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Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 779 online gratis en español

🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
El tiempo pareció transcurrir en segundos. Para cuando todos salieron del portal, la batalla ya había comenzado y ambos bandos se enfrentaron con una brutalidad increíble. El maná palpitaba en el aire y toda clase de colores destellaban por la sala. ¡WOOOM! El claro ganador quedó patente desde el principio. Si bien los demonios eran numerosos, su número era mucho menor que el de los humanos que habían surgido de la nada. Tenían cientos demonios de rango Duque, pero comparados con más de mil humanos de rango ... no eran nada.. Boom! La sala se estremeció y los gritos de agonía resonaron por doquier. La sangre salpicó por todas partes y, poco después, la torre comenzó a temblar incontrolablemente. ¡Br! ¡Brr! "Oh, no." "Esto es malo…" Los demonios fueron los primeros en percatarse del estado de la torre, y su semblante cambió instantáneamente al notar el cambio que se estaba produciendo. El príncipe Plintus estaba entre ellos, pero le puse la mano en el hombro antes de que pudiera moverse. "Quedémonos aquí y echemos un vistazo, ¿de acuerdo?" Giró la cabeza para mirarme y le devolví la sonrisa. Era agradable ver a un demonio tan poderoso tan asustado. "...Que los demás resuelvan sus asuntos. ¿Qué tal si nosotros dos tomamos una larga y agradable charla...?" ¡Swoosh! Un puño se dirigió hacia mí antes de que pudiera terminar la frase. El aire a mi alrededor se arremolinó y mi cabello se agitó un poco. Con la mirada fija en el puño que se acercaba, fruncí el ceño. ¡Qué grosería! Ni siquiera tuve la oportunidad de terminar mi frase… ¡Golpe! Antes de que el puño pudiera alcanzarme, le di un golpe en el antebrazo, desviando el puño lejos de mí, momento en el que batió sus alas una vez, desapareció del lugar en el que estaba y reapareció en el extremo opuesto del pasillo. "¿Eh? ¿Adónde va?" Lo más sorprendente fue que volviera a desaparecer, lo que me hizo pensar que simplemente había huido de la pelea, y esa imagen hizo que mi ceño frunciera aún más. 'Ah, claro. Debe de ir allí.' Pero en cuanto miré a mi alrededor y me di cuenta de las circunstancias, mis arrugas de expresión comenzaron a suavizarse de nuevo. 'Es evidente que estamos ganando.' Con cada segundo que pasaba, un demonio caía. La situación era desesperada para ellos, y con nuestra abrumadora superioridad numérica, la batalla estaba prácticamente ganada. …Sin embargo, lo que realmente importaba era sufrir la menor cantidad de pérdidas posible. El dominio humano no podía permitirse perder ni una sola de sus fuerzas ante el inminente Tercer Cataclismo. En particular, porque los demonios que se aproximaban pertenecían a una categoría muy superior a los que enfrentábamos actualmente. "Es bueno que estén teniendo cuidado." Apartando la mirada de ellos, volví a fijarla en el lugar donde había desaparecido el demonio de rango Príncipe. Si existía alguna amenaza, era él. Siempre y cuando lograra eliminarlo, la guerra se consideraría oficialmente ganada. "De acuerdo entonces." Estiré mis extremidades y fruncí los labios. "Veamos exactamente qué estás tramando." * * * El príncipe Plintus estaba presa del pánico mientras recorría los pasillos. "Haaa.... akh.. haa..." El sudor le corría por la cara y su respiración se volvía cada vez más dificultosa. Cuanto más caminaba, más pesadas sentía las piernas, y el pasillo que tenía delante le parecía interminable. 'Maldita sea.' Maldijo entre dientes, moviéndose tan rápido como pudo mientras batía las alas para impulsarse hacia adelante, su figura difuminándose y reapareciendo en la lejanía. Un halo negro rodeaba su cuerpo, ocultando por completo su presencia e impidiendo que nadie lo siguiera. El príncipe confiaba en su habilidad para camuflarse. Ni siquiera alguien de su mismo nivel podría encontrarlo. ¡Zas! ¡Zas! ¿Cómo ha podido suceder esto? Solo en ese momento se dio cuenta de que había caído en una trampa. Inicialmente pensó que estaba abriendo camino hacia la trampa, pero las cosas habían empeorado. 