud que impregnaba tanto su entorno externo como los recovecos de su propia mente.
A primera vista, parecía haberse rendido, pero Ren sabía... sabía que no era así.
Un silencio cargado de significado se apoderó del mundo, entrelazándose con la tranquilidad del semblante de Jezabet.
Cuando sus ojos finalmente recuperaron la visión, Jezabeth se encontró inexplicablemente situado justo detrás de la espada, y su mano se extendió instintivamente para hacer contacto con su empuñadura.
"..."
Agarre
La subsiguiente secuencia de eventos dejó a Ren completamente estupefacto, ya que el impulso imparable de la espada se detuvo abruptamente bajo el firme agarre de Jezebeth.
El tiempo pareció suspenderse, permitiendo que la gravedad de la situación calara hondo, mientras el sexto movimiento, el más poderoso de su arsenal, se veía domado por la pura fuerza de la voluntad de Jezabeth.
Sin embargo, el asombro no terminó ahí.
¡Argkhhhhh!
Con un grito repentino que rasgó el aire, la armadura que cubría el cuerpo de Jezabeth se hizo añicos, dejando al descubierto los contornos crudos y fibrosos de su musculatura.
Sus músculos abultados palpitaban con una presencia imponente, exudando un aura de poder formidable.
Fijando su penetrante mirada en Ren en silencio, la mano de Jezebeth comenzó a moverse con un propósito deliberado, manipulando la trayectoria de la espada hasta que se alineó amenazadoramente con Ren, con la punta apuntando directamente hacia él como un presagio de una fatalidad inminente.
"Yo... ¿cómo?!"
Ren se quedó mirando la punta de su propia espada, completamente conmocionado, y su rostro palideció.
Por desgracia para Ren, no podía permitirse el lujo de seguir dándole vueltas al asunto durante mucho tiempo, y mientras apretaba los dientes, un poder comenzó a brotar de su cuerpo al tiempo que las venas empezaban a sobresalir por los lados de su cuello.
La espada se hizo añicos y vomitó sangre. No le quedó más remedio que cancelar su ataque.
"Pfftt."
Como resultado, retrocedió un par de pasos, y fue justo en ese momento cuando sintió que algo se dirigía hacia él.
Por puro instinto, apartó la mano de la boca y lanzó un puñetazo hacia adelante.
¡BANG!
Su puño impactó de lleno contra otro, haciéndolo retroceder varios pasos. Sintió hervir la sangre con el choque, pero soportó el dolor y siguió adelante.
Lanzó una patada hacia adelante.
¡BANG!
Su patada volvió a impactar con algo, y el entorno se desmoronó.
¡BANG!
Esto continuó durante bastante tiempo hasta que, finalmente, Jezabeth abrió la boca y murmuró.
"Sello."
Cadenas brotaron de la tierra y se enroscaron alrededor del cuerpo de Ren como serpientes. Las cadenas surgían de todas partes: sobre él, en las laderas del cráter y bajo tierra, enroscándose alrededor de cada parte de su cuerpo y atrapándolo como un capullo.
Un tenue resplandor blanco se manifestó alrededor de su cuerpo mientras complejas runas doradas lo cubrían por completo. Las cadenas que lo rodeaban mostraban signos de agrietamiento, pero no se rompieron de inmediato, y eso era lo que Jezabet buscaba.
Aprovechando ese momento, apareció justo delante de Ren y le propinó un puñetazo directo al abdomen.
¡BANG!
Un golpe certero. Jezebeth impactó su puño contra el abdomen de Ren, observando cómo su expresión se distorsionaba de dolor y su cuerpo se elevaba. Las cadenas que lo ataban se rompieron y su figura salió disparada hacia el cielo, emergiendo del agujero donde se encontraban.
Al dar un paso adelante, la visión de Jezebeth cambió, y cuando miró hacia abajo, vio el cuerpo de Ren acercándose a él desde abajo.
Extendió la mano hacia adelante y abrió la palma. Runas doradas aparecieron por toda su mano, y justo cuando el cuerpo de Ren estaba a punto de estrellarse contra ella, su figura desapareció repentinamente.
