Leer Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 774 online gratis en español
🏴 Grupo: Crowli✍️ Traducción: Crowli
[Planeta Idoania]
Boom!
El sonido del metal chocando contra el suelo resonó en el campo de batalla mientras Angélica jadeaba con fuerza.
Se quedó mirando la figura voluminosa que yacía debajo de ella, intentando recuperar el aliento.
"Haa...hha... Esto es demasiado..."
Murmuraba para sí misma incansablemente.
Los ojos de Angélica se abrieron de par en par al ver a más de una docena de enanos acercándose a ella.
Su rostro palideció al ver aquello, sabiendo que la superaban en número y en fuerza.
Ella solo era una demonio de rango Maquis, y aunque se la consideraba fuerte, no era nada destacable en el contexto general del campo de batalla. Ya había derrotado a una veintena de enanos, pero en ese momento estaba casi agotada.
"Mierda."
Apretó con más fuerza su arma mientras se preparaba para enfrentarse a sus adversarios, pero sabía que era solo cuestión de tiempo que se viera superada.
Apenas se mantenía en pie.
¡Boom! Un rayo de luz se dirigió hacia ella.
Fue tan rápido que le resultó difícil evitarlo.
"Ahhhhghh."
El impacto del rayo fue tan potente que la mitad de su brazo voló en ese instante, lo que provocó que soltara un grito de frustración y fulminara con la mirada al enano responsable de su lesión.
Con el rostro pálido, su brazo se movió y se regeneró lentamente.
"Mierda..."
Angélica maldijo entre dientes mientras miraba a su alrededor y se daba cuenta de que estaba rodeada.
¿De dónde salió toda esa arrogancia de antes?
Cuando bajó la mirada y su vista se detuvo en su supuesto "prometido", solo pudo suspirar con disgusto.
Apenas duró un par de minutos antes de morir.
Sabía que estaba en un grave aprieto y su expresión se descompuso.
"Vaya, ¡menuda genialidad la de este estratega!"
Pensó para sí misma.
Evidentemente, habían caído en una trampa elaborada con gran ingenio por los enanos.
Cuando miró a su alrededor y se dio cuenta de que la situación era la misma para los demás demonios, supo que no era la única que había caído en la trampa.
Para ella era evidente que el estratega era el culpable de esta situación.
"Me da igual."
Solo le quedaba maldecir una vez más, sabiendo que a estas alturas era inútil maldecir la incompetencia del estratega.
Contemplando a los enanos que la rodeaban y cargaban sus artefactos, canalizó toda la energía demoníaca que había en su interior.
Sus ojos comenzaron a brillar con un tono rojo mientras se preparaba para librar su última batalla.
"Depongan las armas."
Su suave voz resonó en el entorno y llegó a los oídos de cada uno de los enanos que tenía delante.
Por una fracción de segundo, los movimientos de los enanos se detuvieron, y Angélica aprovechó ese momento.
¡Fwap! Batió sus alas y se lanzó hacia arriba, la única zona que no estaba cubierta.
Pero, por desgracia, la reacción de los enanos fue un poco más rápida de lo que ella había previsto.
Justo cuando batía las alas, una enorme red se extendió sobre ella, atrapándola por completo.
Angélica intentó pasar a través de la red, pero resultó ser una tarea imposible ya que la red se estiró y absorbió su ataque.
"¡¡¡No, mierda !!!"
Dejó escapar un grito de frustración, sintiendo finalmente la desesperación. En ese momento supo que no había salida para ella.
¡Disparadle!
Los enanos gritaron, apuntándole con sus armas.
'Se acabó.'
Angélica se quedó mirando el barril de los artefactos, sabiendo que todo había terminado para ella.
No cerró los ojos y simplemente se quedó mirando el artefacto, queriendo ver qué la mataría.
¡WOOOM!
El rayo se disparó y se acercó a Angélica, y ella solo tenía un pensamiento en mente.
'Parece el sol.'
Brillante y grande...
No era un espectáculo tan malo.
Poco después, la oscuridad nubló por completo su visión, pero…
"¿Eh?"
Por alguna extraña razón, no sintió dolor y pronto recuperó la visión. Su vista aún no se había aclarado del todo, pero al abrir los ojos alcanzó a vislumbrar un mechón de pelo rosa.
¿Refuerzos?
* * *
¡Zas! ¡Zas!
La densa y exuberante copa de los imponentes árboles creaba una fortaleza natural, bloqueando la mayor parte de la luz solar y proyectando una luz verde turbia que se filtraba a través de las ramas retorcidas.