'Ese poder... ¿cómo es posible?' Pero lo más impactante de la situación fue la capacidad humana. El que crea portales… Eso... no debería ser algo que él pudiera manejar. Ni siquiera él, un demonio de rango Príncipe, fue capaz de lograr tal hazaña, y hasta donde él sabía, no existía ninguna habilidad que pudiera otorgar tal capacidad. …Entonces, ¿cómo? ¿Cómo fue posible? "Jadeo... jadeo..." A pesar de haber sido tomado por sorpresa, el Príncipe no se había rendido. Se había preparado para esta situación, una situación que jamás pensó que tendría que vivir. No le quedó más remedio que recurrir a este método. Las repercusiones de emplear tal método serían graves. La ciudad que había construido con tanto esfuerzo se derrumbaría ante sus propios ojos. Él no quería eso. Sobre todo porque había puesto mucho esfuerzo y dedicación en construir lo que era hoy. Lo construyó pensando en Su majestad... para cuando llegara el momento en que, por fin, llegara a la Tierra. Pero, debido a un único suceso, a pesar de haber hecho todo lo posible por convertir a la ciudad en una de las mejores que existían, tuvo que obligarse a ver cómo se desmoronaba ante sus propios ojos. La idea le destrozó el corazón, pero se consoló con el hecho de que finalmente podría matar al humano y todo se arreglaría. 'Sí... siempre y cuando pueda matarlo... este precio está bien...' El príncipe repitió este pensamiento en su mente, convenciéndose de que el precio valía la pena. Atravesó un pasillo y se detuvo bruscamente ante un gran faro. Un resplandor cegador emanó de él y se proyectó hacia un estrecho orificio en lo alto del techo. La energía demoníaca que rodeaba el faro era increíblemente densa, y el príncipe Plintus se sintió revitalizado. Sabía que el repentino aumento en la densidad de maná había tenido un impacto negativo en él y en todos los demás demonios de la ciudad. De no ser por eso, no habrían sufrido tanto. El príncipe Plintus contempló el faro con ojos complejos, sabiendo que no tenía otra opción. Cerró los ojos y extendió la mano. ¡WOOOM! Una energía demoníaca brotó de su mano y envolvió todo el faro. De repente, la energía demoníaca que flotaba en el aire se retorció peligrosamente y se disparó hacia el faro a velocidades increíbles. En cuestión de segundos, cada vez más energía demoníaca comenzó a entrar en la baliza, y al poco tiempo, la baliza empezó a temblar, dejando tras de sí varios crujidos. ¡Claka! ¡Claka! ¡Claka! El príncipe respiró hondo, mirando fijamente el inestable faro. Sus ojos temblaron ante la energía contenida en ella, y su tez palideció. "Ukh... esto definitivamente servirá..." Apretó los dientes y vertió más energía demoníaca en el faro. "Ya casi está listo." El príncipe Plintus escupió entre dientes. Al ver lo inestable que era el compresor de maná que tenía delante, supo que estaba a punto de desestabilizarlo. ¡Claka! ¡Claka! ¡Claka! El faro comenzó a temblar aún más, sus lados golpeando contra los laterales. El príncipe sabía que estaba a punto de desestabilizarlo. Mientras lograra desestabilizarlo, podría crear una Mazmorra que pronto se desincronizaría. Para entonces, se habría creado una conexión con el mundo de los demonios y los monstruos inundarían el lugar. Su situación se revertiría rápidamente. Fue una decisión arriesgada, una que traería consecuencias desastrosas para su ciudad, pero no tenía otra opción. Era la única manera. "Ah, así que ahí es donde está." De repente, un suave susurro llegó al oído del príncipe, y todo su cuerpo se puso rígido. Ni siquiera estaba seguro de cuándo había sucedido, pero pronto sintió una mano presionando contra el costado de su hombro, y la cabeza del Príncipe giró robóticamente. "¿¡Cómo... cómo!?" Para su horror, la única persona a la que no quería ver bajo ningún concepto estaba justo a su lado, mirando el compresor de maná con una expresión de interés. Sin siquiera mirarlo, Ren abrió la boca. Su voz llegó a sus oídos a pesar del caos que se desarrollaba ante ellos. "Esta es la segunda vez." Lentamente giró la cabeza para mirarlo, y sus miradas se cruzaron. “…¿Por qué eres tan predecible?”
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Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 779

Estás leyendo el capítulo 779 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.