Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 788 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
Las cosas no eran pacíficas en Immorra.
Se avecinaba una tormenta.
¡Whoo! ¡Whoo!
Clank. Clank.
El estruendo de las bocinas, mezclado con el choque del metal, resonaba en el aire.
Miles de criaturas brutales se preparaban para marchar a través de una esfera de energía giratoria que se expandía lentamente en el centro de un terreno llano. Era un portal, una puerta a un mundo más allá del suyo.
Los orcos iban ataviados con armadura completa de batalla, con armas toscas y escudos sujetos a sus enormes cuerpos.
Clank. Clank. Clank.
Sus armaduras tintineaban y resonaban al moverse, y el suelo bajo sus pies temblaba con cada paso que daban.
El aire crepitaba con energía demoníaca, y el portal mismo resplandecía con una luz azul enfermiza que palpitaba con un poder de otro mundo.
Al frente del ejército se encontraba un orco llamado Silug, cuyo enorme cuerpo estaba cubierto de cicatrices y adornado con trofeos de batallas ganadas.
Era completamente diferente a como era muchos años atrás, y su fuerza recibió un enorme aumento gracias a los recursos que logró saquear de los demonios.
No solo él había cambiado.
Así había sucedido con la mayoría de los orcos de Immorra, cuya población aumentaba rápidamente y su entorno se recuperaba lentamente.
Habían logrado aumentar significativamente su fuerza total, y todo gracias a algo que había ocurrido hacía unos años.
"¡Detener!"
Los ojos de Silug brillaban con un fervor feroz mientras ladraba órdenes a sus tropas y las instaba a abstenerse de entrar en el mundo desconocido que se encontraba al otro lado del portal.
¡A sus posiciones!
Rugió, y su voz se hizo oír por encima del estruendo del ejército.
Los orcos se apresuraron a obedecer, formando filas a medida que el portal se ensanchaba, revelando destellos del otro lado: un páramo desolado de árboles retorcidos y ennegrecidos y montañas escarpadas.
"¿Por qué habéis reunido a todas nuestras fuerzas? ¿Ha ocurrido algo?"
Preguntó Omgolung, el anterior jefe de Orcen.
Se quedó de pie junto a Silug, con la confusión reflejada en su rostro.
"Lo sabrás muy pronto."
Silug respondió, con una respuesta tan críptica como siempre.
¡Prepárense para cargar energía en el momento en que entremos al portal!
Gritó, y su voz resonó por todo el ejército.
¡Br! ¡Brr!
El suelo tembló bajo sus pies mientras el portal se ensanchaba.
"¡Karum!"
Silug alzó su espada, dejando escapar un rugido ensordecedor que resonó por todo el ejército. Omgolung, que estaba a su lado, alzó también su arma y cantó.
"¡Karum!"
Los orcos respondieron con un poderoso grito, sus voces fundiéndose en un atronador alarido de guerra. Con un último impulso de energía, el portal se abrió de golpe, envolviendo al ejército en un cegador destello de luz azul.
¡Karum! ¡Karum! ¡Karum!
Con otro rugido, los orcos cargaron hacia adelante, blandiendo sus armas al entrar en el portal azul giratorio. Justo detrás de ellos, una enorme artillería de cientos de metros de altura los seguía, avanzando hacia el portal.
¡Br! ¡Brr!
El suelo tembló bajo sus pies mientras realizaban el trayecto hacia el otro lado, sus cuerpos sacudidos por el repentino desplazamiento.
Cuando llegaron al otro lado, se encontraron en un mundo diferente a cualquier otro que hubieran visto antes.
El aire estaba impregnado del hedor a azufre, y la tierra se retorcía bajo sus pies. A lo lejos, divisaron una imponente ciudad negra, rodeada de gruesas y altas murallas, cada una custodiada por legiones de demonios y monstruos.
"Sí, esto es..."
Silug sonrió con malicia, sus ojos brillaban de excitación.
Había llegado el momento que tanto había esperado: la oportunidad de demostrar su valía al humano que le había concedido lo que ahora poseía. Y con su ejército a sus espaldas, estaba listo para conquistarlos a todos.
"¡Karum!"
Gritó una vez más, alzando su espada y apuntándola hacia la ciudad lejana. Sus ojos brillaron con una luz peligrosa, y una fuerza poderosa emanó de su cuerpo.
¡Prepárense para cargar!
¡Karum! ¡Karum! ¡Karum!
Para no ser menos que Silug, los demás orcos corearon, haciendo chocar sus armas contra el suelo.
Brr-!
El mundo a su alrededor se estremeció, y la voz de Silug resonó una vez más.
"¡Cargar!"
Los orcos cargaron hacia adelante, blandiendo sus armas de forma amenazante mientras se acercaban a la lejana ciudad. La tierra tembló violentamente bajo sus pies, y el estruendo de sus pasos llenó el aire a su alrededor.
En este día, las fuerzas de Immorra, hasta entonces desconocidas, hicieron su tan esperado debut ante los ojos del mundo entero.
* * *
¡Br! ¡Brr!
La tierra tembló con violencia.
"¿Qué está sucediendo?"
"¿Lo que está sucediendo?"
"¿Eso... por qué tiembla la tierra?"
