Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 834 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
'Por mucho que pienses que no, siempre me he sentido orgulloso de lo que has logrado… incluso cuando parecía que no me importaba.'
Había verdad en sus palabras. Quizás no lo pareciera, pero siempre se había sentido orgulloso de sus logros.
Quizás no lo demostraba debido a sus circunstancias, pero estaba orgulloso. Siempre lo había estado.
El sentimiento se intensificó aún más cuando pudo volver a sentirse él mismo. No podía estar más satisfecho con sus logros, y el hecho de que lo hubiera resuelto todo por sí sola lo llenaba de orgullo.
Él se alegró de que ella estuviera bien.
Bueno… en su mayor parte.
Sabía que no podía retroceder en el tiempo y deshacer el daño que su negligencia le había causado.
Al pensar en su pasado y en cómo sus acciones la habían perjudicado, lo invadió una abrumadora sensación de culpa. Ella había sufrido mucho en su vida.
Sobre todo para alguien de su edad. Crecer sin familia… debió de sentirse muy sola.
Nunca había pedido perdón ni esperaba recibirlo.
Le dolió, y ahora que sabía cómo volver a sentir emociones, su vida estaba llena de puro dolor.
Por extraño que parezca, no lo odió.
Comparado con los momentos en que no sentía más que entumecimiento, esto era mucho mejor.
Él al menos… sintió algo.
Le dolía, pero al mismo tiempo se sentía mejor que nunca. Su mente nunca había estado tan clara, y al contemplar al Príncipe frente a él, ya había tomado una decisión.
Cuando bajó la mirada, aún podía verla mirándolo desde abajo, y se sorprendió sonriendo.
'Sí… así es como debería ser.'
"¿Hm? ¿No eres el humano de antes? ¿No huiste?"
El príncipe pareció bastante sorprendido por su repentina aparición. Gervis también, pero por otro motivo.
"¿Tú... qué estás haciendo?"
La forma en que Gervis lo miró cambió, pero Octavio no le prestó atención y continuó mirando al príncipe Adrian.
"Me gustaría firmar un contrato con usted."
La mirada que Gervis le dirigía se intensificó aún más, pero el Príncipe le impidió decir nada agitando la mano y golpeándolo contra el suelo.
¡Bang!
Luego procedió a mirar a Octavius.
"¿Así que quieres firmar un contrato conmigo, eh?"
El príncipe Adrian estudió a Octavius de arriba abajo. A primera vista, no estaba tan mal. Un poco peor que el enano, pero en general, no estaba tan mal.
Haber alcanzado ese rango siendo humano era una prueba de su talento y de su mirada… y eso le gustaba bastante.
El príncipe Andrian extendió la mano, donde apareció un contrato.
"Muy bien, ya que estás interesado en firmar un contrato, no te lo impediré."
Lo ofreció sin pensarlo mucho. Era lo suficientemente bueno como para unirse a su bando.
"Gracias."
Octavius asintió con la cabeza, mirando fijamente el contrato que tenía delante.
"D… ni se te ocurra."
De reojo, pudo oír las palabras apagadas de Gervis, pero no les prestó atención y agarró el contrato que tenía delante.
¡WOOOM—! Estalló con energía demoníaca en cuanto su mano la tocó, envolviéndolo de pies a cabeza.
A pesar de no haber firmado aún el contrato, ya podía sentir la fuerza que emanaba de él. Era muy poderosa. Más poderosa de lo que jamás hubiera podido imaginar.
"Anda, fírmalo."
Las palabras del príncipe resonaron cerca de él, como suaves susurros que lo tentaban aún más.
Octavius fijó la vista en el contrato que tenía delante durante un momento antes de dejarlo a un lado y dirigir su atención al príncipe Adrian.
Le sonrió dulcemente.
¡Riiiiip!
Y con un rápido movimiento, rasgó el contrato por la mitad, congelando por completo el ambiente.
La expresión del príncipe se congeló con el ambiente, y miró a Octavio con total desconcierto.
Fue entonces cuando Octavio decidió hablar.
"No dije que quería firmar el contrato porque quisiera firmarlo. Solo lo dije porque quería acercarme lo suficiente a ti para hacer esto…"
Octavius extendió la mano y reveló un orbe blanco. Runas doradas emanaban del orbe y giraban a su alrededor como satélites en el sentido de las agujas del reloj.
"Espera... ese poder..."
La expresión del príncipe cambió drásticamente en el momento en que apareció el orbe, y Octavius sonrió.
"Sí. Es exactamente lo que piensas que es."
¡Clack!
Después de que hizo añicos el orbe que sostenía en su mano, el mundo entero se volvió blanco y runas doradas inundaron su entorno, envolviendo por completo al Príncipe.
¡Espera! ¿¡Cómo es posible!?
Aunque el príncipe intentó resistirse mientras sus propias runas doradas emergían de su cuerpo, sus esfuerzos fueron en vano. Las runas doradas giraban a su alrededor a una velocidad aún mayor que la que él comenzaba a generar, y se envolvieron con fuerza alrededor de su cuerpo.
"¿Cómo es posible…mhm…mhhhh."
Su figura quedó completamente paralizada, y a partir de ese momento reinó el silencio. Las runas doradas seguían envolviéndolo y girando a su alrededor, impidiéndole hacer nada.
Sin embargo, si uno prestaba mucha atención, las runas doradas que rodeaban su cuerpo se atenuaban considerablemente con cada segundo que pasaba.