¡Swoosh!
Todo sucedió tan rápido que Jezabeth apenas pudo reaccionar.
Golpeado por una fuerza abrumadora que le sacudió la mejilla, la visión de Jezabeth se distorsionó, girando descontroladamente mientras se precipitaba sin control hacia el suelo.
La velocidad de su descenso fue sencillamente asombrosa; una tenue nube de vapor apareció tras él mientras caía.
¡!
Al bajar la mirada, sus ojos se abrieron con incredulidad ante la visión que le esperaba: una vasta multitud de proyecciones de espada adornadas con intrincadas runas doradas brotaban del suelo, con sus puntas afiladas como navajas apuntándole ominosamente.
La magnitud del espectáculo provocó ondas de choque en el interior de Jezebeth, obligándolo a emplear todos los recursos disponibles en su arsenal para detener su descenso antes de encontrarse con la convergencia mortal de las proyecciones de espada.
"¡Ukh!"
En una desesperada demostración de acrobacias, logró detenerse a escasos centímetros de la letal formación, un escape por los pelos que le dejó el torso palpitando de ansiedad.
Sin embargo, antes de que pudiera saborear plenamente su efímera victoria, un ataque imprevisto lo golpeó por la espalda, devastando su cuerpo con un dolor abrasador que resonó en cada fibra de su ser.
¡BANG!
Un estruendoso impacto resonó en el aire, acompañado de un grito involuntario de dolor que escapó de los labios de Jezabet.
"¡Akhhh!"
Cada centímetro de su cuerpo sintió la intrusión cuando objetos afilados perforaron su carne, agujereando sus brazos y piernas y tiñendo el suelo con su propia sangre.
Abrumado por la agonía insoportable que lo consumía, apretó los dientes, reprimiendo sus gemidos de dolor por un hilo.
La intensidad del dolor amenazaba con abrumarlo por completo, pero gracias a una resistencia admirable, logró mantener una apariencia de control y cerró la boca.
Gritar era un desperdicio de energía.
"Ukh."
Con el antebrazo extendido, Jezabeth incorporó el cuerpo y sintió las afiladas puntas de las protuberancias clavarse en sus brazos, piernas y pecho. Estaba atravesado casi por todas partes, pero, por suerte, ninguna de las púas había logrado alcanzarle el torso, que seguía intacto.
Apretando el puño, las proyecciones de espada a su alrededor se hicieron añicos, y Jezabeth sintió un alivio inmediato. Aun así, no bajó la guardia y, al notar una sombra sobre su cabeza, la giró rápidamente hacia un lado.
¡BANG!
Se alegró de haberlo hecho, ya que inmediatamente después de mover la cabeza, un pie impactó contra el lugar donde había estado, golpeando el suelo con fuerza.
"Arkh."
Justo cuando el pie tocó el suelo, Jezabet extendió la mano y lo agarró con todas sus fuerzas.
¡Clack!
Al instante, los huesos crujieron y Ren empezó a caer a su lado. Reprimiendo el dolor y levantando la pierna, Jezebeth se incorporó y le dio un codazo a Ren en la cara.
¡BANG! El golpe fue limpio, e inmediatamente después de que su codo impactara contra su rostro, Ren quedó desorientado. Jezebeth no desaprovechó la oportunidad, y a pesar del dolor que lo atormentaba, levantó la mano y le dio un puñetazo en la cara.
¡BANG! Su puño falló, pero al mismo tiempo que golpeó con el puño, bajó la cabeza y sus cabezas chocaron entre sí.
¡BANG!
Tras su acción, le palpitaba la cabeza con fuerza y Jezebeth se sentía desorientada, pero lo mismo podía decirse de Ren, que pareció haber perdido el conocimiento por una fracción de segundo.
¡BANG!
Jezebeth apretó el puño y le propinó un golpe directo en la cara, haciéndole girar la cabeza bruscamente. El puñetazo hizo que la cabeza de Ren se moviera hacia el otro lado, y sus ojos se pusieron en blanco al instante.
