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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 821 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
[Pilar de la Ira] ¿Cuánto tiempo hacía que se había quedado atrapada aquí? Mirando fijamente las enormes dunas que tenía delante, chasqueó los labios resecos. Había perdido la cuenta. El desierto estaba abrasado por el sol rojo que colgaba en el cielo, y sus pies se hundían en la arena bajo ella. "¡Uek!" ¡Swoosh! En ocasiones, escorpiones del doble de su tamaño la emboscaron desde debajo de la tierra, lanzándose contra ella a gran velocidad. ¡Xiu! ¡Xiu! De no ser por su rapidez de reflejos, se habría encontrado en situaciones difíciles más veces de las que podría contar. ¡Pum! ¡Pum! Mientras contorsionaba su cuerpo y tiraba de la cuerda de su arco, los enormes escorpiones caían inertes frente a ella. 'He perdido la cuenta de los escorpiones que he matado hasta ahora.' Amanda reflexionó mientras contemplaba el cadáver del escorpión a sus pies. Estaba completamente cubierto por una armadura roja que relucía bajo el sol rojizo que pendía en el cielo. Según sus cálculos, su poder era comparable al de un demonio de rango marqués, y de su gran pinza goteaba un líquido negro que licuaba la arena al tocarla. Tzzzz. Tzzzz. Amanda sacó un pequeño frasco de su bolso y lo colocó debajo de la pinza para recoger el líquido que goteaba. 'Esto podría ser útil más adelante.' Ya había recogido varias muestras por el camino y repetiría el procedimiento cada vez que matara un escorpión. Para su deleite, el veneno era bastante efectivo contra los demonios. Ya lo había probado en varios y estaba extasiada con los resultados. Es que… no se sentía cómoda llevando tanto veneno consigo. Sobre todo porque el frasco donde lo guardaría chisporroteaba al tocarlo. ¡Clank! Amanda guardó su petaca, que ahora estaba medio llena de una sustancia negra y viscosa, con una expresión de satisfacción. Si bien no se sentía cómoda con la idea de llevar consigo tanto veneno, mientras estuviera dentro de su espacio dimensional, sentía que no era un gran problema. Simplemente no quería que le explotara en el momento en que lo sacara. "Ahora bien…" Desvió la mirada hacia la lejanía. Frunció el ceño delicadamente y reflexionó sobre su próximo destino. Sinceramente, en ese momento no tenía ni idea. Ella simplemente se dejaba llevar por sus propios caprichos y recorría el desierto con la esperanza de encontrar a alguien conocido, pero eso resultó ser una tarea más difícil de lo que había previsto, ya que aquellos con quienes se encontró estaban muertos o eran demonios. Era una visión verdaderamente desagradable. Puede que ya esté acostumbrada a ver cadáveres, pero aun así fue una visión perturbadora. "¿Hm?" Inmediatamente después, Amanda aguzó el oído y se detuvo en seco. Al principio no estaba segura, pero creyó haber sentido un sonido sordo, como una explosión, proveniente de su lado derecho. ¡Boom! No se equivocaba. Había silencio, pero aún podía percibir el sonido amortiguado de la explosión, y sus ojos se abrieron con un ligero sobresalto. 'Finalmente.' El sonido indicaba que había gente peleando a lo lejos, lo que significaba que existía la posibilidad de que encontrara a alguien conocido. Sin perder un solo segundo, tensó su arco, plantó el pie en la arena y se lanzó a toda velocidad sobre ella. ¡Swoosh! Le bastaron unos pocos segundos para recorrer cientos de kilómetros, y después de lo que pareció un minuto de carrera, llegó frente a una duna bastante grande. ¡Boom! ¡Boom! A su llegada, estaba segura de que algo estaba sucediendo. Los sonidos amortiguados se transformaron en el estruendo ensordecedor de explosiones que rasgaban el aire sobre ella. "¿Qué demonios…?" Cuando Amanda llegó a la cima de la duna, quedó asombrada por la vista que la recibió. ¡BOOM! ¡Arghhh! "¡Huak!" Fue una escena sangrienta. Dos bandos se enzarzaron en un conflicto más sangriento que cualquier cosa que ella hubiera presenciado jamás, con miembros volando por todas partes y el rojo y el negro entrelazados en la superficie de la arena, tiñéndola con sus colores. ¡BOOM! Las explosiones seguían siendo tan fuertes como siempre, y la mirada de Amanda se posó en el terreno a lo lejos. Sin darse cuenta, tragó saliva mientras contemplaba el horizonte, donde decenas y miles de armaduras rojas relucían bajo el sol rojo que pendía en el cielo. Reconoció esas armaduras al instante, pero por si fuera poco… "¡Aaakghh!" ¡Ayuda! Gritos de terror y agonía resonaron en el aire mientras miles de escorpiones cubrían la tierra y miles de demonios vagaban por el cielo. Si Amanda tuviera que describir la situación actual en una sola palabra, sería un desastre total y absoluto… Pudo observar miles de fuerzas pertenecientes a la alianza. Perdían terreno a cada segundo y libraban una feroz batalla para evitar retroceder aún más. La situación era, cuanto menos, precaria. "¿No son ellos…?" Amanda entrecerró los ojos y fijó la mirada en un grupo de personas a lo lejos. Las identificó sin dificultad y su semblante se tornó repentinamente muy serio. 