Estaba claro que, aunque el príncipe estaba atrapado, su situación no duraría mucho tiempo.
"Huu."
En cuanto Octavius utilizó el orbe, todo su cuerpo comenzó a encogerse y tuvo dificultades para mantener el equilibrio.
De ser un hombre en la plenitud de su vida, se convirtió poco a poco en un anciano frágil. Tal fue la consecuencia de usar leyes que no te correspondían.
Pero eso no le importó a Octavius, quien se acercó débilmente al príncipe. Le puso la mano sobre el hombro y bajó la mirada.
Fue entonces cuando su mirada se detuvo en cierta chica que le devolvía la mirada.
Él le sonrió.
'Así es como debería ser.'
Fue un padre terrible entonces, y lo sigue siendo ahora. Quizás nunca debió haber sido padre.
O quizás simplemente no estaba preparado para serlo.
Aún.
Octavius contempló a Melissa por última vez. En efecto, vio que su figura se superponía con la de alguien a quien solía conocer, y una gota le resbaló por la mejilla.
'Ellos… realmente se parecen…'
Era una lástima que Melissa nunca la hubiera conocido. Su visión se distorsionó con imágenes de ellos como una familia feliz. Una familia que nunca fueron, y ese pensamiento le dolía aún más.
¡Cr… Crack!
Octavius estaba absorto en sus pensamientos cuando un fuerte crujido lo sacó de su ensimismamiento. Al levantar la vista, vio que las runas doradas que rodeaban al príncipe comenzaban a desintegrarse, lo que significaba que pronto sería libre de nuevo.
Al darse cuenta de que no le quedaba mucho tiempo, miró a Melissa una vez más, grabando su rostro en su mente antes de asentir en silencio.
"Adiós."
'Te amo.'
Apenas pudo articular la primera palabra. Se vio incapaz de decir las tres últimas. Sentía que no tenía derecho a decirle tales cosas, y poco después, el mundo se oscureció por completo.
No sin antes oír el sonido de su propio cuerpo explotando.
¡BOOOOOOOOOOM—!
* * *
[Tierra]
"¡Matar!"
¡A la carga y matad a todos esos bastardos!
Mientras los demonios salían a la carga desde los huecos que quedaban sobre los pilares rotos, el cielo se oscureció y un sonido como de trueno retumbó en el aire.
¡Br! ¡Brr!
¡Argh!
"¡Akh!"
¡Xiu! ¡Xiu! ¡Xiu!
De repente, una lluvia de flechas comenzó a caer del cielo, impactando a la horda demoníaca con precisión letal. Cada flecha contenía una runa dorada y sus puntas brillaban con una luz sobrenatural.
Los demonios aullaban de furia al ser abatidos uno a uno, pero su número parecía interminable.
Aun cuando las flechas seguían cayendo sobre ellos, los demonios continuaron luchando, impulsados por su gran número y su hambre de victoria.
Los miembros de la alianza que estaban de pie en el suelo alzaron la vista con asombro y admiración ante la increíble escena que se desarrollaba ante sus ojos.
Cuando vieron cómo las flechas se desviaban alejándose de ellos, se dieron cuenta de que no tenían que preocuparse de ser alcanzados por ellas mientras cargaban hacia adelante en la batalla.
"¡Cargar!"
¡Ataquen a los demonios!
Todo esto sucedió ante mis propios ojos cuando me giré para mirar a Amanda, que estaba a mi lado. Su tez era extremadamente pálida y el sudor le corría por la frente.
"¿Estás bien?"
"No…"
Amanda negó con la cabeza ante mi pregunta. Poco después, empezó a mostrar signos de envejecimiento ante mis propios ojos, pero en cuanto le ponía la mano en el hombro, volvía a ser ella misma.
Tal fue el precio que las leyes cobraron al cuerpo humano.
Al recubrir su cuerpo con las leyes, su tez volvió gradualmente a la normalidad.
"¿Qué... qué era ese poder?"
Amanda me miró de reojo, inquieta. Estaba a punto de responderle cuando de repente sentí algo y me giré hacia una columna lejana.
Una tenue proyección apareció frente a mí. Era Conexión de Almas, y allí pude hacerme una idea de lo que había sucedido en ese Pilar.
'¿De verdad lo hizo?'
Cerré los ojos un instante.
Como Melissa era una de las personas a las que les envié el enlace, supe exactamente por qué hizo lo que hizo. Fue porque ella estaba allí.
En cierto modo estaba preparado para lo que iba a suceder porque... yo fui quien le entregó una pequeña parte de las leyes.
Fue en aquella época en que todos estaban a punto de emigrar a Immorra, y él vino a preguntarme por ellos.
En ese instante supe exactamente lo que estaba planeando… pero no lo detuve.
La decisión que tomó era una que había tomado mucho antes de ese día, y que solo ahora había puesto en práctica.
En ese momento no sabía muy bien cómo sentirme.
"¿Qué pasó?"
"Es... bueno, me tengo que ir."
Se presentó la oportunidad y supe que tenía que actuar.
Volví a abrir los ojos y miré a Amanda. Al mirarla, me vino un pensamiento a la mente y me sorprendí frunciendo el ceño ante él.
Era una idea peligrosa, pero ¿y si…?

Continúa leyendo
Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 835
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 834
Estás leyendo el capítulo 834 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.