Cuando miré a mi alrededor y vi las expresiones de desconcierto en los rostros de los demonios, no pude evitar sonreír para mis adentros.
Después de pensarlo detenidamente, llegué a la conclusión de que no había mejor momento para demostrar el poder de la fuerza contenida en Immorra que ahora mismo.
¡Br! ¡Brr!
La tierra tembló, y los cánticos de los orcos a lo lejos se hicieron cada vez más fuertes. Esta vez, al girar la cabeza para mirar hacia donde se acercaban, no pude evitar esbozar una sonrisa sincera.
Justo delante de mis ojos estaba aquello por lo que había estado trabajando duro.
Lo que llevaba intentando conseguir durante mucho tiempo.
Era una vista preciosa.
¡¿Orcos?!
"¿Qué está sucediendo?"
"¿Había otro ejército?"
Al oír los gritos desconcertados de los demonios, reprimí una sonrisa y me giré. Sin embargo, justo en ese momento, alcancé a ver fugazmente la expresión de Bruto, que era de absoluta sorpresa.
…Era la primera vez que veía su expresión cambiar tanto, y si las circunstancias no hubieran sido las que fueron, habría prestado más atención a los cambios que estaba mostrando.
¡Zas!
Un intenso silbido surgió de la nada en el aire, y al mismo tiempo, una enorme roca, aproximadamente del tamaño de un camión, se estrelló contra la lejana barrera que rodeaba la ciudad de Kuzma.
¡BOOM!
La barrera comenzó a ondular y varios demonios se vieron obligados a retirarse.
"¡Akh!"
"¡Haiik!"
Y por si fuera poco…
¡Zas! ¡Zas! ¡Zas! Varias rocas se elevaron por los aires y volaron a través de ellos antes de estrellarse contra las barreras con una fuerza increíble, produciendo ondas adicionales a lo largo del lateral de la barrera.
¡Cr…Crack—!
Tras la colisión de las rocas con la barrera, estas se hicieron añicos, liberando una sustancia verde que se extendió por toda la zona circundante y derritió todo lo que había debajo.
¡Arghhh!
"¡Ukkahh!"
Desde donde me encontraba, pude oír los gritos de agonía de los demonios mientras los orcos aprovechaban la oportunidad para vengarse de ellos, quienes, a diferencia de los demonios, no se veían afectados en absoluto por la sustancia que salpicaba de las rocas.
"¡Ataque!"
"¡¡Ataque!!"
¡Br! ¡Brr!
La batalla dio un giro inesperado con la llegada de los refuerzos, y ahora era el turno de los demonios de sufrir grandes bajas mientras la sangre oscura se derramaba por todo el suelo y los gritos comenzaban a provenir de ellos.
¡Karum! ¡Karum! ¡Karum!
Mientras las rocas seguían estrellándose contra la barrera, el ejército orco ya se había abierto paso bajo las murallas de la ciudad.
Blandiendo sus armas sobre sus cabezas, se unieron a la lucha e inmediatamente comenzaron a abrirse paso a tajos entre los miles de demonios que se encontraban fuera de la barrera.
Lo que antes les ocurría a los orcos, ahora se había convertido repentinamente en una masacre unilateral.
Cortando y matando a decenas de demonios por segundo.
¡Maldita sea! ¡Maldita sea! ¡Maldito seas!
En ese instante, oí una voz aguda resonar en el aire, acompañada del batir de un ala. Al instante, la figura del príncipe Kuzma desapareció del lugar, reapareciendo justo encima de donde la batalla era más intensa.
Al extender la mano, la energía demoníaca del aire comenzó a congregarse hacia su palma.
¡WOOM! El aire comenzó a arremolinarse y una presión aterradora emanó de su cuerpo. Todos en el campo de batalla se detuvieron y alzaron la vista al ver cómo la batalla, que se libraba con toda su fuerza, cesaba de repente.
Todas las miradas se dirigieron al príncipe Kuzma mientras su mirada recorría el territorio hasta donde los orcos habían tomado el control.
"¿Cómo… Cómo…?"
Le costaba encontrar las palabras para expresar lo que sentía mientras su pecho se agitaba con fuerza. Era tan evidente como el agua que echaba humo de rabia en ese preciso instante.
“…¡¿Cómo te atreves?!”
Cuando finalmente logró articular sus palabras, una enorme esfera apareció en la punta de su palma, y mi expresión cambió.
'Esto no está bien… Ha perdido completamente el control.'
El poder que albergaba la esfera superaba con creces lo que la barrera podía contener.
Cuando contemplé la ciudad, supe que no podría resistir el ataque, y me quedó claro que ya no le importaban sus fuerzas.
…Lo que él quería era matar a todos los presentes.
"Lo mejor es que yo..."
"Permítame."
Sentí una mano sobre mi hombro y, al girar la cabeza, me sorprendió ver a Bruto a mi lado. Con la mirada fija en el príncipe, cerró los ojos y me miró una vez más.
"Déjenme que me encargue de este asunto…"
Me preparé para responder, pero justo cuando iba a hacerlo, volvió a abrir la boca, esta vez con un tono agradable, y rápidamente la cerré de nuevo.
"…Por favor."

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Punto de Vista del Autor (Novela)
Capítulo 789
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 788
Estás leyendo el capítulo 788 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.