La visión hizo temblar el cuerpo de Jezabeth mientras la excitación comenzaba a recorrer cada fibra de su ser, y tragó saliva.
'Estoy cerca… Ya casi llego…'
Podía sentir cómo la respiración de Ren se debilitaba con su puño y golpeándose la cabeza una vez más; Jezebeth sintió que la respiración de Ren casi descendía a un nivel lastimero.
¡Bang!
¡Bang!
¡Bang!
¡Bang!
¡Bang!
'Sí… puedo sentirlo…'
Ren tenía los labios desgarrados y la sangre le manaba de la cabeza y los labios. Jezebeth extendió la mano y se la acercó al rostro a Ren; entonces, unas cadenas surgieron de la tierra, atándole los brazos y las piernas.
¡Clank! ¡Clank! ¡Clank!
Sin detenerse, Jezebeth apretó el rostro de Ren con la mano. Tomando una leve bocanada de aire, intentó percibir las leyes que regían su cuerpo, y cuando las sintió, su cuerpo volvió a temblar.
'Ven a mí.'
Un resplandor blanco emanó repentinamente del cuerpo de Ren, y los alrededores comenzaron a temblar.
¡Br! ¡Brr!
El poder comenzó a fluir por el cuerpo de Jezebeth, y su entorno se iluminó fugazmente, alternando entre la tierra y lo que parecía ser una enorme biblioteca. Toda la biblioteca estaba envuelta en un resplandor etéreo, y a lo lejos, pudo ver un pequeño patio de madera rodeado de cristal.
Allí… vio un libro recostado sobre un pequeño altar, y a Jezabet se le cortó la respiración.
'Los discos…'
Nunca antes había podido verlos con tanta claridad, y por un momento, no supo qué hacer mientras su mente se quedaba en blanco.
Al recobrar el sentido, descubrió que todo a su alrededor había vuelto a la normalidad y que su mano aún sujetaba a Ren, cuyo cuerpo estaba extremadamente hundido. Casi como si le hubieran absorbido toda la fuerza.
Todo el poder que Ren había tenido anteriormente había desaparecido, y el silencio predominaba en su entorno.
Con un débil movimiento, Ren abrió los ojos, dejando al descubierto sus dos ojos azules, y sus miradas se encontraron. Por primera vez en mucho tiempo, Jezabeth abrió la boca y le habló.
"...si hubieras sido tu otro yo, tal vez las cosas habrían terminado de otra manera..."
¡WIIIIIIIIIING—! Pero justo cuando Jezebeth estaba a punto de absorber hasta el último vestigio de las leyes que contenía el cuerpo de Ren, sintió algo poderoso que venía de detrás de él, y cuando giró la cabeza, se sorprendió al ver una estela blanca cubierta de runas doradas que se dirigía hacia él.
"¡¿Qué?!"
Jezebeth, conmocionado, intentó moverse, pero dos manos lo sujetaron por los antebrazos. Al bajar la mirada, sus ojos se encontraron con los de Renes.
"¡Tú... suéltame!"
Jezabet intentó liberarse del agarre, pero se quedó perplejo al ver que su sujeción era extremadamente fuerte, impidiéndole moverse.
¡Suéltame! H… ¿cómo es posible? ¿Cómo es que aún te queda energía?
El pánico comenzó a extenderse por el rostro de Jezebeth mientras intentaba liberarse de su agarre, pero Ren se negaba a soltarlo, y pronto su boca se abrió.
"En efecto… si hubiera sido mi otro yo, el resultado habría sido completamente diferente."
Su voz era débil y frágil, como si fuera a quebrarse en cualquier momento, pero sus ojos parecían más claros que nunca.
"¡Suéltalo... suéltalo!"
"...A diferencia de él, yo no trabajo solo."
¡WAAAAAAAAAANG—! El mundo se volvió blanco.

Continúa leyendo
Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 858
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 857
Estás leyendo el capítulo 857 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.