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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 812 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
¡Gota a gota! ¡Gota a gota! ¡Gota a gota! "No puede ser... no..." "¡Uwaaaa!" Murmullos incomprensibles, un fuerte gemido y el sonido de la lluvia goteando contra el suelo. Todo aquello llegó a mis oídos, y sin embargo, al mismo tiempo, no. Donde estaba, mi mente estaba en blanco. No podía pensar en nada, y el ruido a mi alrededor me entraba por un oído y me salía por el otro. Estaba paralizado, completamente paralizado… Mirando fijamente la figura que yacía ante mí, no supe cómo reaccionar. 'Está muerto…' Intenté ver cómo estaba momentos antes, pero su corazón y su respiración se habían detenido. No había nada que pudiera hacer en ese momento, y fue esa sensación de impotencia la que me paralizó. ¿Por qué?... ¿Por qué tuvo que volver a suceder? ¿Por qué tuvo que abandonarme otra persona? Sobre todo mi padre, precisamente... la única persona a la que se suponía que debía proteger. Cerré los ojos, mientras la lluvia seguía resbalando por mi rostro. Imágenes del pasado pasaron fugazmente por mi mente, momentos que había compartido con mi padre. ¿Así se sentía él? Finalmente, pude comprender la agonía constante que mi otra versión tenía que soportar de forma continua, y noté que algo comenzaba a carcomerme el pecho. "Haa… uhhaaa…" En ese momento me costaba muchísimo respirar, y si no estuviera acostumbrado a ello, ya habría perdido el control. 'Todavía no… No puedo mostrar debilidad todavía…' Contuve todo lo que amenazaba con salir en ese momento y me lo guardé para mí. Habría un momento más adelante en el que podría mostrar debilidad… Pero ese momento no era ahora. Todavía no, al menos… La lluvia seguía cayendo a cántaros, empapando mi ropa y haciéndome sentir frío. El único sonido que se oía era el de las gotas de lluvia al golpear el suelo. "B, hermano." Al oír la voz de Nola me giré. El dolor que sentía se intensificó aún más al cruzar miradas con ella, y alcé la vista para mirarla. Había crecido mucho desde la última vez que la vi. Tras el tiempo que pasó en Immorra, ahora tenía 14 años… era una adolescente. Se había convertido en una hermosa jovencita y ya no era la niña que yo conocía. A diferencia de antes, ella era consciente de lo que estaba sucediendo, y yo no podía obligarme a mirarla. "B, hermano." Volvió a llamarme, pero no respondí. No quería mirarla a la cara. Ver la tristeza y la confusión en su rostro. Gota a gota. Gota a gota. Gota a gota. El silencio era ensordecedor; el único sonido era el de las gotas de lluvia al golpear el suelo. Era como si el mundo se hubiera detenido por un instante, congelado en el tiempo. "Hiek… b,hermano… respóndeme…" La lluvia ahogaba sus suaves sollozos, y se me partió el corazón al pensarlo. Tenía muchas ganas de ir hacia ella en ese momento y abrazarla, pero me contuve. Ahora no era el momento… 'Aún no.' Todavía no podía hacer el duelo. No cuando todavía no había tenido tiempo de llorar la muerte de Kevin. "Huuu." Respiré hondo, intentando calmarme. Fue difícil, pero no era la primera vez que perdía a alguien importante. Ya me había preparado de antemano y estaba algo lista. Aún así… Me dolió muchísimo. "Nola, mamá..." Llamé a mi familia, con la voz temblorosa mientras luchaba por contener mis emociones. El peso de la muerte de mi padre se cernía sobre mí con una pesada carga, amenazando con aplastarme bajo su enormidad. Al girarme para mirarlos, sentí sus miradas sobre mí; su preocupación era palpable en el aire. Sabía que tenía que ser fuerte, mantenerme entera por mi propio bien. Pero al ver la tristeza reflejada en sus rostros, mi compostura flaqueó. "Uhh." Respiré hondo y señalé una casita a lo lejos; me dolía el corazón al pensar en dejarlos atrás. Pero no tenía otra opción. "Por ahora, vayan ustedes dos allá. Lleven... lleven el cuerpo de papá con ustedes." Dije, con la voz ligeramente temblorosa. Los ojos de Nola se abrieron desmesuradamente por la sorpresa mientras hablaba, con la voz quebrada por la emoción. "¿Te vas?" Asentí con la cabeza, incapaz de sostener su mirada. "Yo también quiero quedarme contigo, pero... no puedo. Tengo cosas que hacer y no puedo permitirme perder el tiempo aquí." Las palabras me dejaron un sabor amargo en la boca, y me arrepentí casi de inmediato. La reacción de Nola fue rápida y feroz; su dolor y su ira se desbordaron. ¡Mierda, papá acaba de morir! Ella lloraba, su voz cada vez más fuerte y desesperada con cada instante que pasaba. ¿¡De verdad dijiste que quedarte aquí con papá es una pérdida de tiempo?! ¿Qué te pasa? "No... espera..." Me estremecí al oír sus palabras. No era eso lo que había querido decir, pero ¿cómo podía explicárselo en medio de su dolor? "Nola, cálmate." Mi madre intervino, intentando calmar los ánimos. Pero ella estaba fuera de sí, sus emociones a flor de piel y descontroladas. ¡No! Mamá, ¿por qué lo defiendes? ¿No has oído lo que ha dicho? ¡Cree que estar con nosotros es una pérdida de tiempo! ¡Basta! ¡Eso no es lo que quiso decir, y tú lo sabes! Dijo con firmeza, rodeando con sus brazos el cuerpo tembloroso de Nola. "¿¡Entonces qué quiso decir!?" —exigió Nola, con los ojos llameando de furia. Sostuve la mirada de