'Necesito ayudarlos.' Su situación… no era nada buena. Aunque parecían poder resistir un tiempo más, ella sabía que necesitaban ayuda con urgencia. Así pues, sin más dilación, respiró hondo y apretó con fuerza su arco. Aunque aún se encontraba bastante lejos del campo de batalla principal, la distancia era suficiente para ella. Agarró su arco, arqueó la espalda en dirección opuesta y tensó la cuerda al mismo tiempo. Mientras canalizaba su maná, un potente matiz emanó de su cuerpo. ¡Hay alguien aquí! ¡Atrápenla! Este tono llamó la atención de varios demonios que se encontraban a una distancia segura, pero ella no les prestó atención. Su atención estaba fija en lo que tenía delante, y a medida que tiraba de la cuerda hacia atrás, sus ojos se enfocaron perfectamente en los objetivos. "Huuu…" Al exhalar, soltó la cuerda. ¡Pum! Y con un ruido inquietantemente similar al de huesos crujiendo, la cuerda se tensó y una flecha azul translúcida salió disparada por el aire. ¡Swoosh! La velocidad de la flecha no era ni rápida ni lenta. Fue un nivel promedio, y la mayoría de los demonios de abajo pudieron detectarlo. Abajo había algunos demonios que intentaron interferir con la trayectoria de la flecha, e incluso algunos intentaron interceptarla; sin embargo, aquellos que pertenecían a las cuatro razas utilizaron todos los medios que tenían a su alcance para detenerlos. Enseguida se dieron cuenta de que no era una flecha cualquiera. La flecha tardó unos segundos en alcanzar su punto más alto, y justo cuando estaba a punto de caer al suelo, los ojos de Amanda se abrieron de par en par y su boca se entreabrió mientras una débil palabra escapaba de sus labios. "Dividir." La flecha dejó de moverse en el aire casi tan pronto como la palabra salió de su boca, y poco después, un resplandor aterrador envolvió el mundo entero desde arriba. ¡Xiu! ¡Xiu! ¡Xiu! ¡Xiu! ¡Xiu! Como lluvia, miles y miles de flechas descendieron desde lo alto a velocidades aterradoras. Los demonios se pusieron en alerta, pero ya era demasiado tarde. En cuanto se percataron de lo que estaba sucediendo, las flechas cayeron en picado en una serie de silbidos, empalando a cientos de demonios a la vez y matando a una parte importante de ellos en el proceso. "¡Akah!" "¡Huak!" "¡Kehe!" Gritos de agonía resonaron en el aire mientras los demonios caían al suelo con fuertes golpes. ¡Clink! ¡Clink! ¡Clink! Lamentablemente, no se podía decir lo mismo de los escorpiones. A diferencia de los demonios, su armadura corporal era capaz de desviar algunas de las flechas que caían sobre ellos. Sin embargo, a pesar de su armadura, varios escorpiones sufrieron heridas graves durante la repentina lluvia de flechas, y su marcha se ralentizó considerablemente, lo que permitió a los miembros de la Alianza recuperar el aliento. La batalla, que momentos antes parecía tan desigual, cambió repentinamente, y todo gracias a una sola flecha. Si bien no habían logrado imponerse ni igualar el marcador, sí habían conseguido un margen de maniobra significativo. ¡Retírense! ¡Organícense! ¡Aprovechen esta oportunidad para reorganizar los puestos! ¡Rápido! Los de las cuatro razas se replegaron rápidamente y formaron formaciones sólidas tras aprovechar esa breve oportunidad. Mientras tanto, Amanda ya había abandonado el lugar donde se encontraba cuando disparó la flecha. Sabía perfectamente que había atraído mucha atención y que actualmente era el objetivo número uno de los demonios. Aun así, estaba orgullosa de lo que había logrado. "¡Amanda, rápido, por aquí!" Fue una voz suave la que la condujo en cierta dirección, y cuando giró la cabeza, logró divisar una familiar mata de pelo naranja, y su expresión se suavizó un poco. "Mónica." "Rápido." Mónica la instó, agitando la mano con urgencia mientras miraba hacia atrás con un sentido de urgencia. Al ver la gravedad de su estado, Amanda corrió a su lado sin demora. En cuanto llegó frente a ella, notó la presencia de numerosas energías aterradoras en las cercanías y palideció. ¡Rápido, no tenemos mucho tiempo! Gracias por darnos tiempo. "Mhm." Amanda siguió a Monica desde atrás, y fue entonces cuando vio a Donna y a Douglas no muy lejos de ella. Parecía que ambos los estaban esperando, y cuando llegaron, Donna la saludó de inmediato. "Es bueno que estés aquí. Necesitamos tu ayuda." "Dime qué tengo que hacer." Amanda asintió con seriedad, con una expresión tan fría como una roca. "Simplemente apóyennos." Mónica respondió, con la mirada fija en la distancia. "Actualmente estamos intentando contener a las fuerzas principales de los demonios e impedir que lleguen a los demás. Antes teníamos algunas dificultades, pero con vuestra ayuda deberíamos poder resistir más tiempo." "¡Yo veo—!" Justo cuando Amanda iba a hablar, una figura demoníaca emergió de debajo de una de las dunas en la distancia, y casi todos volvieron la cabeza al mismo tiempo, con el corazón en un puño. El demonio tenía el pelo corto y negro y un gran cuerno que le sobresalía de la cabeza. Era de complexión robusta y llevaba una pesada espada a la espalda. ¡Golpear! Al llegar justo por encima de la duna, la atmósfera cambió casi de inmediato, y Amanda se atragantó con las palabras que había intentado pronunciar momentos antes. Eso… Esa no era una existencia que ella pudiera provocar. Cuando giró la cabeza, se dio cuenta con consternación de que los tres mostraban reacciones similares a la suya. Uno de verdadero miedo. "Eso…" Mónica abrió la boca, con los labios temblando. "Estamos jodidos, ¿verdad?"
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 821

Estás leyendo el capítulo 821 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.