El aire estaba impregnado del dulce aroma a descomposición y tierra húmeda.
"Sigan de cerca."
El suelo del bosque era un enmarañado laberinto de raíces, enredaderas y hojas caídas que crujían y susurraban bajo los pies.
¡Chapotear!
El suelo era blando y esponjoso, y se sentía como si cada paso estuviera plagado de peligro, hundiéndose en el fango que había debajo.
"Sigue avanzando; ya casi llegamos. Asegúrate de ocultar tu presencia lo mejor que puedas."
A lo lejos, las siluetas retorcidas de árboles nudosos arañaban el cielo, sus ramas ennegrecidas se extendían como dedos esqueléticos.
La densa vegetación y la maleza hacían casi imposible ver más allá de unos pocos metros en cualquier dirección, lo que aumentaba la sensación de desorientación y claustrofobia.
"¿Este es el camino correcto, verdad?"
"Así es, pero por ahora sigue adelante."
A medida que nos adentrábamos en el bosque, los árboles se volvían más densos y estaban más juntos hasta que sus troncos estaban tan cerca que se podían tocar con la mano.
"Deténgase aquí un momento."
Levanté la mano y todos se detuvieron a mi señal.
De repente, todo quedó en silencio.
El silencio era ensordecedor, y los únicos sonidos que podía oír eran el ocasional susurro de las hojas bajo la brisa que persistía en el aire.
El silencio era opresivo, y no podía sacudirme la sensación de que me estaban observando.
'Probablemente estén usando un artefacto.'
Era la única explicación, ya que podía sentirlo con mis sentidos. No había nadie cerca de nosotros en ese momento.
"Aprovecha esta oportunidad para descansar, me pondré en contacto con los demás equipos."
Acto seguido, me llevé el reloj a la boca y hablé.
¿Cuál es la situación actual? ¿Ya habéis llegado todos a vuestro lugar?
—Afirmativo. Actualmente estamos esperando pedidos.
—Todavía no; pronto estaremos allí.
—Acabamos de llegar.
—Ya vemos el lugar; estamos casi allí. Un par de minutos como mucho.
Me llegaron un montón de mensajes y asentí con la cabeza con tranquilidad. Hasta el momento, todo iba sobre ruedas.
'Esto es bueno.'
Aunque hasta el momento todo había ido sobre ruedas, no bajé la guardia. Con la inquietante sensación de que me observaban, sabía que los demonios no ignoraban por completo nuestros movimientos.
De hecho, lo más probable es que ya supieran dónde estábamos y estuvieran planeando un contraataque.
No es que yo se lo permitiera…
"Quédate donde estás. Mantente alerta."
Recordé a los demás que estaban de guardia antes de centrar mi atención en mi grupo. Era un grupo bastante pequeño formado por Amanda, Jin, Emma y Liam.
Pensé en traer a Melissa, pero considerando la gravedad de la situación, decidí dejarla en Ciudad Ashton, lo cual… bueno, a ella le parecía perfecto.
Ese pensamiento me hizo suspirar, y me giré para mirar a los demás que estaban detrás de mí.
Su expresión era bastante normal, pero pude notar que Emma estaba nerviosa.
En comparación con las demás, era prácticamente la más débil, y por un margen considerable.
Aparté la mirada de ella y miré al grupo.
"Entremos sigilosamente en la ciudad y hagamos un reconocimiento adecuado antes de decidir atacar."
Me detuve y miré a lo lejos, donde alcancé a distinguir el tenue perfil de una ciudad. Estaba oculta por la niebla, pero podía sentirla desde donde me encontraba.
“…Una vez que nos infiltremos en la ciudad y hagamos una inspección adecuada del lugar, encontraremos la manera de dejar entrar a los demás. Es importante que todos tengan cuidado durante la misión.”
Tuve mucho cuidado en hacer hincapié en el punto final.
Inadvertidamente, le eché una mirada a Liam, pero luego me di cuenta de que no tenía sentido hacerlo porque ya no era el Liam que conocía del pasado.
Aunque seguía tan aletargado como antes, ahora estaba mucho más alerta y no olvidaba nada de lo que le decían.
Me aseguré dos veces con todos de que estuviéramos todos de acuerdo antes de dar la vuelta y dirigirme a la ciudad.
"Vamos."
* * *
"Jajajaja."
El sonido de las risas resonó en la habitación tenuemente iluminada mientras los representantes de los demonios del Dominio Demoníaco se reunían en una sola sala.