mi madre, suplicándole en silencio que se hiciera cargo de la situación. Ella asintió con la cabeza, una sutil señal de que me apoyaba. "Basta; escuchemos a tu hermano. Ahora solo somos una carga para él." ¡No, que te jodan! ¡Maldita sea! ¡Suéltame, mamá! Nola se revolvió bajo los brazos de mi madre, pero ella la sujetó perfectamente y continuó mirándome fijamente. ¡Bien, adelante! Nola finalmente cedió, incapaz de escapar del agarre de nuestra madre. Las lágrimas que corrían por sus mejillas se perdían entre las suaves gotas de lluvia del cielo. "Yo… yo…" El cuerpo de Nola llegó cojeando en brazos de nuestra madre, y finalmente sollozó. "¡Uwaaaa! ¡Papá! ¿¡Por qué!?" Aparté la mirada de ella mientras me mordía el labio inferior y giraba la cabeza hacia un lado. Empecé a ver borroso y, de repente, me encontré flotando sobre el inmenso mar que rodeaba la isla. El silencio volvió a reinar a mi alrededor, y al recordar lo que acababa de suceder, comencé a hiperventilar. "Ja…ja…ja…" 'Aún no.' Tuve que obligarme una vez más, pero a diferencia de antes, resultó ser mucho más difícil. El dolor… era mucho más difícil de ocultar de lo que pensaba. "¡Mierda!" Maldecir en voz alta mejoró un poco la situación, pero no fue suficiente. Necesitaba desahogarme… Necesitaba liberar todo lo que llevaba dentro, y poco a poco, el dolor que sentía se transformó en otra cosa. Furia… Fue una rabia como ninguna otra, y justo en ese momento, como si algo dentro de mí se hubiera roto, el mundo a mi alrededor se volvió completamente gris y sentí una calma infinita. Al extender mi mano en cierta dirección, las olas debajo de mí temblaron y el cielo retumbó. ¡Br! ¡Brr! Bajé rápidamente la mano justo cuando la proyección de una espada gigantesca se materializó en la superficie del cielo. * * * "¿Lo ves?" La voz de Jezabeth resonó con fuerza en el espacio que compartían. Su mirada estaba fija en una proyección. Nada se le escapó de las manos, y pudo ver todo lo que sucedía dentro de los pilares. ¡Lo que sucedió es consecuencia de tu decisión! Jezabeth deseaba ver una reacción en Ren, pero ni siquiera ante la muerte de su propio padre mostró tal reacción. Esto frustraba enormemente a Jezabeth, quien sabía que el hombre que tenía delante no era alguien que se dejara influenciar por tales artimañas. "Haa... parece que he subestimado gravemente la situación." Se rascó la nuca, molesto. "¿Hm?" En ese preciso instante, notó algo que le corría por la comisura de los labios a Ren. Era sangre. Los ojos de Jezebeth se abrieron de par en par al verla. "¿Oh?" Finalmente, una sonrisa volvió a su rostro. "Quizás... realmente te afecta." "Piensas demasiado." Ren respondió fríamente, desenvainando su espada y apuntándola a Jezebeth. ¡Br! ¡Brr! El vacío entre ellos tembló cuando Ren dio un paso al frente, apareciendo frente a Jezebeth de un solo paso. Al volver su atención a las proyecciones, Ren divisó algo que le provocó una inusual sonrisa. "Bienvenidos a mi mundo." Solo él sabía si sus palabras iban dirigidas a Jezabet. * * * [Pilar de la envidia] Un lugar específico dentro de los pilares servía como dormitorio para los patriarcas. Desde allí, podían vigilar todo lo que ocurría dentro del pilar y, si sucedía algo fuera de lo común, actuaban de inmediato. "Parece que no tendré que hacer ningún movimiento." El príncipe Murdock, patriarca del clan de la envidia, murmuró algo entre dientes mientras seguía mirando fijamente las proyecciones frente a él. Estaba satisfecho con las circunstancias del momento, y mientras observaba a los demonios masacrar a miembros de las cuatro razas, una sonrisa se dibujó en su rostro. Fue una vista agradable. ¡Qué bonita vista! Nada le producía mayor satisfacción que ver a miembros de su raza asesinar brutalmente a miembros de otras razas. Él era solo un niño cuando su majestad ascendió al poder, pero en aquellos días había visto cómo era la situación entonces. Era todo lo contrario a ahora, y los demonios eran los que estaban siendo cazados. Aún recordaba la época en que se vio obligado a huir a causa de las otras razas. Habían luchado, se habían abierto camino a codazos hasta donde estaban ahora, y ahora recogían los frutos de su arduo trabajo. "Pronto…" Murmuró en silencio. "Pronto seremos la única raza que quede en el universo." ...y cuando eso ocurriera, por fin podría sentir consuelo por sus camaradas caídos a manos de aquellos que pertenecían a otras razas. ¡Br! ¡Brr! "¿Ja?" Pero justo cuando todo parecía transcurrir sin problemas, un temblor repentino lo sobresaltó. La zona que tenía encima se vio repentinamente sometida a una presión intensa, y su expresión cambió para reflejar la gravedad de la situación. "¿Quién demonios…?" ¡BOOM! El techo se derrumbó sobre él, dejando caer agua en la habitación de arriba. Mientras miraba hacia arriba, el príncipe Murdock no prestaba atención a lo que sucedía a su alrededor. Fue entonces cuando divisó una figura sombría que se alzaba en el cielo y lo miraba fijamente con una expresión que solo podía describir como de completa indiferencia. "Te encontré." Susurró en voz baja, con una voz desprovista de toda emoción.
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 812

Estás leyendo el capítulo 812 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.