El príncipe Plintus —el que estaba a cargo de la ciudad de Plintus— estaba sentado detrás de un gran escritorio de madera, sus rasgos iluminados por el suave resplandor de las velas que parpadeaban en la habitación.
Su mirada penetrante estaba fija en una pequeña esfera que reposaba en el centro de la mesa, y una amplia sonrisa se extendió por su rostro mientras escuchaba la voz que se reproducía en su interior.
[Entremos sigilosamente en la ciudad y hagamos un reconocimiento adecuado antes de decidir atacar.]
[…Una vez que nos infiltremos en la ciudad y hagamos una inspección adecuada del lugar, encontraremos la manera de dejar entrar a los demás. Es importante que todos tengan cuidado durante la misión.]
El ambiente en la habitación era jovial, un marcado contraste con la tensión y el miedo que la habían impregnado apenas un día antes, cuando los demonios recibieron la noticia de la repentina invasión.
Pero ahora, con el príncipe Plintus en posesión del poderoso artefacto que les habían entregado los líderes principales, los demonios sentían una renovada sensación de confianza.
"Príncipe Plintus, parece que las cosas te resultarán fáciles."
Uno de los demonios comentó, sonriendo de oreja a oreja.
"Los humanos no sabrán qué les golpeó."
El príncipe Plintus soltó una risita, un profundo rugido emanando de su pecho.
"Ahora, ahora..."
Jugó con el orbe que tenía en la mano.
¿Cómo dicen los humanos?... ¿No cuentes los pollitos antes de que nazcan? No me alegraré hasta que estén muertos, pero...
Su frase se apagó, incapaz de ocultar la expresión de júbilo en su rostro.
Otro demonio se rió.
Era un demonio bastante larguirucho, y un aura aterradora lo rodeaba. Era el príncipe Kuzma, y al igual que el príncipe Plintus, estaba al mando de una de las cuatro ciudades principales.
Ciudad de Kuzma.
Con la mirada fija en una pequeña esfera en el centro de la mesa, volvió a reír.
"No se trata solo del artefacto. Los humanos son realmente... Prácticamente nos están invitando a entrar."
Se reclinó en su silla, con la mirada fija en el orbe que había en el centro de la mesa.
"No los consideraba tan descuidados."
El príncipe Plintus asintió en señal de aprobación, mientras su mente ya elaboraba los detalles de su plan.
"Déjame adivinar..."
El príncipe Kuzma lo interrumpió antes de que pudiera hablar.
"Ahora que sabes cuál es su plan, ¿vas a dejarlos entrar y luego tenderles una trampa, verdad?"
"¿Fui tan obvio?"
El príncipe Plintus rió, y su risa resonó como una campana en la habitación, que por lo demás estaba en silencio.
"Parece que soy fácil de comprender."
"¿Cómo no hacerlo cuando tu expresión lo dice todo?"
Mientras la conversación continuaba, el príncipe Plintus no pudo evitar sentir cómo crecía en su interior una creciente sensación de emoción.
'Sí, esto es.'
Una vez que se hubiera ocupado de los humanos, podría reforzar a los demás demonios y encargarse de todas las demás razas a la vez.
Las posibilidades eran infinitas, y él disfrutaba con la idea de expandir aún más su poder e influencia.
"Me pregunto a quién debería ayudar después de deshacerme de los humanos."
Reflexionó para sí mismo, presionando las manos contra la mesa de madera.
"¿Quién me beneficiará más?"
Los demás demonios continuaron charlando entre sí, pero el príncipe Plintus apenas los oía.
Su mente estaba absorta en pensamientos sobre el futuro y el poder que ejercería una vez que los humanos desaparecieran.
Toc. Toc. Toc.
Se recostó en su silla, tamborileando con los dedos sobre la mesa mientras maquinaba y maquinaba, anticipando con ansias el día en que saldría victorioso. Como si ya lo supiera con certeza.

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Capítulo 775
Punto de Vista del Autor (Novela) Capítulo 774
Estás leyendo el capítulo 774 de Punto de Vista del Autor (Novela), un novela. La persona alrededor de la cual gira el mundo. La persona que derrota a todos sus oponentes y, al final, se queda con la chica guapa. La única existencia que todos los villanos temen. Ese es el protagonista. ¿Y yo qué?… Este capítulo tiene publicado el 7 de enero de 2026, Traducido por el grupo Crowli. Punto de Vista del Autor (Novela) tiene 861 capítulos disponibles en LectorTMO, en español y sin registro.